Eneko vuelve a bordar en su viñeta de hoy en 20 Minutos, su retrato de otro de los aspectos que rodean el juicio sobre los atentados del 11M.
30 marzo 2007
Los delirios del conseller
Gónzalez Pons dice que es «delirante», «fruto de una mala digestión» o de «una noche de mal sueño». El verdadero delirio consiste, sin embargo, en tratar de ocultar con bravuconadas las agresiones al medio ambiente, la especulación de la tierra y el agua, y la destrucción de la naturaleza y el patrimonio cultural. Lo denuncian también muchos colectivos, hartos de que se potencie la construcción sin medida y de que crezca el beneficio particular e inmediato: basta con darse una vuelta por nuestras costas mutantes para encender la sospecha.
María Lozano lo expone con brevedad y claridad hoy en su columna Los delirios del conseller (pinchar en el título para leerla completa) en la edición valenciana de 20 Minutos.
29 marzo 2007
Mucho de lo que sentirse orgulloso
Amo Valencia. No creo que fuera necesario escribirlo, pero por si acaso alguien de los que lee algunos de mis textos lo dudaba (supongo que la mayoría, al contrario, ya lo suponían), lo pongo así, explícitamente. Pero es un amor sincero, que no depende de las circunstancias. Hoy por ejemplo me he enterado -leyendo la prensa, qué cosas tiene- de que una importante empresa ha alquilado una noche el Mercado Central de la ciudad para realizar una fiesta en el marco de la Copa América. Un sarao de postín a la que podrían acudir Brad Pitt y Angelina Jolie. ¿Y qué siento? Pues una enorme alegría, principalmente por el hecho de que esa empresa -el grupo Prada- ha elegido para su exclusiva cita uno de los muchos edificios históricos de la ciudad.

¿Y quieren que les diga más? No me duelen prendas en reconocer que, si se hace esa fiesta es gracias a un gasto que considero tan prescindible para la ciudad como la Copa América. Pero eso sí, este reconocimiento no debe ocultar el otro matiz del acontecimiento: de todos los sitios de la ciudad que la prestigiosa empresa catalana podía alquilar para llevar a sus invitados, eligió el Mercado Central. Y es que ese edificio, como la Lonja que tiene enfrente, como las Reales Atarazanas, la Estación del Norte, las dos torres de Serranos y Quart, o barrios como el de Ruzafa, el Cabanyal o el mismo casco antiguo de la ciudad, son los que contienen la personalidad y la esencia de Valencia. Ahora el Mercado Central acaba -está en ello- de ser rehabilitado, y los valencianos tenemos que estar orgullosos de ello; pero al mismo tiempo debemos cuidar y exigir el cuidado del resto de nuestro patrimonio. Y eso no sucede.
La misma Copa América ha sido la excusa esgrimida por el Ayuntamiento para derribar una histórica fachada marítima -con edificaciones similares a los que tanta fama dan a Cádiz- donde se ha asfaltado un parking para los visitantes de la competición (¡!), aparcamiento provisional que seguramente en unos años se recalificará para edificar nuevas viviendas que nunca igualarán a las perdidas. Pero cualquier excusa es válida para poner en marcha la maquinaria de derribo en busca de nuevos solares. Rita Barberá lleva años intentando convencer a los ciudadanos de que es necesario eliminar un grandísimo número de edificios del Barrio del Cabanyal, el poblado marítimo de Valencia, para hacer una avenida que llegue desde el centro de la ciudad hasta el mar, una vía que nunca existió (y nadie reclama) y que costaría el derribo de edificios casi centenarios, algunos de características únicas en el mundo.
Y los que verdaderamente amen Valencia deben impedirlo. Porque edificios de Calatrava, para alegría de su diseñador, hay centenares en todo el mundo, pero arquitecturas únicas cada ciudad tiene pocas, cada vez menos, y sólo sus ciudadanos podemos preservarlas y con ellas, parte de nuestra identidad. A ver si eventos tan anecdóticos como éste nos sirven a los valencianos -que muchas veces necesitamos que vengan de fuera a decírnoslo- para abrir definitivamente los ojos y darnos cuenta de lo que realmente importa; de que nuestro valor no lo tiene que dictaminar, por poner el caso que viene a cuento, un maldito premio de Fórmula 1.
Telemadrid
Está en muchos blogs, pero lo que cuenta es tan importante -en lo relativo al derecho a la información veraz de los ciudadanos- que es necesario que todo el mundo lo sepa, y que entre todos tratemos de atajar que hechos como los que relata se repitan: el de la manipulación informativa desde un medio de comunicación público. Éste es el caso de Telemadrid denunciado por su comité de redacción. ¿Existe algún vídeo similar de Canal 9?
28 marzo 2007
Más importante que el precio de un café
Hoy todo el mundo discute lo que cuesta un café en este santo país. Por lo visto el presidente del gobierno no acertó ayer -o sí, porque yo he tomado cafés con leche a ese precio, aunque muy lejos de mi Valencia- con su respuesta a la pregunta que le formuló uno de los cien ciudadanos que trataron de entrevistarle en un programa que emitió TVE. Yo no aguanté más de tres minutos, porque la respuesta pausada que daba Zapatero a una señorita a las 21:40 no se adaptaba al ritmo que exijo a la televisión el poco espacio de tiempo que le dedico al día. Pero como decía, hoy todo el mundo habla de ello. No obstante, Javier Ortiz sobresale de nuevo sobre el resto, con un análisis que mira a la luna en lugar de quedarse con el dedo que la señala. Les extraigo un fragmento de 80 céntimos envenenados (que les animo a leer completo):
"De lo que se trata con esas preguntas es de demostrar que la gente situada en las alturas no tiene ni idea de cómo vive el pueblo llano. Lo cual es cierto, aunque extensible a bastantes de los altos ejecutivos –también de los medios de comunicación– que esta mañana ríen la anécdota. Me sé de más de uno y más de diez que es seguro que ya ni recuerdan el último día que se subieron a un transporte público. Y, la verdad, tampoco me parece ni tan raro ni tan grave.
Lo que sí me parece grave es que no se hayan oído protestas –yo no las he oído, al menos– por el hecho de que la Radiotelevisión pública española haya programado dos programas estelares de este tipo, uno para el presidente del Gobierno y el otro para el que llaman «el líder de la oposición». No me voy a detener hoy en el hecho de que ese título sea una solemne impostura, porque la oposición en el Parlamento español carece de un líder único. Lo que me importa más, e incluso me escandaliza, es que pase como la cosa más natural del mundo este intento de apuntalar el bipartidismo en España. Con todo lo de malo que eso encierra.
Si la política oficial española no es todavía radicalmente insufrible, si aún no nos hemos vuelto a instalar del todo en los tiempos de Cánovas y Sagasta, con su alternancia formal y su identidad esencial, es, precisamente, gracias al hecho de que, además de los dos grandes partidos, en el Parlamento están representados otros que, mal que bien, pueden alterar ese juego infernal de las alternancias sin alternativas. Yo, al menos, no me engaño: si Rodríguez Zapatero está haciendo la política que está haciendo es porque no logró la mayoría absoluta y hubo de pactar con algunos grupos menores. Basta con ver las diferencias que hubo entre el Aznar de su primera legislatura, cuando se vio obligado a entenderse con otros, y el Aznar de la segunda, cuando logró la mayoría absoluta, para apreciar el valor que posee el no bipartidismo."
27 marzo 2007
El Ayuntamiento de Valencia aplica el redondeo
¿El ayuntamiento aplica el redondeo? Eso es lo que me han sugerido otros titulares de hoy, principalmente este de Metro (hoy es su día):

Fíjense, el Ayuntamiento prepara el plan para edificar el Parque Central en el que deben convivir el parque que le da nombre (zonas verdes), nuevas viviendas y los servicios públicos necesarios para satisfacer a la nueva población que se asiente en ellas. Pues bien, después de trabajar mucho en ello (me imagino) las cifras no cuadran a la perfección, pues cuanto más espacio se destine para viviendas menos hay para el resto (colegios, ambulatorios, zonas verdes y de recreo) y a la inversa. ¿Y qué es mejor? Pues por lo que dice el titular, para el Ayuntamiento de Rita Barberá es preferible que se construyan más viviendas que el hecho de que sus vecinos y el resto de habitantes de la ciudad contemos con más zonas verdes y servicios públicos.
Pero eso no es todo, porque lo que falta en este titular lo aportan el de 20 Minutos: "El Parque Central arranca este año sin todas las VPO que marca la ley". En un planeamiento de terrenos como éste, la ley obliga a que se construya un mínimo del 20% (ojo, un mínimo, que no quiere decir que pueda ser un 30, 40 u 80, lo que se considere necesario) de VPO. Pues bien, el Ayuntamiento ha aprobado el plan con el 19'59% con el consentimiento del Consell. Sí, son a penas 23 viviendas menos de las que la ley exige, pero es notable que el consistorio valenciano redondee de nuevo a favor de los constructores. Demasiado confiada debe estar Barberá en su victoria para regatear a los ciudadanos de un modo tan descarado en fechas tan próximas a las elecciones. Ella y sus votantes verán.
Lo fácil sería creérselo

El de arriba es el de Metro, pero el titular se repite de un modo u otro (he elegido éste en particular por el entusiasmo que refleja) en toda la prensa valenciana. Y claro, si lo dicen todos, a ver quién no se lo cree. La fuente de la información es el informe/previsión sobre el impacto de la Copa América realizada por el Centro de Estudios Económicos Tomillo (¿?) que ayer presentó en Madrid, entre otros, el ministro Sevilla.
Pues vale. ¿Nos lo creemos? Si aplicara el caso personal les diría que no: de todas las personas que me rodean la Copa sólo ha dado trabajo a una como voluntaria -o sea, sin remuneración económica- y otra rechazó el empleo que le ofrecía uno de los nuevos hoteles de lujo de la ciudad porque trabajaría seis medias jornadas semanales por apenas 40o €/mes. No obstante mi caso personal no vale, porque como todo el mundo sabe, generalizar a partir de un caso personal es un error tan grande como hacer noticia de un futurible.
26 marzo 2007
Si quieren fiesta, que se la paguen de su bolsillo
El otro día lo dejé pasar, porque prefiero ofrecer nuevos puntos de vista o destacar cosas que veo y no han recibido la suficiente atención por nuestra parte, que reincidir en algo que ya muestran muchos. No obstante ahora, mosqueado por la última entrada de Malva-Rosa Connection titulada "Preparando el anuncio de la F1", y que augura para una fecha cercana el anuncio de la llegada de esta espectáculo privado a mi ciudad, les cuento lo que el otro día me tragué.
Era a propósito del vídeo de la retransmisión del GP de Australia de la televisión británica en que Bernie Eccleston, el dueño de la F1, conmina al "Lobato" inglés a entrevistar a Aznar, de fiesta en las antípodas y a pie de pista. Quiero que se recreen -especialmente los valencianos de toda la Comunitat- en la estulticia que demuestran, tanto el multimillonario propietario de la competición, como nuestro expresidente del Gobierno, amigado con el primero a través de su yerno Alejandro Agag, propietario de los derechos de la F1 en España (vamos, que si hay más carreras en España, más gana la familia Agag/Aznar).
Quiero que lo vean para que sepan, no que Aznar parece lo que es (que eso está ya fuera de toda duda), sino que son estos individuos los que, como si del Risk se tratara, toman decisiones que afectan a nuestras vidas. En este caso Valencia y la Comunitat podrían gastarse un dineral de sus endeudadas arcas públicas (la comunidad española más endeudada por habitante), para que -por mucho que nos vendan otra patraña- un buen pellizco acabe en los bolsillos de quien ya saben. Más tarde, Camps, Rita y compañía, serían recompensados.
¿Quieren darles nuestro dinero para que sigan comportándose así por el mundo? Yo sinceramente no: No necesito la fórmula 1 en Valencia. Si quieren fiesta, que se la paguen de su bolsillo.
Una columna un tanto "instrumentalizada"
Miren lo que me ha pasado hoy al leer la prensa. En el diario Las Provincias he encontrado hoy un artículo titulado "La instrumentalización despótica de la Inmigración" que firmaba Agustín Domingo Moratalla, que imagino que será el profesor Titular de Filosofía Moral y Política en la Universidad de Valencia de mismo nombre y autor de varios ensayos en cuyos títulos figura el término ética. Atraído por semejante titular no he podido resistirme a leer la columna de la que les extraigo unos fragmentos -aunque les recomiendo para forjarse su propia idea, que la lean al completo-:
En el balance que hagamos de las fiestas falleras de este año ocupará un lugar privilegiado la forma en la que el ente público de RTVE ha informado sobre la ciudad de Valencia. Quien haya seguido los informativos de los días de las fallas habrá comprobado la instrumentalización que en los diferentes informativos se ha realizado de la situación de los inmigrantes en la Comunidad Valencia en general y, de manera especial, en la ciudad de Valencia. [...]
Ha sido curioso observar cómo se han instrumentalizado las imágenes de los inmigrantes. Justo después de informar sobre el ambiente fallero y la pólvora, aparecían imágenes de los inmigrantes que sobreviven en el río, entrevistas y escenas para denunciar lo que informativamente planteaban como la otra cara de la fiesta.
[...] Nos hallamos ante un tipo de manipulación informativa que podemos bautizar como despótica. Podemos llamarla así porque deja de lado los mínimos morales y legales que rigen la actividad profesional y se ampara en la voluntad arbitraria del unos responsables políticos que sólo están dispuestos a rendir cuentas a la cuota partitocrática que los ha nombrado.
En resumidas cuentas: que al señor Moratalla le parece mal que en los informativos de la televisión pública estatal, cuando está transcurriendo una festividad maravillosa y pacífica en la ciudad, se saque que en la misma urbe hay un reducido grupo de inmigrantes malviviendo debajo de un puente; que eso es manipular y además, instrumentalizar a la inmigración ("despóticamente" ojo).
Quizás tenga razón -seguramente, él es profesor universitario y yo no más que un juntaletras-, pero llama poderosamente la atención que le alarme más que la televisión pública estatal se haga eco de la desgracia de esos inmigrantes, que el hecho de que la alcaldesa de Valencia, doña Rita Barberá, lejos de ayudarles para salir de su situación, haya ofrecido pagarles el viaje a estos "sin techo" para que lleven su pobreza a otra parte. Claro que eso no es instrumentalización, es falta de vergüenza y de corazón.
No obstante, como al profesor lo que le interesa es la instrumentalización, si quiere su siguiente columna la puede dedicar a Canal 9, la televisión pública valenciana en la que dicen que la candidata de la oposición a la alcaldía no ha aparecido en los últimos 112 días (yo no se lo puedo asegurar porque el médico me la contraindicó hace muchos años). Claro que igual eso tampoco es instrumentalización, es pura manipulación. Qué lío, profesor. Sáqueme de dudas.
Al profesor le preocupa más la consecuencia política de que se hable de ellos que lo que les pueda pasar (foto de 20 Minutos).24 marzo 2007
El PP pone la directa para acabar con Rajoy
Imagino que a estas alturas todos se habrán enterado ya del boicot del Partido Popular al Grupo Prisa, pero por si acaso se lo resumo. Jesús de Polanco, presidente del lobby mediático, realizó unas declaraciones en su última junta de accionistas en las que criticaba la reciente actitud muy escorada a la derecha del Partido Popular. A consecuencia de éstas la cúpula del partido que encabeza Mariano Rajoy lanzó ayer un comunicado en el que anunciaba que sus políticos no concederán ninguna entrevista a ninguno de los medios de Prisa (o lo que es lo mismo, a la Cadena Ser, Cuatro, El País, Cinco Días, Localia, etc.) hasta que su autor las rectificara y pidiera disculpas.
Mi primera reacción fue la sorpresa ante tan descabellada medida (las declaraciones, por desacertadas que fueran, no dejan de ser una opinión como cualquier otra); la segunda, mediada ya la tarde (conocí el comunicado a mediodía), fue de indignación; y finalmente, a estas horas de la noche, es de estupefacción. La sorpresa inicial correspondía a que una medida como la de dar la espalda a un grupo mediático tan poderoso, asociado tradicionalmente a la izquierda, pero ciertamente partidario -como la mayoría- del mantenimiento del status quo, no iba a ser muy beneficiosa para el Partido Popular. Vamos, que la medida de enfrentarse a unos medios tan simpáticos para los votantes del llamado centro político era cuando menos sorprendente.
Y como dije, la sorpresa se trocó, al poco que le di una vuelta al asunto, en indignación. Indignación porque el partido que representa para muchos ciudadanos la única opción de voto conservadora y centralista, hubiera decidido sumar la limitación de la libertad de expresión a la serie de comportamientos de corte extremista que viene exhibiendo en las últimas fechas. Validando con ello, de cara a sus simpatizantes, una medida tan propia de las dictaduras como ésta. Y eso obviamente, para cualquier demócrata, es indignante.
Pero a estas horas, cuando he dejado pasar un tiempo para no escupir un texto lleno de sapos y culebras, he llegado a la conclusión definitiva del por qué la cúpula del Partido Popular ha tomado esta decisión: quieren acabar ya con Rajoy para que no llegue a las elecciones generales. ¿Cómo? Ignacio Escolar lo dibuja en una pincelada en su entrada La imparcialidad de los editores. El fragmento en particular dice: "En el PSOE, seguro que están encantados. A dos meses de las municipales, los candidatos populares necesitan aparecer en los medios muchísimo más de lo que los medios los necesitan a ellos". Así es, esta medida no favorece en absoluto los intereses del propio partido, que ve peligrar la mayoría absoluta en sus principales feudos (Baleares, Murcia, la Comunidad Valenciana -donde la Ser precisamente no les trata muy mal...) y la falta de exposición mediática no les sería muy favorable. Y si estos feudos cayeran, ¿quién caería inmediatamente después? La respuesta es obvia.
Y ahí es donde reside mi estupefacción. ¿Cómo Mariano Rajoy se ha dejado arrastrar en esta espiral de extremismos que sólo conduce a la derrota de su partido y a su propio sacrificio político? ¿Cuándo le hicieron creer que esta estrategia iba a funcionar? ¿Por qué con el fracaso de la primera mentira Rajoy no rectificó el rumbo y sacrificó a los culpables? ¿Estaba todo esto planeado en el PP? ¿Hasta la propia inmolación de su "líder"? Realmente lo desconozco, pero espero que toda esta situación alcance pronto su fin, pues las batallas intestinas por hacerse con el poder en el Partido Popular están, con sus malos modos (la resurrección y validación de viejos fantasmas), haciendo un daño en la sociedad española que espero no sea ya irreparable.
22 marzo 2007
Vistazos. 22 de marzo.
Toca empezar con las repercusiones del post acerca del descubrimiento por parte de Malva-Rosa Connection de la falsedad del blog valenciaestademoda.com (que espero que haya reportado a MC tantas visitas como a TA, donde sólo me hice eco de su descubrimiento). El caso es que dos días después de la publicación del mismo, el diario Levante-EMV se ha hecho eco de la indignación del personal internauta ante la falacia. El artículo se titula "La web oficial de turismo de Valencia da soporte al «blog» de una estudiante que loa la ciudad" y describe un poco el blog ya conocido por todos, además de dar credibilidad al hecho de que la tal Helena exista como persona real -no como ente integrado por la imagen de alguien, un creativo, un redactor y un traductor (en el caso de que el redactor no domine el inglés además del castellano)-, aunque finaliza el artículo con la famosa fórmula "Este diario intentó sin éxito contactar ayer con ella". El texto es tibio, pero a buen entendedor pocas palabras faltan.
Otro de los asuntos que más he tratado por aquí, por lo escandaloso que resulta, es el de la publicidad institucional. En el reciente post No Piense. Vote. el lector Madrileño nos dejaba un enlace a su blog en el que se hace eco del desembolso que Esperanza Aguirre y su equipo de gobierno en la Comunidad de Madrid, aproximadamente de 162 millones de euros. No obstante no citaba la fuente de dónde extraía esa suma, porque seguro que Aguirre no la ha dado. Seguramente será una cifra arrojada por la oposición y como tal hay que tomarla. Por ejemplo, el PSPV en Valencia ha cifrado el despilfarro de Camps para anunciarse a costa de nuestros impuestos en 64 millones de euros. Seguramente los socialistas valencianos hayan multiplicado el desembolso -quién sabe, quizás no- pero aceptando que hayan multiplicado la cifra real por diez, el gasto innecesario para los valencianos habría sido de 6'4 millones de euros. Si así fuera, ¿cómo Camps promete para la próxima legislatura tres helicópteros SAMU en la Comunitat como si de un gran logro se tratara? Lo escandaloso es que se gaste en publicidad para beneficio propio más de lo que costaría tenerlos ya (creo haber leído que un millón de euros anual por unidad, personal incluido). Cara dura a raudales. Por cierto, que los dos gobiernos autonómicos aquí citados sean del PP es casualidad. Si algún lector puede facilitarme datos de las misma trapacerías (es decir, publicidad vacua o incluso contradictoria con la realidad) perpetradas por cualquier otra fuerza política gobernante que me lo comunique.
Una breve de fallas que no querría, aunque hayan pasado unos días, pasar por alto. Valencia, además de cagadero de perros (mientras muchos amos de los pobres animales lo permitan), se convirtió por unos días en un inmenso meódromo. Era previsible, pues la alcaldía sólo puso en la ciudad 200 urinarios. Dice esta noticia que "El ayuntamiento instaló 200 sanitarios para 3 millones de personas en Fallas frente a 7.000 para entre 500.000 y un millón de peregrinos del Papa. La edil Puchalt dice que su valoración es positiva". ¿No estará llamando Rita Barberá guarros a los fans que vinieron a ver al Papa? Pecadora.
Volviendo a las promesas y en clave valenciana, no estaría de más que mis vecinos leyeran el último texto (en valencià) de Andarella en Vent D Cabylia. Va del AVE y su entrada y salida a Valencia y de las promesas electorales incumplidas de PP y PSOE.
Y el tiempo no me deja contarles más por ahora. Igual más tarde.
21 marzo 2007
Paradojas de la justicia
Hoy dos noticias coinciden en la prensa española. Por un lado el archivo de la causa penal por la muerte de 43 personas el pasado 3 de julio en el accidente de metro más trágico de Europa, por parte de el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana. El motivo, la jueza ha considerado que toda la culpa del suceso es únicamente achacable al conductor del convoy, que cogió la curva en la que sucedió el accidente a 80 km hora cuando hay una señal que prohíbe circular a más de 40. Y como el conductor falleció en el mismo, pues a otra cosa.
Esta noticia, digo, coincide con esta otra:
La información hace referencia al conductor asturiano que fue absuelto por el magistrado que le juzgaba tras ser detenido por circular a 260 km/h. En su caso la absolución tuvo lugar porque según el juez, la actitud de este cenutrio -me refiero al conductor, no al juez, aunque no sé- "no se puede considerar como un delito de conducción temeraria porque no hubo ninguna circunstancia de peligro concreto".
¿En qué quedamos? Igual es que por la carretera por la que circulaba el tal Constantino García -el fitipaldi- no había señales. O quizás se deba a que Constantino iba despierto y vete a saber en qué condiciones iba el conductor del vagón del metro valenciano, porque nunca se han esclarecido. El caso es que Constantino está en la calle, libre de toda culpa, mientras en Valencia le echan la culpa al muerto, saliendo totalmente absuelta de consecuencias penales la Generalitat que no dotó el tramo fatal de las medidas de seguridad que habrían impedido el accidente, sistemas de los que muchas otras redes de metro disfrutan desde hace muchos años.
Frente a noticias como la del conductor chiflado (y ésta) poco pueden hacer los anuncios de la DGT. Frente a casos como el de Valencia los ciudadanos y las víctimas no pueden más que indignarse y ejecutar sus propias condenas por otras vías. Algunos no olvidamos.
Si se encuentran con este tipo -Constantino García- por las calles, huyan. (Foto Federico Vélez/EFE en 20 Minutos)20 marzo 2007
Nunca es tarde... "Milenio Carvalho" de Manuel Vázquez Montalbán.

A veces uno planea las cosas y no le salen como había calculado. En cambio, otras, todo parece encajar. Que justo hoy, cuatro años después del inicio de la última guerra de Irak recupere Milenio Carvalho, en la que el personaje de Manuel Vázquez Montalbán da la vuelta al mundo sin dejar de preocuparse de si el conflicto en Oriente Medio iba a iniciarse, no deja de parecer una casualidad. Aunque realmente no lo sea, porque como bien sabe todo aquél que haya leído varias de las novelas protagonizadas por el detective más famoso de la literatura española, las aventuras de Carvalho eran, en la mayoría de las ocasiones, una excusa para que el tristemente fallecido Manuel Vázquez Montalbán realizara su particular retrato de la realidad que nos rodea.
Y este póstumo Milenio Carvalho no fue una excepción. En él, Carvalho emprende junto a su eterno lugarteniente Biscuter, una huida hacia adelante, escapando por un lado de las consecuencias que tuvo la aventura relatada en el más flojo El Hombre De Mi Vida, y aprovechando por otro la coyuntura, en el caso del detective que se sabe con las horas contadas, para realizar su última vuelta al mundo. Es así como el escritor catalán -quizás también consciente de que podía ser una de sus últimas obras- hace recorrer a sus personajes por un mundo convulso, para que sea a través de sus bocas y las de otros personajes que se asoman a la trama, como se expresen sus ideas acerca del actual mundo globalizado y sus consecuencias. La trama argumental -bastante floja o deslavazada cuando aparece- es pues lo de menos en una extensa novela -830 páginas en su edición de bolsillo- que sitúa a Carvalho y Biscuter en la Italia de Berlusconi, Israel, la Afganistán tomada por la ONU, la India, Australia o Argentina, entre otros, haciéndoles congeniar con personajes tan variopintos como agentes del mossad o un ex-convicto de ETA.
"Si hay desigualdad pero no hay cultura, el comunismo no prosperará, pero si hay desigualdad y cultura, el comunismo renacerá, ya está renaciendo, con otras formas, pero renaciendo" dice Montalbán a través de uno de sus personajes en una de las numerosas reflexiones que el libro arroja, en un ejemplo de la citada excusa que supone para su autor. Así pues, este último viaje de Carvalho/Montalbán sigue a día de hoy de plena actualidad; aunque tanto como muchas de sus otras aventuras, testimonios de la época vivida por su autor y que se hacen cada vez más necesarios, especialmente en tiempos como los que vivimos en los que la memoria parece cada vez más breve.
Eso sí, una advertencia: si no han leído antes ninguna novela de Carvalho no empiecen por ésta. Milenio Carvalho no es una novela al uso, no presenta a sus personajes, sino que los traslada desde un pasado que, si es conocido, se presenta como un valioso puzzle, como un regalo para sus seguidores. Si no se afronta así, el libro no deja de ser testimonial, incluso como interesante libro de viajes -pues muchas de sus partes son descripciones de preciosos lugares del mundo-, pero no puede dejar de parecer una obra incorrecta. Sirva entonces este texto, si no han leído nunca una aventura de Carvalho, para que se atrevan con alguna de las novelas protagonizadas por el detective alter ego de Montalbán (yo les recomendaría las citadas o Los Pájaros de Bangkok o La Rosa De Alejandría, cronológicamente a poder ser), uno de los mayores disfrutes de la reciente literatura española.
El Ayuntamiento de Valencia le mete mano al concurso 20Blogs
Sol Solet lo descubrió el otro día en su entrada "El Ayuntamiento [de Valencia, n.a.] promueve un blog falso". La bitácora se llama Valencia Está De Moda (encontrarán el enlace en esta página del concurso 20Blogs en el que participa) y cuando la vi hace unos meses aluciné un poco, porque la visión que daba su supuesta autora de la ciudad en la que vivo distaba muy mucho de la mía. Todo era maravilloso, Valencia era la mejor ciudad del mundo, con una oferta increíble que cualquiera puede disfrutar... Pero claro, se trata de un blog más falso que una moneda de cartón. El supuesto diario es pues, un anuncio pagado por el Ayuntamiento, y la tal Helena (si es que existe y se llama así), una escritora al dictado del que paga (un trabajo, por cierto, de lo más respetable). Por eso, como paga otro -o sea, nosotros- se puede permitir tanto cocktail y tanta copita en los garitos más selectos de la ciudad.

Esa Valencia existe -es más, he estado en más de un sitio de los que cita, algunos maravillosos-, pero considero injusto que nos la cuente alguien obligado a omitir otras realidades de la ciudad, además ocultándolo en todo momento con la intención de engañar. Es por ese motivo por el que emplazo al que crea como yo que es de justicia, a que solicite su retirada del concurso de Blogs 20 Minutos (para hacerlo esta vez no es necesario estar inscrito en el concurso), en el que marcha en cabeza en el apartado de Blogs Ciudad 20 Minutos, pues a buen seguro buena parte de sus votos los ha conseguido a través de engañar a gente que confiaba en su veracidad. Ese premio, sin duda, lo merece cualquier otro. Incluso los que desde la sinceridad, discrepen completamente de mis puntos de vista.
16 marzo 2007
Ciudad sin ley (II)
El otro día les hablé de una falla cuya iluminación (más propia de la Feria de Sevilla que de las fiestas valencianas), denunciada por los vecinos y condenada por la ley, había sido premiada como la mejor por la Junta Central Fallera. Ahora un grupo llamado Conflictivos ha colgado en YouTube un vídeo cómico en el que el Tío Masclet, en una onda similar al Gañán de La Hora Chanante, nos cuenta los vericuetos de esa iluminación.
No piense. Vote.
¿Qué mejor para votar en libertad que tener unos ciudadanos informados? Pues el PP valenciano se ha puesto manos a la obra para que los valencianos voten -en la medida que les sea a ellos posible- de acuerdo a sus intereses. La primera medida, cortar las emisiones de TV3 en la Comunitat Valenciana a través de TDT. Alguno pensará que por qué ha de poder verse la televisión pública catalana en territorio valenciano, y la respuesta más lógica es: ¿por qué no? ¿Por qué no importa que se vea TV5, RTL o CNN? ¿Qué miedo hay a la información?
En el mismo sentido, el Ayuntamiento de Valencia ha denegado el permiso a los organizadores de la Feria Alternativa, una feria que celebran anualmente en la ciudad ONG's y colectivos cívicos vinculados a los movimientos antiglobalización, para que la realicen, como hacen habitualmente, en mayo. No obstante, les han dado permiso para realizarla en junio, pasadas ya las elecciones "porque el espacio ya estaba reservado para otra actividad" que aún se desconoce.
Quizás yo se aun paranoico o quizás, anulando estos canales de información -tan válidos como muchos otros que sí se toleran- el mensaje del PP cale con más facilidad en el sector más adormecido del electorado valenciano. Ortifus resumía ayer con precisión en Levante-EMV cómo empieza a desarrollarse esa campaña:

PD: Anoche vi Sin Rastro en Antena3 (por cierto, cómo ha perdido esta serie desde su primera temporada) y en un bloque de anuncios interminable vi tres o cuatro spots de la Comunidad de Madrid de esos que no sirven para nada, más que para tirar el dinero de los contribuyentes. Se ve que el despilfarro y el autobombo no son exclusiva de Camps. Lo lamento por los madrileños.
13 marzo 2007
Ciudad sin ley
¿Saben que hay un lugar en España en que un 5% de la población tiene acobardada al resto, cometiendo actos delictivos ante la mirada pasiva o cómplice de sus gobernantes? ¿Un lugar en el que los inocentes se ven forzados a huir de su residencias -los más afortunados, pues la mayoría no puede permitírselo- para no soportar los ataques de esta altiva y maleducada minoría? Pues ese lugar existe. Pero no, no me refiero a ese País Vasco mirado a través de los ojos más reaccionarios. Me refiero a la Valencia previa a la celebración de las Fallas. Esa ciudad, en la que resido, celebra del día 15 al 19 de marzo sus fiestas regionales, unas fiestas que tienen como eje central unos monumentos originariamente críticos con la realidad que vivían sus vecinos.
No obstante, ese espíritu ha cambiado de unos años a esta parte -poco más de una década- gracias a la habilidad del consistorio municipal de ganarse a la comunidad fallera a base de concederles todo tipo de permisos y parabienes para que campen a sus anchas. Así, desde hace poco más de una década, las comisiones falleras pasaron, de plantar sus monumentos en la fecha prevista y organizar en esos cuatro días alguna verbena puntual, a instalar desde el mismo 1 de marzo o antes -20 días, si se retira al acabar la fiesta, lo que no suele suceder- enormes carpas cerradas en las calles adyacentes a sus fallas, con el consiguiente corte de la circulación a todo tipo de vehículos que esto conlleva (este año el corte de calles se cifra en el 70%).
Esta decisión, que puede parecer anecdótica, significó un cambio notable en la fiesta, pues si bien los falleros condensaban anteriormente su presupuesto en cuatro días y lo compartían con sus respectivos vecinos, desde entonces lo repartieron en muchos más y en acciones ya celebradas dentro de sus carpas, en la mayoría de los casos a puerta cerrada y si no con el carácter disuasorio que estos recintos generan. El resultado: por la ciudad se multiplicaron fallas cada vez de peor calidad artística -nadie, repito, nadie de los que visitan la ciudad se interesa por estos monumentos, muchos de ellos clonados- y nacieron casales cuyo fin, más allá de constituirse en asociaciones cívicas, era, bien al contrario, disfrutar de la posibilidad que concede el Ayuntamiento de Valencia de actuar durante unos días al margen de la ley.
"Ser fallero es vivir durante el año trabajando por la fiesta.
Ser fallero, disfrutando con el barrio en hermandad y convivencia"
Algo así creo que escribió Vicente Ramírez, el ideólogo musical de la fiesta -verbigracia de Rita Barberá, que es lo único que deja poner en la megafonía del Ayuntamiento antes de las mascletás- en su tema Ser Fallero, una canción en la que describía lo que debían ser las fiestas josefinas y que -por mucho que él diga lo contrario- ya no son. La política municipal de Rita Barberá ha generado y continúa generando (con decisiones como la de permitir a la Junta Central Fallera premiar la iluminación de una comisión que ha sido llevada por los vecinos con éxito a los tribunales por la ilegalidad de la misma) una brecha entre los ciudadanos y los supuestos representantes de las fallas cada día más insalvable.
Por fortuna los valencianos están empezando a despertar y a darse cuenta de que el amor por la Fallas no está reñido con el respeto a sus derechos. Que bien al contrario, las Fallas no deben ser sino un modo festivo para reivindicarlos. Y así lo reclaman. Ahora es necesario que cuanto antes se tomen medidas para reconducir la fiesta a sus orígenes. Barberá ya ha demostrado que para ella es más importante salir bien parada en los monumentos generando la impunidad de los falleros más irresponsables (que, llegados a este punto, he de decir que no son todos, pues al menos una treintena de comisiones no han entrado en este círculo vicioso y viven la fiesta a la antigua -y querida por todos los valencianos- usanza), que coordinar unas Fallas libres y en harmonía como eran antaño. Quizá sea el momento de que hagamos algo para devolver su ninot a la hoguera. Con todo el humor y la ironía de la que hacemos gala los valencianos, por supuesto.
PD 1: Una prueba de la sensatez de algunos falleros es el blog El Delincuente Fallero.
PD2: Si no han entrado en la web de Vicente Ramírez háganlo. Así podrán escuchar el himno no oficial que éste le ha dedicado a la Copa América. Esta es la imagen que proyecta Valencia en el siglo XXI.
12 marzo 2007
Vistazos. 12 de marzo.

Tanto rollo para esto. "El PP demuestra que al menos tiene 320.000 simpatizantes, militantes incluidos" podría haber sido el titular para relatar la manifestación del sábado por la tarde en Madrid. Los medios afines al partido conservador le darán todavía un par de vueltas para alentar a los suyos, al igual que los partidarios del gobierno nos refrescarán la memoria del sarao para despertar el miedo de algunos ante semejante rancio despliegue. No obstante, la gente normal, esa "mayoría de españoles" que siempre tiene Rajoy en la boca, pasó de todo; y algunos de ellos, los más espabilados, seguro que lamentando ver como los dos partidos mayoritarios juegan al gato y al ratón con un asunto que incide en muy poca medida en nuestras vidas, y que sólo les sirve para cazar los votos de los menos exigentes -por no llamarles de otra manera-. Lo dicho: un rollo. (La foto la he pillado en 20 Minutos y la firma Rafael. El efecto sepia lo he puesto yo, porque aunque está hecha anteayer, nadie diría que no se hizo hace más de tres décadas atrás. Rajoy no quería que esto pasara, pero ¿quién se atrevería a quitarle la bandera del pollo al pobre abuelete?).
Y es que a la manifestación acudieron todos los políticos electos del PP -al menos así fue en la Comunitat Valenciana, en la que se fletaron numerosos autobuses- y muchos de los seguidores de sus doctrinas. No obstante, no fueron todos. En Valencia mismamente, se quedaron unos cuantos amigos de la bandera rojigualda (qué blasfemia, el ordenador me marca "rojigualda" como falta de ortografía) para dar la bienvenida a Carod Rovira, que visitaba la ciudad para participar en un miting de la delegación de su partido. Estos señoritos le recibieron, como no, con lanzamiento de huevos e insultos a discreción, además de los consabidos gritos de "arriba España". ¿A estos tenemos que llamarlos kale borroka o amigos de la libertad? Se echa en falta que estas demostraciones de radicalismo cada vez más habituales por estos lares se conozcan más en el resto de España. Ayúdenme a correr la voz.
Parece fijación con el PP, pero es que nadie ha hecho de la mentira su modus operandi de una manera tan brutal como estos señores en los últimos años. En la noticia del diario Levante (perdonen que no cite al otro periódico local de la capital, pero es que para él no fue noticia el recibimiento [lo que me extraña, habida cuenta de que hechos similares sí que se critican con dureza cuando los afectados son otros]) referida a esta visita, el vicepresidente del PP valenciano, Ricardo Costa, justifica lo sucedido al asegurara que Carod-Rovira«ha venido este fin de semana a Valencia a cerrar el tripartito con el que constantemente coquetea el secretario general del PSPV, Joan Ignasi Pla». Esto es una mentira como una catedral, porque ERPV no forma parte del hipotético tripartito que formarían PSOE, EU y Bloc para arrebatarle el gobierno a los populares. Sí que junto al grupo EU y Bloc se ha unido un partido llamado "Izquierda Republicana", pero no es la "Esquerra Republicana del País Valencià" de Carod Rovira, que no tiene ninguna posibilidad de sacar un escaño. Pero, como dice aquél, no dejes que la verdad te estropee una buena noticia, o en este caso, una buena declaración. Y la da nada menos que el vicepresidente del PP en la Comunitat. Pocos argumentos deben de tener y bastante miedo -con lo que han hecho es para tenerlo- para ir acudiendo ya a las mentirijillas.
09 marzo 2007
¿La mejor película del cine español?
Recientemente nos congratulábamos todos por el éxito de El Laberinto del Fauno, película que no se duda en calificar de española por el capital que se ha puesto en nuestro país para su producción. ¿No es entonces de justicia que se revise cuál es la mejor película de la historia del cine en España? Quizás siga siéndolo El Verdugo, Bienvenido Mr. Marshall o Viridiana -no, esta no, que creo que el capital era extranjero-, pero quizás el puesto ahora se lo dispute también una película realizada por un equipo enteramente italiano y rodada a principios de los setenta en lo que parecen las afueras de Madrid. Me refiero, obviamente, a ...Y Si No, Nos Enfadamos.
Actualmente se emite en el canal Somos que se ve en algunos servicios de televisión digital o por cable. Revísenla o atrévanse a verla por primera vez. Es mejor que la mayoría de las películas que hay en la actualidad en cartelera.
No nos merecemos esto
¿Por qué el PP ya no habla del 11M? ¿Por qué el juicio del mismo ya no ocupa las portadas de los diarios que han contaminado durante años los cerebros de los más ingenuos de este país? ¿Será por titulares como el que aparecía ayer en 20 Minutos?
Hace más días (el 5 de marzo), también en 20 Minutos, aparecía una genial viñeta de Eneko que resume el tema a la perfección y que no me resisto a reproducir.

Pero ahora el 11M ya no interesa. Ahora interesa De Juana. Da igual que tres cuartas partes de españoles sepamos que Acebes, Rajoy y compañía mienten más que hablan al respecto de este tema (sin necesitar que Zapatero nos recuerde a cuantos etarras excarcelaron los citados, que tenemos memoria): creen que podrán pescar en río revuelto. Cada día se hace más necesario que, si en este país existe un núcleo de ciudadanos partidarios de una política económica liberalista o simplemente, de corte más conservador, estos exijan al Partido Popular que cambie de dirigentes o apuesten por crear otro partido que verdaderamente se dedique a la política, y no a especular sobre cuál es el mejor modo, al precio que sea, de recuperar la poltrona. No nos merecemos esto.
07 marzo 2007
El núcleo duro
Habitualmente escuchamos la expresión "el núcleo duro" para referirse, en cualquier grupo de personas, a aquellos cuya postura, fiel al grupo, es inamovible. Cuando se habla de política y de partidos, muchas veces la expresión se emplea para referirse al grupo de votantes cuyo voto no cambia de signo pase lo que pase, ni siquiera aunque el partido con el que simpatizan incumpla las reglas más simples de la democracia y el estado de derecho. Un ejemplo célebre de núcleo duro es el de los votantes del PSOE que, a pesar de los numerosos casos de corrupción -GAL, fondos reservados, etc.- que apuntaban a algunos altos cargos de la cúpula del partido desde principios de los noventa, les concedieron una agónica victoria en las generales del 93 y una honrosa derrota en las del 96. Lo justo y lo sensato habría sido el más sumario castigo en las urnas a la primera de cambio, pero ahí estaba el núcleo duro para evitarlo. ¿Por qué? Pues vaya usted a saber, si por la amenaza de la retirada de las pensiones o por la más irracional del "doberman", pero el caso es que un grandísimo número de personas respaldaron ese modo de "hacer política" -si es que se puede llamar así-, unas formas -personajes indeseables incluidos- de las que tardó el mismo partido en desprenderse, pues sus viejos protagonistas se escudaban en ese apoyo del núcleo duro.
Bien, pues ahora la historia se repite. El PP, que había acelerado el ciclo de desencanto de su electorado con las actitudes absolutistas ejercidas por Aznar durante su segunda legislatura como presidente del gobierno -que ubicaban a su partido en el 2004 a las puertas de una victoria ya no absoluta pero sí suficiente-, se vio abocado a la derrota por la nefasta gestión realizada tras los atentados del 11M. La mentira empleada con fines electoralistas -creían que asegurar la autoría de ETA les reportaría un mayor margen de victoria- planteada en esos días a costa del brutal suceso, puso en alerta a la población sobre la avaricia de poder de algunos miembros del cúpula del Partido Popular, por lo que la mayoría de españoles votó por el cambio. Sin embargo, como en el caso de la corrupción que enfangó al PSOE en los noventa, tampoco la mentira supuso el coste político que el PP mereció en el 2004.
¿Qué hay peor que un político corrupto o uno mentiroso? Las personas sensatas dirían que nada, pero hay muchas otras a las que la corrupción o la mentira en los políticos no le importan si esos políticos son los suyos. Son los irracionales, los merluzos, el núcleo duro. Son tan idiotas que, aunque gane quien gane nunca pueden meter la cuchara para sacar tajada (al menos a estos sí que se les puede entender que no cambien), siguen apoyando a "los suyos" hasta el final. Ahora se puede ver a los del PP, semana sí, semana también, paseando en manifestación la agonía de sus líderes derrotados, que aún perpetúan los lamentables argumentos que les llevaron a su ocaso. Lo lógico es que el núcleo duro, si quiere ganar, les exigiera que salieran de su grupo y dejaran paso a gente nueva y limpia. Pero es lo que tienen los núcleos duros, los suelen integrar gentes cortas. ¿Pertenece usted a alguno?
05 marzo 2007
La Valencia auténtica
"La seguridad allí [en la estación de autobuses de Valencia, n.a.] brilla por su ausencia desde hace años, como la limpieza, ante la indiferencia de la Conselleria de Transportes (responsable de la instalación) y de nuestra alcaldesa, que emulando a la reina María Antonieta («Si no tienen pan, que coman pasteles»), pensará: «¿Les roban en el bus?, pues que vengan en yate o en avión, que para eso hemos reformado el puerto y el aeropuerto»."
Es sólo un fragmento de la columna de Javier Alfonso hoy en 20 Minutos. Su título es Turistas de tercera, y vuelve a suponer, como muchas de las columnas de Alfonso, una magnífica fotografía de la Valencia auténtica.
01 marzo 2007
El día más triste de la democracia
"Este ha sido el día más triste de la democracia" han repetido hoy Ángel Acebes y Esperanza Aguirre en referencia al traslado del etarra De Juana Chaos. Cada vez que he escuchado sus declaraciones a lo largo del día -y las de su presidente Rajoy- se me revolvían las tripas, pero decidía que no iba escribir nada al respecto porque todo está ya dicho y mejor de lo que yo podría hacerlo al respecto de la catadura de estos personajes La verdad cae sobre ellos con una contundencia que sólo no perciben los necios.
Sin embargo el visionado de un vídeo en Escolar ha resucitado la frase en mí. Ignacio ha bautizado la entrada en la que lo ha colocado con el título "El respeto a las minorías", pero yo llegaría más lejos. Yo diría que cada día que sucede lo que se ve en el vídeo es el día más triste de la democracia. Diría que cada día que en el Congreso, cuando habla algún político sobre los verdaderos problemas de la gente, y los diputados de los grupos mayoritarios -sí PSOE y PP- abandonan sus escaños, conscientes estos últimos de que discutiendo de gilipolleces y gilipollas como De Juan Chaos, ya mueven a un gran puñado de votantes y se perpetúan en el poder; diría que cada día que eso sucede, cada uno de ellos, es el día más triste de la democracia.




