A coche pasado
Transcurridas ya casi 24 horas de la celebración del Gran Premio de Europa de Fórmula 1 en la ciudad de Valencia, dejadas madurar las primeras impresiones y repasada la prensa del día, un servidor se va a permitir realizar una serie de personales observaciones de lo que ha supuesto la primera celebración de este "evento" para la ciudad y la Comunitat Valenciana.
En primer lugar señalar aquello en lo que coinciden todos los medios, que es en dar por buenas las cifras que ofreció la organización para la jornada de ayer, de 115.000 asistentes al circuito. Así pues el aforo presentó, según la organización, casi un lleno, pese a que en los días previos no faltaban las informaciones referidas al reducido nivel de ventas que hacía augurar a lo sumo tres cuartas partes de entrada. ¿Se habrán -como suele ser habitual en los eventos fuertemente subvencionados- repartido centenares de entradas gratuitas entre allegados y colegas? Nunca lo sabremos. Pese a todo, en la retransmisión televisada no faltaron los planos, especialmente los aéreos de las últimas vueltas, en que se podían ver gradas -las más cercanas al puente- prácticamente vacías. Hoy escriben los diarios que los seguidores de Alonso se fueron antes de que acabara la carrera. Será por eso.
De lo que no cabe duda es de que este primer Gran Premio no ha supuesto un gran beneficio -ni siquiera se podría hablar de pequeño- para la economía valenciana. Por sectores, los principales beneficiados serían los hosteleros, y aunque se registró un aumento de la ocupación, no se llegó al 100%*, lo que deja a las claras que la carrera ha generado más consumo interno -gente que no necesita alojamiento- que externo. Del mismo modo, que no se hayan llenado los hoteles, desmiente el argumento de que la escasez de plazas hoteleras fuera lo que disuadiera a los potenciales amantes de la Fórmula 1 de venir a Valencia. Vinieron los que quisieron y no agotaron ni las entradas ni las plazas hoteleras. Por otro lado, los que al parecer sí hicieron su "agosto" fueron los restaurantes de lujo. Enhorabuena.
¡Ah! Y los comercios que abrieron en esta jornada laboral extra para recoger los beneficios generados por el turismo de la Fórmula 1 palmaron todos, porque estos actos no generan un movimiento paralelo (léanlo en el segundo bloque de la noticia) y la gente de la zona, por lo general, huye. Ya pasó con la visita del Papa, con la Copa América y ahora con la Fórmula 1. No es casual, es que la cosa no funciona como se nos vende.
Pero el beneficio no es a corto plazo, me dirán, sino a largo, porque esto tiene una proyección internacional que bla, bla, bla. Ni Antena 3 ni la Sexta dieron en los días previos al Gran Premio ninguna información ni siquiera relativa al plano deportivo del evento, reduciéndose a éste, y en noticias no superiores a los diez segundos, las que dieron TVE y Cuatro. Vamos, que el "circuito urbano" no ha sido noticia para los medios de nuestro país (excepto Telecinco y Canal 9). Lo mismo cabe decir de la prensa nacional en general, que no dedicó a esta prueba más espacio que el que dedica a las del resto del calendario. Así pues, que no nos lleven a engaño: la Fórmula 1 no es noticia destacada -ni como competición- ni en un país que cuenta con un "representante" que la ha ganado en dos ocasiones. Pensar que el mundo está pendiente de Valencia** por disputarse en ella esta competición -cuando no está pendiente ni España- es una falacia que sólo se puede creer los más ingénuos.
¿Y qué dejó para los vecinos? Pues no les hablaré de las molestias que ocasionó, pues ya lo hizo, en un gesto que le honra, el mismo Fernando Alonso el primer día que pisó el circuito. Excepto para los propietarios de bares colindantes al mismo, que ayer se hincharían a vender refrescos y bocadillos, ningún beneficio quedó en el Marítim, Nazaret o el Cabanyal. El único anunciado, que iba a ser su limpieza a fondo por equipos especiales para que quedaran relucientes de cara a los visitantes, nunca se llegó a realizar, al menos en Nazaret y el Cabanyal. Si para anunciar una medida se convoca una rueda de prensa, cuando la medida no se lleva a cabo ¿no habría de convocarse otra para anunciarlo? Eso sí, los vecinos al menos pudimos circular con nuestros vehículos, en las calles no afectadas por el trazado, con cierta normalidad.
Y podría contarles más, desde la impresión estética que me produce el circuito a través de la retransmisión televisiva -que omito por ser absolutamente subjetiva-, al descenso de afluencia al paseo marítimo en la semana previa al Gran Premio respecto al resto del verano, pasando por la escasa vergüenza de los presentadores de la retransmisión de Telecinco que no se salieron de su guión triunfalista aunque las imágenes mostradas por sus cámaras desmintieran sus propias palabras; pero creo que con lo apuntado el tema del Gran Premio, proyecto emblema -junto a sucedáneos como la Volvo Ocean Race- de la política autóctona para capear la crisis, está todo dicho. Que Dios nos coja confesados.
Bueno, un extra. Para contrastar mi visión de lo vivido este fin de semana, qué mejor que ver un fragmento de los informativos de Canal9, cortesía de Vent d Cabylia. Disfruten.
*Alucinante el artículo de Las Provincias titulando Los hoteles cuelgan el "completo" y apuntando en el cuerpo de la noticia que no está llenos. Sin comentarios.
**Un ejemplo significativo de lo poco que importan las ciudades organizadoras de las pruebas a sus aficionados lo da la propia Telecinco, que se refiere a los grandes premios por los países en que se disputan, rara vez por las ciudades que los acogen. De todos modos se trata de una información a la que accederían sólo los aficionados a esta competición, que no tienen porque ser, como se les presupone cuando se valora el impacto publicitario de la prueba, potenciales turistas.





8 comentarios:
¡Hola Juan! Lastimoso. La F1, como mucho, ha significado una 'fuga' de los valencianos fuera de la ciudad, los que querían evitar el caos, y hacia la zona del circuito los que querían curiosear: barrios más vacíos de lo habitual en agosto... ¡Fracaso para los negocios periféricos!. Un abrazote y sigue vigilando.
He seguido con interés las entradas que has ido publicando sobre este evento deportivo. Pienso que los organizadores no eligieron las fechas más adecuadas para celebrarlo por muchas razones. Entre otras, porque la jornada final de los JJ OO estoy seguro de que restaría mucha audiencia a la TV. Yo ni me acordé de que era ayer la carrera.
Pero ése no es precisamente el asunto. El problema más bien está en la idea que tiene esta gente de lo que es bueno o de lo que conviene a Valencia. Y no creo que hayan de ir por ahí las cosas. Con Zaplana o sin él, Valencia se sigue equivocando en cuanto a qué es lo que da prestigio a una ciudad, e ignora por completo los intereses de sus propios ciudadanos.
Home, que el Gran Premi -molt més que la visita del papa o la Copa de l'Amèrica- pose el nom de València en el món sí que sembla ben cert. I també que això cree unes sinèrgies que augmenten el turisme urbà cap a València-ciutat (no el de costa o el d'interior ja que difícilment un nordamericà o un japonés vindran expressament des dels seus països a la platja de Gandia o Torrevella, que es proveeixen de turistes "propers": espanyols, anglesos, francesos, alemanys...).
Ara bé, la qüestió és què fer si gràcies a eixe increment turístic i de divises la ciutat de València creix (demogràficament i econòmicament). Si l'objectiu és destrossar l'horta i el patrimoni arquitectònic, no invertir en cultura ni redistribuir la riquesa, doncs per a mi el GP no serveix absolutament de res (al contrari molesta i és perjudicial a la llarga). Si l'objectiu és invertir en equipaments públics (culturals, educatius, sanitaris) i fer una València orgullosa d'allò que la fa distintiva (que no són els "eventos") ja es començaria a veure una vertadera relació de simbiosi amb el GP (tu li dones i ell et dóna). Mentrestant, els únics que obtenen benefici són els empresaris que ho munten (Roig i companyia) i els polítics que saben aprofitar-ho magistralment a través dels mitjans de comunicació.
Hola Alicia. Gracias por los ánimos. Como bien dices, la gente que tenéis negocios de servicios en la ciudad, alejados aunque solo sea ligeramente del circuito, lo habréis notado seguro que para peor, pero poco de eso se cuenta hoy en los medios. El GP seguro que estuvo muy bien organizado, no lo dudo; es más, lo celebro, pero ahí se acaba todo. Tratar de extraer beneficios externos a su celebración para la Comunitat es buscar tres pies al gato.
Manuel: Gracias por tu visita y por dejar el comentario. Mientras escribía las entradas siempre pensé que los lectores foráneos seguramente me verían como a un loco, dando tanta importancia a la carrera, pero como si de algo vital para los valencianos se ha tratado aquí y creo que fuera es importante que se sepa. Sin ir más lejos, como me ha recordado un amigo hace un rato, el Consell tiene prevista para este año una partida económica superior para construir el circuito que para infraestructuras sanitarias. Desde luego hay una divergencia muy grande entre lo que da prestigio y comodidad a una ciudad y lo que se está planteando, pero también es cierto que la ciudadanía tiene buena culpa de lo que está pasando, al no detenerse ni un segundo a observarlo todo con cierta mirada crítica. Y lo pero de todo, es que no se antoja un cambio de actitud cercano. Esperemos que no llegue cuando sea demasiado tarde.
I Vicent. Tens, com sempre, raó. Obviament, la Formula 1 t'independentment - que ens agrade més o menys, un tiró superior a la visita del Papa o l'America's Cup (encara que hauria de matisar-se, perquè s'està desvariant una mica). Malgrat tot, i sense entrar en la destrucció de l'horta i el patrimoni per que no ens diguen que sempre estem amb lo mateix, el que no es pot fer és fer que vinguen estrangers venent que això és el maxim i que es troben una ciutat bruta, amb serveis públics deficients i amb uns preus molt per damunt de la qualitat que -en general- es dona; perquè tot això és, a la llarga més roín que positiu per al turisme. Ja vorem si algun dia canvien les cosses, encara que els precedents no apunten cap a un canvi de política.
Amic! Desde los paises bajos, solo se vieron bien los clareos en las gradas que demostraban que aquello no se habia llenado. Tambien pude morirme de verguenza cuando aparecio Rita devolviendo saludos al publico justo al Eclestone, como si la gente la estubiese saludando a ella. Tambien, en el coro, estaba el Camps, un completo desconocido para los periodistas holandeses. En fin, unos politicos muy bananero/populistas es lo que se pudo apreciar desde el norte de Europa.
Un abrazo
Estimado Testigo,
Yo tenia la remota esperanza de que en Valencia sucediese como en Bilibao con su carrerita urbana, que la gente, si no de primeras, al menos reaccionaria tras las molestias ocasionadas en la primera "celebracion", pero ya vemos que no, y que fue de ilusos incurrir en ellas.
Por cierto, leiste la seccion de opinon de Las Provincias del dia 24?? El articulito de Maese Campos palidece a su lado.
Un saludo
El domingo de la carrera pasee como todos los fines de semana por la playa del Cabanyal y la Malvarrosa, y la afluencia de gente fue menor que en otros domingos, ¡¡¡¡¡¡se podía aparcar donde quisieras!!!!!!! (no había ni gorrillas), incluso en Casa Zaragoza, en la Alegría de la Huerta y demás restaurantes tenían mesas vacías en las terrazas. ¿Cuándo se ha visto eso en Valencia?
¿Por qué esa ceguera de la mayoría de los valencianos de que la Fórmula Uno es beneficiosa para todos?.
Por otro lado, y nadie lo dice, si no hubiera sido por el gobierno central, ni la Copa América, ni la Fórmula Uno se podrían haber hecho en Valencia.
este articulo es un acierto. Los comercios del centro se comieron un a mierda y vendieron menos que un dia normal.
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