30 marzo 2009

Richard Dawkins, Honoris Causa de la Universitat

Hace unas semanas el hecho de que una universidad privada valenciana de escasa entidad y trayectoria concediera su título honorífico al ex presidente del gobierno José María Aznar levantó un considerable revuelo. Lo esperpéntico del asunto quizá lo mereciera, pero poco más. Mañana en cambio, coincidiendo con la celebración del año Darwin (y, casualmente o no, con el resurgir de la caverna religiosa más integrista en nuestro país), la Universitat de Valencia investirá Doctor Honoris Causa a Richard Dawkins, "en reconocimiento a su tarea como etólogo, teórico de la evolución y divulgador de las ideas darwinistas". Dawkins, como seguro que muchos de ustedes sabrán, es además un reconocido y activo ateo, además de humanista y escéptico (lean su ficha en Wikipedia), características que predica en decenas de obras tanto en libros como en documentales, todos de reconocido prestigio internacional.

Sin duda, una enorme figura de nuestro tiempo pasará mañana por Valencia, y por lo que parece, bastante desapercibida. Espero que los medios aún enmienden el extraño silencio que ha acompañado hasta ahora su visita (sin duda, más relevante y enriquecedora -y, además, barata para nuestro bolsillo- que la de Daniel Craig en su enésima presentación europea del penoso último film de James Bond). Yo, por lo pronto, les aviso por anticipado y les dejo con el principio de uno de sus documentales; el títulado La raíz de todos los males: el virus de la fe.


Un debate ridículo (y nada casual)

A pesar de que la lógica y el paso del tiempo apuntaban a que, como tantos otros proyectos erróneos o fracasados, sería un asunto que se iría apagando en silencio para pasar al sueño del olvido, la semana pasada los gobiernos autonómico y local del Partido Popular resucitaban el proyecto de realizar una segunda Copa América en Valencia. Y con ello se reabría una confrontación política que trasladaba la atención de la ciudadanía, del crítico escenario de una crisis con especial incidencia en la Comunitat, y de un Consell salpicado de presuntos casos de corrupción, a una ridícula batalla naval (como se califica hoy en El País). No lo duden: no es casual.

Y digo ridícula porque, a pesar de lo que se alarga el debate sobre su celebración, la conveniencia o no del pago por la misma tiene fácil solución. Nadie pone en duda que la celebración de nuevas regatas, si van a traer a tres o cuatro gatos más a la ciudad (que fueron los que vinieron por ella la última vez, aunque el PP manipule a su antojo tanto las cifras de visitantes, como las de empleados y beneficios que generó el sarao), sea buena. Lo que se pone en duda es que, para que vengan esos tres o cuatro gatos, haya que pagar veinte millones de euros sólo para empezar. ¿Es ése o no un precio justo por las regatas? Atendiendo a que el objetivo de la celebración de la Copa América es aumentar el número de visitantes a la ciudad, si en la misma materia turística al Consell le pareció excesivo acceder al pago de 4 millones de euros anuales durante tres años a Ryanair (12 en total) para que mantuviera su base en el aeropuerto de Manises -lo que sin duda ha contribuido al desplome de tráfico de visitantes en el aeródromo valenciano (disminuyó cerca del doble que la media estatal)-; ¿qué le debería paracer al Consell y a los ciudadanos, por pura lógica, emplear 20 millones de euros (casi el doble de lo que exige la compañía irlandesa para traer durante tres años a centenares de miles de viejaeros a la ciudad) en un carrera de veleros de unos días de duración cuyo poder de generar visitantes está más que en entredicho y es, a todas luces, infinitamente inferior a la aerolínea de bajo coste?

Ahí, en el plano de su rentabilidad turística es donde hay que debatir la conveniencia o no de la celebración de las regatas y una posterior edición de la America's Cup, y no en si el gobierno apoya o no a los valencianos o similares, un debate populachero y falaz con ánimo de despertar los más bajos instintos del electorado más irreflexivo (y que, digámoslo claro) descalifica a sus autores. No obstante todo el asunto aporta una cuestión aparte, resultado de una regla de tres anexa a la anterior. Y es que si para el Consell de Camps, Michael O'Leary, el presidente de la compañía Ryannair, exigir los 4 millones de euros para seguir en Valencia lo convierte en una especie de chantajista (lo cuál no pongo en duda); ¿cómo es posible que Ernesto Bertarelli, el hombre que se embolsó 90 millones por traer la America's Cup a Valencia y ahora pide 20 por pasear unos barquitos siga teniendo tan buenas relaciones con el Consell? Está visto que Francisco Camps tiene un modo muy particular de elegir a sus amigos. Uno que, por ahora, sólo él conoce.

PD: Contrastando datos para la elaboración de este texto me encontrado con este artículo que sorprendentemente parece que publicó la edición valenciana de ABC a finales del pasado año y que, a día de hoy, resulta bastante interesante: Bertarelli vende una burra coja.

¿Lo peor que no nos ha pasado?

No quisiera deprimirles, pero la economía valenciana fue la que tuvo el peor comportamiento de España en 2008; el tráfico de compañías de bajo coste en Manises se desplomó un 51%; la producción de Ford Almussafes cayó un 58% hasta febrero; AVA cifra en 239 millones de euros las pérdidas en la citricultura; el turismo baja en Valencia el doble que en España; la deuda... ¿Y Camps?, ¿qué hace Camps? Está indignado. Silenciosamente indignado. Después de casi morir de éxito, ¿será este hombre lo peor que no nos ha pasado?
Martín Pacheco, en su columna semanal de los lunes en Levante-EMV, que incluye hoy una observación excelente sobre el elevado fracaso escolar valenciano con la ironía habitual de su autor.

28 marzo 2009

La solución a la crisis periodística

"Una solución a la crisis publicitaria sería no publicar las declaraciones (de los políticos), sino cobrarlas como anuncios."
Ramón Lobo, proponiendo la mejor medida que he escuchado hasta la fecha para acabar con las dos crisis del periodismo, la económica y la de contenidos. El resto de su entrada Políticos, periodistas y revistas del corazón -y su blog en general- merece ser leído.

27 marzo 2009

Una entrevista sin interés

Ayer, superadas ligeramente las diez de la noche, una persona cuya opinión y criterio me son de la máxima confianza, me llamaba por teléfono para preguntarme si había escuchado en la radio la entrevista de unos minutos que Àngels Barceló había realizado al reportero gráfico Gervasio Sánchez, con motivo del premio Rey de España de Periodismo que había recibido ayer mismo de manos del monarca. "No", le dije, a lo que me respondió (más o menos): "pues no sabes lo que te has perdido, porque ha aprovechado los micrófonos para arremeter contra la hipocresía que suponía tanto reconocimiento oficial a su trabajo en el reportaje/proyecto Vidas minadas, mientras al tiempo las instituciones españolas y el gobierno no hacen nada para acabar con el problema que denunciaba ni para defender los derechos humanos, señalando los casos de varios periodistas que están siendo maltratados por países "amigos". Además ha puesto en la picota a no se qué embajador nombrado por el gobierno y que era todo un personaje. Y ha acabado diciendo que celebraba ese premio y el resto que le dieran porque le brindaban la oportunidad de decir todo eso y que la gente se enterara. Ha sido espectacular." Por desgracia, mi interlocutora no recordaba ningún nombre con absoluta certeza, pero le dije que no se preocupara, porque la Ser cuenta con una web en la que cuelga casi todos sus contenidos. Sin embargo, en cuanto empezaron a poner los del programa del día, no aparecía la entrevista a Gervasio, ni se incorporó en la web a lo largo de la jornada de hoy. Hace un rato llamé a la redacción del programa para preguntarles por la entrevista, por si la iban a colgar o había algún motivo para que no estuviera. "No", me dijo un redactor, "los compañeros deben haber valorado que había contenidos más interesantes que esa entrevista". Permítanme que lo dude, y que comparta con ustedes mi duda.

PD: Si quieren saber más del trabajo y la visión de Gervasio Sánchez, pueden leer su blog para Heraldo de Aragón, Los desastres de la guerra.

Los trajes son lo de menos

La fiesta hace tiempo que terminó. Conviniendo -que es mucho convenir- que durante los últimos años los valencianos lo hemos pasado en grande entre regatas, rezos, carreritas y saraos de medio pelo, mientras nuestra economía se entregaba a un idilio con el negocio del ladrillo; y que nadie -es otro decir- se esperaba que después fueran a venir tan mal dadas; hasta podríamos aceptar que el hecho de que la Comunitat Valenciana haya pasado de ser la "locomotora de España" al furgón de cola de toda Europa (si asumimos, como afirma el popular Rajoy, que España es el que peor lo lleva del viejo continente, ser la comunidad que peor lo lleva económicamente en la piel de toro -como se ha constatado esta semana- ubica a la valenciana en el culo de la Unión Europea) no ha sido más que un accidente. Eso sí, que asumida la catástrofe como "accidental" e imprevista, nuestros gobernantes insitan en las mismas fórmulas que lo propiciaron para enderezar la situación, uno no sabe si los convierte en temerarios, incapaces o directamente en sinvergüenzas.

Esta semana, coincidiendo como les decía, con el anuncio de que la Comunitat era "el vagón de cola del crecimiento económico español" (el entrecomillado es porque lo cito del diario Las Provincias, por si les quedaba alguna duda), Francisco Camps aún tuvo la valentía de aprovechar un acto para anunciar que la construcción seguía siendo para él el motor de "la economía, la generación de empleo y el bienestar"; y todo tan sólo unas horas antes de anunciar, junto a su secuaz Rita Barberá, que estaba dispuesto a entregar 20 millones de euros de dinero público al millonario suizo Ernesto Bertarelli para que celebre unas nuevas regatas -ni siquiera bajo el paraguas del fiasco de la Copa América- este verano en Valencia (un dispendio absurdo en el que el gobierno central, haciendo uso de la sensatez, se ha mostrado contrario a participar). Viendo como esta gente lleva el timón de la sociedad valenciana (que arrastra a su vez para abajo al resto de España), ¿creen que deberíamos preocuparnos tanto de si este señor y su número dos se han pagado los trajes? Eso, como mucho, sería la punta del iceberg.

26 marzo 2009

Inmadura y amordazada

Con un "ustedes, después de invadir Irak en contra de la resolución de las Naciones Unidas, no tienen autoridad moral para valorar nuestro anuncio de retirada de tropas de Kosovo" zanjaba el presidente Rodríguez Zapatero ayer en el Senado el debate que los miembros del Partido Popular le plantearon en la cámara. El argumento era aplastante: quien se comporta de un modo no está moralmente autorizado para decir a los demás que se comporten de otro. Tan aplastante como el que el gobierno autonómico valenciano esgrime cuando el PSPV le exige que depure responsabilidades entre sus diputados implicados en casos de corrupción: tampoco son quién para exigir nada a los populares mientras el número dos de los socialistas valencianos no sea destituido por utilizar fondos públicos del ayuntamiento donde gobierna para asuntos de su partido (por mucho que después los hubiera devuelto, para algo están los bancos). Son sólo dos casos de decenas similares, que la ciudadanía contempla a diario y que transmiten una sensación de democracia amordazada, de una democracia que ha encontrado unos límites muy cómodos en el "y tú más" que le proporcionan un margen muy estrecho de maniobra para lograr avances. Malo.

Sin embargo, esa actitud cómoda adoptada por algunos grupos políticos y que entorpece y envilece la política española, devaluándola de cara al electorado, no es sólo culpa de los políticos. Coincidiendo con el juicio por las investigaciones incorrectas de las víctimas del Yakolev-42, ha vuelto a destacar en la prensa -por su silencio y por haber escapado inexplicablemente de comparecer ante el tribunal (ese es otro tema que habría que analizar en profundidad)- la figura de Federico Trillo, un político que fue ministro durante varios episodios sumamente oscuros de la historia de España en lo que respectaba a sus funciones, y que pese a ello todavía se pasea por el Congreso de los Diputados valorando la actuación del gobierno (lo que propicia a su vez el mencionado "y tú más"). Sin embargo, que este personaje -impresentable a la luz de lo sucedido en este caso en particular, digan los tribunales lo que digan- sea todavía un representante público, no es culpa de su partido, que es libre de presentar una escoba de candidata al Parlamento, sino de los centenares de miles de ciudadanos (en este caso en particular, alicantinos) que votaron la lista en la que se presentó. Un síntoma de inmadurez democrática por parte de la población española no achacable en exclusiva a la clase política. Eso sí, es innegable que a buena parte de ésta le favorece esa inmadurez, y la fomenta. Es más, hasta se muestra ofendida y sale a "defender a la población" cuando alguien pone de manifiesto la evidente inmadurez del electorado y la democracia españolas. Y así, como salta a la vista, nos va.

24 marzo 2009

Ejemplos

Hasta hace cuatro días usted, como yo, no conocía a Jade Goody, pero hoy seguro que al menos podría contarme que era una impresentable petarda inglesa, muy popular por haber salido en varias ediciones de la versión británica de Gran Hermano -en las que llegó a provocar un conflicto diplomático a su país con la India por su actitud racista (esto quizás sí les sonara)- y que acaba de fallecer a causa de un cáncer. Y me lo contaría porque durante los últimos días, los medios españoles nos están bombardeando con la noticia de que esta persona vendió durante los últimos años toda su vida a los medios sensacionalistas, incluida su paulatina degeneración debida al cáncer; asunto que -se nos insiste- ha dividido a la sociedad británica porque, pese a ser una impresentable, su muerte y su comercialización "servirá para concienciar a muchas mujeres británicas de la importancia de un diagnostico precoz para evitar los posibles males del cáncer de útero". Les cuento todo este rollo, se lo prometo, sin recurrir a consulta alguna, tal ha sido la matraca que nos han dado estos días con la tal Goody (mentira, cómo se escribe su nombre es lo único que he comprobado).

Todo esta avalancha informativa se produce mientras dedicó mis momentos de ocio a leer El factor humano, un hasta ahora entretenido reportaje novelado escrito por John Carlin sobre la vida de un personaje tan trascendental como Nelson Mandela, de reciente publicación. Y no hay momento que deje el libro de lado en estas últimas horas en que no me acuerde de la falacia que argumentan los medios nacionales para justificar su bombardeo con el asunto. "Se ha convertido en un ejemplo" nos dicen por el rocambolesco hecho de haber muerto y ser una despreciable famosa vendedora de exclusivas. ¿Pero de cuántos ejemplos verdaderamente magníficos no nos hablan a diario? ¿No mejoraría nuestra sociedad si los informativos dedicaran el mismo entusiasmo empleado para hablar de la Nuria Bermúdez británica para recomendar la lectura del nuevo libro sobre Mandela? ¿Aprovecharon -por poner un caso- la reciente absolución de los únicos imputados por el asesino de la periodista rusa Anna Politkovskaya para machacar a la sociedad con el enorme ejemplo de humanidad y lucha por los derechos humanos que dejó como testimonio la periodista tanto en su vida como en su obra? Obviamente no. Quizás porque el de Politkovskaya era otro tipo de ejemplo. Y de periodismo.

23 marzo 2009

Ni oposición ni alternativa

Una de las cuestiones acerca de la política autóctona que, por lo que percibo de mis experiencias personales y de la atención a la prensa nacional, se hacen muchos compatriotas, es cómo es posible que los valencianos reaccionen con tanta tibieza -o directamente no reaccionen- ante determinadas actitudes turbias, cuando no directamente corruptas, de sus gobernantes. En todo el país se hace escarnio desde hace años de un personaje como Carlos Fabra, que no hay día que no ofrezca un nuevo comportamiento vergonzante -el último, reivindicar a Franco-, y desde hace semanas es el mismo president de la Generalitat el que arrastra la dignidad de la Comunitat por el lodo evitando aclarar si es cierto o no que recibió regalos de una trama empresarial presuntamente corrupta a la que ha favorecido desde hace años por su gobierno. Sin embargo, ese mismo país observa estupefacto cómo los ciudadanos no castigan a estos gobernantes en las urnas ni les reprenden masivamente en los actos públicos.

"Es el meninfotisme valenciano" dicen muchos, encontrando en esta versión autóctona del pasotismo la excusa perfecta para justificar el asunto de modo antropológico. Sin embargo, aunque en parte sea cierto (aquí, como en todos lados, hay una ingente cantidad de personal a la que la actualidad le importa un bledo y vota a un partido y no a otro como el que simpatiza por un equipo de fútbol) hay otros importantes factores -además de éste y el ya conocido tinglado propagandístico organizado por el poder local- para explicar el inmovilismo del mapa electoral. Y el más importante se encuentra en el lado opuesto del hemiciclo valenciano, en el que se sienta, al margen de las propuestas con menor representación parlamentaria (cuya existencia y devenir tiene sus propias peculiaridades), un Partido Socialista en el que recae el peso de ofrecer la principal alternativa de gobierno.

Tras la debacle electoral de las últimas autonómicas -y un caso de corruptela que apuntaba a su antiguo líder que guarda tintes muy similares a los de Camps- el PSPV se vio forzado a cambiar de cúpula, y en su último congreso, el elegido para liderar el nuevo rumbo de la delegación valenciana -por los pelos y con un fuerte apoyo desde Madrid- fue el alcalde de Alaquàs Jorge Alarte. Desde entonces, y han pasado seis meses, el electorado valenciano sigue viéndoselas canutas para descubrir la propuesta alternativa que ofrece el líder socialista, aunque en cambio sí ha visto cómo de su argumentario desaparecía todo rastro de crítica a las nocivas políticas populares en aspectos tan significativos como el urbanismo salvaje o el despilfarro en grandes eventos (precisamente en el momento en que más evidente se hace el fracaso de los mismos). Dicen que es la política afirmativa, frente a la "política del no" que antes practicaban, pero lo que bien parece es que los socialistas estén poniendo buena cara mientras esperan que la fruta caiga madura por su propio peso.

Y si es ese su plan andan bastante apañandos. El ejemplo más cercano de que así no funcionan las cosas no lo tienen muy lejos. Hace poco más de cuatro años, se producía un cambio de gobierno en Galicia cuando socialistas y nacionalistas gallegos conseguían por los pelos, superar en escaños a un Partido Popular -como aquí- prácticamente hegemónico. Para conseguirlo no sólo Galicia había tenido que verse hundida en lo más profundo del lodazal y del chapapote, sino que también PSdeG y BNG habían tenido que ofrecer una alternativa ilusionante a más de media comunidad. A la segunda oportunidad lo consiguieron. No obstante, cuando gobernando se vio que no ofrecían la alternativa real que demandaban los que le dieron la victoria. no gozaron de una reelección. Frente a aquel ejemplo, nos encontramos a una Comunitat ya en su propio lodazal, pero en cambio el PSPV no ofrece por ahora alternativa ni ilusión, mientras sí se suma a las corruptelas con el mismísimo número dos del partido. Teniendo esto en cuenta, buscar la culpabilidad del inmovilismo exclusivamente en el carácter de los valencianos sería una frivolidad, además de un insulto. A ver si espabilan y se ponen manos a la obra. Pueden empezar por limpiar su casa.

21 marzo 2009

Ayer por la tarde servidor fue a cumplir el ritual de ver en pantalla grande el último film de Clint Eastwood. Dicho esto, y teniendo en cuenta que el fin de semana es largo y a muchos puede que en algún momento no se les ocurra un buen plan, les propongo que -si todavía no la han visto- se dirijan videoclub y alquilen Camino. Las críticas que señalaban la película como muy amarga o dura, además de imprecisas, creo que distanciaron al público de las salas y no hacen justicia al enorme film de Javier Fesser (de lo mejor que un servidor ha visto en los últimos meses), cuya visión no puede ser más indicada en unos días como los que vivimos. Ya me entienden. ¿La de Eastwood? Bueno, bien.

20 marzo 2009

Fallas

Con la interrupción abrupta de la octava reproducción consecutiva del pasodoble Suspiros de España (aún me pregunto el por qué de la elección), que escupían a un volumen atronador los altavoces instalados por el casal fallero de mi calle, concluyeron para mí, aproximadamente a las 2 de la madrugada, las Fallas 2009. Unas fiestas autóctonas que nos brindaron a todos los valencianos -como ya comentó un colega hace unos días- la oportunidad de disfrutar de un centro urbano sin coches por el que poder pasear con relativa libertad. Sólo por experimentar cómo sería la ciudad sin automóviles y con el transporte público funcionando durante tres jornadas las 24 horas del día, vale la pena el resto de sacrificios.

No diré que las Fallas ya no son lo que eran, porque desde que tengo conocimiento vienen siendo más o menos lo mismo, pero lo que sí les diré, y creo que es justo que se sepa, es que lo del espíritu crítico de esta fiesta es una falacia como la copa de un pino. Todos los años, y este 2009 regado de crisis y corruptelas no fue la excepción, sale uno a la calle atento a ver alguna crítica, y lo que encuentra por doquier son "monumentos" de molde (hechos con figuras que se repiten centenares de veces), chistes chabacanos y malos, y poca, pero muy poca crítica, de la cual, prácticamente ninguna a la actualidad local*. No se encuentra en las grandes comisiones**, lógicamente porque las integra la flor y nata de la ciudad, que no va a cargar contra sí misma; y tampoco en las pequeñas, que en la mayoría de los casos viven de espaldas al monumento, excusa para montar el casal en medio de la calle y ser, durante un par de semanas, los amos de la misma.

Ese afán por tomar la calle sería el aspecto más revolucionario de las Fallas, si no se hubiera sacrificado a cambio todo espíritu crítico y no fuera al mismo tiempo, una escapatoria vacua que se tradujera en el mayor pasotismo ciudadano los restantes 350 días del año (además de tratarse, en no pocos casos, de un afán que algunos profesan en contra de otros vecinos). Si al retrato se le suma la estampa de miles de falleros circulando por la ciudad durante horas para ofrecer sus ramos a la patrona católica de la ciudad (acto religioso que dura dos días), para acabar, apenas dos minutos después y sin la más mínima recriminación por parte de su colegas, orinando en las calles adyacentes a la plaza en que han realizado la Ofrenda, me reconocerán que el conjunto no puede quedar más distante de la leyenda. No obstante, si uno se sobreponía al olor a orín y esquivaba sus correspondientes charcos, siempre podía encontrarse con excepciones como la de la Plaza del Ángel; dispuestas, con su falla original (que ilustra este post) y crítica a la realidad que le rodea, a demostrar que la leyenda puede ser cierta. A ella, y a otras muchas pocas fallas que hay como ella por la ciudad, volveremos paseando el año que viene, para reconciliarnos con una fiesta que es posible, aunque en su mayoría no lo sea.

*Todo ello, cabe señalar, escrito sin ningún respeto a la lengua valenciana, con el beneplácito de la Junta Central Fallera. Una situación similar traducida al castellano -con carteles plagados de faltas de ortografía y ningún respeto a la gramática- produciría bochorno en cualquier lado. Aquí, para muchas comisiones, que sus carteles estén escritos como les sale de sus partes, es motivo de orgullo. Básicamente, argumentarían, "porque no es catalán". Claro, ni valenciano.

**Siempre hay alguna excepción. La más cercana la encontré este año en Na Jordana, y quedó fuera del palmarés. Se ve que la tan cacareada crítica no se valora por la Junta Central Fallera.

Falla 2009 de la plaza del Ángel, con precioso sobrino en primer término.

17 marzo 2009

Ajustar los salarios. ¿Y por qué no?

Andaba ayer el último Premio Nobel de economía, Paul Krugman, por España, y manifestó de nuevo sus previsiones sobre el futuro inmediato de la situación financiera occidental (decir "mundial" es ofender a los pobres que también lo eran cuando aquí vivíamos muy por encima de nuestras posibilidades también sin pensar en ellos); un futuro que veía muy negro para occidente en general y aún peor para España (por su modelo económico escasamente competitivo) en particular. Nada que objetar. No obstante, el Nobel ofreció entre las recetas para propiciar una mayor competitividad al sector productivo español y una más próxima salida de la crisis la consabida rebaja de los salarios, lo que inmediatamente se tradujo en la habitual reacción de protesta. ¿Pero por qué?

La explicación es sencilla: el ciudadano medio español cree que siempre tiene las de perder. ¿Que se van a subir los impuestos? Seguro que serán los que le afecten. ¿Que se van a rebajar los salarios? Seguro que serán los de los trabajadores rasos o de los puestos inferiores. Y razón para creer en ello no les falta. No hay español vivo que haya experimentado algo distinto tanto en la dictadura, como en los distintos gobiernos de la democracia, ya fueran de derechas o de menos derechas. Pero no necesariamente ha de ser así. ¿Por qué no se regulan por ley los salarios? En España se produciría una importante rebaja salarial simplemente con que se prohibiera que el sueldo máximo del empleado en una empresa (pluses, extras y dietas incluidas) multiplicara por seis el sueldo que cobrara el empleado más bajo. Y quien dice seis, dice cuatro o dice ocho. ¿No es obsceno que con el sueldo de algún directivo se puedan pagar a cientos de empleados que trabajan en sus mismas empresas? ¿Merece un directivo cuya empresa genera empleos de 750 euros al mes cobrar más de 4.500? ¿Son 4.500 euros al mes pocos si es un alto cargo el que los cobra?

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero estaba delante de Krugman cuando propuso la rebaja de salarios y, sabedor de lo que supondría pasar esta apreciación por alto sin apuntar nada, cuando le tocó su turno, soltó las consabidas frases sobre la protección a los más débiles. No se le ocurrió que, como socialista -es lo que dicen-, puede permitirse pedir más a los más poderosos. Creo que a sus votantes les parececería muy bien, pero lamentablemente, sigue sin suceder.

Foto: EFE

16 marzo 2009

¿Y ellos?

¿Pero este hombre paga algo?

  • Por primera vez en la última década -al menos- algo relacionado con Valencia abría sin discusión todos los informativos del país. Lo que no consiguió ni la Fórmula 1 urbana, ni la Copa América ("la fórmula 1 del mar" la llamaban para convencer a los más bobos, ¿recuerdan?), ni la inauguración de ningún cachivache de Calatrava, lo logró una magnífica exclusiva de El País con el sastre de los ya famosos trajes de Camps, en la que éste cuenta la versión que ha transmitido a los responsables de la investigación acerca de cómo elaboró los trajes para el presidente valenciano, y el modo en que la empresa del líder de la presunta trama corrupta -beneficiada de numerosas concesiones y contrataciones con la Generalitat Valenciana- los abonaba. La estampa de conjunto que muestra la información es tremenda, y es normal que Francisco Camps, ante un relato que le retrata como un despreciable y presuntuoso político más interesado de su imagen personal que de servir a sus ciudadanos (además de como un tipo capaz de vender a su pueblo por cuatro trapitos), tenga la intención de llevar a juicio al sastre -con el que no niega haber mantenido tan cercana relación- para defender su honor. Lo que llama la atención en cambio es que ya se haya anunciado que será el Consell el que presente las acciones legales y no el propio Camps, cuando la afrenta -de ser falsa- sería en todo caso contra él y no contra la Comunitat. De ser así, lo que sucedería es que el líder autonómico del PP no pagaría las costas de llevar al sastre ante los tribunales, sino que las pagaríamos todos los valencianos. Y uno, llegado a estas alturas, ya no sabe si decir "de nuevo".
  • A todo ello suma Ignacio Escolar, hoy en su blog, una duda que no cabe pasar por alto. Dice así:

    "Me queda una duda: ¿qué tipo de habitación usa Camps en sus visitas al Ritz? ¿La modesta classic, a 572 euros la noche? ¿La más espaciosa lujo, a sólo 690? ¿No se merece un presidente una suite presidencial, una ganga por sólo 3.852 euros? ¿O, ya puestos, no es digna tan buena percha de la suite real, un capricho de sólo 5.350 euros por noche?

    Me queda la duda de que habitación se gasta Camps cada vez que visita Madrid, pero quién paga la factura lo tengo clarísimo: los valencianos."
  • Sobre la realidad valenciana que persiste tras este suceso, escribe hoy José Ramón Giner una estupenda columna en El País -cuya lectura íntegra les recomiendo-, de la que les extraigo un fragmento:

    "Las formas de manejarse Eduardo Zaplana y Francisco Camps no han sido tan distintas como en algún momento se ha podido pensar. El talante tan opuesto de ambos pudo causar esa impresión, pero su objetivo era el mismo: la promoción personal. ¿Qué diferencia efectiva hay entre una manera de gobernar que produce Terra Mítica y los grandes eventos que organiza Francisco Camps? Cuando contemplamos ambas trayectorias, ¿no tenemos la sensación de que esos años -años de una extraordinaria prosperidad económica- han sido un tiempo perdido para la Comunidad Valenciana? ¿Qué queda hoy de aquella retórica con la que pretendían convencernos de que éramos la envidia del resto de Europa? Las largas colas que se producen estos días frente a la Casa de la Caridad son la respuesta a esa oratoria vacía."

14 marzo 2009

Bloguers i amics

Fa unes setmanes decidirem finalment tirar-ho endavant. Alguns ens havíem conegut al llarg dels darrers mesos i havíem gaudit personalment de la mateixa afinitat que sentíem al llegir-nos, pel que varem pensar que fer una quedada oberta ens donaria la oportunitat, a nosaltres i a més bloguers, de conèixer a altres col·legues. Així que ho convocarem i anit, finalment, va ser la trobada. No fórem molts, és més, es podria dir que anàrem pocs, però crec que no m'equivoque si dic que ho passarem veritablement bé. Alicia e Isaac ens reberen a les nou de la nit i ens tractaren de meravella al fantàstic El Dorado -quins preus, amics- on s'ajuntarem (amb les baixes per malaltia d'Alejandro Moledo i Julio Gómez) Alfred Manfredi, Andrés Verdeguer, Àngel Perez, Aurora Mora, Javier Alfonso, Javier Ibañez, Luis Sergi Pitarch i servidor, als que sens va sumar finalment per a fer l'encontre encara més especial, el nostre admirat music, escriptor, bloguer i gran amic, Xavi Sarrià. A soles els contaré que, a banda de ficar-nos cares, riguérem i xarrarem molt al voltant de blogs, actualitat, política, la crisi i la vida en general. A les tres de la matinada tancaven la persiana del Dorado a l'esquena dels quatre darrers supervivents, un del quals -servidor- se n'anava a casa acompanyat amés d'un llibre de Chester Himes alliberat al pub. Però, tant els que se'n anàrem abans com els que ens retirarem després, crec que tots teníem una cosa clara, no passarà massa temps fins que repetim l'experiència. Quan arribe el moment, descuiden que tornarem a avisar per si algú vol vindre.

PD: Vull agrair el ressò que s'han fet de la quedada a Des de Llíria cap a Itaca, Vent d Cabylia i Delenda est Carthago, i al temps demanar disculpes per no haver trobat la manera de fer-ho arribar a més gent. Tractarem de millorar-ho per a la propera ocasió.

13 marzo 2009

Nociva y falsa equidistancia

Durante los últimos días los lectores, oyentes y espectadores de determinados medios de comunicación hemos podido asistir a un nuevo ejemplo de mala praxis periodística por parte de muchos colegas de la prensa nacional (o madrileña, pues es la misma) a costa de la trama valenciana del Caso Gürtel, tras conocerse que ésta podría alcanzar a Francisco Camps. Y no me refiero al sarao que le montó ABC el otro día en Madrid, y que no es más que la versión fina del típico aplauso popular que solemos ver en los pueblos salpicados de corrupción, y que destinan los amigos del presunto malhechor a éste cuando se lo lleva la policía de camino a los juzgados (qué menos se podría esperar de un periódico que subsiste en la Comunitat exclusivamente a costa de la subvención de un Consell al que sirve de vocero).

No, me refiero a la vergonzosa actuación de muchos periodistas supuestamente progresistas que, tras pasarse el día azuzando a los populares madrileños o de ámbito nacional -no se sabe si por convicción o porque les va en el sueldo-, llegado el momento y con el fin de aparentar cierta equidistancia, se dedican a mostrar condescendencia y arrojar dudas sobre los escándalos valencianos. ¿Cuántas veces han escuchado en los últimos días a periodistas de esta ralea afirmar que "en cambio lo de Camps me cuesta de creer", o que el valenciano "es un político recto"? Podría decirse que realmente piensan así, pero sólo hay que remitirse a los antecedentes para ver que para ellos hablar bien de los líderes populares valencianos es sólo un modo de mostrar una falsa pluralidad. Para ellos Eduardo Zaplana -ya salpicado por escándalos como el de Terra Mítica que aún colean- era un "excelente gestor" mientras se mantuvo al frente de la Generalitat; al igual que Esteban González Pons, un moderado y hábil interloctor, mientras tuvo los pies fuera de la meseta. No obstante, en cuanto pisan estos la capital de España, cambia la predisposición de los periodistas.

"Es que ignoran la realidad valenciana" dirán, y en parte no les falta razón (la valenciana, la riojana, la extremeña...), pero también es por desidia. Y es que independientemente de que Francisco Camps se haya pagado o no su carísima indumentaria, un señor que está al frente de la comunidad autónoma bajo cuya responsabilidad se produce el mayor accidente de metro de la historia, y no se reúne con los familiares de las víctimas para no aparecer junto a ellos en una foto; un hombre así, digo, no es buena persona. Un presidente autonómico que mantiene en su cargo a un consejero, tras descubrirse que éste ha ofrecido en menos de nueve años alrededor de 200 adjudicaciones públicas a la empresa de un amigo -por muy legales que sean, que está por ver-, no es un político recto (el responsable del metro mortal nunca dimitió ni fue destituido y en cambio se le premió con otra consellería). Por lo mismo o por menos -y fíjense lo que les digo porque a algunos les parecerá mentira acostumbrados a escucharles- a Esperanza Aguirre la ponen a diario a los pies de los caballos (y no les niego que tenga lo suyo).

Pero para ellos parece que la realidad empieza y termina en "el foro", y ahí se desarrolla la partida que han de ganar, y la ética y los principios son argumentos que emplean hoy y depende de con quién para armar su rollo del día que mantenga vivo el debate partidista entre los suyos y los otros. Por lo visto no son -o no quieren ser- conscientes del daño que hacen. A la profesión y a la democracia.

P.S.: En el texto sólo he citado dos ejemplos del funcionamiento ético y político de Francisco Camps durante su mandato, pero los hay a montones. Uno de los mayores ejemplos del diferente rasero con que se valora la situación valenciana es la escasa relevancia que se da a escala nacional al empleo de Radio Televisión Valenciana como arma propagandística del PP, mientras que de todos es conocida la manipulación de Telemadrid. No obstante, atendiendo a casos como los que refleja a diario Julià Álvaro en su blog -éste el último y no menos vergonzoso-, el asunto no debería tener un trato menor. Ese es el modelo de televisión pública de Francisco Camps. ¿Le convierte eso también en un político fuera de toda duda?

12 marzo 2009

Si el PP recibiera su propia medicina...

“El Presidente de la Generalitat, Francisco Camps se ha situado hoy en el ojo del huracán al no poder demostrar que pago de su bolsillo los trajes que, según el auto del juez Garzón, le regaló la empresa “Orange Market”, a cambio de contratos con diferentes administraciones públicas. Camps recibió en ropa de lujo más de 12.000 euros, mientras “Orange Market” conseguía decenas de miles de euros de dinero público.”
Así imagina Julià Álvaro que podría ser el speech que haría un presentador de Noticies 9 sobre el Caso Gürtel si en Canal 9 aplicaran a los casos de presunta corrupción en las filas del PP la misma "medicina" que dispensan a los que incumben PSOE . Pueden seguir leyendo el resto de la noticia imaginada -que el propia Álvaro considera "inaceptable"- en su entrada Si el PP recibiera su propia medicina, Canal 9 fulminaría a Camps.

11 marzo 2009

Esteban Beltrán: "No debemos acostumbrarnos a que los gobiernos no muestren principios"

En sus veinticinco años de lucha por los Derechos Humanos -los diez últimos al frente de la sección española de Amnistía Internacional- Esteban Beltrán debe haber visto mucho. Seguramente ése sea el motivo de que, después de tanto esfuerzo aún haya buscado un tiempo para, a titulo personal, resumir buena parte de lo que no puede decir desde su cargo en una de las oenegés más destacadas en la lucha a favor de estos principios universales. El resultado salió hace pocas semanas a la venta bajo el título Derechos torcidos. Tópicos, medias verdades y mentiras sobre pobres, política y Derechos Humanos (Debate '09), y supone una obra de lectura imprescindible para entender por qué determinadas cosas funcionan de un modo erróneo en nuestra sociedad (a pesar de que, según se nos da a entender, no se para de combatir para evitarlo), y barajar algunas de las soluciones que su autor propone para enmendarlo. Aprovechando su visita a Valencia para presentarlo, tuve hoy la suerte de poder entrevistarle, y lo que sigue es, prácticamente en su integridad, la transcripción de ese encuentro.

El motivo que propicia esta entrevista es el lanzamiento de su libro Derechos torcidos, aunque usted no es conocido como escritor. ¿Qué le impulsó a realizarlo?
Yo diría que fue una mezcla de rabia y rigurosidad. Seguramente su gestación responda también a mi necesidad de mostrar mi no conformidad con ciertas cosas. Si hay algo que he podido comprobar en los últimos veinticinco años es que no es cierto eso de que las cosas no pueden cambiarse. Ése sería el decimotercer tópico, pues sí se pueden cambiar, pero para ello primero deben enfocarse bien los problemas, pelear por ellos, y no temer ponerlos sobre la mesa, hasta si chocan contra las cosas más sagradas. Además creo haber contado con la ventaja de no ser un escritor habitual. El libro no está hecho por un entomólogo, sino por alguien que ha visto en directo aquello de lo que habla.

Ha comentado que el tópico de que las cosas no pueden cambiar sería el trece porque su libro recoge los que califica como otros doce “tópicos, medias verdades y mentiras” sobre los Derechos Humanos. Y repasando la lista, uno a la primera conclusión que llega es que son tópicos muy extendidos. ¿A qué cree que se debe su penetración social?
Se debe a una mezcla de factores. Por un lado están las que yo llamo “ideas muelle”, que no son sino ideas que la sociedad cree que necesita para asentarse sobre ellas. Una de estas podría ser la de que los políticos deben hacer siempre lo que les pide la gente. Otras tienen un carácter histórico, como en el caso español, la de que la Transición española fue modélica y modelo. También hay otras que se asumen por novedad, como la de que las ONG son todas fantásticas. Todas estas ideas son confortables para la sociedad, pero no sólo se asumen por su comodidad sino porque los poderes y los gobiernos de turno insisten en lanzarlas. Ellos emiten ideas muy poderosas y estas acaban calando, aunque no siempre de un modo negativo. En el capítulo Los asesinos deben morir vemos que la gente ya no opina de ese modo, o no al menos la mayoría. ¿Y por qué? Porque ni uno solo de los gobiernos europeos considera que la pena de muerte sea correcta.

Fueron los gobiernos los que hicieron cambiar de parecer a los ciudadanos...
Correcto. Pero en cambio también nos encontramos con ejemplos contrarios, como el de la Transición, en la que toda la clase política se puso de acuerdo para decir que fue un modelo. No obstante yo mantengo que no fue así porque dejó en la indefensión a miles de familias y además, porque la realidad nos demuestra que ese dejar en la impunidad a los criminales no ha servido de modelo para ninguna otra situación similar. Retornando al por qué del éxito de los tópicos se debería a la mezcla de “ideas muelle” y “falsas ideas con apariencia democrática", que son impulsadas a lo largo del tiempo y la historia por las élites gobernantes. De ese modo, aunque la gente tenga más información que nunca, también pueda recibir más información interesada de aquellos que la generan, por lo que estos tópicos acaban arraigando. El libro no sería más que mi modesto ejercicio de pedir a la gente, a las élites, a los gobernantes y a las oenegés, que piensen otra vez las cosas. En realidad el libro se podría haber llamado Piénselo otra vez.

"Los problemas sólo pueden resolverse poniéndolos encima de la mesa. En el caso de la tortura hay que asumir que existe. Una vez que eso se asume se podrá empezar a resolver"

En Derechos torcidos no evita los temas espinosos que deberían generar una gran polémica. Sin embargo, cuando cayeron en mis manos las primeras entrevistas que le realizaron, no me sorprendió ver como estos temas se pasaban por alto. ¿Le sorprendió a usted?
(Sonríe y hace una pausa) Yo creo que esto se debe a que hay temas que resulta difícil tocar, como los de la Transición, la oenegés o la Responsabilidad Social Corporativa; y otros que los medios de comunicación los enfocan desde el punto de vista de la actualidad, como la inmigración. Otros los tocan los medios más valientes, como el de la tortura, que está generando debate, lo cuál me gusta; y otros, como el de la pobreza, de la que digo que como la esclavitud debería ser abolida por ley, que los medios tocan porque piensan que nunca va a ocurrir. Les parece una idea exótica (ríe).

Ese silencio de determinados temas me ha recordado al que los medios autóctonos ofrecen cuando cada año hacen referencia a los informes anuales de Amnistía Internacional, en los que omiten la parte referida a España.
Correcto.

¿Hay que tolerar que suceda eso? ¿Hacer la vista gorda a ese silencio para poder seguir funcionando?
No, los problemas sólo pueden resolverse poniéndolos encima de la mesa. En el caso de la tortura hay que asumir que existe como problema. Una vez que eso se asume se podrá empezar a resolver. El problema es que hasta ahora no se asume como tal. O bien unos dicen que son casos aislados muy esporádicos u otros exageran diciendo que siempre ocurre. No, hay que mirarlo con naturalidad. La tortura existe, siempre ha existido, es la más clandestina de las violaciones de los Derechos Humanos. La única forma de superar el nivel y el volumen de tortura es reconocer que existe. Una vez reconocido, habría que poner videocámaras bajo auto judicial, abolir el regimen de incomunicación que las favorece... ¿Pero lo cómodo qué es? La tortura no es un factor de preocupación social, los medios de comunicación no lo tocan casi nunca...

Pero lo cierto es que el problema existe. En un caso muy reciente se reproducían todos los esquemas que da en el libro.
Es curioso que uno de los periodistas que me han entrevistado, simpatizantes con el libro, me preguntó al respecto: “¿y cuáles son sus fuentes sobre la tortura?”. A lo que le respondí, “sin problemas te las cuento, ¿pero por qué no me preguntas por las fuentes de los otros once temas?” (risas). Yo entiendo que la gente pueda pensar que esto puede deslegitimar nuestra acción antiterrorista, pero no es así. Los crímenes de ETA son crímenes terribles y delitos; y la tortura es un crimen terrible y delito.

Además, como apunta en la obra, acabar con la tortura supondría eliminar argumentos a la gente que apoya a los terroristas.
Pero es que es algo del todo ineficaz. La tortura no es sólo ilegal e inmoral, sino que es además ineficaz. Utilizando la tortura y los malos tratos cualquiera te cuenta cualquier cosa, y eso puede llevar una investigación hacia cualquier lado. Y las mismas fuerzas de seguridad lo saben. Lo que hay que hacer es investigaciones bien hechas, escuchas por orden de los jueces... la labor de policías normales. Si a todo ello se le suma que es utilizado como argumento por la otra parte es evidente que debería erradicarse ya.

"Yo vi en directo la rueda de prensa de Zapatero y Medvédev por televisión, y dos cosas me provocaron un rechazo brutal: por un lado que no se hablara de la situación que padecen allí los defensores de los Derechos Humanos; y por otro que ni uno solo de los periodistas que estaban presentes preguntara por ello."

Al principio de la entrevista me hablaba de la rabia y el rigor como motores para escribir el libro, y eso me ha recordado que hay algunos capítulos que le han salido más narrativos -por llamarlo de algún modo- que otros. Como si le hubieran salido del alma o quizás los tuviera más que reflexionados.
Puede ser. El de la transición por ejemplo, nace en los últimos años, por haber estado involucrado en todas las discusiones para la elaboración de la Ley de la Memoria Histórica y haber hablado con mucha gente. Una mujer en particular me recordó mi estancia en Guatemala, en Rabinal, que es posiblemente el lugar del mundo con más fosas clandestinas por habitante. Y es que es básicamente lo mismo. Todo eso me hizo pensar cuán injustos estamos siendo con esta gente. Después de haber estado peleando en la Audiencia Nacional para que Pinochet fuera extraditado a España, de haber identificado verdugos en otros lugares, a uno le indigna teclear en Google los nombres de las personas involucradas en las más terribles violaciones a los Derechos Humanos sucedidas en España (como Lorenzo Martínez Fuster, que es un señor que entre 1939 y 1945 iba a diario a desayunar con Franco para pasarle las sentencias de muerte) y apenas aparecen en internet. Ese doble rasero, esa impunidad, comparable a la de la Unión Soviética, es tremenda, y la indignación quizás me haya hecho escribir ese capítulo de otro modo. En el caso del dedicado a la pena de muerte, el enfoque de preguntar a la gente que está a favor de ella si sería capaz de aplicarla personal y fríamente, también me pareció interesante. Hay temas que he tratado tanto que seguramente sí me apeteció darles un enfoque diferente.

Hablaba de doble rasero y de la Unión Soviética, y me viene a la cabeza algo que tenía apuntado para preguntarle en algún momento y que tiene que ver, como casi todo, con la información. Se trata del tratamiento diferenciado que se da desde los medios españoles a determinadas actitudes, dependiendo de los gobiernos que las pongan en práctica. El caso más reciente es la amabilidad con que se ha recibido al primer ministro ruso, respecto a la vigilancia a la que se somete, poniendo el caso más notable, a Hugo Chávez.
Hay una cosa a la que no debemos acostumbrarnos, y es a que los gobiernos no tengan ni muestren principios. Me niego a acostumbrarme a eso. Yo vi en directo la rueda de prensa de Zapatero y Medvédev por televisión, y dos cosas me provocaron un rechazo brutal: por un lado que no se hablara de la situación que padecen allí los defensores de los Derechos Humanos; y por otro que ni uno solo de los periodistas que estaban presentes preguntara por ello. No hay que acostumbrarse a eso. En una democracia tenemos la ventaja de que los gobiernos deben enfrentarse a una reválida de los ciudadanos y uno no ha de permitir que sus gobernantes no tengan principios o que se renuncien a ellos a cambio de energía u otra cosa. Yo no tengo ningún problema en que se tengan relaciones -yo mismo he estrechado la mano de gobernantes con las manos manchadas de sangre-, pero no les recompensó. El tema de los Derechos Humanos, con este país y con los anteriores, es la guinda de un pastel que nada tiene que ver con la atención que se les dispensa.

"Es importante que los gobernantes asuman los Derechos Humanos como lo que son: imperativos legales. Pero a veces parece, como en el momento actual de crisis económica, que se dejan de lado. Es como si los Derechos Humanos fueran un artículo de lujo para épocas de prosperidad."

En el lado contrario nos encontraríamos las fotos anuales en las que los gobernantes comparecen leyendo cada uno de los Derechos Humanos como si los asumieran, cuando la mayoría se muestra a diario contraria a algunos como el de la libre circulación de personas.
Ahí hay una doble vertiente. Por un lado creo que es importante que los gobernantes transmitan una imagen de respeto a la Declaración de los Derechos Humanos. Pero es importante que los gobernantes los asuman como lo que son: imperativos legales. Pero a veces parece, como en el momento actual de crisis económica, que se dejan de lado. Es como si los Derechos Humanos fueran un artículo de lujo para épocas de prosperidad.

¿Tiene la impresión de que en los tiempos que corren se estén silenciando interesadamente las voces que proponen otras alternativas?
No lo sé. De todos modos yo no propongo un cambio de modelo, sino algo tan poco revolucionario pero tan necesario como cumplir la ley. En la Declaración Universal cada uno de los derechos es igual al resto. La pobreza no sé si requiere un cambio de modelo, pero sí requiere ley. En el libro mantengo que no se está dando una lucha contra la pobreza y que se transmita a los ciudadanos lo contrario es algo que me molesta especialmente. En la “lucha contra la pobreza” se dan varios hechos insólitos. Uno, que la mayoría del dinero no se destina a los países más pobres. ¿Por qué tiene que ir a América Latina? A no ser que se utilice para favorecer la posición de nuestro país desde el gobierno a nivel estratégico, político y económico.

"Ahora hay mucha gente involucrada y mucho más organizada, y todos ellos sirven de freno a los abusos del poder; un freno que antes no existía."

Como sucedió hace unos días con la visita de la Vicepresidenta del Gobierno a Gambia.
Otro tema. ¿Vamos a combatir la pobreza a Gambia? No, vamos a combatir la inmigración. Y de paso ayudamos a unos pobres. No hay un combate contra la pobreza porque si se diera no se dejaría indefensas a todas esas personas. Pero hay que decir una cosa respecto a lo que hablo: no se trata de utopías. Las nuevas constituciones que se están haciendo están incluyendo la salud, la educación y la vivienda como derechos ante un juez. En España, si yo no llevara a mi hijo al colegio en primaria, la policía se la llevaría a la escuela; sólo porque el derecho a la escolaridad está recogido como tal en la Constitución. Pero no la vivienda, la salud... No obstante esto está cambiando. En Sudáfrica, los enfermos más graves de SIDA tienen derecho a recibir sus medicamentos baratos porque está en su Constitución; Bolivia ha incluido en su nueva Carta Magna esos derechos como defendibles ante un juez; hay un debate actualmente en la Naciones Unidas sobre el Protocolo de Derechos Económicos, Sociales y Culturales que, si se ratifica, será un avance hacia la consolidación de esos derechos... No se trata de una utopía, porque está habiendo avances, pero hay que ser claro desde un principio: la pobreza no la estamos combatiendo. Es una cuestión de voluntad política. Si la pobreza no disminuye, sino aumenta, es porque no estamos luchando contra ella.

Trataremos de terminar, pese a todo, con un mensaje positivo, pues creo que al fin y al cabo es su deseo cuando escribió Derechos torcidos. Si finalmente se derribaran estos mitos, si la gente consiguiera ver por encima de los términos engañosos para ocultar la realidad que recoge al final de libro, ¿tiene fe en que la lucharía para cambiar la situación?
No fe, que es algo religioso, pero sí la experiencia de que es posible. La sociedad hoy está mucho más humanizada que hace sesenta años. Hace más de seis décadas el ejército de El Salvador mató a 5.000 campesinos en una aldea remota y nadie lo supo hasta diez años después. Hoy es imposible que cosas como esa se oculten aunque alguien lo desee. Ahora tenemos también la leyes y no faltan ejemplos de cómo la sociedad avanza hacia la no domesticación. Ahí está la sociedad británica como ejemplo de cómo se ha de cuestionar constantemente a un gobierno. También el nacimiento y el desarrollo de las oenegés; no en España, que fue al calor del dinero fresco europeo, sino en otras partes del mundo donde se produjo al amparo de la libertad. Hay ahora mucha gente involucrada y mucho más organizada, y todos ellos sirven de freno a los abusos del poder; un freno que antes no existía. Eso es lo importante, saber que se pueden hacer las cosas. Quién habría pensado hace diez o quince años que Pinochet podría ser recluido en Londres por orden de un juez español debido a crímenes acaecidos en Chile; pero ahora ya hay centenares de personas procesadas por violación de los Derechos Humanos. ¡Por primera vez en la historia se ha procesado a un jefe de estado en ejercicio! No pueden hablar de utopía para referirse a la abolición de la pobreza cuando hace cien años la abolición de la pena de muerte también lo era. No, las cosas se pueden cambiar, las sociedades son más avanzadas, las democracias están más consolidadas -aunque en mi opinión limitadas- y el mundo en general está más preparado para enfrentarse a retos como estos. Eso es al menos lo que yo pienso.

Puede leer más sobre Derechos torcidos en Testigo accidental en este enlace.

09 marzo 2009

Algo bueno se está perdiendo

Estaba dando carpetazo a la jornada cuando escucho de fondo en la radio que se ha montado una buena porque Obama (Barack Hussein, no otro) ha declarado que apenas lee blogs. Ahora, cuando me reencuentro con el ordenador, entró en la red y no percibo que se haya montado ningún cirio, aunque sí que, como comentaba un periodista en el espacio, a algunos medios tradicionales les había faltado tiempo para celebrarlo como una bendición hacia ellos por parte de la figura del momento, y que incluso en la prensa española, traduciendo mal las declaraciones del presidente estadounidense (que vino a decir que no dedicaba casi tiempo a los blogs y no que no "pierde" el tiempo en ellos, como algún medio ha llevado a titulares) se había intentado sacar tajada. Lo cierto es que hasta el programa parecía pretender generar cierta polémica y llevar el ascua de la información a su sardina -la de los medios tradicionales-, pero en ningún momento la ha habido, pues ni los invitados, escritores en blogs, han dado la más mínima muestra de sentirse ofendidos por las declaraciones. Y es que, bien mirado, no hay ningún motivo para ella.

A mí, si nada me lo impide, además de repasar las noticias de prensa, me gusta leer cada día las interpretaciones y la opinión de decenas de periodistas, de otros tantos especialistas en distintas materias, y de voces que aporten puntos de vista frescos, independientes y carentes de vicios; y si el tiempo me lo permite, también disfrutar de grandes reportajes de los más diversos estilos y contenidos. Y si quieren que les diga la verdad, en líneas generales los blogs no ofrecen eso*. Básicamente, vamos. Eso al menos me dice mi experiencia, después de haber visitado seguramente varios miles de ellos y haber renunciado a leerlos prácticamente todos. Sin embargo también he de confesarles, que ahora mismo, después de quedarme con unas decenas y sin dejar de seguir explorando, me encuentro a diario más opiniones, reportajes y análisis interesantes publicados en blogs que en la prensa convencional. Al fin y al cabo, el blog no es más que un formato, un contenedor, como también lo es un periódico, que sólo por su papel, sus titulares y sus columnas no garantiza que lo que contenga sea información (seguro que no hace falta que les de ejemplos). Lo que cuenta en ambos casos es el contenido, y el bueno, indudablemente, es más difícil de encontrar en la inmensidad de internet que en un puñado de diarios. Todo es pues, cuestión de tiempo, un tiempo del que obviamente carece Obama. Lo lamento, porque algo bueno seguro que se está perdiendo.

PD: Blogs al margen, la cantidad de bobadas que se publican alrededor de la figura del presidente estadounidense está llegando a límites absurdos. El otro día el telediario de La Primera dedicó una pieza a hablar de que el cabello de Obama había encanecido desde que es presidente (y por lo que he visto al escribir esto, no fue solo materia televisiva). Lamentable (si no se nombra para señalar cómo los partidos utilizan elecotralmente la imagen de sus representantes, como ha sido en la inmensa mayoría de los casos).

*Lo que no significa que lo que ofrece la mayoría de blogs sea malo, sino simplemente que son otras cosas (una infinidad de cosas).

FOTO: La foto la firmó Peter Yang para la Rolling Stone en junio del pasado año según leo aquí.

05 marzo 2009

Garzón se inhibe en favor del TSJ valenciano

La Cadena Ser ha comunicado hace breves momentos la inhibición del juez Garzón de una parte de la investigación del Caso Gürtel en favor del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat al hallar en ésta indicios que podrían llevar a imputar en la causa a Francisco Camps, el portavoz del PP en el Consell Ricardo Costa y dos aforados personas más. Atentos al boletín.

18:02: "Garzón aprecia indicios de delito en la actuación de Francisco Camps" apunta el boletín, que señala al ex vicecepresidente del Consell y ex conseller de justicia José Víctor Campos; y a Rafael Betoret, jefe de gabinete de la consejera de Turismo.

18:07: Aquí pueden leer lo primero que han soltado las agencias.

19:40: La web de Levante-EMV aumenta la información aportando parte del auto del juez: "Garzón acusa al president de la Generalitat, Francisco Camps, de adquirir trajes por 12.783 euros pagados por la empresa Orange Market, propiedad del líder de la trama de corrupción Francisco Correa, a cambio de otorgar adjudicaciones a esta sociedad desde 2005 a 2009 por valor de unos cuatro millones de euros." Poca recompensa para tantas adjudicaciones. Si quieren les animo a que lo consulten, porque hay más.

06.03.2009: Hoy ya podíamos encontrar en múltiples medios el auto de Garzón respecto a la trama valenciana del Caso Gürtel. Aquí lo tienen por cortesía de Es de justicia.

Al respecto del caso y su tratamiento en la televisión pública valenciana, órgano de propaganda al servicio del poder al más puro estilo de cualquier dictadura tercermundista, ha publicado Julià Álvaro el post Canal 9 no considera noticia que su presidente autonómico esté implicado en un caso de corrupción.

También en un interesante post Des de Lliria Capa a Itaca se señalan dos detalles muy interesantes del auto a los que los medios en general no han prestado atención. Que en él también se cita al director de RTVV Pedro García, y que Garzón traslada el caso al TSJCV a indicación de la fiscalía, aunque deja entrever que los aforados lo serían en caso de haberse cometido los delitos en territorio valenciano, porque de no ser así el que debería inhibirse en favor del Supremo sería el TSJ. Claro que sería extraño que un amigo personal de Francisco Camps como el presidente de del TSJ valenciano dejara pasar la oportunidad de echar una mano a su íntimo exculpándole haciendo caso omiso a lo que apuntan los indicios.

Al caso 'Orange Market' le pueden quedar dos días

Y con todas las causas desestimadas. ¿Que cómo puedo hacer semejante pronóstico ante las evidencias de las cintas, los contratos millonarios con la misma empresa que no era ni la más barata ni la mejor, y del resto de indicios que son algo más que indicios? Pues ateniéndome a una regla de tres muy sencilla. Si el caso, como indica la Fiscalía Anticorrupción*, se entrega al Tribunal Superior de Justicia valenciano, que sólo necesita -por atenernos al caso más reciente- seis días para leerse un sumario de 30.000 folios que reúnen siete años de investigación y exculpar al que parecía el principal inculpado, el ex alcalde de Alicante Luis Díaz Alperi (presentado por el PP como diputado a Les Corts para convertirse en aforado y ser precisamente juzgado en ese tribunal); ¿cuántos días necesitará el TSJ para exculpar a todos los altos cargos del Consell implicados en la trama y echar a dormir el proceso hasta que acabe perdido en la memoria de los ciudadanos y pueda zanjarse con una regañina? Dos serían muchos.

*Cabe señalar que la Fiscalía Anticorrupción no hace esta recomendación porque quiera que se zanje el asunto, sino porque parece confiar en que la separación entre los poderes legislativo y judicial se da en la Comunitat. La última muestra de su fe la ofreció anteayer cuando recurrió precisamente el escandaloso archivo de la citada causa contra Alperi. No obstante, lo que algunos ciudadanos desearíamos es que investigara por qué cosas como ésta -o la eterna dilación de la elaboración de los sumarios que implican al Presidente de la Diputación de Castelló, Carlos Fabra, en múltiples casos de presunta corruptela- son tan frecuentes en la Comunitat.

04 marzo 2009

Para acabar con ETA primero hay que eliminar las dudas

Coincidiendo con la jornada posterior a últimos comicios electorales en Euskadi, salía a la luz de manera muy tenue la acusación a 15 guardia civiles de posible tortura a los etarras Igor Portu y Martín Sarasola, acusados a su vez de haber llevado a cabo el atentado en la T4 del aeropuerto de Barajas. La noticia de estas imputaciones, como digo, sí ha aparecido en los medios, pero creo que ha pasado prácticamente desapercibida a oídos de la mayoría de la población, que de haberse enterado debería haber mostrado una tremenda preocupación ante la posibilidad de que la acusación fuera cierta.

Y es que en ello los españoles, además de la vergüenza, nos jugamos mucho más. Hacer oídos sordos a la denuncia y seguir las indicaciones del Ministro del Interior de apoyar ciegamente a las fuerzas de seguridad, con el argumento de que entre los etarras haya circulado la orden de denunciar torturas en cada detención, se hayan producido éstas o no, sólo propicia que la espiral del odio continúe arraigando y los delincuentes puedan argumentar ante los suyos que el Estado español no los trata de acuerdo a lo que ordenan los Derechos Humanos. Porque para desgracia nuestra hay precedentes con condena contra las fuerzas de seguridad del Estado*.

Es por eso, además de por el prioritario respeto a los Derechos Humanos, por lo que los españoles deberían exigir al gobierno de modo tajante que se mostrara inflexible ante estas actitudes en lugar de tratar de ocultarlas o minimizarlas. Y que al tiempo pusiera todos los medios a su alcance para evitarlas definitivamente, con medidas como la inclusión de cámaras en todas las comisarías y cuarteles del país o la eliminación de la detención incomunicada de los sospechosos, que garanticen el cumplimiento estricto de la legalidad. Del mismo modo, y para despejar cualquier sospecha, si verdaderamente la llamada Ley de Partidos se ha creado para suprimir las opciones políticas que defienden la violencia, la Justicia debería empezar a actuar con publicidad y firmeza para eliminar a todos los partidos de extrema derecha que campan a sus anchas por el país. Todo lo que no pase por estas medidas o similares seguirá sembrando la duda acerca de la legalidad del Estado y regalará argumentos y coartadas a los terroristas. ¿Es eso lo que deseamos?

*Si nos atenemos a los datos que recoge el libro Derechos Torcidos, de Esteban Beltrán, que les comenté recientemente y del que hablaré más en breve.

¿Dónde están los defensores de la libertad?

Llevo ya un buen rato buscando en la prensa, en periódicos de distinto pelaje, un artículo en ese sentido, pero no he encontrado uno solo. Me refiero a la típica columna que haga referencia y ponga en entredicho la buena relación que demostró ayer nuestro gobierno para con la máxima representación institucional de un país con un déficit democrático tan notable como Rusia. De todos son conocidos -y si no deberían serlo- detalles como que las elecciones rusas no cumplen las garantías democráticas internacionales y sus gobernantes entorpecen sistemáticamente desde hace años al control de las entidades encargadas de velar por la limpieza en los comicios; por no hablar de la asfixia estatal a derechos tan básicos como la libertad de expresión, que encuentra su máxima expresión en los asesinatos de periodistas y personajes críticos con las políticas gubernamentales, que se suelen zanjar con investigaciones "incapaces" de encontrar culpables (como sucedió recientemente con la que se suponía que buscaba a los asesinos de Anna Politkovskaya).

Sorprendentemente, parece que ningún periodista se acordó ayer de lo que pasan sus colegas rusos, y que los opinantes siempre prestos a poner en tela de juicio cualquier movimiento de gobernantes incómodos como Hugo Chávez, tenían el día libre, pues no me cabe ninguna duda de que habrían salido a afear la actitud demasiado cordial del presidente del gobierno y nuestro monarca para con Dimitri Medvédev. Si no, no se explica.

FOTO: La Razón.

03 marzo 2009

Las comparaciones son odiosas (y deberían sonrojar a más de uno)

Pintan bastos para los valencianos

Pintan para todos, pero algún día alguien deberá explicar bien a las claras por qué mes tras mes la Comunitat Valenciana no abandona los puestos más altos en aumento de parados (si lo dudan pueden repasar los comentarios al respecto realizados aquí puntualmente a primeros de cada mes desde agosto de 2007). Este pasado mes de febrero la Comunitat fue la segunda que más parados aportó (26.246, sólo 3.000 menos que Andalucía, una comunidad que la duplica con creces en población) y la segunda en porcentaje porcentual de aumento por detrás de Aragón -otra que se encomendó a un gran evento-. El informe, aquí. El mes pasado, en una situación similar, los consellers del ramo salieron en comparecencia pública a valorar los datos nacionales, ignorando las sonrojantes cifras propias (hay que fabricar la "noticia" que interesa para Canal 9). ¿Hoy que será?

02 marzo 2009

En la mente de los medios parece que no, ¿pero cabe en la del PSE?

Desde que ayer se hicieran públicos los resultados casi definitivos* de las elecciones vascas, que dejan al socialista Patxi López con la posibilidad de salir elegido Lehendakari con los votos del PP y un voto adicional, no hemos dejado de escuchar en todos los medios que podría conseguirlo de realizarse un pacto nacionalista español entre PSE y los conservadores PP y UPyD, a los que se incluye por su escaño recién estrenado. No obstante, aún -a estas horas- he escuchado a un solo medio comentar que Patxi López podría sumar, al inevitable apoyo del PP (que se ha atado de pies y manos a dárselo por sus continuas declaraciones en este sentido y por el pacto previo realizado en Navarra), el escaño de Ezker Batua (versión vasca de IU). ¿No sería más lógico, si el PSE es un partido de izquierdas, que buscara el apoyo en esa dirección? ¿O prima el nacionalismo español a la ideología social del partido? No estaría de más que lo aclararan, López, el PSE y el PSOE (si es que pinta algo este último en el asunto, que me temo que sí). La opinión de la prensa madrileña ya la conocemos.

*El recuento definitivo de los votos por correo podría descartar esta posibilidad si un escaño que baila acabara en el saco del PSE.

01 marzo 2009

La valiosa lección gallega

Hoy, algunos ciudadanos gallegos han brindado a sus políticos, en particular a los de dos partidos que se presuponen de izquierdas, una valiosísima lección que sería muy aconsejable que aprendieran, tanto ellos como sus colegas del resto del Estado. Hace cuatro años, después de permanecer en la oposición prácticamente toda* la actual democracia, el apoyo de una ingente cantidad de gallegos propició que pudieran acceder en coalición al gobierno de Galicia el Partido Socialista y el Bloque Nacionalista Gallego (por el escaso margen de un escaño).

Uno, que anduvo por allí el año previo y el inmediatamente posterior a aquellas elecciones, percibió entonces los deseos de cambio de muchos gallegos y sus contínuas denuncias de la administración sobredimensionada y plagada de vicios que arrastraba el gobierno de Manuel Fraga. La conciencia de esa lacra y las ganas de borrarla fueron los que sumaron en PSdeG y BNG los votos suficientes para que se obrara lo que parecía un milagro.

Entonces llegó su turno, pero fueron pasando los meses sin que las corruptelas de sus predecesores salieran a la luz, ni se desmantelara el sistema clientelar y la red de amiguismos que hacía funcionar a su ritmo habitual la maquinaria gallega. En cada visita posterior a Galicia se hacía más notable el desencanto en las amistades. Habían cambiado las personas y las siglas, pero al margen de ellas, poco o nada.

Hoy cuatro años después ha habido nuevas elecciones. Al Partido Popular le ha votado casi exactamente el mismo número de personas, las mismas seguramente. En cambio, a PSdeG y a BNG les han dejado de votar más de cien mil personas. Mañana por la mañana podrán leer en la prensa todo tipo de teorías, pero hay una explicación más sencilla que es la lección que cabe aprender: todavía quedan electores a los que no hay que tomar por tontos.

*El PSdeG ya estuvo en el gobierno durante tres años entre 1987 y 1990 tras una moción de censura que llevo a la presidencia de la Xunta a Fernando González Laxe.

P.S.: Si lo quieren más claro, aquí.

Gracias, Rubianes

Su largo silencio público hacía augurar a los peores presagios. Hoy, finalmente, conocimos la muerte del genial cómico Pepe Rubianes. Estupendo humorista, como persona sólo puedo decir de él que fue uno de los mejores entrevistados con los que hasta ahora he tratado. Les dejo -inspirado por Aurora Mora- con el inicio de Rubianes solamente (en YouTube está, al parecer, el resto), el único espectáculo que tuve la fortuna de verle interpretar en directo. Descanse en paz.