31 diciembre 2008

Superado

Apenas faltan unas horas para que acabe el 2008, y a pesar de los pesares, si se aún se asoman por aquí en estos momentos, seguramente sea señal de que lo hemos superado con mayor o menor holgura. Deseando que el 2009 nos depare energías para no dejar de pelear pacíficamente por mundo mejor, les dejo con un vídeo que quizás les inspire si es que esta noche van a permitirse alguna licencia. Pásenlo bien.


30 diciembre 2008

Cuestión de imagen

Esta tarde asistí a una concentración que tuvo lugar en Valencia contra el genocidio sistemático que está llevando a cabo el estado israelí sobre el pueblo palestino, a cuyo último y sangriento episodio estamos asistiendo estos días. En la plaza en la que se programó el acto se concentraron alrededor de un millar de personas, entre las que se podían contar tantos españoles e inmigrantes, deduzco que árabes por el nombre que figuraba en las pancartas de los grupos que asistieron. Pero no les cuento esto no para informarles del acto, sino para comentarles lo que allí experimenté.

Me explico. Tras llegar con la concentración iniciada, asistí en principio solo a unos parlamentos, en los que los portavoces intercalaron llamadas a la paz y frases conciliadoras con llamadas a repetir consignas como "Israel, asesinos" o "sionistas, terroristas", cuando no otras en una lengua que desconozco. La sensación era un poco extraña. Ahí estaba yo, solo, en medio de un montón de gente, en la que muchos señores con aspecto árabe gritaban indignados consignas que en ocasiones no era capaz de entender. Mi primera sensación era de incomodidad y pude observar que no era el único, pues no costaba mucho encontrar asistentes cuyos rostros reflejaban cierta estupefacción. Pero entonces pensé, ¿podría ser de otra manera? Si uno se para a pensar, difícilmente habrá visto a un árabe en una película sin ser el malo de la misma (imposible olvidar panfletos como Mentiras arriesgadas) o en un informativo sin ser sujeto de una mala noticia ligada al terrorismo o al fanatismo. ¿Cómo no sentir cierto resquemor si de repente se pone a gritar junto a ti un árabe como muchas veces ves a otros en los informativos? Hay que hacer un ejercicio de abstracción y olvidar mucho adoctrinamiento para que uno no sienta nada.

En cambio los judíos nos tienen ganados. ¿Cómo no nos va a chirriar que un manifestante porte una pancarta que iguala la Estrella de David con una esvástica nazi? ¿Cuántas películas y documentales sobre lo que los nazis hicieron a los judíos? ¿Hemos visto en cambio tantas sobre la formación militar obligatoria de tres años que debe pasar todo israelí en puntos "calientes" en los que se les adoctrina para temer y a odiar a los palestinos? Nadie se extraña cuando se habla del "Holocausto" así, en mayúscula, identificándola con la masacre perpetrada sobre los judíos en la Segunda Guerra Mundial (¿quién se acuerda de los gitanos?) , pero en cambio hasta los comentarios de este mismo blog ha llegado alguien poniendo en duda que lo que está perpetrando desde hace décadas el Estado Judío de Israel -como se autodenomina- con el pueblo palestino sea un genocidio ("Exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión , de política o de nacionalidad" según el diccionario de la RAE), ni siquiera en minúscula.

Está claro que la batalla del marketing Israel también la tiene ganada, hasta el punto de que llegamos a distanciarnos de un señor porque grita indignado en su lengua materna, olvidándonos de que lo hace en protesta por el asesinato de sus compatriotas, incluso de familiares y amigos, que están a miles de kilómetros. ¿Debemos basarnos en su imagen para analizar lo que está sucediendo? Espero que, aunque nos cueste superar algunos complejos, lo tengamos todos en cuenta.

PD: He de señalar que la manifestación, detalles y apreciaciones, se desarrolló sin ningún tipo de incidente, al menos por lo que yo pude observar.

PD2: Si siempre es recomendable su visita, el excelente análisis del conflicto que viene realizando Íñigo Sáez de Ugarte desde hace unos días en Guerra Eterna, hacen su lectura imprescindible.

PD3: La foto es de EFE.

29 diciembre 2008

Sin excusas

De entre todos los pensamientos que rondaban mi cabeza el pasado sábado por la tarde mientras escuchaba las primeras noticias del devastador ataque israelí sobre la Franja de Gaza, buscando palabras y argumentos para expresar mi indignación en un puñado de líneas, hubo uno que por un instante me hizo sonreír. Se trataba del recuerdo de mi negativa en 1993 a ver La lista de Schlinder. Ahora mismo no recuerdo los motivos concretos por lo que una muy joven versión de mi mismo decidió no ver la película en aquellos momentos, aunque seguramente influyera el hecho de que, tras años de asistir a la primera intifada, no me resultara muy coherente acudir a la enésima llamada de la industria hollywoodiense a mantener en nuestras mentes la imagen de víctima del "pueblo judío", a pesar de que el día a día no paraba de ofrecernos su actual encarnación de verdugo.

A día de hoy sigo sin verla, pese a que desde entonces no he dejado de ver otros films sobre el holocausto judío (sin ir más lejos, hace nada el flojo Amen de Costa-Gavras). Es inevitable, pues la industria del cine lanza al menos un par de títulos al año al respecto (es casi un género cinematográfico en sí), pero mi negativa a ver aquella película se ha convertido en un pequeño gesto personal. Un gesto que me vino a la cabeza el sábado. Entonces barajé la posibilidad de hablarles de ello, de tratar, en un momento como ese, en que los misiles judíos -si el país tiene una confesión y se debe a ella, sus misiles también la tienen- caían sobre la Franja de Gaza, de que se pusieran en la piel de un palestino y traten de experimentar lo que puede sentir cuando ve al mundo occidental llorar de nuevo ante el estreno de una película como esa.

Podría haber utilizado entonces esa anécdota y construir a partir de ella un apaño de columna de opinión, pero no lo hice. También barajé, durante mucho rato, escribir un texto en el que recopilara datos, fechas y acontecimientos que justificaran mi repulsa, pero acabé descartándolo. La situación era (y sigue siendo) tan horrible que no se prestaba a florituras, sino al grito. Por eso finalmente sólo apunté que Israel es el estado más despreciable del mundo. ¿Lo es? Quizás de todo el mundo no (desde luego despunta), pero sin duda sí lo es de "nuestro mundo"; ése que los países de occidente hemos delimitado separando a los buenos y a los malos; a los países que participan abiertamente de nuestro perfecto sistema capitalista globalizado y a los que no (independientemente del sistema político que los gobierne); a los que "profesamos" religiones "verdaderas" y a los que son "fundamentalistas" y "radicales". En este mundo nuestro, Israel es el país más despreciable, el que en virtud de su fuerza desmedida, la que le da el dinero y las armas, se salta todas las reglas y nos avergüenza. Es el hijo gamberro de la familia, el que agrede a sus compañeros y al profesor. Pero ya saben, como es de la familia, siempre hay padres dispuestos a buscar excusas a su comportamiento, e incluso padres capaces de, en lugar de reprender a su hijo, agredir de nuevo al profesor. Si prestan un mínimo de atención no les costará nada escucharlos. A mí me dan vergüenza ajena. Antes de decir cómo deben comportarse los hijos de los demás, qué menos que educar al nuestro. Y ante todo, no buscarle excusas.

27 diciembre 2008

Israel: El estado más despreciable del mundo

En días como hoy hay que recordarlo: el estado más despreciable y peligroso del mundo occidental es Israel. Ese país, creado en 1947 con el amparo de las Naciones Unidas sobre el territorio de Palestina, para entregárselo a los seguidores occidentales de una religión que asegura que su dios se lo concedió hace siglos, ha lanzado hoy decenas de misiles sobre los territorios en los que malviven los refugiados palestinos (los expulsados en los cincuenta y sus descendientes) cobrándose la vida -a estas horas- de más de 225 ciudadanos.

Los misiles judíos eran la respuesta a los cohetes lanzados por los palestinos. Los cohetes palestinos, como poco, la respuesta al embargo que desde hace meses padecen por parte de Israel y que les tiene sin los suministros mínimos necesarios para alimentarse. Se trata de un exterminio lento pero constante, ejercido por Israel desde hace décadas con la connivencia de los países occidentales encabezados por EEUU y disfrazado mediáticamente de toma y daca, aunque no sea así. El holocausto sigue vivo, pero ahora los judíos desempeñan el papel de verdugos. ¿Por qué no sacan ya una peli?

PD: ¿Con qué rostro se pueden ir dando lecciones de democracia y respeto a los derechos humanos a países como Irán -que las necesita, sin duda- cuando se hace la vista gorda y ampara a un estado tan ultraortodoxo y -probadamente- criminal como Israel? ¿Por qué no se explica a la ciudadanía que seguramente, esa invención del estado de Israel como regalo a los judíos, es el origen del nacimiento del fenómeno terrorista de oriente medio que ahora padecemos?

PS: No dejen de escuchar esta entrevista emitida hoy en la Ser.

24 diciembre 2008

Buenos deseos

"Quiero vivir en un país de todos y en el que todos nos entendamos en una lengua común"

Eso es lo que dice Esteban González Pons, el ex conseller sandía (¿o era melón?), en la felicitación navideña del Partido Popular. Si bien lo del país "de todos" no acabo de entenderlo (¿se habrá vuelto comunista y pretenderá nacionalizar de nuevo empresas como Telefónica que en su día se regalaron a sus colegas?), lo de la lengua común sí: Pons quiere que utilicen un buen castellano en sus sms de felicitación de estas Navidades. Uniendo mi deseo al suyo -y si es posible, pidiéndoles que no me manden ninguno, porque no les pienso contestar y por breves instantes me hacen sentirme un poco mal-, aprovecho la ocasión para felicitarles estas fiestas.

Ámense mucho, y si tienen que regalar algo, que sea cultura, que falta nos hace. Un abrazo a todos.

Malas sensaciones en Valencia

Ayer el Tribunal Supremo sentenció por última vez contra los intereses de los vecinos y contra el patrimonio histórico del barrio del Cabanyal, al avalar la legalidad del deseo de la alcaldesa Rita Barberá de ampliar una avenida de la ciudad de Valencia -la cuarta- hasta el mar para lo que necesitará derribar 1600 viviendas. La noticia de la sentencia habrá sido sin duda un mazazo para los centenares de familias afectadas por los derribos. ¿Será una sentencia justa? No la he leído, pero estoy seguro de que sí. Seguro que el Ayuntamiento de Valencia tiene todos los papeles en regla para demostrar la legalidad de su 'Plan Especial de Protección y Reforma Interior del barrio', que es como llaman eufemísticamente a la desaparición del existente para edificar sobre el solar otro nuevo.

Se dice que las alegaciones vecinales, apuntando a que eso sería como curar un dolor de rodilla amputando la pierna y sustituyéndola por una prótesis, más cuando el dolor lo produce el golpe que ha dado el propio medico, han sido desestimados por ser imprecisas en lo técnico. Lo que se pretende hacer no es un expolio, dice el Supremo. Los argumentos vecinales, apuntando a la dejación del consistorio durante lustros en su obligación de cuidar y proteger a los vecinos, al desvío institucional de focos de marginalidad a la zona para acelerar su degradación, a las irrisorias compensaciones que les da por sus vivienda, al valor arquitectónico que se perdería; son asuntos que no habrán venido al caso en un pleito en el que por un lado estaban los pobres ciudadanos afectados y por otro un tremendo equipo jurídico pagado a costa del erario público de los valencianos. Sin atender a las partes, solo mirándolas, se podía ver quién tenía todas las de ganar.

La única suerte, y relativa, es que esa sentencia llegue en plena crisis de la construcción y el negocio que pretendía hacer la alcaldesa con el derribo de la zona, junto a muchas constructoras afines que lo abandonaron hace meses -y ahora se encuentran en suspensión de pagos-, seguramente se aplace temporalmente. El resto son malas sensaciones. Pero sin duda la peor es la indiferencia que los valencianos siguen mostrando sobre un asunto que, en primer lugar afecta a miles de vecinos que podrían ser ellos; en segundo, queda en evidencia la arbitrariedad y las malas artes con que sus gobernantes pueden aplastarles si se lo proponen -especialmente por esa misma pasividad-; y por último, y ya en el aspecto menor y más sentimental, acabará por un capricho y un negocio de unos pocos, con parte del legado histórico de su ciudad. Mientras, pese a todo, los vecinos del Cabanyal siguen resistiendo. Pueden contar conmigo.


Más sobre el Cabanyal en Testigo accidental:
07.11.08 Los valencianos la tenemos más larga
01.07.08 Con el culo al aire
02.05.08 Cabanyal. Herida abierta
03.04.08 Justicia
15.03.08 Sobran las palabras, llegan los "bulldozers"
13.03.08 Miedo y asco en Valencia
03.12.07 Callejeros en el Cabanyal (II)
01.12.07 Callejeros en el Cabanyal
27.11.07 No es lo mismo
16.10.07 "Asustaviejas" municipal
01.10.07 "Rita prevarica"
29.09.07 Vivos (pese a quien pese)

28.09.07 Mañana tenemos una cita
26.06.07 Salvar el Cabnyal, salvar Valencia
21.06.07 No nos engañen con el Cabanyal
12.06.07 Rita cumple
21.05.07 Rita, la causa y la solución de los problemas de Valencia

23 diciembre 2008

Los deberes sin hacer

Nos encontramos hoy en la prensa -y escuchábamos ayer en radios y televisión, cuando la tontada de la lotería de Navidad dejaba un hueco- con un encendido debate sobre la financiación autonómica. No obstante, todo lo que tenía de encendido lo tenía también de maniqueo, pues básicamente se discutía en el debate sobre si el nuevo sistema de reparto debía tener más en cuenta el esfuerzo que supone atender el aumento de población en algunas comunidades o el que significa hacer lo propio con poblaciones más dispersas aunque más reducidas, como sucede en otras.

No les niego que la cosa tenga su intríngulis y el asunto sea importante, más allá de para aquello que se utiliza básicamente, ya sea atizar a los catalanes por "pedigüeños", a Rajoy a través de una Esperanza Aguirre -¿por qué no de Camps que está en las mismas?- que da su respaldo a Montilla, o a unas comunidades pequeñas que emplean su financiación compensatoria para vivir muy bien al día pero no sacar su destino del déficit eterno. Pero me parece francamente terrible que en la práctica totalidad de los debates emprendidos, no haya encontrado prácticamente un periodista o un medio que señale la alarmante situación de todas las comunidades autónomas después de una larga época de bonanza económica.

¿Dónde están los ingresos públicos de tanta pujanza, tanto PAI y tanta recalificación hasta en el último pueblo de la provincia más olvidada de España? ¿Tan malos son los gobernantes autonómicos de todas las comunidades que en poco más de doce meses han dilapidado todos los ingresos que generaron durante tantos años, para que ahora vayan todos aireando sus miserias? Sería interesante que en momentos como el actual, salieran a la luz las grandes inversiones durante la última década de cada comunidad, junto a la progresión de las realizadas en servicios públicos, cuál es el estado actual de estos últimos, el porcentaje de parados que hay entre sus habitantes, etc. Los datos dejarían en evidencia las políticas ejercidas por más de uno de los que achacan sus problemas actuales al sistema de financiación (hoy, mañana ya se verá qué nueva excusa sale) y no a su chapucera y fantasiosa gestión durante los últimos años. Que ningún presidente autónomo salga con los números en limpio acusando al resto de no haber hecho los deberes en su día, los pone en evidencia a todos. Si fuéramos listos, suspendían para siempre.


Este cuadro apareció ayer en 20 Minutos. Como verán en él, la Expo zaragozana no sirvió para que Aragón evite sufrir un descalabro en lo que a empleo se refiere (es la segunda que más ha incrementado su número de parados el último año); ni a la Comunitat Valenciana los despilfarros en Fórmula 1, Volvo Ocean Race y Masters de Golf en Castellón (es la tercera en que más sube); ni a Murcia, "la locomotora de España" (Rajoy dixit), alicatar hasta el último metro de su costa, pues sigue ostentando en solitario -y seguida por la valenciana por segundo año consecutivo- el ránking de las comunidades que más parados generan. Como siempre, escucharán a los presidentes autonómicos -y a los misnistros- tratando de despistarles hablando de los empleos que han generado con esta o aquella actividad (cada persona que se apunta un día para repartir folletos de "compro oro" es un nuevo empleo), pero lo que de verdad suma son los parados. Allá cada uno si se deja engañar.

Efímero, como una falla*

Armiñana Promociones supende pagos con una deuda de casi 100 millones.
Hoy, en Levante-EMV.

*Razón, aquí.

22 diciembre 2008

LídEREs

Por desgracia, no es en lo único que nos significamos (como pueden ver en el recorte inferior de ADV -Valencia- del pasado viernes). Enhorabuena.

No sé si me habrán echado de menos estos días, pero por si fuera así, me asomo para comentarles los motivos de mi larga ausencia, que no son otros que sendos virus. El primero afectó a mi ordenador a principios de la pasada semana y no paró de molestar hasta que me decidí a formatear el ordenador y empezar de cero. Ahora va como la seda y uno se siente como si estrenara trasto, pero todo el proceso es un engorro. Lo mejor, haber aprovechado la ocasión para instalar el paquete de Open Office, que ofrece los mismos servicios que el Office de Microsoft, pero es software libre y gratuito. Las primeras impresiones son muy buenas. Ya les contaré en caso de que algo vaya mal (aunque lo dudo).

El otro virus me afectó a mí. Creo que lo pillé en un edificio "inteligente" de esos en los que sus habitantes padecen temperaturas de 25 a 28 grados en invierno y de 15 a 17 en verano. No obstante, éste no impidió que servidor asistiera como invitado a una de las cenas de la Cretina Comèdia, tertulia
futbolero literaria -entre otras muchas cosas- mantenida por un grupo de amigos y blogueros unidos por ésas y otras pasiones. La compañía fue magnífica y la velada apasionada y con el toque justo y necesario de exceso. Además conllevó premio, pues Forlatti, sentimental y cabanyalero de pro, tiro la casa por la ventana y nos regaló a cada uno de los asistentes un ejemplar del magnífico libro Las casas del Cabanyal. Fue un verdadero honor.

El sábado, aprovechando mi debilidad, el virus avanzó notablemente en mi cuerpo hasta que ayer lo dio por conquistado. Hoy parece que ha perdido un poco de interés por este ridículo territorio, por lo que no descarten que en breve pueda contarles algo. Gracias por la paciencia y la espera.

17 diciembre 2008

Me colé en un teatro (público)

Si el despilfarro se convierte en costumbre y se ve normal gastar centenares de millones de euros de dinero público en carreritas, o dilapidar centenares de miles en conciertos o estrenos de películas que semanalmente se realizan gratis en otras ciudades, es normal que llegue un momento en que la ciudadanía ya no note nada especial cuando le meten de nuevo la mano en el bolsillo para robarle la cartera.

Es lo que ha sucedido hoy en Valencia -más bien en la Comunitat en general, pues el gasto sale del fondo del Consell-, o quizás habría que decir que no ha sucedido, pues no he percibido mucha reacción al anuncio oficial, por parte de la directora de Teatres de la Generalitat, de que el Teatro Principal albergará el paso por Valencia de la gira del musical Hoy no me puedo levantar. Como imagino sabrán (si no saben de su existencia y la de la banda que lo inspira, no son conscientes de la suerte que tienen), se trata de un espectáculo musicado con algunas de las canciones más populares del grupo de pop Mecano.

Se trata, independientemente de gustos, de un espectáculo de música pop que goza de gran éxito y que, como cualquier otro musical de esta envergadura, lo normal es que hubiera acabado recalando en Valencia, bien en un teatro privado (el Olympia habría sido el marco natural) o en un recinto público alquilado a las instituciones, que la empresa organizadora no habría temido alquilar sabedora de que sus representaciones -vaya usted a saber por qué- se cuentan por llenos. Sin embargo, en Valencia no sólo no se ha alquilado el Teatro Principal -el primero, el de referencia, el más emblemático teatro público de la Comunitat-, sino que la Generalitat ha programado con dinero público este espectáculo (en forma de cesión gratuita del espacio, inserciones de publicidad y otros dispendios difíciles de valorar, pero cuantiosos al fin y al cabo) por lo que las instituciones no sólo dejarán de ingresar el arrendamiento del espacio (ya fuera éste, el Palacio de Congresos o, por qué no, el deficitario Palau de les Arts), sino que además impedirán que lo gane la empresa o empresas valencianas que también podrían debieran haberlo obtenido, porque precisamente viven de eso.

La tomadura de pelo al personal clama al cielo, por lo que no extraña que en el anuncio, la responsable de Teatres (que entre otras cosas está ahí para fomentar la escena valenciana, cuya reacción al despropósito aún no he oído) se deshiciera en explicaciones y justificaciones de la inversión, no sabemos si a preguntas de los periodistas o por iniciativa propia. Justificaciones a las que cabe añadir las del promotor, que apuntó que "si no fuera por la Generalitat y por Teatres, no estaríamos en Valencia". Ya ven, otro que viene por aquí y nos trata como tontos. ¿Se juegan algo a que acabamos viendo una foto de Francisco Camps en el estreno de la obra?

PD: Los que no faltan son los que lo ven bien.

PD2: La foto es de Borjamari y Pocholo, los fans número 1 de Mecano, que estarán encantados de que la Generalitat Valenciana sea tan enrollada. Fetén.

16 diciembre 2008

Enajenada

"En política, posiblemente en la vida, en general, hay gestos que delatan a quien los hace. Leyendo esta mañana el diario “Levante” me he encontrado con la fotografía que encabeza este artículo: la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, sonrisa en ristre, aguantando ante un grupo de periodistas una foto correspondiente al punto donde se han hundido 40 metros de túnel del AVE Valencia-Madrid. Posando. Exhibiéndose."

Continúe leyendo la entrada Esta alcaldesa está enajenada en el blog de Julià Álvaro.

PS: Y como recoge Taronget, no es la única. Magdalena Álvarez le fue poco después a la zaga. Qué país.

15 diciembre 2008

‘El sueño de Bolívar’, de Marc Saint-Upéry

En unos tiempos en que se hace cada vez más notoria la distorsión con que recibimos lo que sucede en Sudamérica, la aparición de una obra como este El Sueño de Bolívar (Paidós, '08), que promete una mirada transparente de la situación desde el punto de vista subjetivo del autor (“me considero un militante de izquierdas, no habría iniciado esta investigación si no lo fuera” confiesa Saint-Upery en la página 29), a priori no puede ser más que bien recibida. El escritor, afincado en Ecuador desde hace una década, donde compagina las labores de traductor con las de analista político independiente, se plantea el abordaje de la cuestión de la existencia o no de un fenómeno “revolucionario” en la parte sur del continente americano desde tres flancos. Por un lado, el que le ocupará un mayor espacio reside en el análisis detallado de los mandatos de los tres principales gobiernos de “izquierda” aparecidos allí en la última década, que son los de Lula Da Silva, Hugo Chávez y Néstor Kirchner. En segundo, tratará de valorar la importancia que ha tenido en estos cambios en los gobiernos el factor indigenista y racista de las sociedades en que se han producido. Y finalmente, se centrará en las relaciones entre los países implicados en estos cambios y el resto del mundo, con especial atención a las principales potencias económicas, de cara a dilucidar si se han producido cambios importantes o desencuentros irreconciliables.

A pesar de plantearse ese notable reto, El Sueño de Bolívar se despliega con bastante agilidad, en especial en lo que respecta en el análisis de los nuevos gobiernos de Brasil, Venezuela y Argentina, en los que la gran presencia de voces contrapuestas y la aportación (correctamente dosificada) de datos permite al lector hacerse una de las visiones de conjunto más amplias a las que actualmente -al menos es lo que les puedo contar desde mi modesta experiencia- se puede tener acceso. En ellos, sin entrar pretender hacer un resumen (porque como el libro concluye, éste es imposible en unos gobiernos llenos de matices), el lector podrá observar como, con diferentes medidas y notables diferencias, estos gobiernos han mejorado la situación de los más desfavorecidos en sus países, pero en ningún caso tomando medidas revolucionarias respecto a sus predecesores o rompiendo los grandes acuerdos económicos que mantienen con otros países (una situación que, tomando el ejemplo más visible de Venezuela, contrasta de modo notorio con lo que cuentan partidarios y contrarios a Hugo Chávez).

Por otro lado, esa excelente descripción de las situaciones brasileña, venezolana y argentina, contrasta con la escasa atención que dedica al caso boliviano, uno de los más interesantes y por el que el autor pasa de puntillas en el libro (lo toca y cita en numerosas ocasiones, pero no le dedica en total más de una treintena de páginas), al igual que sucede con el de Correa en Ecuador, quizás debido a que llegó al poder cuando estaba cerrada la primera edición de la obra. No obstante, son casos que ganan más importancia en el bloque dedicado a la importancia que puede haber tenido el factor racial en estos giros políticos, un capítulo un tanto más farragoso que el resto, pero que explica muy bien una situación que no se puede excluir de ningún análisis de la sociedad suramericana y que cuenta con los suficientes matices como para no ser contemplado, como se hace habitualmente desde estos lares, como un asunto de venganzas raciales.

Finalmente, el capítulo relativo las relaciones internacionales de estas nuevas administraciones, que al igual que el resto de la visión que nos llega de ellas, es muchísimo menos conflictivo –se podría casi decir que en muchos aspectos es hasta continuista- de lo que se nos cuenta; sirve como correcto colofón a un tema que permanece abierto y que, pese a no constituir el giro “revolucionario”, ni conjunto ni polarizado (tampoco, como se verá, hay izquierdas buenas y malas), que algunos de sus protagonistas dicen liderar, no deja de ser un momento histórico e importante para un continente que muestra los primeros síntomas de estar despertando con la clara intención de valerse en adelante por sí mismo.

*El de Kirchner ha pasado a manos de su esposa y el autor aporta los matices que esto supone en el postfacio de la obra.

PD: Si tienen interés en hacerse un perfil del ideario del autor -al que cabe agradecerle que su confesión de militante de izquierda en las primeras páginas de la obra- quizás les ayude esta reciente entrevista.

20 Minutos no es lo que era

Hasta este rincón de la cuarta página -la última dedicada a la información de la Comunitat- de 20 Minutos ha tenido que llegar un lector valenciano de este diario para enterarse de la derrota del president Camps en su intento de imponer su propio candidato en la presidencia regional del PP en Alicante. A mí es el tipo de noticias que me importan relativamente poco (guardo en mi memoria las aparentes ansias de poder de unos y otros, pero lo único que cabe valorar es lo que hacen cuando gobiernan, no lo que dicen), pero son las típicas que suelen tener bastante difusión en los medios (las dos principales cabeceras de Valencia abren hoy con el). Sin ir más lejos, en este mismo diario, hace cosa de un año habría recibido un tratamiento superior, independientemente del resultado. Entonces la crisis aún no había atacado de lleno a la prensa y 20 Minutos era, junto a ADN, la mejor opoción gratuita para enterarse de lo que se cuece por aquí. Ahora, tras los cambios y recortes realizados hace unos meses, el valor informativo del diario se acerca cada vez más al de su precio. Si el modo empresarial de 20 Minutos de encarar la crisis es reducir gastos a costa de su independencia y su calidad, están apañados.

12 diciembre 2008

Iuventutis Day

No quiero que se convierta en algo habitual, pero después del mal sabor de boca que nos está dejando el devenir de las últimas semanas voy a recomendar una terapia a mis vecinos de Valencia. Se trata de la obra Iuventutis Day. Un thriller episcopal, que hoy se estrena en el Teatre Micalet y que tuve la oportunidad y la suerte de poder ver ayer en su ensayo general (estará en cartel hasta el próximo 18 de enero). Escrita y dirigida por Joan Peris y Xavi Castillo (desmadre garantizado) e interpretada fantásticamente por Arantxa González, Carlos Amador, David Nácher, Amparo Oltra, Enric Juezas y Xelo Curiel, en varios papeles cada uno; la obra es una comedia ácida y por momentos un poco gamberra, en la que se mezcla las críticas a la jerarquía eclesiástica, a la banalidad de los medios de comunicación de masas y al estilo caciquil de hacer política de una familia muy cercana. Francamente recomendable. Si tienen la oportunidad, desconecten y disfruten.

Mareando la perdiz

Mientras algunos dicen tontadas, la vida sigue y poco o nada cambia. Ayer Zapatero perdió otra gran oportunidad de ganarse un respaldo masivo de la población, al no responder enérgicamente al presidente de la patronal, Gerardo Díaz-Ferrán, que le sugirió que la respuesta a la crisis pasa por un abaratamiento mayor del despido. No lo abaratará más (de lo que lo es ya) su gobierno, anunció sólo el presidente, pero como digo, desaprovechó la oportunidad de señalar la falacia de ese remedio, aplicado en decenas de ocasiones por gobierno "socialistas" y "populares"* y que ha desembocado en la precariedad laboral que ahora padecen los asalariados españoles.

Pero, al margen de no abaratar el despido, que no implica hacer nada, ¿dónde están las medidas de Zapatero para favorecer a los más desfavorecidos en estos tiempos de recesión y precariedad? Si hacemos caso a sus palabras, el otro día en el Congreso apuntó a que la inmersión extra del Estado en los municipios, "ayudará a las familias". ¿A cuáles? En el caso valenciano imagino que a las dedicadas al asfalto, pues se anunció que buena parte de la pasta servirá para arreglar el abandonado pavimento de la urbe. ¿Y el resto? Si recuerdan, también insistió en que ayudaría a las familias -se olvidó señalar que a las más pudientes- la supresión del impuesto de patrimonio.

Pero lo cierto es que, lo que se dice medidas directas, no ha tomado ninguna. Y así a vuelapluma se me ocurren unas cuantas que podría aplicar por decreto ley para ir ayudando a los sectores más débiles del mundo laboral -jóvenes, mujeres, mayores de 35 años en paro- como una regulación de los contratos de prácticas (que emplean numerosísimas empresas con ingentes dividendos para pagar muy poco por el mismo trabajo a personas a las que nunca esperan contratar y sustituyen con nuevos trabajadores en prácticas) o una reforma fiscal para suprimir la obligación de pagar impuestos a aquellos que, en un mismo año, hayan trabajado en varias empresas, mientras la suma de lo ganado en todos no alcance un salario digno (ahora mismo millones de trabajadores en precario -y cada vez son más- que cambian de empleo varias veces al año y no alcanzan los mil euros al mes, pagan impuestos extra por ellos, mientras a señores como Fabra la declaración les salga a devolver). Y son las dos que me han venido ahora a la cabeza. Para mejorar las vidas de los ciudadanos de a pie y avanzar en un Estado más justo, se podrían tomar centenares como éstas. Pero por ahora, el gobierno de Zapatero, lejos de tomar medidas serias y de calado, sigue mareando la perdiz.

*Las comillas, que empleo muchas veces cuando apunto estos terminos comunmente usados para hacer referencia a los partidos PSOE y PP, se deben a la sencilla razón de que ni unos son socialistas ni los otros gozan, precisamente, de una enorme popularidad.

¿Pidió Fraga que acaben con su vida?

"A los nacionalistas habría que colgarlos" dijo* el franquista Fraga Iribarne ayer en un sarao "informativo" celebrado en la Foro Nueva Sociedad. Está visto que el viejo ministro de la dictadura ya chochea, porque utilizó el pronombre "los" en lugar del correcto "nos", que le habría englobado en el grupo de nacionalistas -en su caso ultra y españolista**- al que pertenece. La violencia y falta de respeto por la divergencia de opiniones y por la vida humana de sus oponentes mostrada en la equívoca afirmación, no supondría en cambio ninguna variación de su carácter, pues ya dio muestras de ese talante durante su participación en el régimen tirano y fascista que mantuvo bajo el yugo del atraso y la penuria a la España que aseguraban amar durante casi cuatro décadas (después de perpetrar un fallido golpe de Estado que degeneró en una cruenta guerra civil).

¿Lanzaba pues con esta frase una petición de auxilio para que alguien acabe con su vida? A estas horas, el cómplice de decenas de muertes durante el régimen de Francisco Franco, aún no ha matizado el sentido de sus palabras. Lo único cierto es que, deseando su propia muerte o la de sus rivales, la presencia de semejante personaje en el Senado español refleja que la tan cacareada transición de la dictadura a la democracia está a día de hoy aún por concluir.

*Realmente no dijo eso como titula -mal- el diario Público en su web. Sus palabras textuales fueron: "A los nacionalistas habría que ponderarlos colgándolos de algún sitio". Como verán, eso no varía el fondo irónico de la entrada, aunque cabe señalarlo.
**A ver si por ser nacionalista español va a ser menos nacionalista que los nacionalistas vascos, catalanes, valencianos, gallegos o de donde sean.

10 diciembre 2008

Leer la Declaración de los Derechos Humanos no es sinónimo de cumplirla

Coincidiendo con la celebración del sesenta aniversario de la aprobación y proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se ha celebrado hoy en España un extraño acto en la sede del Consejo General de la Abogacía. Y es que en él han procedido a leer los treinta artículos de la declaración algunos importantes personajes de la vida social y política española (entre ellos dos ministros, el líder del principal partido de la oposición y la presidenta de una comunidad autónoma) que desde sus cargos hacen muchas veces lo posible para impedir que estos se cumplan. Tras la lectura, ninguno de ellos ha realizado la más leve declaración apuntando a que en un futuro se podría avanzar en algunos aspectos (por ejemplo, ninguno ha dicho algo del estilo "aunque la situación actual no nos permita abrir nuestras fronteras, a largo plazo nuestro objetivo es que las personas puedan circular libremente entre África y España y viceversa", que es lo que recoge el artículo 13).

Sin embargo, en el momento que escribo esto, no he podido ver señalado en ninguno de los artículos que he consultado -ni en los segundos que se le ha dedicado al asunto en TV- semejante sinsentido. Seguramente, al final del día, viendo las imágenes del acto, muchísimos españoles lleguen a creer que los participantes en él, por el mero hecho de leer la declaración, la cumplen y la respetan. Cuando a todas luces no es así*.

La foto es de EFE (tomada de aquí).

*Esto que les comento no es gratuito. Noticias como la que ha preparado hoy el informativo de las 15 horas de TVE, recogiendo los testimonios de varias víctimas de la falta de aplicación de los DDHH en otros países, sin haber ninguno del nuestro, no pretenden hacer creer al espectador otra cosa que no sea que en España no se violan muchos de ellos, cuando eso es rotundamente falso.

Vistazos - 10 diciembre

  • A mí también me ha molestado -sorprenderme ya no me sorprende- que con motivo del 30 aniversario de la aprobación de la Constitución, se haya prestado más atención desde los medios a la frase desafortunada de un político republicano, que al hecho de que tres décadas después de que empezáramos a funcionar bajo una constitución realizada a la sombra -y al miedo- del franquismo, las principales fuerzas políticas del país convengan que ésta es intocable, salvo para introducir algunos cambios irrisorios relativos a la línea de sucesión de la Corona, o para retroceder, dando más voz a los que en su día hubieran sido los deseos del sector ultranacionalista español, en la concepción autonómica del país. Nunca para avanzar hacia un Estado más libre. Que el rey, lejos de ser contemplado como un adorno caro que la mayoría de españoles -incluidos sorprendentemente muchos que no llegan a fin de mes- han convenido en regalarse, sea considerado como una figura trascendente e intocable, resulta un anacronismo ridículo e imposible de defender desde la lógica.

  • Félix Soria, dejando los medios a un lado, centra su ataque -merecido- en las reacciones políticas a la frase del congresista de ERC. Lo hace en su entrada El estúpido grito de Tardà provoca otra absurda estampida. No obstante, cada vez se me hace más difícil separar una cosa de la otra. Si los medios, tan preocupados por su pérdida de clientela, se dedicaran a ajercer de cuarto poder en lugar de servir de correa de transmisión de las tontadas de los partidos políticos, otro gallo nos cantaría (y a ellos).

  • El entusiasmo mostrado por el aniversario de la Constitución contrasta con el tono del brillante texto de Josep Izquierdo analizando comparativamente la validez de la Ley de la Memoria Histórica española y otras leyes europeas similares referidas a otros conflictos. Una ley cuya creación, junto a las reacciones que ha despertado, dejan en evidencia la madurez de nuestro democracia. Leyes memoriales es el título de su artículo, que como muchas otras veces, no tiene desperdicio.

  • También es muy recomendable una de las últimas entradas de Manuel Ortiz -Mejor cobrando el paro- en la que se acuerda de los millones de españoles para los que ser mileurista sería un ascenso, pues difícilmente su sueldo alcanza los 800 euros al mes. Sorprendentemente, pese a ser legión -19 millones de españoles ganan al mes menos de 1.000 euros- cuando en los medios se habla de "los españoles que lo pasan mal", siempre se habla de personas que maneja o ha manejado más dinero. Los que nunca lo han tenido ya están acostumbrados a seguir sin tenerlo.

  • No quiero dejar pasar esta esta oportunidad para recomendarles la visita del blog de Julià Álvaro, un periodista valenciano que habla y mucho de los medios de comunicación, y sin andarse con rodeos y teorías. En las últimas semanas, Álvaro ha publicado más de una entrada fantástica, que ya he recomendado en la columna de la derecha, pero les recuerdo tres: A Dios rogando y con el mazo dando, o mejor dicho, hipócritas (lo más brillante que he leído acerca del reparto de licencias de radio y TDT en Cataluña), La espiral del deterioro (sobre algunos factores que han llevado al periodismo a su actual crisis) o Yanke topó con Aguirre o la cólera de Dios (en el que nos emplaza a una conferencia del famoso periodista en la que da claves del funcionamiento de los medios que todo vecino debería conocer). Y el resto no desmerece. Péguenle un vistazo.

  • Y con esto les dejo por ahora, no sin antes anunciarles, especialmente a los valencianos, la reciente aparición de la revista Silenci (con periodicidad mensual y dedicada a la oferta cultural de la provincia), que ya va por su segundo ejemplar y que se puede consultar desde este enlace. Suerte a sus autores.

09 diciembre 2008

Gorrinos

Jesús Civera sugiere en Aceras y calles tan mediterráneas, su columna de hoy en Levante-EMV, que la inversión municipal extra ofrecida por el gobierno a Valencia la podría destinar el ayuntamiento a limpiar sus calles ("unas aceras relucientes, límpidas, como si estuvieras en alguna ciudad del corazón de Europa" desea en su texto). Compartiendo su deseo de una ciudad verdaderamente envidiable por su limpieza, creo que la suciedad de las vías valencianas no se debe a un déficit de limpieza por parte del consistorio, sino de civismo de buena parte de sus ciudadanos.

Y se lo digo de primera mano, porque desde hace ya unos meses decidí emprender la campaña por mi cuenta y riesgo -que trato de que sigan mis conocidos y ahora les traslado, por si quieren sumarse- de señalar su falta a todo ciudadano al que observara tirando un papel o residuo de cualquier tipo al suelo. ¿La fórmula? Un sencillo "disculpe, creo que se le ha caído un papel al suelo". No les niego que más de uno, sonrojado, ha asumido la indirecta y simulando un despiste ha recogido lo arrojado y lo ha acercado hasta una papelera cercana; pero he de señalar que han sido sin duda mayoría los que me han respondido con fórmulas como "no, lo he tirado, ¿Pasa algo?" o la significativa "ya pago para que alguien lo recoja".

Podría contarles en adelante como se desarrollaron algunos de mis diálogos con los interlocutores que presumieron de ensuciar las calles que compartimos y que, por tanto, son tan suyas como mías, pero prescindiré de hacerlo porque no quiero condicionar su manera de actuar en el caso de que se sumen a mi modesta campaña de concienciación. Eso sí, tomando por cierto el dicho de que no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia, y viendo el estado de las calles de mi ciudad, cabe convenir que los valencianos brindamos al exterior una imagen de ser bastante gorrinos. Quizás de ahí venga la manía reciente de construir edificios "monumentales", para evitar ver lo sucio que tenemos el suelo.

06 diciembre 2008

Tontos de los cojones

A día de hoy es imposible que no se hayan enterado de la metedura de pata del alcalde socialista de Leganés, Pedro Castro, al preguntarse en un parlamento público, "por qué hay tanto tonto de los cojones que vota a la derecha". La expresión es de por sí poco afortunada -por lo que les pido disculpas por reproducirla en este texto- y debería ser intolerable en boca de un representante del pueblo sólo por el desprecio que supone a los votantes, que somos todos (aunque igualmente criticable había sido por más fino que hibiera sido la forma de manifestarlo).

Sin embargo, lo que resulta paradójico es que los principales ofendidos sean las principales figuras visibles (no todas) del Partido Popular. Si los populares hubieran respondido preguntándose, por ejemplo, que "por qué hay tanto tonto del culo que cree todavía que el PSOE es un partido de izquierda" (con titulares como el que hoy brinda José Bono a El Mundo la duda, al margen de la ofensa, no carecería de fundamento), su reacción no habría sorprendido a nadie. Pero que un partido que cuenta entre sus miembros ejemplares a sujetos que acostumbran a llamar "hijo de puta" a los miembros de la oposición, cuando no bromean con sacarse la titola para mear en las sedes rivales, o tildan de "radical" a todo aquel que simplemente discrepa de sus políticas; que un partido así, digo, se muestre ofendido porque un rival se las gaste igual que algunos de los suyos, es tratar a sus votantes -aunque sean "de centro"- como necios incapaces de darse cuenta de su hipocresia (dando por tanto un argumento a Castro, a pesar de que ha pedido perdón, a seguir en sus trece).

Así pues, soportado el alud de insultos, a la ciudadanía sólo le quedan dos opciones: sentirse ofendido y a la próxima oportunidad que tenga, manifestar en las urnas su desprecio a estas actitudes no votando a quien las emita o tolere en sus partidos; o hacer como que no ha pasado nada, exponiéndose, como es lógico, a tener que escuchar lo que estos sujetos piensan de un electorado que sigue votándoles a pesar de los pesares.

PD: Es curioso ver la primera respuesta que da Google a la búsqueda de "tonto de los cojones." Aquí está la prueba.

FOTO: EP

04 diciembre 2008

Sensibilidad

Hoy en ADN.

Etéreos y pasajeros

Que los 'grandes eventos' en los que Francisco Camps ha basado toda su política -si se puede llamar política a sufragar saraos millonarios- desde su llegada a la presidencia de la Generalitat Valenciana son "acontecimientos etéreos y pasajeros" es algo que, a la vista de los resultados que han ofrecido a los ciudadanos de la Comunitat, a estas alturas no sorprende a nadie con dos dedos de frente. Lo que puede resultar más sorprendente es que esas palabras las pronunciara ayer Gema Amor, actual presidenta del PP en Benidorm y ex consellera del gobierno autonómico en la última legislatura, en la que el gobierno Camps dilapidó miles de millones en fuegos fatuos que no han evitado que la valenciana sea una de las comunidades que más sufre los estragos de la crisis.

Amor, que realizó estas declaraciones en un encuentro con el presidente de la patronal hotelera Hosbec (que a su vez señaló que "los grandes eventos llenan los hoteles un fin de semana y nada más"), no se ha vuelto loca, no crean. También se cubrió las espaldas -o lo intentó- asegurando que eran buenas en tiempos de bonanza, o sea, cuando ella pasaba por allí. Que esta verdad salga de su boca en este momento, cabe indicarlo, se debe a que ella forma parte del bando -zaplanista- enfrentado a Camps por la presidencia del PP en Alicante (lo que ya le costó su salida del Consell).

Pero no por el trasfondo interesado de la emisora y la dudosa ética que emana de sus palabras, éstas dejan de suponer una verdad. Al fin y al cabo, la ex consellera, en su ánimo de evidenciar la mala política de su antiguo jefe directo y ahora rival, no ha hecho más que apuntar al que debería ser, a poco que los valencianos tuvieran un poco de sentido común y ataran un par de cabos, el punto más endeble de la gestión de su actual presidente. ¿Y cómo ha reaccionado éste al órdago? Pues él, decir no ha dicho nada -el molt honorable no se ensucia-, pero por boca de la alcaldesa de Valencia hemos sabido hoy* que tanto Rita Barberá como él están dispuestos a gastarse lo que haga falta -110 millones para Bertarelli para empezar- para que el próximo 2009 la estafa de la Copa América repita en Valencia. Lo que nos lleva a evidenciar, entre otras cosas, que Camps y Barberá no tienen el mismo concepto sobre la inteligencia de sus votantes que Gema Amor. Y lo más terrible es que hasta ahora las pruebas remiten a que president y alcaldesa tienen razón.

*Cuando ayer hice el símil entre la ayuda para obra pública en Valencia del Gobierno y el posible despilfarro del Ayuntamiento regalando un importe similar al millonario suizo no sabía que hoy la alcaldesa tendría la osadía de hacer este anuncio. Así de adocenado esta el electorado por aquí, que se ríen en su cara y ni se inmuta.


PD: A Camps también le empiezan a cantar las cuarenta desde el empresariado castellonense. Aunque ahora ya es demasiado tarde.

02 diciembre 2008

La pastilla de Rita

En el marco de un congreso de alcaldes del PP celebrado hoy, la alcaldesa valenciana Rita Barberá ha calificado el plan municipal del gobierno de Zapatero, por el que Valencia podrá destinar el próximo año 141 millones de euros adicionales para obras públicas, de "aspirina para un señor que está en la UCI". Si esa inyección de 141 millones en obras para mejorar la ciudad es una apirina, ¿a qué equivaldrían los 110 millones de euros que la alcaldesa desea que los valencianos paguen a Ernesto Bertarelli para que se repita el próximo año en la ciudad la estafa de la Copa America? ¿A una pastilla de cianuro para el moribundo?

Periodistas

Hace unos cuantos años, un veterano periodista que ejerció en mí como mentor, me comentó que lo último que debía hacer en esta profesión era meterme con el trabajo de un compañero. Quizás me lo dijo porque a lo largo de su carrera, él tuvo sus más y sus menos con algún colega y las heridas nunca cicatrizaron; o quizás fue por cualquier otra razón, pero lo cierto es que siempre he tratado de guardarme de dejar constancia pública de mi malestar por el trabajo de algunos compañeros. Sin embargo, en los días que corren, en los que ejercer el periodismo con relativa independencia y al tiempo vivir con dignidad se ha convertido en un privilegio del que muy pocos pueden presumir, hay determinadas actitudes y comportamientos que no cabe silenciar.

Les cuento esto a propósito de un artículo publicado ayer lunes en el diario Las Provincias* y que firma Joaquín Batista y que resume el tipo de periodismo que ha conducido a la profesión al estado en que se encuentra a todos los niveles. Y es que Batista firmaba ayer en ese panfleto con forma de diario una "información" a propósito de la masiva manifestación del pasado sábado contra la política educativa del Consell, que aseguraba que su celebración había ocasionado la pérdida del "7% de las ventas navideñas" en los comercios del centro de la ciudad. Ante una falacia de este calibre sólo cabe barajar dos posibilidades: que el firmante sea imbécil por dar por buena semejante estupidez; o bien que, bajo la presión de la posibilidad de verse de patitas en la calle, el juntaletras (la palabra periodista apela a una profesión que me merece tanto respeto que no la utilizo para mí mismo) aceptara escribirla al dictado obedeciendo órdenes de la dirección del diario, a sabiendas de que con ello es cómplice de la mentira que vende el tabloide.

Ante tal disyuntiva me inclino por creer que la realidad responde más a la segunda posibilidad. Sin embargo, y aquí es a donde quería llegar, que el redactor reciba esas presiones y el incumplimiento de las órdenes pudiera dejarle sin empleo, no le exime, si de verdad respeta esta profesión y la deuda que por ejercerla ha contraído con los lectores, de haber contribuido a que se publique semejante mentira con intención de desinformar. Y el caso es que esta noticia es una más de las decenas que se publican al día en ese diario, y ese diario otro más de los muchísimos que se manejan empresarialmente siguiendo el mismo mecanismo. Una situación a la que se ha llegado después de que los profesionales que se resistieran a estos chantajes acabaran en la calle y los medios, en lugar de encontrarse el desprecio de sus "colegas", se toparan con una legión de juntaletras dispuestos a escribir lo que fuera cobrando la mitad con el fin de aparentar que son periodistas, aunque no lo son. Lo más triste de todo es que, al final, los que se pliegan acaban muchas veces acompañando a los buenos en la calle*, aunque a diferencia de ellos, sin el honor y la dignidad de haber realizado un buen trabajo, ni el respeto de nadie.

*En el diario Las Provincias el índice de rotación de nuevos redactores es muy alto. Para alcanzar una plaza fija has de trabajar un primer año por 600 €/mes y renovar un segundo por 700. Superados ambos, librando cuando la empresa tiene a bien, el plumilla puede acabar entrando en plantilla de modo indefinido, y llegar a cobrar un salario digno a partir del quinto; aunque son muchísimos la mayoría los casos los que acaban su trayectoria en el tabloide después de esos dos años. Se lo comento por si quieren enviar a sus hijos a una universidad de pago para que acaben en esto. Universidad a la que, por cierto, no sé con que ánimo van a enseñar "periodismo" los que lo prostituyen a diario en medios como éste.