28 febrero 2009

Cabanyal vivo (IV): La Enana Blanca

Aunque la actualidad cabanyalera parezca venir marcada por el afán aniquilador de nuestro ayuntamiento, uno no se resiste a pensar que todavía hay un futuro posible para el histórico barrio valenciano en su actual dimensión. Y este ánimo pasa por la percepción de una tímida pero notoria apertura de nuevos comercios en la zona. Unos nuevos comercios que no se limitan a los restaurantes de postín ligados a la cercanía del mar y de la supuesta bonanza que traerían a la zona las actividades para elites programadas en su cercanía (que por otro lado son bienvenidos), sino también y más especialmente, por la apertura de cafeterías o locales de copas que con su presencia y perviviencia señalan la renovación generacional de un barrio. Algo que en el caso del Cabanyal se antoja tan necesario a la vista de que algunos quieren colocarle el certificado de defunción.

Pero no, el Cabanyal está vivo y, al igual que un peculiar local para la tertulia de nuevas generaciones abría esta sección, la apertura reciente de otro, la continúa después de unos meses. Su nombre es La Enana Blanca y, aunque se encuentra un tanto alejado de la zona cero del barrio, su apertura no deja de ser una bendición, pues anima una zona carente en gran medida de vida nocturna. Ubicado en la calle Doctor Lluch 255 -frente a la parada de tranvía 'La Marina'-, La Enana Blanca abre* en horario vespertino sus puertas a un local reducido y con una iluminación muy ténue, en el que se puede conversar sin mucha dificultad (la música no suele estar muy alta) mientras se toma algo. Los precios no parecen caros** y el servicio es bueno, con el aliciente añadido de acompañar cada consumición -al menos las cañas o dobles excelentemente tirados que suele degustar un servidor- con una tapa diferente (imagino que habrá un límite, pero hasta ahora no he llegado a él), una costumbre magnífica dada la tacañería habitual de la hostelería capitalina.

Igual si lo ven desde otra ciudad les parece poca aportación, pero en este barrio -ni siquiera en la ciudad- no lo es. Ya les digo, además de ser un sitio agradable, es para algunos vecinos, un magnífico síntoma. Les seguiré contando si el paciente, a pesar de los médicos, mejora.

*Este comentario lo escribo sin consultar con los propietarios del local, a partir de mis impresiones. Los horarios y precios son por tanto, imprecisos.
**1'60 € el doble de cerveza, con una buena tapa de tortilla, empanada o ensaladilla.

26 febrero 2009

Realidad y ficción


O lo que es lo mismo: dos pueblos más para allá. Siempre les quedará el consuelo de que, si consiguen llegar en condiciones a secundaria, quizás (ya saben cómo son las ocurrencias del conseller Font de Mora) puedan estudiar chino mandarín para irse bien lejos. No es mala idea.

25 febrero 2009

Emblema y símbolo de una era

La foto la firma Manuel Molines para Levante-EMV

Tres apuntes sobre el 'Caso Gürtel'

  • Hoy 25 de febrero, y a riesgo de ganarme su desaprobación, he de confesar que me parece que la filtración de la investigación del Caso Gürtel se ha pasado ya de castaño oscuro. No les ocultaré que, tras años de percibir en mi entorno de vida el aroma que deprenden chanchulleos de todo tipo, a uno no le produjera satisfacción que algunas presuntas corruptelas llegaran a airearse públicamente, haciendo temblar sólo a aquellos que viven con la culpa de saber que algo mal han hecho y pueden haberles pillado. Sin embargo, he de convenir con los dirigentes del Partido Popular que no se puede sembrar de sospechas y acusar a medias a un montón de personas y que estas no puedan defenderse simplemente porque aún no han sido acusadas. Y como les decía, la gota ha colmado hoy el vaso cuando en cuestión de minutos se ha señalado -en El País, haciéndose eco de ello, Cuatro y la Cadena Ser- a Esteban González Pons como uno de los implicados en la trama investigada por el juez, para a los pocos minutos, desmentirlo y hacer como que no ha pasado nada. No creo necesario recordar que Pons no goza precisamente de mis simpatías, pero eso no quita que las filtraciones de la investigación y el tratamiento informativo que se está haciendo con ellas, empujando al patíbulo a gente que todavía no ha sido formalmente acusada de nada, no constituyen precisamente un ejemplo de un Estado de Derecho maduro y civilizado. Si todavía queda alguien sensato por ahí arriba, esto debería cortarse de inmediato para empezar a funcionar de un modo más serio.
  • Dicho lo anterior, cabe señalar que el juez Garzón no tiene por qué ser el responsable de las filtraciones. En estas investigaciones trabaja multitud de personas y el gujero puede estar en cualquier lado. No obstante, el magistrado haría bien en buscarlo y taparlo, no acabe tirando todo el trabajo al traste y salgamos perdiendo todos. La corrupción debe pagar.
  • Finalmente, lo único bueno -y muy bueno- extraíble de todo lo intuido hoy, es que el caso podría ir (debido a la posible implicación de congresistas o senadores) hacia arriba, al Tribunal Supremo, en lugar de hacia fuera, como deseaba fervorosamente el Partido Popular insistiendo una y otra vez en que Garzón dejara el caso en manos de los tribunales madrileño y valenciano. Yo, sinceramente, no sé cómo funcionan las cosas por Madrid, pero es evidente que por mi tierra la Justicia es muy laxa -si es que le da por actuar- con los altos cargos populares implicados en casos turbios. Aunque Fernando de Rosa se preocupe más de velar por su amigo Francisco Camps que de paliar la sensación de partidismo e indefensión ciudadana ante el sistema que él dejó y sigue latente en el aparato judicial valenciano. Si el caso va al Supremo, esto se puede venir abajo.

Cintas

El 12 mayo de 2006 salieron a la luz unas grabaciones realizadas a empresarios que habían participado en la construcción de Terra Mítica en las que estos involucraban a Eduardo Zaplana, president de la Generalitat en el momento de los hechos que relataban la grabacaión, en el cobro de comisiones ilegales a cargo de las obras del parque temático. «El señor Conesa decía que se repartía la pasta con el señor Zaplana. Hablamos de 5.000 o 6.000 millones entregados en bolsas» decía uno de los empresarios en la cinta, grabada por la oposición, y aireada por aquel entonces. El ex president de la Generalitat y por entonces portavoz parlamentario del Partido Popular, anunció de inmediato querellas contra los autores de las declaraciones, al tiempo que éstas se entregaban a la fiscalía por parte de la oposición.

Ayer, casi tres años después de que aquellas cintas salieran a la luz y se armara el lógico revuelo entre las voces que clamaban por que se investigara lo apuntado en su contenido y las que vociferaban para sembrar más confusión, finalmente llegó la hora de que el asunto llegara a los tribunales, y fue entonces cuando, con la algarabía silenciada por el paso del tiempo, Eduardo Zaplana retiró su querella por un supuesto delito de calumnias contra él a los dos empresarios que le incirminaron en la trama de sobrecostes y cobros ilegales, por lo que nadie deberá explicarse ante un tribunal. ¿Pero se investigará si las hubo y llegaron al hoy delegado de Telefónica? Los empresarios que acusaron a Zaplana están entre los imputados en la denuncia presentada -hace años- en un juzgado de Valencia por la Agencia Tributaria por delito fiscal, falsedad y delito contable contra el parque temático y 18 empresas más, pero por ahora el ex president sigue limpio de polvo y paja. A pesar de las cintas.

Paradójicamente, el mismo día que se daba carpetazo a una grabación, surgía otra, en la que el que quedaba mal parado, y de viva voz, era el presidente de la Diputación de Castelló, Carlos Fabra. El revuelo ha sido de nuevo considerable y los indicios de delito -cuando no de simple desvergüenza- en lo que expone la grabación son notables, pero es lógico pensar que, tal como funcionan las cosas por estas tierras, donde la separación de poderes no parece más que una entelequia (a la reciente exculpación record de Alperi por un juez "amigo" me remito), todo quede en nada.

24 febrero 2009

Martí y sus compañeros son declarados inocentes

Por si se quedaron intrigados tras lo que comenté en el post Vicent Martí somos todos, les comunico que el agricultor y el resto de defensores de la huerta de Alboraya acusados de causar desordenes públicos en un pleno del Ayuntamiento de esta localidad lindante con Valencia, han sido absueltos de los cargos de que se les acusaba. Lamentablemente para los habitantes de Alboraya, a pesar de que la imagen de estos defensores de su huerta haya quedado intacta, las costas de esta amenaza en forma de acusación y juicio, con ánimo de amedrentar a cualquiera que ose discrepar con el consistorio, no las pagará -seguramente, a ver si me desmienten- el alcalde o su equipo de sus respectivos bolsillos, sino que correrán a cargo de las arcas públicas, cuyos fondos los vecinos seguramente desearían que se destinaran a otros menesteres de mayor utilidad.

Con las maletas a otra parte

Me comentaba ayer un amigo -con el que tengo la extraña costumbre de hablar de estos asuntos y no de otros más ligeros- que al Partido Popular autonómico había que reconocerle haber puesto de moda Valencia en toda España. En efecto, le admití, la manirrota inversión publicitaria del gobierno autonómico conservador en las últimas legislaturas había logrado ese efecto, que cualquier valenciano podía comprobar a poco que saliera de las tres provincias de la Comunitat y hablara con nuestros paisanos. Pues al enterarse estos de que veníamos de Valencia nos respondían con alguna variante del "aquello debe estar fabuloso".

Sin embargo, le maticé, en esa respuesta cabían cuatro posibles orígenes. El primero, que el interlocutor simplemente hubiera atendido a la cantidad de saraos y edificios monumentales que afloraban por aquí, que hacían palidecer -en número- a los financiados por el petroleo en Dubai, a pesar de no haber estado jamás ni en Valencia ni en el citado emirato árabe. Segundo, que también sin haber venido, por simple cortesía nos hubiera tratado con la misma educación con que uno responde al conocido que le comunica que se acaba de comprar un piso, aunque con su salario necesite 60 años para pagarlo (si no se lo quitan en caso de perder el empleo). Vamos, que le parece que el conocido está haciendo -con ilusión- algo descabellado, pero por cortesía le da la enhorabuena. El tercero emparenta con el anterior, aunque en este caso sí ha visitado la ciudad, y también por cortesía te dice que está fantástica. Este es de los más curiosos, porque de primeras te dice que está muy bien, pero cuando rascas un poco enseguida apunta que es carísimo todo, las colas que tuvo que hacer, lo sucio que estaba... Mal asunto. Y finalmente está el cuarto, el que ha venido, ha disfrutado, y se va deseando regresar lo antes posible, transmitiendo además su entusiasmo a sus vecinos.

Si de los cuatro tipos imperara el último, el Partido Popular valenciano no sólo habría acertado, como me decía mi amigo, en transmitir una sensación, sino que habría conseguido aquello que verdaderamente se espera de su gestión en esta materia: que el turismo creciera. Pero lamentablemente, aunque la sensación exista, los resultados apuntan a que no van por ahí precisamente los tiros. Y es que, tras años de millonarias inversiones en construcciones faraónicas para crear un reclamo artificial sobre el de la propia ciudad y de eventos de dudosa rentabilidad, a día de hoy, cuando los resultados habrían de arrojar cierta ventaja a Valencia y la Comunitat en materia turística sobre el resto de destinos del país, lo que plantean es que Comunitat y ciudad pierden turismo muy por encima de la media estatal. Mas del doble de la media en enero, nada más y nada menos.

Ninguna excusa vale para maquillar estos datos, que ponen de manifiesto que el modelo turístico valenciano, a golpe de evento de medio pelo - a coste de oro-, favorece a largo plazo el aumento de visitantes, pues ningún efecto positivo de ellos se nota en esta continua bajada de turistas (baja en todos lados por efecto de la crisis, pero en ninguno como aquí, y menos en los referentes en los que se quiere medir Valencia) y sí algunos negativos, como la enorme subida de precios en la ciudad debido a ellos y que puede haber contribuido a la espantada hacia destinos más económicos (o sencillamente con una buena relación calidad precio). Constatada pues la debacle, sería hora, no ya de que dimitiera la consellera de Turismo Angélica Such y de que se castigara con carácter retroactivo a todos sus predecesores, sino de una simple rectificación. Así de sencillo. Sólo eso, reconocer que la senda mantenida durante años no conduce al destino deseado y anunciar que en adelante se cambiará a otra política, sería un gesto impagable.

No obstante, seguramente será más fácil que en el Telenotícies de Canal 9 de hoy asistamos a imágenes de colas de gente (prefabricadas a base de convocar a miembros de Nuevas Generaciones y amas de casa Tyrius) comprando sus entradas para el próximo gran premio de Fórmula 1 por las calles de Valencia, que a la más leve rectificación del Consell valenciano en una gestión que parece abocarnos a la autodestrucción. Ojalá me equivoque.

23 febrero 2009

Sólo por torpe

Mariano Fernández Bermejo ha dimitido esta mañana de su cargo de ministro de Justicia y lo ha hecho básicamente por torpe. No creo que nadie tenga dudas al respecto, pero por si acaso hay que señalar que Bermejo no ha renunciado a su cargo por su gestión al frente del ministerio, por polémica que ésta haya sido, sino por un gesto que ha perjudicado los intereses de su partido: asistir a una cacería de postín en la que coincidió con un juez, que a su vez se encontraba instruyendo un caso en el que se ven implicados miembros del partido "contrario" al del ministro, y cuyos detalles se comenzaron a hacer públicos precisamente ese fin de semana.

Como uno es como es, sólo ver a Fernández Bermejo posando junto a algunas de las "piezas/víctimas" de su jornada lúdica me produjo un gran rechazo, y más cuando me vino a la memoria cómo se nos vendió a la ciudadanía lo "progre" que era este señor, que de joven tocaba el bajo en un grupo. Su evolución, de músico "rebelde" a cazador de venados, me parece sencillamente lamentable. Y sólo faltó que saliera a la luz que no disponía de una licencia de caza en la comunidad en que se produjo la cacería, para que mi aprecio por él acabase por los suelos.

Pero eso son impresiones. El único delito de Bermejo fue el carecer de licencia de caza en Andalucía, porque sus gustos "deportivos" son lícitos en este país, independientemente de lo estéticos que nos parezcan a cada uno. Sin embargo, el Partido Popular llevaba cargando contra él con toda su artillería pesada desde hace una semana, como si se acabara el mundo. ¿Que no es muy estético que el ministro coincidiera en la cacería con el juez Garzón? Tampoco lo fue que Álvarez Cascos andara rifle en mano por el monte mientras el Prestige se hundía siendo él ministro de Fomento, y no recuerdo que Rajoy reclamara su salida del gobierno de José María Aznar. ¿Que es intolerable que cazara sin licencia? Sin duda lo es, pero no parece que al PP estas malas prácticas le parezcan tan horribles, cuando no exige al Consell valenciano que cese en su cargo al conseller de gobernación Serafín Castellano por poseer en un terreno privado un mecanismo ilegal para practicar la caza (al margen de no hacerlo tampoco después de que confesara que durante años ha asignado a dedo contrataciones públicas a la empresa de un amigo).

Sinceramente, me parece muy bien que el Partido Popular cargue contra quien crea improcedente, pero se agradecería que tras la lograr su gesta se aplicara el cuento. Porque al igual que después de la salida de Bermejo muchos hemos sentido cierta sensación de alivio, nos quedaríamos mucho mejor si de las filas "populares" expulsaran a personajes del mismo o peor calado. Esperemos que Rajoy empece pronto con la criba, no nos de por pensar que todo esto ha sido para marear la perdiz.

Mientras tanto, seguiremos todos esperando a que alguien, sea del partido que sea, dimita de su cargo reconociendo haber cometido algún error en su gestión, y no sólo por hacer daño a la imagen de su partido, que parece que al final es lo único que realmente les importa.

FOTO: Retocada a partir de original de EFE.

Vistazos - 23 de febrero

  • De los Oscars, unos galardones que por otro lado me la traen al pairo, me ha quedado no obstante una espinita clavada, y es que Mickey Rourke no se llevara la estatuilla (sé que falta el "preciada" pero me parecían ya demasiados tópicos) al mejor actor. Y no es por que su actuación en El Luchador me parezca magnífica -es más, ni siquiera he visto el film-, sino porque hubiera significado el premio a un personaje feo y demacrado interpretado por un tipo feo y demacrado. Sin embargo no fue así, con lo que quedó de nuevo demostrado que este tipo de personajes sólo se premian si los interpreta un guapo que ha pasado una tortura para parecerse a nosotros, los mediocres. Qué asco de industria.
  • Finalmente, solo me queda la efeméride, que es el aniversario del golpe de Estado del 81. A día de hoy hay muchos aspectos que permanecen ocultos, incluso algunos que no deberían. Uno de ellos, que no deja de ser anecdótico pero que fue fundamental para que hoy recordemos cómo se vivió aquel día, lo saca a la luz hoy en una magnífica entrada Javier Alfonso. ¿Quiénes fueron los periodistas que se jugaron el pellejo para conseguir las imágenes de los tanques del ejército circulando por las calles de Valencia? Pasen, lean y vean íntegras las imágenes que estos periodistas grabaron en el post Los periodistas olvidados del 23 F.

Jo anirè al Blog i birres (del 13 de març a València)

A soles faltaria, si he estat per mig de la gestió per a fer-ho. El cas és que tots els blogaires de València i rodalies estàn convidats a vidre a este primer 'Blog i Birres' de la ciutat que es farà èl proper divendres 13 de març al café bar El Dorado. Tots els detalls els trovareu ací.

Com es diu a la convocatòria, dalt vos deixe esta cutre imatge i ací baix aniré apuntant els noms dels blogs dels blogaires que ja han confirmat la seua asistència.

21 febrero 2009

Todo un misterio

Estaba haciendo zapping anoche frente al televisor cuando me crucé con el programa de José Mota en La 1. "Este hombre siempre hace lo mismo", "no le veo la gracia por ningún lado" empezamos a despotricar mi pareja y yo, cuando, de repente, empezó un nuevo sketch y no pudimos parar de reírnos. "Esto lo saco mañana en el blog" dije, y aquí está.


No, no se han perdido. Estoy sometiendo al blog a unos ligeros retoques que espero que sean de su agrado. Perdonen las molestias.

20 febrero 2009

Se descubre el trabajo que generan los 'grandes eventos' del Consell

Durante años hemos estado debatiendo si los "grandes eventos" que organiza el Consell con dinero público servían o no para generar empleo. Desde las instituciones se aseguraba que sí, que se creaban decenas de miles de puestos de trabajo, aunque la sensatez del ciudadano inclinaba a pensar que no, ya que el paro no ha dejado de aumentar desde 2007 en la Comunitat y, sobre todo, porque pocas personas o nadie reconoce, no solo haber trabajado más de dos días en uno de estos saraos repartiendo folletitos por cuatro chavos la hora, sino conocer a alguien que lo haya hecho. Sin embargo hoy, gracias a la impagable ayuda de mi lectora azafata, hemos descubierto que sí se crea empleo, pero también el motivo de que nadie reconozca haberlo hecho. Y es que la celebración el próximo martes del concierto MTV Winter, que costará a las arcas de la Generalitat más de un millón de euros, ha generado la siguiente oferta de trabajo:

Hombre, yo he de confesarles que tengo algún amigo que gustosamente realizaría ese empleo de elevar chicas guapas (contratadas para hacer una nueva postal falsa de la ciudad o del concierto, lo mismo da) y presumiría de ello ante los colegas, pero está claro que no es algo que uno señale en negrita en su currículum vitae. Eso sí, este empleo cuenta entre los generados por los "grandes eventos" del gobierno de Camps. Y no, no se alarmen, no es constitutivo de delito.

19 febrero 2009

Arrastrando su nombre al fango

Dos semanas no han pasado entre el día que Esteban González Pons declarara públicamente que el Partido Popular "no son cuatro chorizos", y una jornada en la que, ante nuevos datos que apuntan a que las presuntas corruptelas que motivaron aquella frase podrían alcanzar al mismísimo President de la Generalitat Valenciana, el partido haya escenificado por segunda vez -en esta ocasión en Valencia- una negativa unida y rocosa ante la posibilidad de albergar en su seno a algún que otro corrupto.

Es algo que me llama particularmente la atención, porque no parece gratuito que entre un momento y otro hayamos pasado de la sospecha sin nombre y apellidos, a escuchar unas grabaciones en las que los personajes más enfangados de la trama califican con el común -Fabra dixit- "hijoputa" al mismo Esteban González Pons del principio. Vamos que, mientras los datos en conocimiento de la Justicia eran ambiguos, se decía que pagarían los que se vieran salpicados por asuntos sucios, pero cuando se ve que el fango puede alcanzar a los altos mandos, estos apelan al partido y es éste en pleno el que ha de responder por su honorabilidad.

Y el caso es que Pons tenía razón cuando decía que el Partido Popular no son cuatro chorizos, porque es así, no lo son. Sin embargo, nadie en el partido podrá echar la culpa a fuerzas e intereses externos de que su nombre esté cada vez más cerca del cenagal, pues los responsables de utilizarlo para blindarse cuando se les descubre muy cerca de asuntos turbios están en su seno.

FOTO: Juan Carlos Cárdenas para EFE

En la puerta de la calle Quart
Redundando en esta idea, cabe señalar que en la comparecencia de hoy en el Palau de la Generalitat, entre los miembros de su partido que respaldaban a Camps se podía ver al conseller de gobernació Serafín Castellano, del que esta semana salieron a la luz múltiples contrataciones públicas con empresarios con los que mantiene relación de amistad. Que un cargo público utilice su posición para beneficiar especialmente intereses cercanos, por muy lícito que sea si el importe de las contrataciones no llega a una determinada cantidad de millones (lo que es ya de por sí intolerable), es algo éticamente reprobable, y deja de nuevo en muy mal lugar al Partido Popular que permita este tipo de prácticas en su seno. No obstante, si los militantes del PP no aspiran a seguir ese comportamiento ni lo consideran digno de su partido, deberían ser los primeros en acudir a la puerta de su sede en la calle Quart y reclamar la dimisión de Castellano o su destitución por parte del President, pues su permanencia en el cargo y el silencio de sus compañeros militantes arrastra también a las siglas del PP al fango de la política. No obstante, por extraño que parezca, hasta la fecha no se ha escuchado la condena de nadie.

Li diu el mort al degollat...

"Pongo la mano en el fuego por Camps", declaró hoy Carlos Fabra, que lleva años ardiendo.

A Capone lo encerraron por evasión de impuestos

17 febrero 2009

Libros con o sin polémica

Seguro que ustedes recordarán cómo, hace unos meses, se armo un cirio mediático a raíz de la publicación de un libro sobre la Reina Sofia en el que ésta ponía de manifiesto, en unas declaraciones recogidas por la autora, unas creencias bastante retrógradas. El libro en cuestión, pese a la relevancia de la figura que lo protagonizaba (y al margen de la polémica), apuntaba -según la mayoría de comentarios- a ser la típica hagiografía que, tras su breve carrera comercial, va directa al cajón de saldos y poco después al olvido, pues su aportación social e intelectual es nula. Sin embargo, pocos -por no decir ningún- medio renunció a airear la polémica, favorecida por la misma Casa Real con sus aclaraciones y desmentidos, que contribuyó a hacer de esa obra ínfima un superventas que llegó a centenares de miles de hogares en el país.

Les cuento esto porque, desde hace unos días, circula por las librerías del país, la primera obra de Esteban Beltrán, director de la Sección Española de Amnistía Internacional, titulada Derechos Torcidos. En ella el autor trata de desmentir algunos de los tópicos relacionados con los Derechos Humanos y muestra, al menos en lo que he podido leer hasta ahora, un especial énfasis en poner al descubierto cómo en España damos por hecho que en nuestro país no se dan determinadas prácticas que atentan gravemente contra ellos. El caso es que en la obra -que ya valoraré en este mismo espacio cuando la complete- hay un capítulo excepcional titulado En España no se tortura, en el que Beltrán desmiente este tópico y pone de manifiesto cómo la tortura sí se practica en nuestro país en la actualidad y se lleva practicando desde tiempo atrás, apuntando casos, señalando a torturadores con nombres y apellidos, y recordando como los gobiernos de uno y otro signo han perdonado y amparado estas prácticas, pese a las denuncias de instancias internacionales.

Es un capítulo digno de ser aireado públicamente y de saltar a todos los medios de comunicación. ¿No es una información a la que habitualmente no tenemos acceso y que podría generar una evidente y enriquecedora polémica? Sin duda lo es, y más unida a las interesantes reflexiones que el autor señala que derivan de estas prácticas (como su efecto en el terrorismo de ETA o en el trato que se dispensa a los inmigrantes). En cambio, reina el silencio. Y no se equivoquen, no es porque el libro lo publique una editorial marginal (nada menos que la prestigiosa Debate) o porque no hayan llegado ejemplares del libro a las más importantes redacciones. ¿por qué los medios no dicen ni pío? ¿Por qué no sale el Ministerio del Interior a desmentir a Beltrán? ¿Por qué no dicen la suya los más altos cargos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado? Los motivos son obvios, cuanto menos polémica, menos se leerá. Será cuestión pues, de que lo aireemos los demás.

No se crean que es por amistad (pues confieso que me honra haber conocido a Javier gracias a esto de bloguear) ni por devolverle el enlace, sino simplemente porque su artículo es magnífico. Visiten y lean el post Luis Herrero expulsado de Venezuela en Cositas de la vida (en el que entre otras cosas corrige y matiza algo de lo que yo expuse sobre el tema -que también me las trago más de una vez-). Si la mayoría escribiera con la precisión de Javier Ibañez, un servidor simplemente se sentaría tranquilamente a leer.

Serafín que te vi

Uno de los dos es Serafín Castellano. Adivinen por eliminación. (Foto EFE)

En Des de Llíria cap a Ítaca amplían la información.

16 febrero 2009

Azafatas

Perdonen que les insista, pero parece mentira que, a raíz del caso Orange Market, ande el personal obsesionado con encontrar en él las pruebas para dejar en evidencia la buena o mala gestión de los gobernantes valencianos, como si de que aparecieran o no en él nombres de consellers o altos cargos de la Generalitat dependiera que hubiera sido buena o mala la gestión que nos ha situado donde estamos (que cada uno mire a su alrededor y vea qué le parece). Les cuento esto de nuevo, a propósito de un mail que me escribe una lectora y del que cito un fragmento para comentarlo, por su interés, públicamente:

"Hablas de Orange Market, de conciertos... ¿Te cuento otra? Esta semana he estado trabajando de azafata, a través de la agencia Principal de Azafatas, cuatro días en Feria Valencia. Las jornadas han sido de más de diez horas por las que he cobrado unos 165 euros netos en total, menos de 4 € la hora. Es un salario miserable, pero lo es más si una se entera de que, según comentan las veteranas, la agencia que nos subcontrata podría cobrar por cada una de nosotras aproximadamente dos mil euros. ¿No es eso también delito?"

No, delito no es. Eso sí, si la cifra que me comenta fuera cierta -la que pagaría Feria Valencia a la agencia de azafatas, no vuestro salario-, no cabe duda de que la empresa en cuestión rentabilizaría sus ingresos mucho más allá de lo que recomienda la más mínima ética empresarial. Sin embargo, lo que llama la atención del asunto es que la empresa que se beneficiaría así de sus empleadas, no sólo se la cuele a Feria Valencia (no es la única), sino que, ¡oh sorpresa!, es la agencia que está "siempre en los grandes eventos" (de lo que jacta en sus notas de prensa y en su propia web).

Sí amigos. ¿Qué empresa tuvo la fortuna de ofrecer a las azafatas que subcontrata en eventos sufragados por las administraciones públicas valencianas tan variados como la primera carrera de Fórmula 1, la Copa América, las pruebas más importantes que se disputan en el Circuito de Cheste o la presentación española en Valencia de la peli de James Bond? Efectivamente, Principal de Azafatas, la misma empresa que emplaza en su web el logo de Turismo Valencia (fundación participada por el Ayuntamiento de la ciudad) y que fue fundada hace 14 años, coincidiendo con la llegada del Partido Popular a la Generalitat Valenciana (por ubicarles temporalmente, no por nada), momento desde el cuál se ha convertido en una empresa envidiable. Aunque no lo sean los salarios que paga a sus empleadas. La prosperidad, como cada vez más valencianos saben, llega hasta donde llega.


Captura de la página de la web de la empresa privada Principal de Azafatas donde figura el logo de Turismo Valencia.

Impresiones

Quizás sea una impresión personal errónea, ¿pero no tienen la sensación de que a la inmensa mayoría de los medios de comunicación españoles les parece más terrible que Hugo Chávez haya vencido su referendum (por el que se reformará la constitución venezolana para que pueda optar la reelección tantas veces como Zapatero en España o Sarkozy en Francia, nada más y nada menos), que el hecho de que, tras las elecciones de la pasada semana, el futuro gobierno de Israel -un país con armas nucleares y que acaba de "salir" de una "guerra" ilegal que ha generado más de un millar de muertos civiles- pueda estar en manos de un partido de ultraderecha*? Es para hacérselo mirar.

*Independientemente de que, finalmente, se alíen en un futuro gobierno las dos fuerzas políticas no denominadas de extrema derecha (aunque algunas de sus tendencias se empeñen en desmentirlas), el auge de esta tendencia xenófoba y radical en Israel, debería ser un asunto de prioridad absoluta en la agenda internacional.

15 febrero 2009

Vistazos - 15 febrero

  • Desde hace ya un tiempo el periodista Julià Álvaro está haciendo del suyo un blog de imprescindible lectura al ofrecer una voz que no se asoma para sumarse al coro, sino para ofrecer un punto de vista diferente o novedoso sobre la actualidad. Lo hace también en su última entrada, a propósito del Caso Correa, en la que, al margen de valorar la huida hacia adelante del PP respecto a las más que posibles corruptelas que ampara en su seno, cierra su artículo de este magistral modo acerca del asunto de la cacería:

    "La cacería, si, la cacería. Si tal contacto entre el ministro Bermejo y el juez Garzón ha contaminado el proceso se deberían aportar argumentos, la justicia tiene vías para resolver estas cuestiones. Si, como parece, no hay más que descalificaciones genéricas y maledicencias de barra de bar, quien las hace, lejos de defenderse, se está poniendo en evidencia. Pero esto no empece que se nos deba una explicación. ¿Cuánto cuesta formar parte de una cacería de estas características? ¿Cómo se hace para participar en ellas? Algún conocido mío que sabe bastante más que yo de estos temas me dice que por menos de 3.000 euros no hay nada que hacer. Bien. ¿Se lo pagó de su bolsillo el ministro Bermejo? ¿En cuantas cacerías de estas participa cada año? ¿Lo invitaron? ¿Quién? Si así fuera, ¿al gobierno le parecen razonables este tipo de invitaciones? Y Garzón, ¿abonó él mismo el precio de la cacería? ¿Lo invitaron? ¿Puede un juez aceptar regalos así? Igual que cuando investigaba los GAL a Garzón le tocó poco menos que explicar la minuta de su viaje de bodas, ahora también debería justificarse. Sobre el ministro, ¿qué decir? Su silencio clama al cielo."

    Lo dicho, guarden el blog de Julià Álvaro en su favoritos.

  • El que seguramente ya guardan es Im-Pulso de Félix Soria. Si es así ya habrán visto que se ha adelantado a un servidor a la hora de valorar la impresentable actuación del eurodiputado español Luis Herrero en su visita a Venezuela para ejercer de observador en las elecciones que están teniendo hoy lugar en el país sudamericano. Aquí tienen su preciso artículo Referéndum en Venezuela: Herrero y el antichavismo obsesivo, en el que pone de manifiesto que la expulsión de Herrero de Venezuela está más que justificada (¿qué sucedería aquí si viniera un diputado venezolano y convocara a todos los medios para llamar dictador al rey Juan Carlos I?), al tiempo que queda en evidencia el tratamiento del asunto que están haciendo de nuevo numerosos medios españoles. A todo lo que Félix apunta sólo añadiría que, en defensa de la democracia y del correcto uso de nuestras intituciones lo más correcto sería retirar el acta de europarlamentario a Herrero. Si alguien decide llevar adelante una petición en este sentido puede contar con mi apoyo.

  • En el mismo saco que a Hugo Chávez pretenden meter muchos al boliviano Evo Morales, utilizando muchas veces las mismas armas de desinformación. La mayoría de informaciones que nos llegan desde los países que ambos gobiernan suelen revestirse de lecturas negativas y a hablar de conflictos. Sin embargo, y especialmente en el caso de Morales, su llegada al poder está significando una importantísima apertura democrática de su país y una mejora de las condiciones de vida de su pueblo que debería alegrar, si no a todos, a los que desean lo mejor para el resto de la humanidad. Hoy, perdida en una edición digital, uno podía llegar a leer la siguiente noticia (que les emplazo a que lean): Bolivia saca a la luz las celdas de tortura de las dictaduras. No se le dará mucha dimensión a la noticia (redactada por Abraham Zamorano para EFE), pero sin duda la tiene, ya que supone un paso que otros países que pasaron por situaciones similares nunca han dado. Sin ir más lejos, el que pisamos a diario.

  • Y ahora les cuento dos o tres cosas mías. La primera es que, siguiendo las interesantes indicaciones que Félix Soria apunta en una de sus últimas entradas (una ¡Atención, blogueros!: Vetad ofensas e injurias y controlad los anónimos, cuya lectura recomiendo a los blogueros que tratan temas de actualidad), a partir de ahora no se podrán realizar comentarios en el blog de modo anónimo. Uno ya tiene bastante con responsabilizarse de lo que escribe como para tener que hacerlo también de lo que no. Creo que esto de todos modos no les supondrá un grave contratiempo, pues por norma general hasta ahora sus comentarios han sido muy respetuosos, cosa que les agradezco.

  • La segunda, es hacerme eco de la reciente publicación en castellano del libro Cita en Sarajevo de Francesc Bayarri, que los lectores más veteranos de Testigo accidental quizás recuerden que valoré con entusiasmo cuando leí su versión original en valenciano. Afortunadamente al final ha reinado el sentido común y una obra tan interesante como la de Bayarri se ha editado en castellano por la editorial Montesinos. Espero que tenga la suerte que merece.

  • Finalmente, y cambiando el tono habitual, voy a provechar la ocasión que me brinda que acabe de cumplir su tercer aniversario para recomendarles uno de los blogs más delirantes y divertidos que ofrece la blogosfera española, y que un servidor visita regularmente para pasar un buen rato. Su título es Vicisitud y sordidez y, con motivo de la efeméride, sus autores acaban de publicar un post recordando sus entradas más celebres, del que se pueden servir para adentrarse en su sórdido mundo. Ya me cuentan.

13 febrero 2009

¿A estos no los ilegaliza nadie?

Los ultras de Alianza Nacional se hacen ecologistas, titula hoy una información Levante-EMV, que subtitula: "Sus dirigentes han disuelto el partido y se integran en Pensamiento y Acción Ecologista".

La Ley de Partidos, como es obvio, no se hizo para estos.

Fracasados

Mientras el suelo tiembla bajo los pies de unos, y otros esperan a recoger por ello unos frutos que seguramente no merezcan ganarse por méritos propios, la realidad sigue ofreciendo a diario nuevas pruebas -y más sólidas y palpables que las que por ahora ofrecen los juzgados- de que la gestión llevada a cabo por los gobernantes valencianos en estos últimos años de placidez y bonanza económica, no sólo no no fue tan buena como se vendió a los ciudadanos, sino que es un desastre insostenible de cara a afrontar el futuro más cercano.

La prueba más reciente la ofreció anteayer la Unión Hotelera de la provincia de Valencia en una rueda de prensa en la que puso de manifiesto la baja ocupación hotelera de la provincia en el año 2008, que con apuros llegó a superar el 60% de ocupación media. Estos datos, relativos al año inmediatamente posterior a la celebración del enorme desembolso de la Copa América, o al de la primera prueba de Fórmula 1 en la ciudad, ponen claramente de manifiesto que el enorme desembolso público realizado en ambas actividades, al que cabría sumar la proyección de una ciudad de servicios elististas (sólo hay que echar una ojeada a los precios de restaurantes, bioparks y museos de las ciencias para constatarlo), todo ello con el fin de potenciar a la urbe, su provincia y la Comunitat como destinos turístico, está ofreciendo, pese a lo encomiable del fin (¿por qué no había de ser Valencia un fantástico reclamo?), unos resultados que solo se puede calificar de nefastos.

Ahora, el colectivo de hoteleros valencianos, que ve como el 2009 empieza aún peor que el 2008 (en los últimos tres meses apenas se han superado el 41% de ocupación media), demanda que se celebre en Valencia otra Copa América, para que, con un nuevo desembolso millonario de las arcas públicas, se maquillen ligeramente sus cuentas privadas. Y al tiempo, ruegan a otros colegas que no lleven adelante sus planes de abrir nuevos hoteles atraídos por los cantos de sirena que hablan de una eclosión turística que sólo existe en la mente de nuestros gobernantes y en los seguidores de su radiotelevisión pública. Podrían decir más alto y claro lo que ha pasado, pero sería tirarse más piedras en su propio tejado. Mientras tanto, el hotel Hilton, uno de los edificios más altos de la ciudad, ofrece por ellos, con su suspensión de pagos al año y medio de su inauguración, el retrato del fracaso del modelo turístico de los grandes eventos emprendido por Eduardo Zaplana y potenciado hasta la náusea por Francisco Camps. Un año después de sus eventos no queda nada. Y entonces ni siquiera vino Paris.

12 febrero 2009

Últimas oportunidades

El horario no es el más asequible, ni mi aviso llega con la antelación suficiente, pero por si andan desfaenados, dentro de poco más de una hora (a las 18:00 horas empieza), varias asociaciones de vecinos del Cabanyal han convocado una concentración frente a la fachada de la sociedad Cabanyal 2010 (C/Reina, 205), la empresa de gestión pública mediante la cuál Ayuntamiento y Generalitat están haciendo del barrio marítimo del Cabanyal un nuevo solar sobre el cuál poder especular en un futuro cercano.

Del tema les he hablado ya en numerosas ocasiones, de modo que cederé la palabra al amigo Vicent Baydal, que hoy a dedicado uno de sus magníficos posts al asunto. Su título es Les Cases del Cabanyal.

Oportunidades de defender, de reivindicar Valencia, nunca nos faltarán a los valencianos, pero ya no será ésta.

FOTO: La imagen, de Alex Hurtado, retrata la singularidad de las viviendas que en cualquier ciudad civilizada se reivindicarían y aquí la excavadoras enviadas por la autoridad se llevan por delante.

Unidos a favor del urbanismo salvaje

Les Corts rechazan paralizar los PAI que vulneran la ley europea

Con los votos de PP y PSPV-PSOE, se desetimó ayer la petición de Compromís (Bloc-Iniciativa) para paralizar las recalificaciones de suelo que vulneran la legislación comunitaria o no tienen asegurado el abastecimiento de agua. Es algo que no extraña del PP, aunque sí debería sorprender del PSPV. ¿O es en esa dirección hacia donde Jorge Alarte pretende impulsar el partido?

Nota: Para enlazar la noticia he tenido que acudir a la edición web de Levante-EMV de ayer, porque, sorprendentemente (o no tanto) el giro argumental de los socialistas manifestado con este voto no se recoge en su edición de hoy en papel. Qué cosas.

PD: En Des de Llíria cap a Itaca ya se habían hecho eco de este "giro".

La foto, magnífica, es de Kai Försterling para EFE.

11 febrero 2009

La Unió de Periodistes Valencians denuncia la manipulación de RTVV al respecto del 'caso Orange Market'

"La Ejecutiva de la Unió de Periodistes Valencians quiere manifestar su malestar e indignación, así como la de sus socios, por el tratamiento informativo que la radiotelevisión pública valenciana, RTVV, está realizando sobre el caso instruido por el juez Garzón sobre corrupción empresarial, y que ha salpicado a algunas contrataciones de la Generalitat y el PP valenciano. En este sentido, pide al ente que recuerde su función de difundir información plural y veraz como medio público, tal como establece la Ley de Creación de RTVV.

Canal 9 y Ràdio 9 no sólo están ocultando información de interés general para los valencianos, sino que están ofreciendo una información sesgada de unos acontecimientos que afectan de forma directa a la ciudadanía e incluso a las instituciones valencianas; cabe recordar que la propia la Conselleria de Turismo ha llegado a ser registrada por efectivos de la policía judicial, sin que RTVV se haya hecho eco de esa noticia, que sin duda es de interés general para los valencianos. [...]

Con este hecho, RTVV, empresa cuya financiación corre a cuenta de la sociedad valenciana, no sólo está menospreciando a la ciudadanía y la inteligencia de sus espectadores y oyentes, sino que está incumpliendo de forma grave su Ley de Creación y está vulnerando uno de los puntos básicos de la Constitución Española, como es el del derecho de la sociedad española a recibir información veraz.

Por todo ello, la Unió de Periodistes Valencians exige la destitución los directores de TVV, Anxo Quintanilla, y Ràdio 9, Javier Gomar, y reclama a la Vicepresidencia y portavoz del Consell y, por ende, a la Secretaría Autonómica de Comunicación que ponga fin a esta práctica.

Asimismo, anima a los profesionales del ente a no ser cómplices de esta práctica tan despreciable y a denunciar públicamente los hechos. [...]"

Si quieren, pueden leer aquí el comunicado íntegro de la Unió de Periodistes.

A la expectativa

Anda buena parte del personal alborotada desde que hace unos días el juez Baltasar Garzón iniciara las detenciones de los presuntos implicados en una trama de corrupción que salpica de lleno a la Comunitat Valenciana, y de la que el Partido Popular, o algunos de sus miembros, podrían ser beneficiarios. Así a la vista, es innegable que el asunto, en el que se aprecian reiteradas contrataciones millonarias con dinero público a las mismas empresas privadas, huele mal; pero en ese aspecto, uno de de los dos en los que por ahora la trama alcanza al Consell que preside Francisco Camps, no debería suponer ninguna novedad para la ciudadanía.

Porque, independientemente de cómo se resuelva la oscura trama, lo que evidencia esta investigación son los modos en que el Consell ha gestionado el dinero publico durante las últimas legislaturas en lo que tiene que ver con la promoción y gestión de sus grandes eventos. Unos modos de los que la investigada Orange Market, contratada reiteradamente para gestionar ferias y saraos, pese a no ser la oferta más económica ni la que goza de un mejor currículum, solo es un ejemplo. Porque a poco que uno se fije, al igual que ahora se escuchan tímidas protestas de las agencias de publicidad y marketing por esta situación, también podrían hacerlo las veteranas promotoras de conciertos de la Comunitat, que tampoco son las que organizan las actuaciones subvencionadas con dinero público; y así podríamos seguir sector por sector, constatando que el inmenso gasto público en "eventos" de las últimas legislaturas ha generado prosperidad en muy pocas manos y, en muchos casos, no precisamente las más preparadas (algunas, como la investigada, parecían vivir exclusivamente de ello). ¿Es eso constitutivo de delito? Lo desconozco, pero lo que sí pone de manifiesto es la escasa sensibilidad del Consell para con el empresariado autóctono a la hora de repartir la faena y los beneficios que de ella derivan.

No obstante, esperar sensibilidad del Consell de Camps a estas alturas es esperar demasiado. Pedía el otro día Jorge Alarte, lider de los socialistas valencianos, que al igual que en Madrid Esperanza Aguirre hizo rodar la cabeza de su consejeros más íntimamente ligado a la contratación con la empresa investigada pese a no estar todavía implicado (hoy ya sí), Camps hiciera lo propio en su feudo. Pero ni todo lo anterior, ni la detención del empresario al que su gobierno concedió 13 licencias de TDT en la Comunitat (para establecer unos mediocres canalaes), han hecho al Molt Honorable torcer el gesto. Muy mal debería ver el asunto Camps para castigar a uno de los suyos, habida cuenta de que entre ellos todavía figura, por poner un ejemplo escandaloso, el responsable del estado de la línea de metro que acabó con la vida de casi medio centenar de personas. Es tan férrea la estructura formada por Camps, tan fuertes los vínculos, que parece que si cae uno caerá todo el equipo. Y hasta hace unos días, pese a todos los indicios, nadie les había soplado. De ahí, seguramente, el alboroto.

PD: No se pierdan la semblanza que hace de Álvaro Pérez, presidente de Orange Market, hoy Víctor Romero en Levante-EMV. No tiene desperdicio.

Todo queda en casa

El Consell da 5.000 euros a NN GG para fomentar la bicicleta (hoy en Levante-EMV)

Como las aguas no andan revueltas...

10 febrero 2009

A la suya

Así jerarquiza ABC en su web (que viene a ser la traslación palmo a palmo de su edición en papel* por lo que respecta a los suplementos autonómicos) su información de hoy relativa a la Comunitat Valenciana. Ahora que lo leo, entre las "posibles corruptelas" del ex alcalde de Calpe y las del President de la Generalitat (o uno de sus ex consellers, ahora en Madrid), yo tampoco sabría qué destacar.

¿Con qué abrirá hoy Canal 9?

*Que no falta, por cierto, en ningún centro social público de la ciudad (mientras desaparecen otras publicaciones), lo que por otro lado no es de extrañar.

09 febrero 2009

¡Eso es mentira! (lo de los trajes de Camps)

"Incluso he pagado una factura de 30.000 euros* de una tienda que se llama Milano para pagarle los trajes al presidente Camps. Tengo yo la factura, yo lo he pagado" se escucha comentar a una de las empresarias detenidas el pasado viernes por el juez Garzón, según ha desvelado hace unos instante la Cadena Ser. Imaginamos que en breve saldrá Ricardo Costa a desmentir a la detenida, ya que de todos es sabido que Milano es poca marca para el Molt Honorable.


*No son los 78.000 € de Pla, pero Francisco Camps tampoco es el líder la oposición. Es el President de la Generalitat. Descuiden, no pasará.

Reescribiendo la historia

Hoy, a dos semanas de que se cumpla el vigésimo octavo aniversario del intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, Antena3 estrena una miniserie inspirada en aquel suceso titulada 23-F, historia de una traición; tan solo un día antes de que TVE estrene otra producción propia con el mismo telón de fondo bajo el título de 23-F, el día más difícil del Rey. Es lógico, los vigésimo octavo aniversarios son fechas muy dadas a estos homenajes. ¿O no? ¿Tiene sentido que estas ficciones con ínfulas de dramatización histórica salgan por estas fechas por generación espontánea?

Hay quien trata de encontrárselo en que ahora se han puesto de moda estos telefilms, aunque a un servidor le parezca que puede haber otros motivos que motiven este repentino entusiasmo por dramatizar un episodio histórico que desde su misma fallida consecución fue sumido en confusas tinieblas. Y es que con lo que sí coinciden de lleno es con un año en el que la imagen de la corona española se ha visto sumamente deteriorada por episodios de toda índole, al tiempo que afloran cada vez más las voces entre la población de aquellos que consideran innecesaria en nuestro país la anacrónica -y carísima- figura de la monarquía.

Quizás eso justifique especialmente la dramatización del que la televisión pública española ha venido a calificar como "el día más difícil del Rey", reconstruyendo en imágenes el papel que supuestamente Juan Carlos I jugó en aquél acontecimiento; papel que nunca se dio a conocer a las claras a la población pese a que la mayoría de los medios, sin ahondar nunca en el asunto, aseguraran en su día y a posteriori que fue el correcto (lo que vino a reforzar, pese a la opacidad del asunto, su imagen hasta fechas relativamente cercanas).

Sea así o no, lo cierto es que con ello, y sin haber visto aún la dramatización "basada en hechos reales", estoy seguro de que se refrescará aquella versión y no la que han venido a apuntar recientes versiones como las que se ofrecen en obras como Juan Carlos I, el último Borbón, de Adolfo Martínez Inglés (aquí las primeras e interesantísimas páginas en pdf) , o en El negocio de la libertad, de Jesús Cacho. Fueron curiosamente estas obras (ni siquiera la más popular biografía no autorizada del monarca que circula por internet y de autor anónimo) las que esgrimió el alcalde de Puerto Real para defenderse de la acusación de injurias a la corona impulsada por el juez Grande Marlaska, pues él sólo se limitó a repetir públicamente lo que estas obras señalan sin que nadie haya interpuesto una denuncia contra ellas, seguramente para no darles una publicidad a lo que cuentan que la Corona no quiera que tengan (imagínense que despertaran la polémica del libro de la amiga de la Reina Sofía). No, mejor no protestar y hacer una serie de la tele, que eso sí que cala y no un libro que acabarán leyendo cuatro gatos.

Ahora, si quieren, nos sentamos ante la tele. El cuento promete final feliz.

El 23-F fue -según TVE- "el día más difícil del Rey". El de la imagen superior, en que el dictador Franco le nombraba su heredero (y como me recuerda mi amigo Julio, juraba "los principios del Movimiento"), o todos aquellos en los que se forjó en franca camaradería con el tirano (como el que recoge la foto que encabeza esta entrada) debieron ser, sin duda, días mejores más plácidos.

08 febrero 2009

Cuando cambiar es mejor

Perdonen que les cuente esta vez algo personal, pero me ha parecido un ejemplo significativo y sencillo para explicar por qué pasan determinadas cosas. Resulta que hace unos días decidí definitivamente cambiar de operador de telefonía móvil. Hace ya bastantes meses que salieron nuevas compañías con tarifas significativamente más económicas para aquellos que gastamos el móvil a cualquier hora del día, pero vaya usted a saber si por miedo a lo desconocido o por simple pereza, hasta hace poco no me detuve a mirar la posibilidad del cambio con detenimiento.

El caso es que, tras informarme aquí y allá, finalmente me decidí dejar Movistar a la vista de que el precio que me ofrecía como si de una oferta especial se tratara era significativamente más elevado que el de la que sería mi nueva compañía (que no citaré porque no me regalan nada) sin tratarse de ninguna oferta especial. De modo que rellené las solicitudes pertinentes y me dispuse a esperar los seis días para que se hiciera efectivo el cambio de rigor. Pero no habían pasado 48 horas desde mi solicitud de cambio, cuando recibí una llamada desde Movistar para preguntarme, si no me importaba comentárselo, por el motivo de mi partida. "Que tienen precios más económicos" respondí, a lo que la señorita con la que hablaba me replicó: "Nosotros carecemos de una tarifa similar, pero si usted se queda con Movistar le ofreceremos una rebaja del 50% de su factura durante el próximo año". La oferta era tentadora, pues con los precios de la competencia seguramente ahorraría un 30% de la factura, pero no la mitad. Sin embargo, tras años de estar pagando un importe por un servicio que a la vista estaba que podían rebajar sin sufrir pérdidas en una cifra considerable asumí la propuesta como lo que era y comuniqué a la señorita que no, que por solidaridad con el resto de consumidores, regresaría con ellos cuando ofrercieran tarifas inferiores a las de la competencia.

Antes de que pasaran otras 24 horas aún me llamó otra compañera de la anterior para comunicarme que, además del descuento me regalaban un nuevo terminal (propuesta que, por cierto, se negarona pasarme por escrito, qué cosas), pero no me retracté y finalmente, al cabo de seis días, había cambiado de operador. No obstante, a lo largo de ese periodo vinieron ecos a mi cabeza de casos similares de gente conocida que, en situaciones similares, había obtenido móviles nuevos por no cambiar o descuentos temporales importantes, así como alguna mirada asombrada al comentar entre amigos mi negativa a "la oferta". Luego la gente se extraña de que, a pesar de la libre competencia, los precios no bajen. Entre el miedo a lo desconocido, la pereza y algún chantaje puntual aceptado de modo egoísta, todo sigue igual, cuando resulta evidente que, si a todo el mundo le diera por abandonar al que no ofrece la mejor alternativa, por cambiar y fomentar la competencia, todo iría mejor para todos.

Seguro que a ustedes, como a mí, se les ocurre más de un campo en el que esto se podría aplicar.

07 febrero 2009

Valencia CF: los responsables

"El tinglado se sostenía en el aire. Una deuda histórica agigantada sin control en las últimas temporadas sin que las esferas políticas o los responsables de la sociedad acudieran a contenerla. Al contrario. En lugar de sujetarla, las autoridades autonómicas y municipales han alimentado una espiral inmobiliaria y financiera que está a punto de provocar la expiración del Valencia. El presidente Camps y la alcaldesa Barberá son los protagonistas del guión, cuyo final trágico viene anunciándose. Y serán respon­sables del presumible fracaso. El argumento crepuscular lleva también su firma. Sobre solares, recalificaciones, construcciones, burbujas y voluntades firmes se ha forjado la tempestad que devasta hoy el Valencia."

Este es sólo un fragmento de la columna publicada por Jesús Civera hoy en Levante-EMV, titulada El nuevo Valencia de Camps y Rita. Y supone un hito, pues es, si no me equivoco (y pese a su críptica argumentación), la primera publicada en la prensa valenciana para señalar a los responsables que intercedieron para poner en la presidencia de esta sociedad anónima deportiva con gran arraigo sentimental entre la población valenciana, a gente de su confianza que hiciera del club un cortijo al servicio de los intereses de su partido político. El resultado de su gestión indirecta, tanto deportiva como financiera, salta a la vista, pero como les digo, hoy es el primer día en que veo a un periodista reputado -Civera lo es- contarlo más o menos a las claras sobre el papel. A ver si el resto se anima.

PD: La foto que encabeza esta entrada quizás les suene, porque ya la empleé en enero de 2008 (¡!) para comentar por segunda o tercera vez lo que hoy viene a decir Civera. No obstante, entiendo que comprenderán que mi intención con esta entrada no es señalarme como el oráculo, cosa que obviamente no soy.

La Comtessa va avisar i allà que anàrem Sergi Pitarch i servidor a vore Va de bo! al Teatre El Musical, ben a prop de casa. El que varem vore ho conta molt bé el company al seu blog, així que a soles els conte que, si no tenen pla per a aquest cap de setmana a València, segurament encara puguen comprar una entrada per a vore esta comèdia (amb un humor que a mi em va recordar prou al que es fa a l'espai d'humor de EiTB Vaya semanita però a la velenciana) hui a les 21 hores i demà diumenge a les 19. Val la pena.

05 febrero 2009

Ni los gestos

No es difícil encontrar todavía a muchos de los votantes que, tras dar su voto al PSOE en las elecciones de 2004 después de muchos años de abstinencia o de renuncia de esa opción, mantengan que aquella fue una decisión acertada. Tampoco, a aquellos de estos que, pese a haberse diferenciado su gestión de la de sus predecesores exclusivamente en algunos gestos sociales -importantes algunos pocos como el matrimonio homosexual o la ley de paridad, sí, pero tampoco excesivos- consideren que aquella primera fue una mala legislatura. Sin embargo, lo que cuesta cada día más de encontrar es a uno solo de los votantes tradicionales de izquierda (la denominación no es mía) que depositaron entonces su voto por José Luis Rodríguez Zapatero, que aprecie su actual andadura.

No es ya solo por la crisis, de la que el gobierno actual es tan culpable como sus predecesores (o más, porque aquellos jugaban abiertamente a su juego y habían sido elegidos por ello, mientras que su gobierno, con la etiqueta de socialista, podría haber tomado alguna medida de izquierdas en su momento que nunca tomó sin traicionar a su electorado). Es porque de aquél primer gobierno ya no quedan ni los gestos. Ayer, después de unos años en los que la jerarquía eclesiástica española, con la connivencia y complicidad de sus jefes vaticanos, se han dedicado a torpedear todos y cada uno de los avances sociales que se han producido o tratado de llevar adelante en el país, el presidente del Gobierno recibía con un tratamiento de jefe de estado al llamado "número dos" del Papa Benedicto XVI, al que se dispuso a dar, lejos de la presencia de cualquier periodista, todo tipo de explicaciones respecto a su política. Y todo, mientras en el Congreso, su grupo se unía al Partido Popular para votar en contra de las propuestas lanzadas por Izquierda Unida, Iniciativa Per Catalunya y Esquerra Republicana de Catalunya, para "eliminar los privilegios que tiene la Iglesia Católica" en España respecto a otras confesiones, y facilitar, también con el fin de reforzar la libertad de culto, la posibilidad de los ciudadanos de apostatar. Si eso no es hoy posible, la culpa sólo es achacable a un partido de los que asegura a sus votantes estar por tomar esa decisión.

En cambio, Zapatero ha apostado, dicen, por otro gesto, el de mostrarse conciliador y respetuoso con todas las confesiones. Lástima entonces que se haya equivocado de nuevo, porque puestos a recibir podría haber llevado a Moncloa a Tom Cruise, de visita por nuestro país hace unos días, para estrechar lazos con la Cienciología (patraña de la que Cruise ha servido de embajador en numerosas ocasiones). Me da que está más en alza, sus seguidor
es parece que tienen más pasta y, para qué engañarnos, la foto habría vestido mucho más.

¿Se lo imaginan? Habría sido la monda y seguramente nos habría salido más barato.

04 febrero 2009

París-Valencia

No sé si a ustedes les sucederá lo mismo, pero a mí, cuando voy a pasar unos días a cualquier pueblo o ciudad de un tamaño considerable, siempre me asalta la necesidad de descubrir en ellos alguna librería y alguna tienda de discos. En el caso de estas últimas la explicación es sencilla; las visito por si, por una de aquellas, tuvieran en algún rincón alguno de los discos descatalogados que busco sin remedio desde hace años o por si tuvieran alguna oferta muy especial. Sin embargo, el caso de las librerías es diferente. Las librerías son para mí una especie de baremo para medir la calidad de un pueblo. Es obvio que algunos, por su reducido tamaño no tienen el suficiente mercado para que una tenga salida, aunque me produzca bastante satisfacción descubrir que en el kiosko de alguno de estos pueblos se encuentren al menos un puñado de los superventas de la temporada. Sin embargo, cuando llego una población que supera la decena de miles de habitantes, tropezar en ella con una librería en toda regla me transmite unas sensaciones difíciles de explicar. Es como, si el hecho de contar con una librería convirtiera la localidad en un lugar mejor y más seguro. Creo que, en el fondo, sí es así.

También las busco con la mirada en las ciudades más grandes, y si me cruzo con alguna disponiendo de tiempo, siempre entro, cuanto menos, a curiosear. Por suerte para mí, vivo en una de estas ciudades, en la que todavía, pese al florecimiento de grandes superficies, sobreviven un puñado de librerías tradicionales, muchas de ellas ejerciendo una labor de difusión de la cultura magnífica. Y para mayor suerte, además de éstas (pequeño y cercano comercio que debería ser el primero en que compráramos libros siempre, y más en estos momentos en que florece la conciencia de lo que significa cada gesto), también cuenta Valencia con un grupo de librerías como por ahora no he encontrado en otro lugar. París-Valencia es su nombre, y pese a las veces que las visito, me doy cuenta ahora de que jamás les he preguntado el origen de su curiosa denominación.

Lo que las hace especiales, al margen de contar con un catálogo importante, es el espacio que le dedican al libro de ocasión. Y es que en ellas uno puede encontrar una cantidad ingente de libros nuevos que, bien porque sus editoriales han decidido cambiar el aspecto de las colecciones que los integraban, bien porque no han tenido una buena vida comercial o, sencillamente, porque han de hacer hueco a nuevos libros en los almacenes de sus editores, acaban en sus estanterías a precio de saldo. Bucear en ellos es ya el primer placer. Allí he descubierto a numerosos personajes de novela negra, accedí a clásicos a precios muy accesibles, e incluso encontré alguna primera edición de autores posteriormente consagrados. Es por eso que si paso por delante suyo con un mínimo de tiempo, siempre me detengo para ver si han recibido algo nuevo. Porque lo bueno vuela. El lunes, sin ir más lejos, tuve suerte. Allí estaban, por 3 euros, varios ejemplares de La Memoria Insumisa de Nicolás Sartorius y Javier Alfaya; y junto a ellos, por 4, otros tantos de Los años oscuros de la transición española, de Eduard Pons Prades. Ambos se vinieron conmigo (al segundo ya lo estoy devorando). Aún hoy, tres días después, me dura la satisfacción del hallazgo.

Valorando lo que les contaba al principio, quién sabe: quizás esta y el resto de magníficas librerías de la ciudad también influyan para que siga pegado a esta tierra.