Esto no se acaba nunca
Ya está. Ayer celebramos las últimas elecciones generales al Congreso y al Senado (sí, al Senado también) y se podría decir que todo sigue igual. Zapatero obtuvo la reválida pero, por suerte para los que amamos la pluralidad, no obtuvo la mayoría absoluta, y tendrá que buscar acuerdos puntuales con otros partidos para aprobar las medidas que quiera sacar adelante. Lamentablemente, y de nuevo para los que amamos la pluralidad, esta mayoría la ha logrado a costa de los partidos minoritarios de izquierdas, cuya masa de votantes se ha dirigido a los socialistas merced a la inestimable labor del segundo en discordia. Me refiero a Mariano Rajoy, un hombre que ha conseguido en parte su deseo de unir a España, aunque sea en dos bandos: la de sus partidarios y la de los que le temen.
Desgraciadamente para él y los suyos, la segunda es mayoría. Y me temo que será más grande aún si sigue al mando del Partido Popular abanderando el mismo tono radical de la última legislatura, ya que el "voto útil" lo es más -realmente tiene apariencia de serlo aunque no sea así- a medida que las minorías van empequeñeciéndose, por lo que el Partido Popular sólo regresaría al poder adoptando la imagen serena y centrista -otra cosa es que fuera así en el fondo- con la que Aznar logró su primera mayoría (con sólo tres escaños más de los que logró ayer Rajoy).
¿Cambiará el gallego de actitud? Es difícil de determinar. Pese a la derrota, el aumento de votos y escaños obtenido puede animarle a aferrarse a la poltrona popular, y no le faltará el respaldo de todos aquellos -Zaplana, Acebes y compañía- que desaparecerían si en la calle Génova se decidieran por dar un nuevo aire al partido; pero eso sí, su apoyo estaría condicionado a seguir ejerciendo la mano dura, la única en la que son creíbles. Por otro lado, las alternativas a estos, que la prensa madrileña señala como moderadas, no lo son. Por mucho éxito que Francisco Camps y Esperanza Aguirre tengan en sus respectivas comunidades, se trata de un éxito obtenido a costa del enfrentamiento y el fracaso en otras. El centralismo teñido de "españolismo" de la madrileña y el egoísmo del valenciano, movilizan a su electorado más rudimentario, pero restan votos a los populares en muchas comunidades que no son las suyas, así como sus modos totalitaristas en el uso de los medios de comunicación y su también conocido abandono de los servicios públicos.
Que éstos ambicionen tanto la presidencia del gobierno como para abandonar la comodidad de sus respectivos gobiernos autonómicos es la incógnita más difícil de despejar. Sin embargo se hace más fácil augurar que, con semejante oposición y viendo cómo el panorama electoral tiende a la bipolarización, si no sobreviene catástrofe, tendremos Zapatero para rato.
Dos pequeños apuntes
IU ha sufrido los peores resultados de su historia. Su grupo ha perdido tres de los cinco escaños que tuvo en la última legislatura (uno de los dos de Madrid, el que tenía en Valencia, y uno que perdió IpC, lo que no es achacable a IU propiamente dicha). A la vista de estos resultados, es justo que Llamazares y su sector en el partido reconozca su culpa por la pérdida del escaño madrileño, y la asuma no presentándose a la reelección. Pero también lo es que el PC reconozca su culpa por la pérdida del valenciano (ya saben que presentaron una candidatura opuesta a Llamazares a meses de las elecciones, no pusieron de cabeza de lista a la congresista que optaba a la reelección por no ser del PC, etc.). ¿Serán los responsables del PC capaces de reconocer alguna vez sus errores? En Valencia han conducido al partido, en a penas dos elecciones, al ostracismo. Mal futuro aguarda a IU. Todo apunta a que, si hay un futuro para la izquierda en España, su refugio estará en manos de los partidos nacionalistas (BNG, ERC, IpC, NB, Bloc, etc).
En Madrid, Rosa Díez ha logrado un escaño con UPyD (y en el resto de España, sin alcanzar representación, cosechó un montón de votos). Es sorprendente la cantidad de gente que ha votado un partido por tan poco. Un mensaje nacionalista español y una campaña sorprendentemente llamativa para un partido nuevo (todavía me extraña que haya gente incapaz de reflexionar que algo anda mal cuando alguien tiene mucho dinero para gastar y no puede explicar cómo lo ha conseguido) han otorgado un escaño en el congreso a la ex eurodiputada que contribuyó, con su incomparecencia en la votación por estar de fiesta, que el Parlamento Europeo investigara la catástrofe del Prestige (lo que evidencia una vez más la poca memoria de la gente o lo poco que exige a sus representantes). Estos últimos meses, los medios más rancios han hecho mucha campaña por UPyD, quizás en previsión de que restara votos a los socialistas. Yo no tengo tan claro que sus votos los hayan arañado precisamente en la izquierda (sólo he oído hablar bien de ellos a gente conservadora). Será interesante ver cómo les tratan a lo largo de la siguiente legislatura.



5 comentarios:
Ay, compañero... De ilusión también se vive. Glòria Marcos, esa mujer que se ha fosfatinado el capital político de Esquerra Unida en dos años, echa la culpa a los demás. Te pego parte de un teletipo de Europa Press:
Marcos consideró "decepcionante" el resultado electoral obtenido por su formación puesto que "la izquierda alternativa ha perdido
su grupo parlamentario al Congreso y su representación valenciana",
lo que atribuyó a que "el voto del miedo a la derecha ha hecho
que el PSOE recaudara el apoyo de muchos votantes anteriores de
IU".
Sin embargo, señaló que "la victoria del bipartidismo y el fracaso estrepitoso del intento de sustitución de EUPV como la tercera fuerza política en la Comunidad Valenciana, deberán hacer
reflexionar cuidadosamente a los que han traicionado los acuerdos".
"Hemos --dijo-- sufrido una campaña muy dura, con pocos medios
y un ataque constante desde posiciones interesadas en nuestra
eliminación; ahora repasamos los resultados, pueblo a pueblo y
comarca a comarca, y compruebamos que continuamos siendo la única
referencia de la izquierda alternativa, incluso donde hemos sufrido con más fuerza el fenómeno del transfuguismo".
Te aseguro que los partidos nacionalistas no son más de izquierdas que el PSOE. Y ERC, que parece tan "radical" es un partido socialdemócrata, que por historia, nunca ha estado a la izquierda de los socialistas, sino en el sector liberal.
Otra cosa es que a ti te parezca que el PSOE no es un partido de la izquierda política, pero esa no es mi opinión.
Rosa Díez se ha pasado tres años andando y votando con el Grupo Popular Europeo, mucho le tendrán que agradecer pues su imagen se asocia con la izquierda (ahora llamada "patriota") Así que lamentablemente habrá influido más en quitar votos que podrían haber sido socialistas.
Considere que el PP ha vorejat el seu sostre electoral.I si amb un crisi ecònomica ben palesa i una acció de govern de ZP que els darrers mesos no ha estat massa brillant, no ha aconseguit ni tan sols apropar-se és per a fer-s'ho mirar.
I el problema no és Rajoy (o almenys el més important) sinó la cort que l'envolta; mentre Zaplana, Acebes, Aguirre, Rouco i Losantos marquen l'agenda popular el PSOE no ha de tenir cap por, i el dia que la deixen de marcar menys encara, perquè tota la legió de hooligans de pancarta sabatina que han aconsenguit mobilitzar també els giraran la cara.
Ah, i dels resultats ací a València és per a fer un bon estudi sociològic, com vaig a escriure ara mateix al meu blog València ha esdevingut (una mica més) mesetària i la Ribera (on jo visc) la perifèria de Madrid.
Jaja. La verdad, Solet, es que no podíamos esperar menos de la inefable Glòria Marcos. Los extractos de la nota que adjuntas y que te agradezco, son dulces, al lado de otras partes de su declaración completa. Por desgracia para Llamazares, este "esPCimen" es natural de tierras valencianas, por lo que la prensa madrileña no se hará eco de lo que es la huida hacia delante más vergonzosa que yo recuerdo en un político tras una derrota como la que ha sufrido EU.
Sr. Azul, efectivamente, hay de todo en la izquierda nacionalista, y la "izquierda", por lo que observo, puede ser cualquier cosa; hasta el partido de Rosa Díez. Yo todavía creo que la izquierda debe preocuparse, como dijo ayer Zapatero, primero por los que menos tienen. Pero eso no hay solo que decirlo, sino también hacerlo. Hacer AVEs en lugar de mejorar las redes que utiliza la mayoría de la población; reducir impuestos a los que más tienen; o no penalizar la especulación de la vivienda más preocupados porque las pérdidas en el sector no enturbien los datos macroeconómicos que porque los que la necesiten puedan acceder a ella; ésas no parecen precisamente medidas que parezcan favorecer en primer lugar a los que menos tienen. Pero quizás es sólo una impresión mía. uno ya no sabe en qué creer.
VK, acabe d'anar a la teua web i veig que t'has tirat enrere respecte a l'anàlisi. Jo encara li estic pegant voltes perquè darrerament em fique massa seriós. Ja vorem que ix quan m'assente. No obstant el que mes em crida l'atenció és sentir a Madrid dir que Camps és el moderat del PP. Quan vaja cap enllà ja voran quina sorpresa. El Zaplana era un avis.
Hola a tots!
Ara que ix el tema, jo crec que els d´esquerres hauríem de recolzar a Camps com a candidat del PP al 2012. Serà l´única forma que els mitjans del PSOE s´interessen per la seua merda i comencen a traure draps bruts, la qual cosa seria d´agrair per al nostre país. I de pas l´enviem lluny!
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