No, el titular no es coña. Es una felicitación a todos los que hoy se han alegrado de nuevo al ver subir el euribor. Me explico. Hace unos años los tipos de interés estaban por los suelos y hubo gente que, habiendo calculado sus posibilidades económicas, se lanzó a comprar pisos, automóviles o lo que le vino en gana. Por otro lado, otros con menos posibilidades y con un futuro laboral incierto se dedicaban a ahorrar lo poco que podían obligados por esa incertidumbre y la posibilidad de que llegaran unas vacas flacas. Lamentablemente para estos últimos esos tipos bajos hacían que tener tu poco dinero en el banco supusiera hasta perder poder adquisitivo, porque el interés que los bancos daban por el dinero era menor que el incremento del IPC. Pero era el precio que había que pagar por tener pocos recursos.
Pero por suerte para estos, aunque su futuro laboral siga siendo difícil y la economía actual no les permita acceder a la compra de una vivienda o cambiar su vehículo matriculado hace una década, al menos la subida de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (que repercute en el euribor) ha provocado que sus pocos ahorros les rindan algún escaso dividendo. Así pues, enhorabuena a todas las personas y familias españolas beneficiadas por la subida del euribor, que seguro que son muchas; tantas al menos, como las que se tendrán que apretar un poquito más el cinturón para hacer frente a sus deudas.
30 junio 2008
Enhorabuena, ha subido el euribor
¿Dónde está Raúl?

Enhorabuena a todos los que -como yo- hayan disfrutado con el juego (menuda segunda parte) y se hayan alegrado del triunfo de la selección española de fútbol. Mañana por la mañana, a otra cosa.
27 junio 2008
25 junio 2008
Marín y Colom

No es lo habitual en este espacio, pero voy a desmarcarme momentáneamente de comentar la actualidad, para emplazar a mis vecinos que habitualmente se asoman por aquí a que visiten una exposición que estará en el IVAM hasta este domingo. Se trata de "Marín. Fotografías 1908-1940", una muestra que, como su nombre indica, recoge más de un centenar de fotografías realizadas por Luis Ramón Marín, uno de los más destacados reporteros gráficos de la España de principios de siglo. La exposición es sencillamente excepcional (si quieren hacerse una idea aquí tienen su web oficial).
Por otro lado, y ya que andarán cerca, tras visitar la de Marín, pueden acercarse al Museu Valencià d'Etnologia, ubicado a en el Centro Cultural La Beneficencia (a 50 metros), donde podrán ver la exposición "Joan Colom. Fotografías de Barcelona", que recupera la producción de este fotógrafo catalán que se dedicó a finales de los años 50 del siglo pasado a fotografiar (con su cámara oculta con el fin de evitar posados) la vida en los barrios más populares de la Ciudad Condal. Diferente, pero igualmente interesante.
24 junio 2008
En castellano, desde Valencia
Como ven, soy un valenciano que escribe en castellano. Además, les aclaro que en la mayoría de las ocasiones (prácticamente en la totalidad) también hablo en esta lengua. Pero jamás, repito, jamás, me he sentido discriminado en mi tierra por este motivo. Lo que sí siento en cambio es pena, porque mi padre no pudo, supo o quiso transmitirme su legua materna. Ya sabrán, y si no se lo digo, que hablar valenciano fue prohibido y perseguido durante la dictadura franquista, y las clases acomodadas ligadas al régimen por estas tierras asumieron e hicieron asumir que hablar en la lengua autóctona era sinónimo de bajeza e incultura. Seguramente por eso, mi padre, confundido y deseando lo mejor para mí, no me habló prácticamente nunca en valenciano, su primera lengua, a pesar de haber nacido recién iniciada la Transición.
Pese a ello, si con la llegada de la democracia se hubiera restituido el respeto y el cuidado por el valenciano situándolo a la par que el castellano, seguramente podría manejarme con total fluidez en ambas lenguas. Sin embargo, para mi desgracia no es así, pues la lengua autóctona quedó relegada -y más o menos ahí sigue- en los planes educativos a ser una asignatura más, con no más de tres (creo que ahora pueden ser seis o siete) horas lectivas semanales. Esto, sumado a que la castellanización represiva del franquismo hizo desaparecer el valenciano del ámbito público, o lo que es lo mismo, que los chavales apenas escucháramos valenciano en esas clases y en los dibujos de la tele, supuso que en la actualidad, la mayor parte de la gente de mi generación -la de la treintena- y más pequeña sepa un poco más valenciano que inglés (y ya saben como se nos da la lengua de Shakespeare). En resumen: que lo entendemos con relativa claridad, lo hablamos con regular fluidez y lo escribimos fatal. Yo, que trato al escribir de no cometer errores ortográficos, he de revisar cada texto que escribo en valenciano, por breve que sea. Y se lo aseguro, hablo y escribo más en valenciano que el 80% de mis paisanos.
Cuál es la situación exacta en Galicia, Euskadi o Cataluña, otras comunidades con lengua autóctona además del castellano, es algo que no les puedo contar. En cambio sí puedo decirles de primera mano que no han sido pocas las ocasiones que, con mi castellano como único vehículo comunicativo, he pasado temporadas en ellas (en Catalunya por fortuna, disponiendo también de nuestra lengua común) y jamás, repito, jamás me ha marginado nadie en ningún ámbito, público o privado, por manifestarme en castellano. Y al igual que en la valenciana, son éstas tres comunidades en las que el franquismo reprimió el uso de sus lenguas autóctonas (hasta el punto de que en algunas de ellas, algunos de sus líderes considerados nacionalistas, no las hablan), por lo que se vieron obligadas en democracia a tomar, con mayor o menor fortuna, las medidas necesarias para velar no sólo por los que se comunican en catellano, sino por los que mantuvieron su propia lengua, pues también son españoles y hay que velar por sus derechos. Es por eso que esas medidas deberían saber apreciadas por todos, pues no sólo suponen un método de que nuestros vecinos mantengan su legado, sino que son uno de los símbolos más hermosos que nos deja la democracia que ahora disfrutamos: la del respeto a la pluralidad y el cuidado y protección de todos, se expresen en la lengua que se expresen.
Todo esto se lo cuento -imagino que ya lo sabrán- porque en España hay quien sigue utilizando las lenguas como arma de enfrentamiento y recurso para ganar popularidad o rascar algunos votos a costa de los más ignorantes, pues lo hacen además argumentando sus arengas en mentiras y falsedades que caen por su propio peso viajando mínimamente (para comprobarlo sobre el terreno) o preguntando un poco por ahí. Si necesitan a un valenciano que hable y escriba básicamente en castellano, al que además le gustaría hablar y escribir mejor en valenciano pero le resulta imposible porque apenas se apoya esta lengua en su comunidad, aquí me tienen.
PD: Han escrito también sobre el tema desde aquí Captiu i desarmat (Recorregut guiat pel bosc del despropòsit), Canviem la realitat (El castellà en perill?) y Desarmats (Qui no entén i qui no vol entendre).
21 junio 2008
Festivales y festivales: el timo de Rock In Madrid
Es evidente que los grandes festivales de música popular que se organizan ahora por doquier, poco o nada tienen que ver con los que a finales de los sesenta se convirtieron en iconos del rock. La diferencia principal es que en aquellos, los asistentes acudían convocados a la llamada de unos músicos sin etiquetas -pese a que ahora los podríamos clasificar en múltiples y muy diversos estilos- pero con un común denominador, que era música contracultural. Vamos, que lo que escuchaba la gente que allí acudía no era lo que se escuchaba en las emisoras top 40 y tocaba un poco las narices al poder. Ahora, en cambio, es difícil que un evento de este tipo funcione si no forman parte de su cartel al menos una decena de bandas que reciben el beneplácito de los grandes medios, o lo que es lo mismo, del sistema.
Y es del todo lógico, aquello no llegó a ser una revolución que cambiara mucho las cosas -más bien cambiaron las personas, pero no "las cosas"- pero sí demostró que la música podía ser un aglutinador de la juventud, por lo que a partir de entonces fue más controlada que lo había sido hasta entonces. Así llegamos hasta nuestros días, en los que todo está más que controlado, y lo poco que funciona de un modo paralelo acaba siendo engullido por la maquinaria. Y el Rock In Rio, para el que no lo sepa, es un ejemplo. En 1985 tuvo su primera edición y fue un hito, porque contando a partes iguales con artistas brasileños y lo mejor del rock internacional de la época (Iron Maiden, Queen, AC/DC, Ozzy Osbourne, Scorpions, Whitesnake, Yes, etc.), metió a más de un millón de personas. El éxito fue tal que seis años después se trató de reeditar, aunque ya mezclaron rock (Guns N' Roses, Metallica, Judas Priest, etc...) con pop (New Kids On The Block, A-ha, George Michael, etc) y fue económicamente rentable, aunque ya adulterado simplemente fue otro festival multitudinario más. Diez años después se reeditó con la misma fórmula, mezclando a grandes del rock con el pop de moda (haciendo a Iron Maiden pasar por el mismo escenario que Britney Spears), y aunque la rentabilidad no cejó, el declive del dólar hizo mirar hacia otros horizontes.
Así se trasladó en 2004 la marca a Lisboa, y tras dos ediciones allí, se anunció este año en Madrid. Obviamente poco podría ya quedar de aquel Rock In Río originario para rescatar en Madrid, pero pese a ello, el español logrará un nuevo hito que parecería imposible: hacer el primer Rock In Rio -Rock In Madrid en este caso- sin rock. Y es que si quitamos a Neil Young -ojo, ¡Neil Young es lo más radical!- nada hay rockero en el festival; y sí en cambio reinan los artistas con que se adormece al personal en las radiofórmulas españolas más vulgares. Que oiga, me parece muy bien, y a cada uno le puede gustar lo que sea, pero si los festivales ya no son lo que eran, éste desde luego es un insulto a la leyenda de los primeros. Pese a ello, no pasa un día en el que El Mundo, El País, TVE y compañía no hablen del "festival de rock" que se celebrará en la "ciudad del rock" (algún día sabremos quién se los ha llevado calientes con la construcción de semejante obra) en unos días, como si en lugar de lo que es -una vergüenza-, fuera un acontecimiento.
Mientras tanto, para completar la estampa, esta misma noche más de 20.000 personas verán en las cercanías de Bilbao (entre otras) a una banda de rock tan stablishment -porque lo es, y más famosa y mítica que todo el cartel del festival madrileño- como Kiss (otras tantas vieron ayer a Judas Priest o Slayer), que vende millones de discos en todo el mundo, y algo me dice que si no se lo cuento yo seguro que no se entera. Y es que solo este país es capaz de hacer contracultural lo que en medio mundo es cultura popular. Así vamos de atrasados (y así nos controlan).
Actualización 20:57: Me parto. Antes lo escribo, antes encuentro otro ejemplo. En El País de hoy se publica un artículo sobre rock y no citan ni un solo grupo de los que ayer y hoy actuaron en Bilbao (y para colmo hacen mofa de un dj). Y es que el rock en este país -según los medios, porque rock es rock- es lo que se hacía antes del 69 o cualquier cosa posterior que no lo sea (desde U2 a Franz Ferdinand, pasando por La Union -cuyo cantante no es viejoven, es viejo- o El Canto del Loco); todo menos el rock. Y se lo dice uno de los muchos que van a ver a Springsteen este verano; por si creen que mucha de esa música no me gusta. Lo que no me gusta es que nos manipulen. Y que se tome el nombre del rock en vano.
20 junio 2008
Aquí no se habla del congreso
Escribía hace unos días Íñigo Sáenz de Ugarte en su blog Guerra Eterna, un artículo sobre un reputado periodista norteamericano -Tim Russert- recientemente fallecido. Y, con el ánimo de mitigar las loas recibidas tras su deceso, describía su estilo periodismo político del siguiente modo:
"Centraba su atención en la política como enfrentamiento de personas y de partidos: quién va por delante en los sondeos, cómo es la estrategia política del candidato, cómo pueden perjudicarle determinadas revelaciones, etc. Eso siempre deja poco espacio a la política entendida como enfrentamiento ideológico: qué programa ofrece un candidato sobre sanidad, educación, medio ambiente... Su trabajo es perfecto para los que sienten un gran interés por la política, que reconozcámoslo puede llegar a ser muy adictiva, pero dudo de que sea un gran servicio para los ciudadanos."
Como ven, es una descripción que muy bien se podría aplicar a la que nos ofrecen nuestros medios de comunicación; cuanto más nos hablan de los debates por el poder en los partidos, de sus discusiones internas, menos lo hacen de lo que realmente nos es realmente útil a los ciudadanos, por muy d¡vertido que nos pueda parecer verlos pelearse. Por eso aquí no se hablará del congreso del PP de este fin de semana, ni apenas se ha escrito de sus trifulcas internas a nivel nacional o de las del PSOE en el ámbito valenciano. Porque no tienen ninguna utilidad para el ciudadano y sí en cambio para los partidos: la de marearnos. Que no les mareen.
19 junio 2008
Van a flipar
No podrán decir que no les avisé. Hoy la profecía se ha cumplido y Esteban González Pons será (a menos que suceda un milagro en el congreso que su partido celebrará este fin de semana en Valencia) el próximo portavoz del Partido Popular. ¿Y saben que les digo? Que me alegro. Pero no solo por tenerlo lejos, que también, sino porque ahora en Madrid -me refiero especialmente a la prensa- van a poder sufrir a un político al que han dejado crecer a pesar de sus constantes desaguisados solo por el hecho de que no los cometía dentro de los límites de sus escasas miras. Si ya alucinaron con Zaplana, ahora van a flipar. Enhorabuena.
La foto la he sacado de aquí.
PD: Javier Ortíz también les avisó hace meses. Vale la pena recordar su texto.
18 junio 2008
¿Por qué no?
¿Y por qué no recomienda al gobierno que incremente los impuestos progresivos a las rentas más altas de modo que los que se enriquecieron durante los años de bonanza sean los que ahora arrimen ligeramente más el hombro? ¿Por qué no recomiendan el incremento de los impuestos directos sobre artículos de lujo y patrimonio que sólo afectan a los grandes propietarios (en lugar de quitarlos como proponen PSOE y PP) en lugar de aumentar los indirectos que padecemos todos por igual? ¿Por qué un gobierno supuestamente de izquierdas iba a hacer cargar con el peso de la crisis a los más débiles cuando se supone que se le ha elegido para hacer precisamente lo contrario? Rodríguez Zapatero dijo en su discurso en la sede socialista de Ferraz tras ganar las últimas elecciones: "Gobernaré para todos, pero pensado antes que nadie en los que no tienen de todo". Puede empezar denunciando por retrógadas y conservadoras las recomendaciones del Banco de España y comenzando a aplicar las otras, verdaderas medidas de izquierda y progreso. Estamos esperando.
Mucho rostro
Todos ustedes sabrán cómo los integrantes del PSOE se están resistiendo desde hace unos meses a hablar de crisis para referirse a la actual situación económica que vive el país. En su lugar emplean efeumismos como desaceleración, disminución del crecimiento, pero nunca de crisis; hasta el punto de que fue noticia que el término se les escapara al ministro Solbes hace unos días en una comparecencia en el Congreso. ¿Pero se imaginan que además de evitar la palabra, el gobierno negara la evidencia? No sé, que Zapatero dijera que España es actualmente un modelo de crecimiento que no para de generar empleo y bienestar a sus ciudadanos. Nos echaríamos a su cuello y con razón.
Pues bien les cuento esto porque ayer martes el president de la Generalitat Francisco Camps, aprovechó la conferencia de prensa con que se acompañó la vuelta inaugural al millonario (por los aproximadamente 100 millones de euros que está costando por ahora construirlo a los valencianos) circuito urbano de Fórmula 1, para decir públicamente que la celebración de este Gran Premio de Europa, unida a la de otros grandes eventos celebrados en la Comunidad Valenciana, han provocado que "se hayan creado 150.000 puestos de trabajo, se haya generado 8.000 millones de euro de retorno y millones de visitantes". Hay que tener el rostro de una cualidad especial para afirmar semejante falacia, siendo la comunidad cuyos designios él dirige la que prácticamente está aportando más parados al Estado en los últimos meses, antes de que la crisis se notara en el resto de España y, ojo, al tiempo que tenían lugar eventos como la Copa América, que iban a ser la panacea para la Comunitat.
¿Pero se le echa algún medio al cuello al molt honorable? ¿Acompañan sus sentencias con los datos que las desmienten (sería lo correcto y, si me apuran, lo noticiable)? Ni lo uno ni lo otro. Al revés, priman los que titulan con sus declaraciones, a las que dan más verosimilitud que a los datos reales, que cuando salen a la luz apenas se mencionan. "Con este Gran Premio vamos a estar en el candelero del deporte mundial, pero también veo detrás prosperidad, empleo y bienestar que permitirá seguir creciendo a la economía autonómica" añadió Camps. Así es él.
PD: Esta presentación ha dado para mucho más. Junto a Camps estaba la alcaldesa, pues ambos, conducidos por Jorge Martínez Aspar (uno de los pocos beneficiarios privados de este despilfarro público) han dado esa vuelta inaugural. Y ella también ha aportado sin ser consciente de ello su parte al despropósito, como bien se ha recogido en la edición digital valenciana de El País. Cito:
La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ha asegurado que el Ayuntamiento tomará medidas para "mejorar el río Turia, en su desembocadura y aplicar "agua oxigenada" con el fin de "eliminar olores".
Y es que el hecho de que habitualmente la desembocadura del río huela a cloaca y se lo chupen los vecinos de los barrios colindantes no es problema. El problema es que los que vengan se enteren de que lo tiene así habitualmente.
17 junio 2008
¿Nos quieren tontos?
La pasada semana los españoles se agolparon ante sus televisores, pero no solo para ver las tontadas habituales, sino también para tratar de informarse acerca de la tan cacareada "huelga" de transportistas. Claro que, como informase y televisión son términos cada día más incompatibles, la consecuencia derivada de esa sobredosis de "información" fue la patética imagen de una población que, como pollo sin cabeza, se lanzaba a acaparar alimentos y combustible quizás en la creencia de que nuestra sociedad tocaba a su fin.
Obviamente no era así y no pasó absolutamente nada que no fuera de prever, pero todo el suceso muestra bien a las claras el grado de desconocimiento por parte de la mayoría de la población española de los mecanismos que rigen la sociedad y el mercado actual, y que determinan, entre otras cosas, por qué la economía española se encuentra en la situación que está. Y esto se debe en gran parte al esfuerzo -si se le puede llamar así- que los gobiernos de nuestra actual democracia han hecho para confundir a la población. Ante esta situación, al gobierno -que se las va a ver duras durante los próximos meses porque durante muchísimos años aquí se ha vivido de acuerdo al peor de los sentidos del carpe diem- se le presentó la primera oportunidad preciosa para comenzar a rectificar los errores del pasado y explicar a la gente, agolpada ante las pantallas, cómo funciona la economía. ¿Cómo? Dejando caer en sus declaraciones, frases sencillas como "los salarios son bajos porque los trabajos no son cualificados"; "hay crisis porque durante décadas España no ha apostado por fabricar productos competitivos y sí por juntar ladrillos"; "las empresas se van del país porque hay otros que aún cobran menos que vosotros"; "el pelotazo implica riesgos y el Estado no va a asumirlos" o "los fondos públicos no son para beneficiar intereses privados", por nombrar solo algunos conceptos básicos que la gente debería saber y, créanme, no sabe.
Sin embargo el gobierno no aprovechó la ocasión (excelente para sus intereses por otro lado, pues la legislatura acaba de empezar y es sabido que la gente acaba olvidando estas malas noticias). Quizás lo hagan en breve, sería lo lógico. O quizás no, porque, pensando mal, si la gente entendiera lo más mínimo de economía seguramente no toleraría que se siguieran planeando -y posiblemente aprobando- muchas medidas que suponen beneficios para muy pocos y perjuicios para muchos (como la ampliación del horario laboral a 65 horas, que se va a votar en la Eurocámara después de que el ministro español Celestino Corbacho se abstuviera en la comisión que la aprobó, y que en este siguiente paso contará con el respaldo del Partido Popular Europeo). ¿Ustedes qué opinan? ¿Nos querrán tontos?
16 junio 2008
Sepan dónde se informan
A través de Guerra Eterna, el blog de Íñigo Sáez de Ugarte, redactor jefe de internacional del diario Público, accedo al artículo publicado en su diario El triunfo del 'periodismo patriótico' en Colombia. El artículo, del ex corresponsal de RTVE José Manuel Martín Medem, es muy interesante y esclarecedor a la hora de establecer por qué determinados medios desinforman, más que informan, de lo que sucede en Sudamérica. Les dejo un extracto, pero les emplazo a que lo lean completo:
"Durante su primer mandato, Álvaro Uribe -presidente de Colombia- convocó a dueños y editores de la prensa, la radio y la televisión para decirles que iba a organizar operaciones encubiertas en territorio venezolano y que contaba con la colaboración (ojos cerrados, oídos tapados y boca con candado) del periodismo patriótico.
Semejante complicidad incluye ahora a corporaciones españolas como Planeta y el Grupo Prisa, que compraron El Tiempo, el periódico más importante de Colombia, y la cadena radiofónica Caracol, la que se atribuye una mayor audiencia.
¿Por qué tantos medios tragan entero con tanta frecuencia lo que dice Uribe? Porque su Gobierno tiene la posibilidad de renovar o cancelar las concesiones de televisión (RCN y Caracol) para los dos grandes grupos económicos colombianos (Ardila Lulle y Santo Domingo) y porque está en juego la licitación de un tercer canal que esperan conseguir Prisa y Planeta."
Desde Valencia
Ya han pasado unos días desde que se inaugurara el pasado viernes Expo Zaragoza 2008 y todo lo leído, escuchado y visto sobre ella en prensa, radio y televisión, no ha hecho sino ratificar la sensación previa que tenía de un evento en el que tantos aragoneses, especialmente zaragozanos, tienen sus esperanzas depositadas. Y esa sensación es una mezcla de sorpresa y pena. Sorpresa, por la alegría que se nos comunica a través de todos los medios la alegría y el orgullo con que supuestamente viven todos los maños este "acontecimiento". Y pena porque, en primer lugar, a pesar de ese bombardeo mediático, no percibo a mi alrededor -y mi alrededor es bastante amplio- el mínimo interés por asistir a ese evento que, a pesar de lo que se diga, no parece aportar nada extraordinario que no haya en centenares de ciudades. Está claro que del caso particular no se puede extraer la norma, pero resulta extraño que un evento tan "extraordinario" no haya entrado en ninguno de los planes de la -mucha- gente que te rodea, que ni siquiera se haya barajado como una opción (entre muchísimas) para una escapada de verano.
Y esa primera pena redunda en la segunda, que es la de pensar en esos aragoneses o zaragozanos que viven amargados sintiéndose de segunda, a los que les han vendido este embolao por el que ahora sacan pecho, creyendo que desde otras regiones les miramos con envidia (cuando realmente esa feria nos importa un bledo). Los que viven así, eternamente acomplejados, me dan pena, pero más me la dan -y en un sentido más positivo- aquellos aragoneses que han visto como sus gobernantes despistaban a la población con este circo y dilapidaban en él una gran porción de fondos públicos que apenas ha generado más que un aumento desproporcionado en el precio de la vivienda y que, seguramente, salir por la ciudad se haya convertido en algo más prohibitivo. A estos últimos les diría que no se preocupen, que no nos olvidamos de que lo más valioso de Zaragoza no es que tenga el acuario fluvial más grande de Europa (¿de qué me suena este tipo de frase?) y que el valor de Aragón no reside en estas tontadas. Y se lo digo porque les entiendo. Porque sé de lo que les escribo desde aquí, en Valencia, tan solo a un centenar de metros del desierto y abandonado puerto de la America's Cup.
14 junio 2008
Falta de mundo
Yo he conocido el vídeo esta semana (gracias Ana), pero tiene ya bastantes meses. Se trata del clip promocional de la canción Antinazi Bund, del terceto alemán Sportfreunde Stiller, y me parece francamente fantástico. Es interesante que lo vean (además de divertido, se lo garantizo), porque se trata de una canción y un vídeo que, a poco que indaguen en internet, verán que en el país germano fue ampliamente difundido, además de interpretado por el grupo en programas de televisión de gran audiencia. Un ejemplo más que pone de manifiesto cómo algunos países se enfrentan de cara a los errores de su pasado (en Alemania hacer alegato del nazismo es delito penal), mientras otros miran para otro lado con los suyos o minimizan sus vergüenzas.
PD: ¿No podríamos hacer que ésta fuera la canción del verano en la red?
12 junio 2008
Camps es "catalanista"
Como lo oyen, el propio Francisco Camps firmó y en documento oficial -publicado este martes- que iba a potenciar "el conocimiento y uso de la lengua propia de la Comunitat Valenciana, valenciano según el Estatut d’Autonomia, académicamente catalán, atendiendo a su consolidación y plena normalización en toda la vida universitaria". Sí, la fórmula es rebuscada, pero por muchas vueltas que se le de acaba siendo lo mismo: el valenciano es catalán (vamos, tanto como que el español es castellano). "Pues vaya tontería que me salgas ahora con esto" pensará cualquier lector de fuera de la Comunitat. Efectivamente, es un hecho reconocido histórica y científicamente, pero es que por aquí determinados políticos todavía sacan muchos votos a costa de engañar a los más ignorantes (nadie que pueda acceder a la cultura es inocente de carecer de ella) con falacias identitarias como que el valenciano no es lo mismo que el catalán, una lengua que dicen, los vecinos del norte nos quieren hacer tragar.
Y claro, presionan a universidades y otras instituciones para que no convaliden títulos de Filología Catalana o no puedan llamar a la lengua por su nombre, y éstas les acaban llevando a juicio. Juicios que, como es también obvio, pierden siempre. El que ha obligado a Camps a publicar esa nota en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana es el que hace trece. Menudo listo está hecho el molt honorable, pero no por haberlo publicado (que él seguiría en sus trece como un mentecato), sino porque las costas de todos estos pleitos para engañar a sus votantes las pagamos entre todos. Los tontos, obviamente, somos los valencianos, que le seguimos dando cancha.
PD: Buena parte de culpa de la tontuna que arrastra el personal a este respecto es culpa de los medios de comunicación. Un ejemplo lo da la edición valenciana de 20 Minutos, que en su edición digital, publica junto a la noticia -ya de por sí tibia- una encuesta para que los lectores decidan si el valenciano es o no catalán. ¿Pero qué imbecilidad es esa? ¿Son los ciudadanos los que van a decidir también si el agua es o no H2O? A veces, por no enfadar a nadie, los medios atontan más a la gente.
Gracias Adolfo por recordarme el asunto.
Daños colaterales
Horas después de que Fomento firmara la aplicación de un paquete de nuevas medidas para regular el mercado español del transporte con el 88% del sector, pero especialmente, después de que las fuerzas de seguridad empezaran a tomar medidas contra los camioneros que impedían el derecho al trabajo no solo de la mayoría de sus colegas, sino de millones de españoles, parece que la normalidad se va recuperando en los mercados y polígonos industriales del país. Sin embargo, los actos vandálicos organizados por estos individuos al principio de la semana han propiciado que ayer, algunas empresas empezaran a anunciar que se estaban "viendo obligadas" a realizar expedientes de regulación de empleo (ERE) debido a que carecían del material necesario para fabricar sus productos.
Estos expedientes solicitados por parte de las empresas -una especie de permiso a las autoridades para despedir de golpe a muchos empleados- , son admitidos por las autoridades con reticencias, pues suponen las pérdidas de muchos puestos de trabajo, por lo que deben estar muy justificados. Pues bien, algunas plantas de fabricación de automóviles del país y algunas empresas cerámicas -al menos en la provincia de Castellón- ya han anunciado que presentarán este tipo de expedientes debido a la falta de suministro generada por los paros ilegales de esta semana. Y a mí todo esto me genera una serie de interrogantes: ¿Llegarán estos ERE a buen puerto? ¿No les parece una casualidad que los soliciten precisamente empresas que se han beneficiado de la bonanza económica -automóvil, cerámica para la construcción- ahora que vienen mal dadas? Si el egoísmo de unos pocos camioneros puede dejar sin empleo a otros ciudadanos que seguramente trabajaban en peores condiciones que ellos, ¿se aplicará la ley con toda su firmeza contra los vándalos que han generado con su necedad estos daños colaterales*?
*A los que habría que sumar multitud de tiendas de minoristas, agricultores, etc.
11 junio 2008
Con humor, también
Vía MigraMundo, que lo vio en Islas Cíes, que a su vez lo encontró Loogic (aunque la fuente original es el portal de economía NegoPolis.tv); un vídeo de humor que al tiempo explicade forma clara y meridiana un fenómeno que últimamente se está reproduciendo en España, y del que la huelga de -algunos, la minoría de- transportistas es el último ejemplo. Sonrían.
¿Y si protestan los fabricantes de bombas de racimo?

"Si el chófer se pone un poco tonto, le dan dos hostias. Si baja un poco subidito, un poco fuerte, diciendo que le dejen pasar, le dan dos hostias" transcribe el periodista Ignacio Zafra de boca de un transportista retenido en un piquete, para abrir su artículo de hoy en El País CV sobre la huelga de camioneros en la Comunitat (la foto, de Jordi Vicent, acompaña el mismo artículo). No obstante, sirve para ilustrar la situación en todo el país, donde los piquetes de los huelguistas, que recordemos, no suponen ni el 30% del sector, se han hecho los amos de las carreteras sin que las fuerzas de seguridad hayan hecho lo más mínimo para impedirlo. Ayer, cuando apenas habían transcurrido dos días de la revuelta (me resisto a llamar más veces huelga a lo que es un acto contra la sociedad en conjunto), la pasividad de las fuerzas del orden y la impunidad con que se manejan los huelguistas acabó costando la primera vida en España (y otra en Portugal); una muerte que ha de cargarse en la cuenta tanto de los vándalos, como del gobierno, que a día de hoy sigue sin ordenar una intervención de las fuerzas de seguridad que reconduciría la situación a lo que debería ser: una huelga en la que los huelguistas deberían mostrar su indignación con su paro.
¿Por qué se toleran estos actos contra la seguridad de las personas y que atentan contra el derecho al trabajo de millones de españoles? Si en lugar de manifestarse los camioneros, lo hicieran los fabricantes españoles de bombas de racimo, ¿el gobierno permitiría que se bombardearan las ciudades como signo de protesta? Como autónomo que se dedica a la noble pero mal retribuida labor de llenar páginas, ¿tengo permitido acercarme a las puertas de los diarios y amenazar -e incluso golpear- con un bate de béisbol a los becarios que entran a hacer lo mismo por salarios insignificantes cuando no directamente gratis? Que me lo explique alguien, por favor, que no acabo de entenderlo.
PD1: Cuando estoy terminando de escribir estas líneas leo que un camionero acaba de ingresar en un hospital con heridas graves tras incendiarse su camión en Alicante. Si no se toman medidas cuanto antes contra este vandalismo organizado, la cosa puede acabar muy mal. Para algunos ya llegan tarde.
PD2: Lo que está sucediendo ahora me ha traído a la memoria el texto que escribí hace unos meses en el que les hablé de la crisis de las fotográficas. ¿No lo recuerdan? Esto, la "crisis" -si es que se puede llamar así a lo que no es más que un ajuste de beneficios por parte de un mercado libre- de los camioneros, tiene puntos en común.
10 junio 2008
Vistazos - 10 junio
Continúa la huelga de camioneros y se siguen lanzando mensajes confusos por doquier y mezclando diversos problemas e intereses -camioneros con pescadores-. No obstante siempre hay algún punto en el que la situación se explica con meridiana claridad. El más notable que he encontrado -vía Im-Pulso- ha sido el artículo "Huelga" contra la realidad, que firmó el domingo Josu Mezo en su columna en ADN. Háganse el favor de leerlo y, si lo ven conveniente, recomiéndenlo también.
Antes de ponerme muy serio les emplazo a que vean el artículo que ha sacado Escolar de Menéame en el que se recupera un artículo de El Mundo en el que los constructores, en plena bonanza del sector, pedían al recién constituido gobierno de Zapatero que no interviniera en el mercado. Como apunta el director de Público en su entrada, todo un ejemplo de "liberalismo a la española: los beneficios son míos; con las pérdidas, vamos a medias."
Tenía reservada (para hablarles en más profundidad del tema, aunque veo que no va a poder ser) la noticia que recogía el pasado domingo Levante-EMV acerca del informe Raxen de Movimiento Contra la Intolerancia que situaba en el pasado 2007 a la Comunitat Valenciana como la región española con mayor número de actos de violencia racista. Dice el informe -citado en la noticia- que en la Comunitat se está produciendo "un serio rebrote de las acciones neofascistas en España, que se caracteriza, a diferencia de la década de los 90, por un fuerte y visible componente de agitación (manifestaciones como la de ayer en Torrent) y una dinámica de violencia más clandestina, no reivindicada (cacerías al diferente y ataques a entidades)". Pese a que la posibilidad de sufrir uno de estos ataques es más alta que la de ser víctima de un acto terrorista, la preocupación por parte de la ciudadanía en general sigue siendo escasa, cuando no nula. Quizás tratamientos informativos como el que el diario Las Provincias dio a la manifestación xenófoba que Alianza Nacional organizó el pasado sábado en Torrent contribuyan a ello. Según su "información" (Los ultras toman Torrent), lo que sucedió fue un encuentro entre ultras, neonazis y antifascistas, a los que sitúa al mismo nivel -casi diría que el tratamiento de la noticia pone en peor lugar a los antifascistas-. ¿Cuesta tanto diferenciar que un antifascista sólo se opone a un neonazi, mientras un neonazi ataca indiscriminadamente a cualquiera que considere diferente? Yo no apruebo la violencia, pero, obviamente, no es lo mismo.
No sé cuánta bola se le ha dado a nivel nacional, pero por lo que respecta a la Comunitat apenas ha trascendido a través de un periódico digital, unos cuantos blogs y alguna columna en la prensa. Sin embargo creo que es interesante que trascienda la "denuncia" que la parlamentaria Rosa Díez, portavoz del partido Unión progreso y Democracia, realizó el pasado miércoles 4 de junio en el Congreso. En ella volvió con el raca raca de la discriminación de los castellano parlantes en las comunidades autónomas con otra lengua oficial, una mentira harto demostrada pero que sigue rascando votos entre el electorado nacionalista español más desinformado. Pero el colmo del esperpento se dio cuando Díez aseguró que en la televisión pública valenciana no se emite "ni una sola hora en castellano", cuando la realidad apunta a que casi la mitad de la programación se emite en la lengua de Cervantes, y seguramente se acerque al 90% en la franja de prime time. ¿Cómo en el Congreso se da bola a semejantes mentiras? ¿No debería haber un órgano que regulara este empleo malicioso de los organismos públicos? ¿No incita Díez a sus simpatizantes al odio cuando les engaña con semejantes mentiras? Menuda elementa. Que se sepa.
09 junio 2008
08 junio 2008
Por mí y por todos mis compañeros
Creo que todo trabajador tiene y merece el derecho de huelga y que debe poder emplearlo como medida de presión, dentro de los márgenes que dispone la ley española, cuando lo considere oportuno. Del mismo modo considero que, paralelamente a su huelga, los trabajadores que la ponen en marcha tienen todo el derecho del mundo a exhibir su fuerza por medio de manifestaciones, también dentro de los límites que permite la ley.
Es por el respeto que tengo a ambas armas de todo trabajador, que quiero mostrar todo mi desprecio a los camioneros que, haciendo un incorrecto empleo de la libertad a organizarse en manifestación como la ley nos permite -pidiendo permiso, obteniéndolo y desfilando organizadamente en la ciudad o ciudades que deseen-, se pasan por el forro los derechos del resto de ciudadanos del país (se dice que al menos el 99% de los españoles no son camioneros) y paralizan, desde hace unas horas, algunas de las principales carreteras del territorio español. Espero que el aparato legislativo del Estado se emplee a fondo con ellos y restituya en breve la normalidad.
Por otro lado, a pesar de mi respeto a aquellos camioneros que quieran ejercer su derecho a huelga dentro de la normalidad, aparcando su camión y manifestándose pacífica y masivamente -si quieren, con su camión- allá donde consideren, no puedo dejar de mostrar mi estupefacción ante su decisión de hacer huelga en estos momentos. Efectivamente, es un gremio, el de los camioneros autónomos, que se está viendo especialmente afectado por la subida del precio de los combustibles. Sin embargo, es bien sabido que el sueldo que puede ganar regularmente un conductor de camión es elevado, fácilmente equiparable al que reciben los titulados de más alta graduación. Vamos, que sus ingresos pueden triplicar aproximadamente a los que recibe la mitad de los trabajadores españoles.
No obstante, en estos momentos en los que la crisis -desaceleración, recesión o como quieran llamarla- afecta a todos los españoles, el colectivo de camioneros ha decidido manifestarse unilateralmente, sin pensar en el resto de sus vecinos. Y sinceramente, me parece una notable muestra de egoísmo. Al menos podían pedir y procurar con sus actos mejoras para todos, de manera que su estatus siguiera siendo superior al de la mayoría de españoles, y no en cambio una mejora para ellos, a costa además de los fondos públicos (los de todos). Pero bueno, esto último ya es aparte.
Lectura: "La lógica oculta de la vida", de Tim Harford
Hace poco más de un año, el joven economista británico Tim Harford vio como España también sucumbía al pelotazo editorial que supuso su ensayo de debut, El Economista Camuflado. Siguiendo la estela del superventas de Steven Levitt y Stephen J. Dubner Freakonomics, su obra explicaba, en un lenguaje asequible, cómo la economía capitalista influía y regulaba algunos llamativos o curiosos sucesos de nuestra vida diaria y cómo, conociendo sus mecanismos, podíamos mejorar nuestra posición a la hora de manejarnos en ella. Ahora, tras aquel éxito de ventas, Harford regresa con una segunda entrega, La Lógica Oculta de la Vida (Temas de Hoy, '08) en la que promete demostrar que todas las decisiones humanas se pueden explicar desde un punto de vista económico.
Como en su anterior obra (de la que ya hablé aquí), Harford se sirve de varios ejemplos llamativos para captar la atención del lector. Y empieza, desde luego, pegando fuerte, al elegir el extendido rechazo entre los clientes de la prostitución a ponerse preservativo -pese al grave riesgo que conlleva-, como argumento para explicar el eje central del libro (el de la "decisión racional"). Esta entrada seguramente supondrá un gran punto de interés o enganche para los lectores que se encuentren con el autor por primera vez, aunque es inferior al de su anterior entrega y además, menos acertada en el ritmo, pues frente al increscendo de El Economista Camuflado, en el nuevo libro el autor se zambulle más rápido en materia. Y, como le sucedió en aquél, en La Lógica Oculta de la Vida también acaba el argumento inicial disolviéndose conforme avanzan las páginas. Pues a penas tras el tercer capítulo -cuando se acaba de explicar la teoría de juegos- los siguientes son como grandes reportajes agarrados con pinzas, con el nexo común de que se trata de sucesos en los que las "decisiones racionales" tomadas inconscientemente por colectivos de individuos determinan algunos fenómenos sociales.
No quiere decir eso que a partir de entonces el libro no sea interesante. Al contrario, algunos de su mejores momentos llegan después; habiendo alguno, como el dedicado a la segregación racial en los barrios o a la xenofobia en el ámbito laboral, francamente reveladores; aunque haya que matizar la aportación del autor, que se limita a hacer en muchos de ellos -que no es poco- una brillante selección de fuentes (eso sí, referenciadas de un modo incómodo en las últimas páginas del volumen). Sin embargo, el global me vuelve a transmitir la sensación de cajón desastre, de obra inconclusa o carente de cuerpo, que ya me proporcionó la anterior entrega del autor, aunque esta vez sin la velada defensa de las bondades del sistema capitalista que aquel contenía. De ese modo La Lógica Oculta de la Vida deviene a mi entender en una entretenida sucesión de fenómenos actuales explicados desde una óptica económica, aunque sin la profundidad y el empaque que la convertirían en una obra de referencia.
* En la foto, Tim Harford (retratado por Fran Monks).
Sumarse al coro puede conducir al error tanto como ir por libre, pero desde luego es mucho más cómodo. A mí personalmente me gusta más leer los textos de los que van por libre, a veces coincidiendo y otras disertando de la opinión mayoritaria, aunque tratando siempre de aportar sus propios argumentos. Camarada Bakunin, uno de los responsables de Halón Disparado, ofreció la pasada en su blog una buena muestra de esto último en la entrada ¿Son los biocombustibles el quinto jinete?, en la que pone en tela de juicio el extendido argumento de que la fabricación de biocombustibles sea la causante de la subida del precio de los alimentos. No sé si será del todo acertado, pero su argumentación es francamente interesante.
06 junio 2008
Proponiendo soluciones II: un pequeño parche para las arcas públicas
Semanas después de lanzar la primera propuesta para tratar un problema local (y no obtener ninguna repercusión, pese a mi buena voluntad y lo brillante de mi propuesta), me lanzo ahora al ambicioso proyecto de sugerir un parche al depauperado estado de las arcas públicas españolas. Y digo parche, porque eso es lo que sería. No puedo desde mi magro conocimiento económico proponer una solución a gran escala que modifique el poco competitivo modelo español, pero sí señalar alguna costura mal cerrada que está haciendo que el Estado pierda por ella caudales que podrían estar mejor invertidos en otros propósitos más beneficiosos para el bien común.
Y es que se habla estos días de que no hay dinero para impulsar el crecimiento económico, que con los "400 €" ya está todo hecho, que además sobra mano de obra y -sin querer pecar de racistas (aunque San Pedro el día de mañana ya le leerá a más de uno la cartilla)- tendremos que devolver a los inmigrantes a sus países (con el gasto adicional que ello conlleva)... Pues si verdaderamente sucede todo eso, para aliviar esa situación hay una medida que se podría aplicar en breve y cuyos beneficios se notarían de inmediato. Me refiero -y ahí va mi propuesta- a la supresión del donativo de 2.500 euros por cada nuevo nacimiento de un español que aprobó el gobierno socialista el pasado año.
Y es que, qué hay más estúpido -o xenófobo, elijan la opción que prefieran- que subvencionar el nacimiento de nuevos españoles, cuando no paramos de lamentarnos de que en el país sobra mano de obra. La medida se respaldaba en el "argumento" de que en el futuro se necesitarán trabajadores para que coticen y se pueda mantener el sistema de pensiones; pero esto es absurdo, porque, al margen de que nadie sabe en el futuro qué sucederá, el presente nos dice que, para el trabajo que hay, sobra mano de obra, por lo que el futuro de las pensiones no dependerá de que nazcan más niños, sino de que se genere un nuevo tejido industrial competitivo que conlleve nuevos puestos de trabajo. ¿Qué más dará que sean venezolanos, marroquíes, argentinos, senegaleses, italianos o chinos los que coticen a la seguridad social?
A menos que no nos de igual y entonces aceptemos que uno de los fines de la subvención es subvencionar la "raza". Los otros motivos, como es obvio, fueron puramente electoralistas, pues repartir dinero por igual a las familias pudientes y a las más desgraciadas, es algo que queda fuera del manual más básico del socialismo, con lo que concluiríamos que la medida fue entre otras cosas un gesto de Zapatero -recordemos que fue él el que la anunció- para ganarse al centro derecha más poderoso a costa de la pasividad e ignorancia de una izquierda -si es que la hay- que no reaccionó airadamente ante semejante desbarajuste.
Queda pues ahí mi propuesta, que reconozco valiente para el gobierno, pues aplicarla supondría reconocer el error cometido. ¿Y cómo hacerlo? Pues sencillamente derogando el beneficio en un plazo de nueve meses: las familias que ya estén esperando a un hijo cobrarían la subvención, pero las que no, no podrían decir que se les ha quitado nada que no supieran. Medidas más antipopulares se han tomado, pero seguramente, menos sensatas. Además, seguro que se encontrarían con la oposición conservadora. ¿Qué más aval de progresismo quieren?
05 junio 2008
Hoy en el diario Información de Alicante:
Un frenazo, dice el subtítulo, de un 96% respecto al año pasado (100% habría sido que no se iniciara ni una). Menos mal que el gobern de la Generalitat habría previsto alternativas en su modelo económico de prosperidad en el que contaba con un amplio respaldo del empresariado autóctono. ¿O estaba esperando a que le avisara Zapatero de que llegaban mal dadas.
Vía Alberto Noguera.Un gran paso

Ayer el Ayuntamiento de Valencia anunció una excelente medida y sólo cabe que señalarla y aplaudirla. Se trata del anuncio de la puesta en servicio, a principios del próximo año, de un red de préstamo municipal de bicicletas, como los que ya funcionan en otras ciudades de España. Un servicio en el que sus usuarios, mediante el pago anual de 18 €, podrán disponer de las bicicletas como medio de transporte público, es decir, para emplearlas durante breves espacios de tiempo recogiéndolas en un punto de la ciudad y depositándolas en otro. Por lo pronto, el modelo de funcionamiento anunciado es similar al que tan buenos resultados está ofreciendo en Barcelona y Sevilla, y sólo cabe esperar a que la red de puntos de recogida y depósito de bicicletas sea tan extenso como en esas ciudades. Por lo pronto se anuncian 250 bases y 2.500 bicis (un número superior al que sirvió para poner en marcha el servicio en Sevilla) por lo que uno no puede más que alegrarse de la iniciativa y felicitar al consistorio por el paso dado, esta vez sí, a favor del transporte público.
PD: Sí, la red de carril bici en la ciudad es caótica y escasa, y hasta ahora ha sido muy habitual (recientemente se ha multado a ciclistas que circulaban por la acera) el maltrato a los ciclistas en la ciudad. No obstante, esta medida ilusiona y va a tener que ir acompañada, forzosamente, de más de un cambio de actitud hacia este vehículo por parte de la ciudadanía y de las autoridades. No creo, por tanto, que sea momento más que de celebración.
ACTUALIZADO 18:03
Gracias a Jordi, un lector que ha dejado un par de comentarios en esta entrada, he podido conocer esta entrada del blog Aglarond acerca de las consecuencias que puede tener una mala gestión de este servicio, concretamente en el caso del de Barcelona. Obviamente, el servicio puede plantearse mal o abandonarse tras su inauguración, pero de un buen gobierno se espera que haya aprendido de los aciertos y los errores de los demás, y que con ello plantee un servicio más avanzado. No sé a qué puede deberse tanta desconfianza acerca del buen hacer de nuestras autoridades (la ironía acaba aquí).
04 junio 2008
Unos publicistas excelentes
Rezaba un chiste que se hizo popular en los corrillos de izquierdas tras las últimas elecciones autonómicas algo así como que "si los valencianos fueran negros, votarían al Ku Klux Klan". Los resultados en la Comunitat habían sido aplastantes a favor del Partido Popular, a pesar de que cualquier persona mínimamente informada dudaría de la correcta gestión de los conservadores en las últimas legislaturas, lo que debería traducirse, si no a un cambio de gobierno, cuanto menos a resultados más ajustados. No obstante no fue así, y hasta con imputados en casos de corrupción en puestos destacados de sus listas, los populares vencieron por goleada. Desde entonces -y también antes- es normal leer en los periódicos, en los textos que los lectores dejan en noticias de escándalos que suceden por estas tierras, comentarios del tipo "los valencianos no se enteran", "son masocas", "se merecen lo que tienen", y seguramente así sea (cuando uno vota lo hace con todas las consecuencias), pero no es sólo demérito de los ciudadanos valencianos, sino también virtud del Partido Popular autóctono. Pero no virtud por lo bien que hacen las cosas, sino por lo bien que las venden. O que venden lo que no hacen.
Cada cosa lo que sea. Los populares, como gestores serán mejores o peores según los intereses de cada cuál (para mí, que no soy muy pudiente, malos, pero soy consciente de que a otros, que estén en el poder les viene genial), pero como publicistas, amigos, como publicistas son los mejores. Ejemplos hay a montones, pero me voy a quedar con uno muy reciente que, viendo como a penas ha recibido comentario alguno, parece que ha funcionado a la perfección. Se trata del anuncio por parte del Consell de establecer el bono guardería. Efectivamente, en la última campaña a las generales -y seguramente en la de las autonómicas también- surgió la propuesta de hacer guarderías públicas en toda España (aunque las cometencias educativas son de las autonomías), una propuesta a la que se sumaron tanto PSOE como PP. El caso es que ahora, cuando ya ha pasado un tiempo prudencial para ponerse a trabajar en ello, el Consell lanza a bombo y platillo una medida según la cual se anuncia que se subvencionará el servicio de guarderías "a través de la emisión de 10 bonos que se entregarán directamente a los padres y madres por el precio de coste mensual de una plaza de guardería o escuela infantil".
Excelente, pensará alguno a bote pronto. Bueno, podría serlo, aunque tal como se cuenta, parece que se vaya de nuevo a repartir indiscriminadamente dinero tanto a los que utilizan guarderías más económicas -las que lo son por aquí no lo son tanto-, como a las que están al alcance sólo de privilegiados. Pero bien, demos por bueno (que ya es mucho dar) el "pasta para todos". ¿Va a haber realmente pasta para todos? ¿Dónde tienen que recogerla los padres? Pues bien, resulta que, con buen ojo, la orden establece el pago ya no va a ser en mano a los padres -como parecía que iba a ser cuando se anunció- sino que se va a realizar a través de las guarderías, para evitar los fraudes por parte de algún progenitor con mala idea. ¿Pero las solicitan los padres? No, tienen que ser los centros los que las pidan -antes del día 30 de este mes- y si no lo hacen (porque no es obligatorio, porque lo olvidan o porque incumplen una serie de requisitos bastante extensa) olvídense. Vamos, que va a haber subvenciones, pero cómo, dónde y por qué es algo bastante oscuro.
¿Pero qué mensaje queda en la población del anuncio de la medida? Que el gobierno autonómico popular facilita el uso de guarderías, un problema que al personal le suena que se habló en la última campaña. ¿Lo hace realmente? Bueno, seguramente a algunos les resultará más rentable; pero desde luego no se ha solucionado el problema como sí se haría del modo que todos conocemos: haciendo guarderías públicas. Pero ya les digo, la clave aquí no reside en hacer una buena gestión, sino en vender una imagen excelente de ella, aunque sea irreal. Vean si no por qué la orden incluye un punto que obliga a los centros, a "entregar a los padres o tutores del alumnado escolarizado los talonarios de bonos de escolarización de educación infantil de primer ciclo y descontar los mismos en las facturas mensuales a pagar por los padres". Es, a todas luces, un paripé inútil, pues podría realizarse el descuento directamente, pero tiene un fin claro: que los beneficiarios sientan que el Consell, éste en particular, les hace un regalo. Lo que les digo, realizarán una gestión cutre, pero como publicistas son excelentes.
03 junio 2008
Como amo el periodismo y creo en él -y en que se puede hacer bien-, me ven a menudo señalar muchos de los "deslices" que me encuentro en los medios, aunque la mayoría, para no aburrir a nadie, los acabo digiriendo solo. Por suerte no parezco el único que siente esta inquietud por la información que se genera en este país y cómo, a través de ella, y a pesar de que muchas veces esté realizada con un -llamémoslo- "dudoso" afán informativo, uno puede extraer algunas conclusiones. Les cuento todo esto porque, si lo desean, pueden leer el brillante análisis que Félix Soria ha realizado de la amable entrevista que ayer realizaron en la Cadena Ser -en el programa A vivir que son dos días- al presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. A pesar de cómo discurrió la entrevista, verán que de ella se pueden extraer bastantes conclusiones.La "prosperidad" de Camps aporta uno de cada tres nuevos parados españoles
Aunque sería quedarse corto. Para ser concreto, de los 15.058 parados más que ha registrado el Ministerio de Trabajo, 6.616 son valencianos. De ese modo, la Comunitat ha pasado, de aportar a esta fatídica estadística uno de cada cinco desempleados, a aportar más de uno de cada tres (4'4 de cada 10 sería lo exacto). No es, sin duda, una noticia que me alegre, sino una que me sirve, desde hace meses, para indicar que de cara a los ciudadanos, tan nefasta es la gestión económica del gobierno español, como peor la que pone en práctica el gobierno autonómico valenciano*. ¿Quién va a poner freno a esto? Es más, ¿cuándo alguien va a señalar a nivel estatal lo que está sucediendo aquí?
02 junio 2008
Por toda la escuadra
Vaya gol, sí señor, el de la Eurocopa de Fútbol Indoor. ¿Que qué? Sí, hombre, el del campeonato de selecciones de veteranos futbolistas. ¿Que qué? Sí, ese campeonato por el que la Generalitat ha pagado 160.000 euros para que se disputara en Valencia. ¿Que no se ha enterado? No se extrañe, no es usted la excepción. Al primer partido del combinado español, disputado el jueves, sólo acudieron unas 700 personas, acreditados incluidos. A los siguientes, más, aunque un servidor, que ha trabajado en eventos de este tipo -subvencionados-, pondría la mano en el fuego para apuntar que seguramente las invitaciones volaron a partir de la primera jornada para maquillar la sonrojante imagen de un graderío vacío.
Ése es el gol que nos metieron, y hay que señalar que nos lo metieron bien metido. "Hay que tener en cuenta que lo verán 30 millones de hogares" declaró a Levante-EMV su promotor Álvaro Garrido y seguro que habrá algún medio afín que de el dato por cierto, cuando a penas hace unos días vimos que Chikilicuatre convirtió su paso por Eurovisión en el programa más visto de la televisión actual al reunir a 14 millones de personas. ¿Les salen ustedes las cuentas de espectadores que vende la organización de este mundialito de chicha y nabo? A mí sí. La de que cualquier charlatán puede pasarse por aquí a vendernos la burra, que nuestras autoridades la compran; incluso como en este caso, con carro incluido (porque hasta 2010, el Consell destinará 700.000 euros para la Copa de España y el Mundial de la misma modalidad, informó Levante-EMV).
Ah, y el resultado del campeonato no se lo cuento. Sólo les digo que la selección española jugó la final. Ahora traten, en un periódico nacional -al menos hasta ahí tendría que llegar la repercusión de estos "eventos"-, de enterarse del resultado.
PD: En otro orden de cosas, ¿cómo lleva el Consell la construcción del ambulatorio de su barrio?
ACTUALIZADO 11:21: Les garantizo que no lo había leído antes de escribir este texto. Jaime Prats entrevista hoy en la edición valenciana de El País al Conseller de Bienestar Social. El titular lo dice todo: "Los grandes eventos son la mejor obra social"
