No dejen de mirar
Anoche paseaba por el dial y, ateniéndome a lo que escuchaba en unas emisoras y otras, debía estar aterrorizado e indignado por lo escuchado en la sede de les Corts de boca del president Francisco Camps. Estaban escandalizados los contertulios, y también los columnistas de prácticamente toda la prensa nacional, pues la barbaridad proferida ayer por el (ex) Molt Honorable y la cerrada ovación que dedicó la bancada pepera* a su exabrupto son aireadas y condenadas por doquier. No obstante, en lugar de inquieto, ayer dormí más tranquilo, como estoy seguro que lo hicieron decenas de miles de valencianos.
Y es que lo de Camps y los suyos, sus modos absolutistas, el desprecio, la humillación y el escarnio al oponente, al discrepante, han sido sus modos prácticamente desde su llegada al poder, apoyado tanto en el altavoz de unos medios públicos valencianos puestos al servicio exclusivo de su imagen, como en la dejadez de los medios nacionales en su obligación a la hora de informar de la anómala y peligrosa situación política que se vivía y todavía vive en la Comunitat. Pero ahora, convertido en flanco débil del Partido Popular, Francisco Camps está en el punto de mira nacional, y sus excesos, antaño proferidos para ser potenciados y aplaudidos en Canal 9 y la ingente cantidad de medios privados comprados con publicidad institucional, son ahora fruto de escarnio por la simple atención de los medios nacionales. No se equivoquen ni traten de engañar a nadie: Camps es y actúa igual ahora que siempre. La única diferencia es que ahora, fuera del amparo de los medios autóctonos, sus modos quedan en evidencia. Y es fácil adivinar que así, si simplemente se le sigue prestando atención, su final esté más cerca. Entiendan por qué ahora, después de tantos años denunciándolo, a algunos nos cueste más sofocarnos. Por favor, no dejen de mirar.
Y es que lo de Camps y los suyos, sus modos absolutistas, el desprecio, la humillación y el escarnio al oponente, al discrepante, han sido sus modos prácticamente desde su llegada al poder, apoyado tanto en el altavoz de unos medios públicos valencianos puestos al servicio exclusivo de su imagen, como en la dejadez de los medios nacionales en su obligación a la hora de informar de la anómala y peligrosa situación política que se vivía y todavía vive en la Comunitat. Pero ahora, convertido en flanco débil del Partido Popular, Francisco Camps está en el punto de mira nacional, y sus excesos, antaño proferidos para ser potenciados y aplaudidos en Canal 9 y la ingente cantidad de medios privados comprados con publicidad institucional, son ahora fruto de escarnio por la simple atención de los medios nacionales. No se equivoquen ni traten de engañar a nadie: Camps es y actúa igual ahora que siempre. La única diferencia es que ahora, fuera del amparo de los medios autóctonos, sus modos quedan en evidencia. Y es fácil adivinar que así, si simplemente se le sigue prestando atención, su final esté más cerca. Entiendan por qué ahora, después de tantos años denunciándolo, a algunos nos cueste más sofocarnos. Por favor, no dejen de mirar.





8 comentarios:
Recosiendo este comentario con el del post anterior (hoy estoy inspirado), mi turbia imaginación me hace pensar que Citizen Camps vio "Ágora" (la película) , en un pase privado en alguna sala cerrada al público para la ocasión - cuál consulta de hospital público cuando va alguno de esta caterva a hacerse un chequeo-; entonces, en pleno fragor de la batalla, se mimetizó en Hipatia de Alejandría, a la que lapidaron en el Ágora; y en un momento de originalidad, pensó que boca abajo en la cuneta tenía un punto más local , más próximo, que no lapidado en pleno Open500.
En fin, vergüenza de país. Y sí, tienes razón, creo que todo esto nos tiene que dejar más tranquilos.
Debate en la Ser: Angel Luna y Blasco. Blasco justifica el exabrupto de Camps aduciendo que en en democracia "las formas son importantes" y acusando a los socialistas de no guardarlas.
¿Cinismo o surrealismo?
El tio este es sobre todo un cara, lo que se dice un cara, pone la misma cara le digan lo que le digan.
Estoy totalmente de acuerdo contigo.
Aguirre y él ya están a la misma altura y son protagonistas de los medios nacionales.
Esto sin lugar a dudas es una buena cosa, para que la ciudadanía sobre todo la valenciana vean que clase de dirigente tenemos en esta preciosa tierra.
Camps és un derechón, però tu no te'n vas molt!
M'has censurat un comentari, no? li ho vaig a dir a tot el món per a que sàpiguen com eres!
Comentaris no he censurat cap. He llevat un insult. Comentaris pots fer tots els que vulgues, encara que serà millor que signes el que escrius, per a que tothom sàpiga qui és l'autor.
A censurar li digueu llevar insults i al vostre capitalisme li digueu socialisme. I aixina tot!
Ni eres socialista ni eres ecologista! Vergonya cavallers, vergonya!
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