31 enero 2008

Vivir en la oscuridad

Y hoy lo hizo. Después de muchos meses, incluso años, sin responder a las preguntas de la prensa, el President de la Generalitat, Francisco Camps, respondió de nuevo a las preguntas de los periodistas. El acontecimiento, hay que señalar, tuvo lugar en Madrid, tras la rueda de prensa con motivo de la visita del Molt Honorable a la stand valenciano en Fitur. Y también horas después de que un programa de humor de difusión nacional aireara el oscurantismo informativo con que Camps y los suyos se manejan en tierras valencianas.

Y como la ocasión la pintan calva, Camps puso su mejor cara y demostró a la prensa madrileña que todo es una invención, que él es un gran demócrata. Y allá paz y después gloria. No sabemos lo que sucederá en la próxima comparecencia que haga ante los medios autóctonos, pero a buen seguro que en el resto de España no lo sabrán. Ya les pasó con Zaplana, que era un tipo estupendo, la encarnación del perfecto liberal, hasta que se trasladó al Congreso; o más recientemente con el arzobispo Agustín García Gascó, que era un amable "Don Camilo", hasta que se le vieron los colmillos al sonreír en la Plaza de Colón.

En Madrid no se enteran o no se quieren enterar, y aquí, en la Comunitat entera, la oscuridad se impone sin prácticamente oposición. Por eso, el reportaje de ayer de CQC, aunque sólo arroje luz sobre una de las muchas facetas totalitarias del gobierno Camps que la mayoría de los mismos valencianos desconoce, es tan importante. Vaya si lo es.

Camps en CQC

Que el President de la Generalitat, Francisco Camps, prefiere ignorantes a sus votantes, es algo que en Valencia muchos ya sabemos. Pero está bien que en España se hagan eco de ello, aunque el tema sea serio y sea en programas de humor. El delfín de Rajoy es contrario a la libertad de información y CQC le sacó los colores. Muchas gracias.

30 enero 2008

Cansino y falaz

Les conté anteayer que Esteban González Pons había dicho, contra pronóstico, algo sensato. Y parece que no he sido el único, porque desde entonces el ex conseller se ha crecido y no ha parado de reincidir en la monserga, adornándola con epítetos de todo tipo, como si no tuviera otra oferta -quizás no- por la que merezca el voto de los valencianos, al margen de no ser él, como se observa a simple vista, Maria Teresa Fernández De La Vega.

Lo que pasa es que, al margen de la obviedad de que la vicepresidenta, si sale elegida por los valencianos, poco hará a título personal por ellos, y que, lo menos que ésta podía hacer en campaña, es debatir con sus oponentes por la misma provincia, su denuncia debería haber quedado ahí. Simple y llanamente. Perfecta. Sin embargo Pons apeló una y otra vez a la "dignidad democrática", al "desprecio a los valencianos" que supone su presentación por la lista socialista, y una larga lista de sandeces que no pienso reproducir.

Y claro, sandeces a parte, con lo de la dignidad democrática y el desprecio a los valencianos patinó, porque sino, ¿cómo se explica que como número dos de su propia lista vaya José María Michavila? El diputado que más se ha ausentado de su puesto en la última legislatura y para atender negocios personales. Vamos, que De La Vega igual no trabaja en particular por los valencianos, pero Michavila es que no lo hará por nadie. Y eso, por no citar al madrileñísimo Nacho Uriarte, presidente de Nuevas Generaciones del PP, que esperamos que al menos venga a veranear por aquí, ubicado también en uno de los puestos de salida de su lista. ¿Por dignidad democrática va a pedir a su partido la expulsión de la lista que encabeza de Michavila? ¿Va a renunciar a encabezarla si no sacan de ella a ambos sujetos para no respaldar tal desprecio a los valencianos por parte del Partido Popular? Pues al menos, por dignidad, cállese o dedíquese a hablar de sus propuestas. No sea cansino.

28 enero 2008

En clave nacional

Por una vez y sin que sirva de precedente (consultando las hemerotecas, por mera estadística, sería más lógico darle la contraria a ciegas), he de dar la razón a Estaban González Pons, número uno de la lista que propone el PP en Valencia para el congreso, cuando ha señalado que sería "un desprecio hacia los valencianos" que De la Vega se negara a debatir con él sobre los problemas de Valencia. Dejando de lado lo poco amigos que son los populares a los debates cuando y donde gobiernan -no recuerdo que Pons recriminara a Camps que no debatiera con nadie las pasadas elecciones-, es cierto que lo menos que puede hacer De La Vega en Valencia es debatir con su más directo rival y, por qué no, con los cabezas del resto de listas con posibilidades de salir.

Sin embargo, la vicepresidenta ha dicho, en una respuesta que le ha salido del alma, que ella en todo caso debería departir con el número dos del PP a nivel estatal, un Ángel Acebes que encabeza la lista de Ávila. Su respuesta encierra una lógica, pues seguramente el abulense sea su alter ego ultraconservador, pero al mismo tiempo el reconocimiento de algo que no sólo sucede en Valencia, sino también en muchos otros lugares de España: que los partidos nacionales reparten a sus políticos más reconocidos en provincias por las que no van a hacer nada (poner prácticamente sería de ilusos) una vez accedan a sus escaños.

Es el caso de De La Vega en Valencia, de Acebes en Ávila, de Federico Trillo en Alicante -el respeto del PP a los alicantinos por presentarles a este menda, y el que los alicantinos que le votan se tienen a sí mismos, escapa de toda lógica-, Ana Pastor en Pontevedra, Alfredo Pérez Rubalcaba en Cádiz, y tantos y tantos otros ministrables repartidos por todo el país (por no hablar de las listas madrileñas, que son harina de otro costal). Sí, me dirán, mucha gente piensa en clave nacional y por eso vota por ellos. Es perfecto y del todo lícito, pero cabe suponer que esta gente no será la que después protesta porque su provincia no recibe el trato que desea por parte del gobierno central.

González Pons dice que De La Vega desprecia a los valencianos por no debatir con él e insinúa que no se ha preocupado por ellos en el pasado ni lo hará en el futuro. Me parece una actitud muy loable por su parte. Ahora bien, lo acabaría de bordar si firmara ya y ante notario, que en caso de que el Partido Popular gobernara a partir del 10 de marzo, él no aceptaría asumir ninguna cartera ministerial, ni tan siquiera una secretaría, para poder así dedicarse en cuerpo y alma a los valencianos, para poder reclamar a su propio gobierno todo lo que en la era Aznar negó a sus votantes y conciudadanos. Pero algo me dice que no caerá esa breva.

Narbona golpea y noquea

Seguramente no lo habrán visto en Canal 9 -yo no se lo puedo asegurar porque hace muchos meses que no la veo más de dos minutos seguidos- pero podrían haberla sacado hasta en Minut a Minut, porque es un gol por toda la escuadra. Se trata de la conferencia que la Ministra de Medio Ambiente, Crisitina Narbona, ha realizado hoy en la II fase de la Desalinizadora de Alicante, y que ha tenido lugar en un escenario que tenía como fondo una fotografía del president de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, y la entones ministra de Medio Ambiente, Elvira Rodríguez, en la inauguración de la primera fase de la planta. Una enorme prueba de la hipocresía y la demagogia que se gasta el gobierno popular valenciano respecto al tema del agua, en la que se ve a Camps brindando con agua desalada. Descuiden, que no se les caerá la cara de vergüenza.

Vía Levante-EMV

Carrusel deportivo

Hoy es un día tan bueno como cualquier otro para recordar que Juan Soler es Presidente del Valencia CF por mediación del Consell que preside Francisco Camps. Que Soler fue puesto ahí porque era su hombre de confianza para dirigir los destinos de un club de fútbol que mueve una gran masa social. Que Soler, a cambio del favor, ha utilizado el club como ariete del partido de gobierno en la Generalitat o como plataforma de propaganda del mismo. Como resultado de esta intermediación, Soler es presidente del Valencia CF y el club aumenta su déficit económico día tras días a la par que vive la mayor crisis deportiva desde su descenso a segunda división a mediados de los ochenta. Todo esto carecería de importancia -al margen del aspecto sentimental que afecta a los aficionados- si no fuera porque el desatino del dirigente valencianista -en ese puesto gracias a su apoyo a las políticas del Partido Popular- lo estamos sufragando los valencianos a través de recalificaciones urbanísticas y pérdida de terrenos públicos.

25 enero 2008

Nunca es tarde... "Desaparecida"

Servidor no sabe de todo, aunque es aficionado a muchas cosas. Una de ellas es seguir alguna de las series de televisión de ficción dramática que se han producido -y se siguen produciendo- en los últimos años y que han cambiado el concepto y el estilo narrativo de este formato televisivo. Los Soprano es el máximo exponente, pero hay más, como la popular Perdidos (aunque haya perdido el rumbo y cada vez se sostenga menos), la policial The Wire, o la original fusión de géneros de Dexter. También veo otras, como House, The Closer, e incluso algunas más insustanciales como Shark, que voy abandonando a medida que sus tramas se reproducen una y otra vez cambiando únicamente los actores secundarios.

Sin embargo, son las primeras las verdaderamente notables y originales. Series que por el cuidado con que están hechas, tanto a nivel de realización como de guión e interpretación, tienen cargas dramáticas notables. Les cuento todo esto porque, hasta hace bien poco, en España no se había producido ninguna ficción de ese tipo. Aquí todo eran comedias familiares de enredo, con poca profundidad y trama insustancial. Sin embargo, desde hace unos meses, TVE viene emitiendo una serie que se llama Patricia Marcos: Desaparecida, y he de confesarles que me parece sencillamente espectacular.

Ambientada en un pueblo español de tamaño medio, narra la desaparición de una joven, su investigación por parte de la Guardia Civil y el drama familiar que todo el asunto supone. Hay tensión, intriga y drama, pero, sobre todo, hay buenas interpretaciones y una excelente realización, que, sin inventar nada, tampoco nada tiene que envidiar a productos similares venidos de fuera.

Poco más les quiero contar, excepto que sí, que parece que está encarando ya el final de la investigación. No obstante, este apartado en el que de uvas a peras les hablo de libros, música o cualquier cosa que me parezca interesante, lo llamo "nunca esta tarde", y esta vez tampoco lo es. Yo mismo, incrédulo respecto al hecho de que en España se pudiera facturar algo así, pude engancharme en marcha gracias a un amable desconocido que colgó los episodios en la red. Si sus gustos se parecen algo a los míos, péguenle un vistazo. Les garantizo que vale la pena.

PD1: Si no la quieren ver entera, pueden ver este episodio especial con las claves del caso que se emitió este lunes antes de retomar la historia tras las Navidades. Yo no lo he visto, pero les recomiendo de todos modos, verla entera.

PD2: Una crítica de la serie hoy en Las Provincias.

24 enero 2008

La publicidad y los medios

El periodista Javier Ortíz ha colgado hoy en su blog una estupenda entrada con motivo de la presentación del libro Zaplana, El Brazo Incorrupto Del PP. Y digo que es estupenda, no porque descubra nada, sino por lo bien que cuenta -como casi siempre hace- lo que quiere contar. En esta ocasión es principalmente el boicot que El Corte Inglés hizo en su momento del libro (de lo que me hice eco) y el por qué de las pocas críticas que por ello recibió de los medios de comunicación. Ya les digo, es algo que muchos sabemos, especialmente los del gremio, pero que quizás muchos otros ignoren por lo que es bueno que se cuente tan claramente. Les copio un extracto:

"[...] No sé si se habrán fijado ustedes en que la casi totalidad de los grandes periódicos españoles llevan todos los días una página entera de publicidad de esa gran empresa. Si prestan ustedes atención al contenido de sus anuncios, que puedo asegurarles que le salen carísimos, verán que casi nunca anuncian nada. Dicen cosas tan apasionantes como que están de rebajas (cuando todo el mundo está de rebajas), o que ya es primavera (aunque todavía no sea primavera).

La razón fundamental por la cual esos grandes almacenes se gastan un pastón en anuncios tan triviales (que no sólo salen en los periódicos, sino también en todas las radios, las televisiones, las revistas, etc.) es porque, gracias a esa onerosísima cartera de publicidad, tienen cogidos a todos los medios importantes por salva sea la parte.

Hace escasas semanas hablé con un muy alto responsable de un importante periódico y le conté que El Corte Inglés había decidido no vender el libro de Grimaldos. Que lo estaba boicoteando, sin más. “¡Acojonante!”, me dijo. “¡Hay que sacar algo sobre eso!”

A lo peor es que soy muy mal lector, pero me da que ese periódico no ha dicho ni pío sobre el asunto. ¿Por qué? No lo sé, pero me atrevo a aventurarlo: porque fue convenientemente informado del dineral que podría perder si esos grandes almacenes se le cabreaban y le declararan la guerra.
[...]"

No obstante cabe señalar que, aunque Ortiz no lo apunte, posteriormente El Corte Inglés se echó atrás -yo he visto el libro en sus estanterías-, seguramente porque por vías alternativas como la blogosfera, no controladas por la cadena de grandes almacenes, sí se difundió la censura que practicaban.

Y que nadie se equivoque, pues como señala también Ortiz en el artículo (léanlo completo, descripción de Zaplana incluida), esa práctica no la realiza sólo El Corte Inglés, sino también Repsol, Iberdrola y otros muchos anunciantes, además de las propias editoras con intereses implicados en las informaciones que dan. Prácticas que explican fácilmente, por poner un ejemplo cercano, los ataques furibundos que se realizan a democracias latinoamericanas por el mero hecho de que sus gobernantes no se pliegan a los chantajes que sí aceptaban sus predecesores, que sí eran entonces bendecidos por los medios. Es lo que hay y hay que saberlo y tenerlo muy presente al atender a un medio de comunicación.

23 enero 2008

El centro político

Genial hoy Eneko en 20 Minutos.

Subvencionando al especulador

No hacía falta ser oráculo para saber que esto (que cuenta hoy 20 Minutos) sucedería. PSOE y PP siguen subvencionando con fondos públicos a los especuladores de la vivienda: Toda subvención al alquiler acabará aumentando el precio. La única medida efectiva para reducir el precio del alquiler es que las viviendas desocupadas sin justificación -entre una tercera y una cuarta parte del total- salgan al mercado, y, en caso de no hacerlo, los especuladores que las acaparan, paguen más impuestos (una medida que se quiere aplicar en el País Vasco y que en Cataluña querían impulsar los partidos de izquierdas, que se han encontrado con el rechazo, casualmente, del PSC, PP y CiU). Así, al menos, los especuladores serían los que engrosaran las arcas del Estado, y no los que se enriquecen aún más a costa de todos. Ahora que se acercan las elecciones es momento de recordar al personal que es en ellas, y no con sentadas y manifestándose "por una vivienda digna", donde se deciden las políticas, aunque haya muchos que sigan votando al más guapo o al menos antipático. Así nos va.

22 enero 2008

Noticias del Mundo

Luis María Ansón ha resucitado Noticias Del Mundo. Sí, ha cambiado la cabecera, pero el fondo es el mismo. Obviamente, prefiero el original.

PD: Miren los anuncios que acompañan la cabecera. Seguramente él diario de Ansón habrá regalado los espacios publicitarios a ambas entidades a modo de reclamo, pero es algo a lo que no se deberían prestar. Aunque no crean, puede que finalmente hasta acaben pagando. Ya se sabe que la desinformación, si acaba manteniendo el status quo, no es mala según para quién.

PD2: He recordado que esto se estrenaba esta semana vía Veo... veo.

21 enero 2008

Engañabobos

Del término engañabobos no me gusta la definición que da el diccionario de la RAE. Yo entiendo por un engañabobos una mentira que, de burda que es, sólo engaña a los más ingenuos. En ese sentido lo escuché en boca de mi madre durante mi infancia en innumerables ocasiones cuando le pedía algún juguetito de moda que ella bien sabía que era todo fachada generada por la propaganda.

Les cuento esto porque hoy el término ha venido a mi cabeza como un relámpago cuando he escuchado cuál era la noticia del día en mi ciudad. Y es que este lunes en Valencia, el Ayuntamiento ha anunciado con bombo y platillo el establecimiento de un límite de velocidad de 30 km/h para el entramado de estrechas calles de parte -ojo, no será ni la mitad- del casco histórico de la ciudad.

"Zona 30" han llamado desde el Ayuntamiento a las calles implicadas, como dando un toque definitivo de distinción y exclusividad a su idea. Una idea que, aunque se vista de seda, no deja de ser una sandez. Y es que por esas calles, estrechas, sin visibilidad, frecuentadas por multitud de peatones (muchos de ellos ancianos), sólo circulan a más de 30, desde hace años, los más irresponsables. Se podría decir que ir a 30, es incluso, una temeridad. Vamos, que no hacer eso y no hacer nada es lo mismo.

"Se pretende reforzar este carácter de peatonalización" con la medida, dice el concejal de Circulación y Transportes Alfonso Novo. ¿Pero qué carácter ni qué ocho cuartos? O el casco antiguo es peatonal, como en las grandes ciudades europeas orgullosas de su pasado, o no lo es, como en el caso de Valencia, en el que se deja que el barrio se destruya -el conjunto histórico de sus características más extenso de Europa- para facilitar la especulación y evitarse el enfado de los más retrógrados, incapaces de dejar su coche ni para ir a por el pan.

Esto lo saben ustedes, yo y cualquiera que se haya dado una pequeña vuelta por España -no hay que alejarse mucho de Valencia para disfrutar preciosos cascos antiguos peatonales-, pero mi Ayuntamiento aún así vende su iniciativa como un logro, como un regalo suyo a la ciudad. Obviamente no deja de ser un engañabobos, pero la gente, en lugar de enfadarse por ser objeto de él, parece encantada. Es lo que hay.

17 enero 2008

Foto de una estafa

¿Recuerdan el día que sobrevino la crisis de las fotográficas? Sí, hombre, aquella temporada, hace unos años, en que la fotografía digital se empezó a imponer en el mercado. Los más jóvenes no lo sabrán, pero antes de que existiera la fotografía digital, la gente hacíamos las fotos con cámaras de aspecto similar pero a las que había que comprar primero un carrete, que luego se llevaba a una tienda en la que, mediante un proceso químico, se reproducían las imágenes en papel. No había otro modo de verlas, por lo que esta industria sustentaba a un montón de familias.

Pero entonces llegó la fotografía digital y la gente empezó gradualmente a cambiar sus viejas máquinas por otras que no necesitaban el revelado ni la impresión, pues se podían ver las fotos en la misma cámara, en el ordenador o en la tele. Claro, esto suponía que millares de familias que vivían de la fotografía pudieran verse en la calle al no requerirse sus empleos. Y en esa situación intervino el gobierno central y los regionales y decidieron que, aunque se tratara de una tecnología obsoleta, sus fotos las harían con carrete y las llevarían a revelar, de cara a que estas familias no perdieran su modo de subsistencia.

¿Que no lo recuerdan? Pues claro que no, porque nunca sucedió. Es una lástima que muchos perdieran su fuente de subsistencia y se tuvieran que buscar otra, pero que los distintos gobiernos mantuvieran el negocio cuando el mercado pedía otra cosa habría sido una estupidez. Ahora sin embargo estamos asistiendo a algo parecido. El mercado inmobiliario ha expoliado el territorio, construido mucho más de lo que es necesario y saturado el mercado a unos precios desorbitados. Últimamente nadie compra y hay todavía miles de viviendas en construcción. El modelo económico basado en el ladrillazo es una ruina y las comunidades autónomas que más han apostado por ello son las primeras que están notando la crisis. ¿Y qué hacen entonces?

Lo lógico sería que impulsaran nuevos negocios y abandonaran el que no tiene futuro, pero no. En las últimas semanas, los gobiernos de Galicia y la Comunitat Valenciana, por señalar dos que, según se dice, son de "distinto signo político", ya han señalado que van a apoyar la construcción de nuevas viviendas con las excusas más peregrinas. ¿Solucionará eso el problema de sus respectivas economías? Evidentemente no, simplemente servirá de parche para que el problema se dilate en el tiempo y los constructores puedan seguir teniendo ingresos a pesar de que no existe demanda para su producto tal cual lo venden en la actualidad. La pregunta entonces es, ¿por qué algunos gobiernos subvencionan un negocio en crisis como el de la construcción y no subvencionaron a los dueños de casas fotográficas, videoclubs y demás? Sí, se responde sola.

16 enero 2008

Alucina, vecina

Leo en el diario Las Provincias de hoy el siguiente titular:

Nature destaca el papel de Valencia contra el cambio climático

Y pienso yo. ¿Qué habrá hecho Valencia para ser destacada por tan prestigiosa revista? Porque a mí me parece que el Ayuntamiento hace muy poco por contener el gasto de energía, más bien todo lo contrario. Así que empiezo a leer el artículo (que firma "Redacción", o lo que es lo mismo, nadie), y no es hasta el segundo párrafo cuando leo: "La prestigiosa publicación ha seleccionado como personaje del año 2007 a Rajendra Pachauri y en el reportaje central se mencionan las tres ciudades sede de las reuniones sobre el cambio climático: Oslo, Delhi y Valencia". Pero me digo que no será eso, una mera mención lo que sustentará semejante titular. Eso sería una burda manipulación.

Y sigo leyendo. Y sigo. Y no. Lo más que encuentro es lo siguiente: "la mención de la ciudad de Valencia en Nature 'puede considerarse como un espaldarazo a la labor científica desarrollada en el campo del cambio climático en nuestra ciudad, donde comenzaron las reuniones científicas del más alto nivel sobre este tema y otros de profundo impacto medioambiental en 1999, apenas un año después de la constitución del Alto Consejo Consultivo en I+D+i'" se apunta, citando al presidente del Consell Valencià de Cultura, Santiago Grisolía. De modo que no, que se cita a la ciudad en un reportaje dedicado a una personalidad por el mero hecho de que aquí nos gastamos un dineral para ser sede de una convención en la que ésta participó (vamos, que si hubiera pagado Paiporta, Paiporta hubiera sido la destacada en Nature). Pues eso.

Es mentira

Si a usted le dijeran "la leche cuesta menos ahora" seguro que pensaría que le están mintiendo. Yo pensaría lo mismo que usted: la leche cuesta ahora mucho más que hace unos meses. Sin embargo su interlocutor posiblemente podría argumentarle, "no, como yo gano el doble hoy que ayer, ahora me cuesta menos".

Con lo de la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio, que PSOE y PP van a llevar a cabo tras las elecciones pasa lo mismo. Zapatero, Rajoy, los suyos y muchos medios de comunicación afirman que PSOE y PP "van a bajar los impuestos porque van a quitar el impuesto de patrimonio". Sin embargo, eso significa que van a suprimir un impuesto directo que pagan unos pocos muy ricos -usted, lector, y seguramente el resto de su familia y conocidos, no lo pagan- y para compensarlo van a subir los impuestos indirectos a otros productos -gasolina, tabaco, etc.- que todos consumimos, con lo cuál usted, yo y la mayoría de los españoles vamos a pagar más impuestos en cuanto se aplique esa medida.

"Pero yo -Zapatero, Rajoy, Amancio Ortega, Emilio Botín, Florentino Pérez, Gerardo Díaz Ferrán, los directivos de Telecinco, Antena 3, el Grupo Prisa, etc... pongan el que quieran- sí que voy a pagar menos impuestos". Efectivamente, ellos sí. Sin embargo, permítanme decir que, cada vez que un político o un diario, una radio o un informativo, afirma que la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio va a suponer una bajada de impuestos, sin matizar para quién, está mintiendo. Y en la mayoría de los casos, con mala idea.

Tanto monta

Y a mí qué. Qué hartazgo con las listas, con lo superficial, para no entrar en lo profundo. Gallardón no va por Madrid, ¿y qué? ¿Qué más dará que vaya o no el delfín de Fraga? ¿Cambiaría eso la política del Partido Popular? Hay quien quiere hacernos pensar que sí, pero realmente no es así. Si uno quiere derecha, pero no extrema, pues vota al PSOE, y si la quiere rancia y reaccionaria, pues al PP. Si quiere un partido que barra para casa, pues vota partidos nacionalistas de ámbito regional. Si quiere más solidaridad y mejores servicios públicos, pues vota a izquierdas. No es tan difícil, aunque hay quien todavía no lo entiende.

De las listas del PP lo único que lamento es que en Valencia no hayan presentado a Rita Barberá para el Congreso. Igual al probar Madrid ya se quedaba allí. Sólo por esa posibilidad, la de que no volviera, habría pensado en votar a los populares por primera vez en mi vida. Presentan en cambio a Estaban González Pons. Qué alegría también.

Por cierto, en la lista de Madrid no va Gallardón, pero sí Zaplana, al que los votantes del PP de aquí no quieren ver ni en pintura, aunque en su momento lo votaran en masa. "Es que aquella vez, con Zaplana, nos manipularon, pero eso con Camps ya no pasa", pensarán. O quizás es que no piensan. ¿En Madrid piensan?

15 enero 2008

¿Por qué no aquí?

El blog Valencia es un cagadero ha empezado el 2008 con ganas de guerra. Su última propuesta, recogida de la sugerencia de uno de sus lectores que la está llevando a cabo en su urbanización, es más que interesante. ¿Por qué no la llevamos a cabo en Valencia? La falta de civismo y educación de la mayoría de propietarios de perros -los que no recogen las excrecencias de sus mascotas y los que sí lo hacen pero se solidarizan con los anteriores con su tolerancia y silencio- está llegando a niveles alarmantes ante la pasividad de las autoridades. Ya me veo con los cartelitos en el bolsillo.

14 enero 2008

Vistazos - 14 enero

  • "El cine estadounidense nos tiene hartos de ver películas que reclaman sin apenas disimulo comprensión para los policías tipo Harry El Sucio, que golpean a los detenidos justificándose por el hecho de que se trata de personajes abyectos, como si el trato legal fuera una deferencia arbitraria del Estado que cupiera administrar en función de la categoría moral del arrestado. Ni lo repugnante del personaje, ni la conveniencia de arrancarle una confesión o una información, justifican que los encargados de hacer cumplir la ley se limpien el trasero con ella. En caso contrario, habremos de suponer que hay dos categorías de malos: los malos malos y los malos buenos, que transgreden la ley, pero en buen plan, encarnando el viejo dicho de que el fin justifica los medios. No otra cosa se adivina, sin demasiado esfuerzo, en las declaraciones de ese valor del socialismo humanista irredento que lleva por nombre José Bono, milagrosamente recuperado para la política activa por Rodríguez Zapatero, y que, con referencia a las posibles torturas a los detenidos de Arrasate, ha afirmado: «No hay que producir bajas, pero, si son inevitables, que no sean nuestras».

    He estado leyendo bastante de lo que se ha escrito en la prensa convencional y en internet en relación a la detención de Arrasate y a sus derivaciones posteriores. Es obvia la disparidad de criterios de fondo. Hay mucha gente que viene a decir que, si la Guardia Civil calentó a los detenidos para hacerlos cantar, pues qué se le va a hacer: a grandes males, grandes remedios. Había que obtener su confesión y sacarles sus secretos.

    La tortura es un viaje moral sin retorno. No cabe atravesar esa frontera con pretensiones de excepcionalidad. Aceptar la tortura en un caso extremo es, de hecho, admitirla siempre. Porque, ¿en función de qué criterio se acepta? En el del bien superior, obviamente. Se trata de hacer un mal menor para obtener un bien superior. Pero ésa no es la excepción, sino la norma principal de la tortura. Quienes torturan creen que lo hacen para conseguir algo que es bueno para la colectividad: aclarar un crimen, encontrar un arsenal, desarticular un grupo terrorista... Incluso quienes torturan por placer se justifican con esa coartada: ellos hacen el trabajo sucio para que la sociedad pueda estar limpia. La sociedad que acepta la tortura como excepción deja la determinación de la excepcionalidad en manos de los torturadores y sus jefes. Habrán de ser ellos –¿quién, si no?– los que decidan, según su jerarquía de criterios, que tal o cual caso es lo suficientemente grave como para tirar para adelante apoyándose en ese respaldo social. Por eso –insisto– avalar la tortura en algún caso equivale a avalarla en cualquiera."

    Javier Ortiz lo escribió este fin de semana en su artículo "Contra la tortura, siempre" (leer completo pinchando sobre el título). Subscribo su opinión de cabo a rabo.

  • No es, como suele suceder, su único artículo brillante de los últimos días. También es muy recomendable su artículo de ayer en Público, "El aparato del Estado", en el que pone de manifiesto que en el bipartidismo norteamericano gane quien gane, siempre acaban mandando los mismos. No obstante, no podemos mirarles por encima del hombro: En España los grandes intereses tratan de lograr lo mismo a base igualmente de imponer definitivamente el bipartidismo entre dos partidos prácticamente iguales, idea que difunden gracias a la inmensa mayoría de los grandes medios y la complicidad de la ingenuidad de la mayoría de la población.

  • En mi Comunidad, sin ir más lejos, estos dos partidos arrasan. La gente vota mayoritariamente a un reducido grupo de personas para que vele por sus intereses en las dos cámaras representativas en Madrid. Sin embargo, al final de la corrida cuando se van para allá, en la mayoría de los casos se olvidan de los problemas y preocupaciones de los que les han votado y se dedican a más grandes empresas. La relación entre ellos y sus votantes es nula, a excepción de las semanas previas a que los ciudadanos les reciclen su voto. Por eso no es de extrañar que suceda lo que Fernando Martínez Castellano escribía en una de sus recientes columnas:

    "A uno de los contertulios [...], quizás porque aquel día era el Día de los Inocentes, se le ocurrió preguntar, ¿Podéis recordar el nombre de seis Parlamentarios del Congreso de los Diputados, elegidos por Valencia? ¿y algún Senador?. A ninguno, y eso que son muy “leidos”, pudo decir más de cuatro nombres de los que hasta ayer mismo, decían que velarían por los intereses de Valencia en Madrid. Ninguno, incluyendo el que hizo la pregunta, pudo recordar, con firmeza, quien fue el cabeza de lista de los socialistas en Valencia en las Elecciones Generales de Marzo del 2004. Dos mencionaron al Senador que cambió su partido por un escaño. Y punto."

  • Del plano valenciano habla casi siempre Javier Alfonso en su columna de los lunes en la edición valenciana de 20 Minutos. La de hoy, "Líderes en la ITV", tampoco tiene desperdicio. Empieza así:

    "Los valencianos somos los que más pagamos por la ITV, más del doble que en Asturias, y encima la segunda inspección allí es gratis y aquí no. Fue noticia sin pena ni gloria en Navidad, y desde entonces no dejo de preguntarme si aquí somos tontos o este agravio comparativo (¡España se rompe!, dirán algunos) tiene una explicación. ¿Será que atamos perros con longanizas? ¿O quizás que en Asturias se gobierna pensando en los ciudadanos y no en las concesionarias?"

    La respuesta al final de su artículo.
  • Y no es la de Javier Alfonso la única buena columna que aporta la edición valenciana de 20 Minutos. También los viernes publica la suya María Lozano arrojando luz sobre aspectos oscuros de la actualidad valenciana (un ejemplo reciente sería "Desepero en La Fe"). Es importante que los medios confíen en nuevas y jóvenes voces para sus secciones de opinión, tan plagadas de viejos "profesionales" que, en muchísimos casos (no todos, obviamente), funcionan ya por inercia y tienen muchísimos vicios -y compromisos- adquiridos.

  • Un último y breve apunte sobre la blogosfera valenciana. Desde que lo descubrí en Alababarada hace unas semanas no he dejado de visitar el blog Valencia Daily. Lo lleva a cabo el fotógrafo polaco Slaw Starega, que recientemente se afincó en mi ciudad, y la está reflejando en fotos de un modo muy realista y certero (además de divertido o crítico, según las ocasiones). Por otro lado aprovecho para dar pública bienvenida a la blogosfera -¿quién soy yo para hacer esto?- a mi colega Julio Gómez, que acaba de inaugurar No Val Pena, y que contribuyó a que no se me pasara por alto la visita de Leo Bassi por Picassent.

    Una foto de Slaw Starega en Vlc Daily.

11 enero 2008

Nunca es tarde... "La Revelación" de Leo Bassi

Leo Bassi, tras la primera tanda de aplausos, regresaba al escenario, para agradecer a la Casa de Cultura de Picassent que por fin -tres años después de estrenarla- le hubiera permitido presentar en las cercanías de una capital de Valencia su obra La Revelación. Así están las cosas en España: una obra de teatro que hace humor inteligente a costa de aquellos que emplean las religiones como armas de poder terrenal y represión de la libertad es perseguida (su autor fue víctima de un atentado en Madrid) y censurada (la Iglesia presiona en todo el país muchas veces con éxito para que no se le alquile ningún teatro) con el beneplácito -cuando no por- del poder.

Y que quede claro, el que se ofende es porque quiere. Como Bassi dice en un momento de la función, "el que siente como su fe se resquebraja por lo que dice un payaso como yo, vaya mierda de fe tiene". Servidor, que entró cristiano en el teatro, salió igual de cristiano de él. Porque lo que el cómico (que recibía el aplaudo y la atención de los mass media cuando hacía humor escatológico y pasó al olvido cuando incidió en el inteligente y crítico con el sistema) presentó en el pase al que asistí ayer de La Revelación, es, primero, una puesta en evidencia de lo ridículo que resulta el tomar de un modo ortodoxo libros sagrados como la Biblia o el Torá, incidiendo en el caso del Antiguo Testamento, por ser el más conocido aquí (en Sudamérica la obra ataca a la Iglesia Evangelista, la que más daño ejerce en aquellas latitudes). Y después, la demostración también de cómo la Iglesia como institución ha desvirtuado y tergiversa a diario la figura de Jesucristo, cuyo testimonio, incluso a través del Nuevo Testamento, es olvidado a diario por la jerarquía eclesiástica.

Todo es abordado con notables dosis de humor en el que se intercalan momentos dramáticos, pues es inevitable que salgan a relucir hechos muy serios -el exterminio palestino por origen divino, el sometimiento y desprecio de la mujer en los textos sagrados, el cobijo a curas pederastas que lleva a cabo el Vaticano, etc...- consecuencia de la interpretación ortodoxa de algunas religiones. Como ven, para alguien informado, la obra no ofrece ninguna novedad más allá del disfrute de degustar su brillante planteamiento, la buena puesta en escena del actor y su cómica gestualidad, y algunos momentos de humor notable (el encuentro con el sacerdote no tiene precio).

Sin embargo, es evidente que, por desgracia, todavía queda mucha gente que no es consciente de los estragos que la religión puede provocar y provoca cuando está en malas manos, y a ellos es a los que algunos tratan de esconder una obra tan edificante como La Revelación. Y es que todavía hay gente que nos prefiere ignorantes, y aún peor, gente que prefiere no saber.

Si tienen la suerte de que se representa cerca de su casa no dejen de verla.

Tergiversar la realidad

Así titula el gratuito valenciano MiniDiario la noticia con que abre su portada de hoy. Sin ser un titular incorrecto, sí que es engañoso o elude la verdadera noticia. Lo correcto habría sido:

"Valencia estrena su primer punto limpio"

Que estrenara un nuevo punto limpio no sería noticia, lo es porque se trata del primero, efectivamente, en 2008 nada menos. Bueno, mejor tarde que nunca.

10 enero 2008

Detalles

Este fin de semana actúa Xavi Castillo en Picassent. En principio sólo iba a hacerlo el sábado, pero la gran demanda de entradas, forzó la programación de una segunda cita. Seguramente fuera de Valencia no le conozcan, pero Xavi Castillo es un uno de los cómicos más destacados de la escena teatral valenciana. Faltarle trabajo no le falta, pero si no alcanza el reconocimiento general en su tierra, es básicamente porque un buen día decidió criticar a la autoridad. Eso es algo habitual (vean el caso del programa Polònia en TV3 y la imagen que da del President de la Generalitat Catalana) y la existencia de esta crítica es síntoma de la salud de la democracia donde se produce. Lamentablemente para él es valenciano, y su crecimiento y el de su compañía se han desarrollado en la Comunitat, especialmente en la última década. Así, Xavi Castillo, pese a la demanda cada vez mayor del público -ya saben, lo prohibido despierta interés-, no recibe ningún seguimiento de la televisión pública valenciana y no entra en la programación de los teatros públicos dependientes de gobiernos en manos del Partido Popular.

Mientras, en pueblos como Picassent, esta situación se aprovecha para, a la inversa, realizar actividades que en cualquier lugar serían normales pero que en la situación valenciana parecen excepcionales. Así pusieron en marcha el primer festival de cine en valenciano Inquiet, asumiendo un apoyo al cine en lengua autóctona que quizás fuera responsabilidad de la Generalitat, o llevan a cabo festivales de teatro transgresores como el Kafre Teatre que empieza hoy con la actuación de Leo Bassi. Debería ser lo normal, pero tal como están las cosas, me parece digno de mención.

09 enero 2008

Moros y cristianos

En estos días previos a la contienda electoral los medios vienen plagados de debates vacuos para hacer evidentes las escasas diferencias de fondo entre los dos partidos nacionalistas españoles (qué raro suena decir esto, que por otro lado es una definición más correcta que calificarlos como "grandes partidos"). Como no hay problemas que solucionar en este país y diferentes propuestas para remediarlos -estas propuestas diferentes suelen aportarlas el resto de partidos, de izquierdas o periféricos, y a esos no hay que darles cancha-, se acude a los temas más meridianos, en los que los medios se vuelcan con profusión. El último, si Rajoy ganaría afeitándose. Ayer su careto trucado con Photoshop inundaba los periódicos gratuitos. Hoy 20 Minutos publicaba una noticia con las opiniones de algunos de sus lectores. El titular es buenísimo, pero eso no debe despistarnos del fondo: los medios nos someten a un engañabobos constante y la mayoría pica, decidiendo su voto por las cuestiones más estériles, inclinándose por partidos que aplican políticas muchas veces contrarias a sus intereses.

Las cifras no mienten

Siguiendo con las reflexiones sobre hechos recientes que arrojan luz sobre las mentiras a que nos tienen acostumbrados por estas tierras, un amigo me llama la atención sobre un informe difundido recientemente según el cual la Copa América había supuesto grandes beneficios para la Comunitat Valenciana. Sin ir más lejos, el diario El País (en Valencia ningún medio ha puesto en tela de juicio el fiasco de la competición por miedo a quedar fuera del pastel publicitario administrado por Ayuntamiento y Generalitat) se hacía eco de la misma en una noticia que titulaba La Copa del América benefició a la economía en 2.724 millones, y subtitulaba: "El Consell vincula al evento 73.859 nuevos empleos de 2004 a 2007".

Tomando por ciertos estos datos, que provienen de un informe cocinado ex profeso -por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas- para más gloria del propio Consell, sólo habría que contrastarlos con los últimos datos de empleo para poner en evidencia la gestión del gobierno de Francisco Camps en la Comunitat. Pues, como también ha salido en la prensa (y cito a un periódico de dudosa animadversión con el actual gobierno valenciano como El Mundo), "el paro aumentó en la Comunitat un 10,68% el pasado 2007", situando a la valenciana, con más de 20.000 nuevos parados, como "la segunda comunidad con un incremento mayor del desempleo, sólo por detrás de Andalucía". ¿Hay motivo pues para la alegría? ¿Significa esto que sin el desembolso de la Copa América la Comunitat lideraría en solitario y con diferencia sobre sus seguidores el ranking de desempleo en España? ¿Es este el modelo que Rajoy quiere exportar al resto del país? ¿O será, como siempre, culpa de Zapatero?

Por lo pronto Camps se reunió ayer con la patronal valenciana para, en un gesto radicalmente contrario al que mantiene su partido en España (al que la prensa nacional no ha prestado atención, eso es lo que pinta esta comunidad), mandar un mensaje de que la economía en el país va bien y que la economía española no padece un cambio de ciclo. Claro, si fuera mal, por la parte que le toca, él sería el peor gestor.

08 enero 2008

Adivina adivinanza

Ayer lunes tuvo lugar la presentación del coche con que competirá el equipo McLaren Mercedes en la edición 2008 de la Fórmula 1. ¿Sabría decir usted en este preciso instante en qué ciudad tuvo lugar la presentación? ¿Cuántas imágenes ha visto usted hasta el momento de esa ciudad, gracias a las informaciones que esta presentación ha generado? Teniendo en cuenta las anteriores respuestas, ¿cree usted que esta presentación ha despertado su interés por visitar esa ciudad? Como verá, es evidente que no hay mejor publicidad turística para una urbe como la presentación de un monoplaza de Fórmula 1.

Por si no conocen la ciudad, les dejo con esta foto, una de las que facilita el equipo en las que se ve más urbe.

07 enero 2008

Claro como el agua

Estas navidades también han servido para que la campaña "Clar com l'aigua", que se está difundiendo de un modo insistente en los medios valencianos, haya llamado la atención del personal que se ha pasado por aquí. Muchos han opinado sobre ella, especialmente sobre su mensaje demagógico y engañabobos (en esa línea han ido por ejemplo, Borja Ventura, Vicent Baydal o Kurtz), aunque el aspecto que más me llama la atención no he visto que lo toque nadie.

Y ese no es otro que la campaña deja bien a las claras la opinión que tiene el gobierno valenciano de sus votantes -a los que va dirigida la campaña-: que son unos ingenuos. Y es que la campaña se emite exclusivamente en la Comunitat Valenciana, no en el resto de España, donde transmitiría una imagen egoísta del PP que el partido no se puede permitir. De modo que una de dos, o el PP engaña a los valencianos, crispándoles en contra del gobierno con un tema que no piensan tocar; o engaña al resto de España, a la que oculta sus verdaderas intenciones.

Por lo pronto el Partido Popular pone de manifiesto su hipocresía cuando critica la publicidad institucional del PSOE: donde gobiernan despilfarran en propaganda como manirrotos. Tan claro como el agua.


Público, la alternativa

"La noticia del compromiso del príncipe Felipe con Letizia Ortiz, el 1 de noviembre de 2003, me alcanzó en un congreso de prensa en Buenos Aires. “Los periodistas gallegos son unos boludos”, me espetó un compañero de profesión argentino: “El titular de hoy es que el príncipe se casará con una periodista plebeya y divorciada, y ningún diario español cuenta que la novia ya estuvo casada hasta el quinto párrafo”. Y tenía toda la razón.

[...]

En estos últimos cuatro años, desde que se anunció el compromiso principesco, las cosas han cambiado en los medios españoles, aunque no tanto como parece. Del tabú inicial hemos pasado a debates en televisión sobre el peso de la princesa. Se abrió la veda para hablar de la familia real en los mismos programas donde se debate sobre el edredoning de Gran Hermano. Los eufemismos siguen ahí; una separación se traduce, en borbonés, como un “cese temporal de la convivencia”. Pero algunos diarios ya se atreven a llamar a las cosas por su nombre y, cuando Elena de Borbón y Jaime de Marichalar se dieron tregua, pocos titularon con el cese del temporal, como si se tratase de una borrasca pasajera.

[...]

El tabú real sólo se ha roto en la parte inane del cotilleo, la de la prensa del corazón, y sin tocar nunca al rey. No hay más libertad de expresión por publicar unas fotos de la princesa en bikini. No hay más transparencia en las cuentas del rey por nombrar a un interventor civil, y no militar, si de todas formas no se cuenta qué se hace con el dinero. Con nuestro dinero. Puede que en España, en el año 2000, existiese una conspiración de silencio en la que participaban todos los medios de comunicación. En el año 2008, que ahora empieza, ya no es así. Al menos en Público, por responsabilidad cívica, no es así."

Ayer, lo escribió -completo- Ignacio Escolar en Público, el diario que dirige. Estas vacaciones lo he leído en más profundidad de lo que el día a día me permite, y les puedo asegurar que, sin ser perfecto, es el único periódico de tirada nacional que puede calificarse de izquierdas o, al menos, de aportar una visión alternativa a la que ofrece el resto (en las formas se diferencian, pero en el fondo El País, El Mundo, ABC o La Razón defienden los mismos intereses, por mucho que les pese a sus lectores).

Y no, por desgracia no me dan de comer.

Ahora sí

Ahora sí que estoy de vuelta aquí, escribiendo en el blog, o al menos eso espero. Para empezar les dejo con un recorte de prensa extraído del ejemplar de hoy de la edición valenciana de ADN (el subrayado es mío). Habla de fútbol y de la actual crisis del Valencia, aunque para mí simboliza un espíritu harto extendido en la ciudadanía valenciana. Aunque se silencien las protestas, el ridículo se está haciendo igualmente. Y no me refiero exclusivamente a la gestión de Juan Bautista Soler, ya me entienden.