Autoestima
Aunque el aspecto del vagón del metro presentaba, ya en la lejana estación de Marítim, un aspecto notablemente más nutrido de lo habitual cualquier sábado del año a esas mismas horas, las caras del personal no dejaban de mostrar seriedad. "Quizás la mayoría vayamos allí; aunque seguramente casi todos vayan al cine o al Corte Inglés" parecíamos rumiar unos y otros. Pero no, pasaban las paradas y nadie o casi nadie bajaba. Hasta que llegamos a la estación de Xàtiva. Entonces el convoy quedó prácticamente vacío a medida que se llenaban las escaleras mecánicas, comenzaban a brillar los ojos e irrumpían las primeras sonrisas. Y se producían las primeras conversaciones entre desconocidos. "Esto tiene buena pinta", "¿Pincharemos esta vez? La anterior fuimos solo mil y pico", "No creo, la gente está muy harta". Serían sólo las primeras. Miles de personas abarrotaban la plaza de San Agustín, punto de partida de la marcha, de la que aún saldría parte de los manifestantes cuando la cabecera completaba el recorrido a un kilómetro de distancia. Eso fue lo mejor de la tarde. No que fuéramos miles, que también (entre doce y dieciséis mil asistentes*, sin autobuses trayendo asistentes de pueblos y sin apenas ningún apoyo mediático previo, es una multitud), sino percibir la liberación, ese poder hablar y sentir que no estás solo, que sintieron muchos de los asistentes, y que se captaba en multitud de conversaciones entre conocidos y extraños. Ayer por la tarde uno pudo ver a muchos mayores, atenazados a diario por una espiral del silencio que cobra en estas tierras especial dimensión, sonreír al sentirse liberados manifestando que habrá muchos valencianos a los que es fácil engañar, idiotas a los que se distrae con pan y circo, y que encima se dejan robar; pero que no, que esos no son ellos. Y que otros muchos valencianos tampoco son así. Horas después, al abandonar la plaza de la Virgen, dejando todavía a muchos que se resistían a dar por concluido ese baño de autoestima, cada uno retomaba su propia vida, pero las sonrisas seguían ahí.
PD: Sagrario Sánchez, secretaria Ejecutiva de Comunicación del Partido Popular de la Comunitat Valenciana, y Joan Cotino, vicepresident tercero del Consell, han coincidido a la hora de calificar la manifestación contra la corrupción y por la democracia como de extrema izquierda. Obviamente, desde la extrema derecha donde están instalados, todo -reclamar vivir en un estado de derecho democrático, limpio y transparente- queda muy lejos.
La foto, de la cabecera de la manifestación, la firma M.A. Montesinos para Levante-EMV.
PD: Sagrario Sánchez, secretaria Ejecutiva de Comunicación del Partido Popular de la Comunitat Valenciana, y Joan Cotino, vicepresident tercero del Consell, han coincidido a la hora de calificar la manifestación contra la corrupción y por la democracia como de extrema izquierda. Obviamente, desde la extrema derecha donde están instalados, todo -reclamar vivir en un estado de derecho democrático, limpio y transparente- queda muy lejos.
La foto, de la cabecera de la manifestación, la firma M.A. Montesinos para Levante-EMV.






9 comentarios:
Ayer por la tarde no me sentí sola. Me recorrí la manifestación bastante veces y aún tengo la piel de gallina. No olvidemos, no seamos pesimistas y cuando tengamos que acudir a las urnas la volvamos a liar. La sociedad civil debe volver a tomar este poder del que los políticos se están apropiando.
A mi me pareció impresionante. Llegué casi una hora antes a la zona de San Agustín... y mientras tomaba un café en un bar de los alrededores, sentí lo que narras en el vagón del metro... y al acabar, no me hubiese movido de la plaza de la Virgen si no hubiese tenido otros compromisos...
Es la primera vez que comento en tu blog, soy demasiado tímida, pero es que necesitamos sacar lo mejor de nosotros mismos para combatir a estos políticos que nos ha tocado sufrir...
¡Enhorabuena!¡Sigue escribiendo, analizando e informando así!
Muy buena crónica.
Yo estuve en la cabecera de la manifestación y no fui consciente del gran seguimiento que estaba teniendo hasta que llegamos a la plaza de la Virgen. De hecho, estuve bastante cabreado durante toda la marcha, pensando que éramos cuatro gatos otra vez.
Les felicito. Valencia no puede ser sinómimo de corrupción, y ustedes ayer, dieron un ejemplo de dignidad. Que se vayan ellos. Que se avergüenzen ellos.
Yo también estuve allí y quedé bastante sorprendido por la asistencia. Parece que, por fin, algo se está moviendo en Valencia.
Saludos.
Ie, però si només érem 2200 i a més, d'extrema esquerra, juas, juas. Aquesta gent, no només viuen en una realitat paral·lela, sinó que a més ens la volen fer creure. Però cada vegada en som més...
l'únic que em va saber mal d'haver fugit este cap de setmana fou perdrem la mani... tenia tantes ganes!
ha estat un èxit (portada d'el país el diumenge!?) i això ens ha d'envalentonar...
Jo vaig arribar també molt d'hora al punt de trobada. M'havia fet acompanyar d'uns quants amics i amigues qe també tenien moltes ganes de vore canvis, però que no tenien molt de convenciment respecte d'aquesta mobilització. Començaren les brometes i, de sobte, mentre preniem un café s'escolaten tambors i uns rierols de gent anava acudint i s'acabaren les brometes, i començà l'emoció. L'emoció de vore cóm poc a poc la gent preniem les voreres, un poc més tard el carrer i n'erem més a cada minut.
Vaig deixar de sentir-e sola, i vaig deixar d sentir vergonya,
Ja n'hi ha prou!
Gràcies company Juan Enrique per la teua emocionant crònica de la manifestació. I gràcies, per supost, a tots els que allí vam estar-hi. Si, alguna cosa està canviant, i tots hem de sentir-nos part d'este canvi. El Col·lectiu Contra la Corrupció encara no hem assimilat del tot l'èxit de la manifestació... i ja estem preparant noves accions.
Juan Enrique, encara no he tingut el plaer de conéixer-te en persona, però suponc que algú dia tindré l'ocasió.
Salut company!
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