30 septiembre 2009

Qué detallazo

"La crisis ha llegado a la Casa Real" decía anoche una locutora de Hora 25 en la Cadena Ser para anunciar que los Presupuestos Generales del Estado habían congelado el presupuesto para la familia de Juan Carlos I de Borbón, dejándolo en 8'9 millones de euros, que, aclaraba la locutora, no incluían algunos gastos comunes de la familia, que el Estado abonará aparte. Casi me ahogo en la ducha. Cabe señalar que la congelación presupuestaria se produce no por decisión del gobierno, si no por iniciativa del Raúl Castro español (no en balde, ambos detentan un cargo entregado a dedo por un dictador). Es la primera vez que el campechano monarca realiza este desprendido gesto en su reinado, a pesar de que no es la primera ocasión que el país atraviesa una crisis notable. ¡Qué detallazo!

PD: No se irriten, que Juan Carlos y su familia también necesitan una ayudita para pasar por estos malos momentos. Lean si no lo poco que tienen los Borbones en este país a resultas de la restauración franquista de la monarquía en la figura de JC.

Vistazos - Debate sobre el estado de la Comunitat

  • Francisco Camps ya estaba en la tribuna de les Corts haciendo su primer parlamento cuando pude sentarme frente al televisor a presenciar parte del Debate de Política General de la Comunitat. Y para entonces ya desgranaba el balance de la situación a su manera, presentando un panorama que para qué quieres Mundo Ilusión en Castellón, si ya tienes la obra del (ex) molt honorable. Camps enumeró sus cifras -reales, no lo duden- comparándolas con las de años pretéritos, y todas se habían visto incrementadas en su mandato. Es un engañabobos, lo sé tan bien como ustedes, pero él sabe que aquí le vale. No faltarán los medios que las reproduzcan mañana tal cual, como un hito, sin cotejarlas con el aumento de población o las ofertas de otras comunidades, varemos que están dejando en ridículo a la Comunitat en todos los indicadores de bienestar y servicios públicos desde hace lustros. ¿Dijo algo del "Caso Gürtel" entonces? Ni pensarlo. Sólo algún iluso podría esperarlo.
  • El tema lo introdujo Ángel Luna, el síndic del PSPV en su intervención. De lo que pude ver de ella lo que más me llamó la atención fue que, siendo un buen orador y teniendo una oportunidad sin precedentes para apuntillar al president, Luna hiciera el discurso más gris que le recuerdo desde la tribuna de les Corts. ¿Será porque llegado este momento de la legislatura ha recibido la orden de no hacer sombra a un Jorge Alarte que, sin escaño, se ve obligado a hacer sus declaraciones en el pasillo o en la sede de Blanquerías?
  • Poco más les puedo decir del discurso de Luna y del debate entre él y Camps -les remito a la crónica de Aurora Mora, francamente interesante-, puesto que me vi obligado a salir en coche y, para mi sorpresa, cuando sintonicé Radio 9 para seguir el debate, me encontré con música (bastante infame, por cierto). Más tarde descubriría que RTVV sí lo emitía por radio, pero no en su canal informativo, sino en uno musical que -parafraseando a ese gran orador- "no escucha ni el Tato". No fue la única anécdota curiosa que brindó la retransmisión del debate en el ente público, ya que durante la mañana parecía que la manipulación pepera había llegado hasta las traductoras del debate al lenguaje de los signos para la audiencia sorda. Y es que sólo al poco observador se le escaparía como contrastaba el entusiasmo con que la traductora del discurso de Camps gesticulaba las ovaciones que le brindaba la bancada conservadora a su líder, con la sobriedad con que la encargada del discurso de Luna, recogía las de los suyos, si es que lo hacía. No sé si alguien les daría un toque, si cada traductora es un mundo, o qué, pero lo cierto es que por la tarde las traductoras apenas se hicieron eco de ninguna ovación de ningún grupo. De todos modos, los planos generales de la realización enfocando al enfervorecido coro pepero eran suficiente explícitas.
  • Sí mordió por la tarde Mónica Oltra, representando al grupo Compromís, que hizo de su discurso un feroz repaso de las miserias de la era Camps. Un discurso, cabe señalar, plagado de titulares fácilmente reproducibles en prensa. No es de extrañar que haya recibido, como se rumorea, ofertas para sumarse junto a sus compañeros de Iniciativa, al grupo socialista. El único pero, a mi parecer, fue la falta de la presentación de una oferta en positivo para sustituir el negro panorama legado por el PP que describió. No obstante, pese al tono chulesco con que Camps respondió a sus críticas, a nadie se le puede escapar que la presencia de Oltra en les Corts no es para nada del gusto del partido conservador. La mayor prueba de ello la dio el propio president en su última réplica, lanzando un mensaje a los afiliados del Bloc para que abandonen a los "radicales" de Iniciativa y sean esa "respetable" propuesta que hasta unirse con ellos siempre fueron. Sólo se le olvidó añadir que sin presencia parlamentaria. Si Camps se lo recomienda...
  • Finalmente le tocó el turno a Marga Sanz, síndica de Esquerra Unida, y que si no recuerdo mal se estrenaba hoy en el debate. Marga estuvo correcta y redundó en su intervención en algunos aspectos ya apuntados por sus predecesores. Lo más llamativo de su turno no obstante, lo puso Camps en su replica, obviando prácticamente todo lo dicho por Sanz para, en un tono ya sobreactuado y rayano en la mala educación, comentar entre sonrisas que su discurso sí se agradecía porque era necesario que en el parlamento valenciano se escuchara la voz del "comunismo trasnochado". Sin comentarios.
  • El tono de Camps en su réplica a Marga Sanz, la hora -ya casi las siete de la tarde-, y la perspectiva de escuchar como colofón a Ricardo Costa, fueron la invitación definitiva para desconectar del debate. Veremos que cuenta la prensa mañana (ya hoy). De cara a los próximos días sólo se abren dos incognitas. ¿Qué importante empresa será la que ofrezca a Costa un futuro laboral en el extranjero a partir de la próxima semana a cambio de que presente su dimisión para no dañar la imagen del partido? ¿O creen que Camps será tan chulo para enrocarse contra Madrid? Yo apuesto por Telefónica, porque Simyo, aunque le pegue, parece poco para un tío de su clase. ¿O no?
La foto -sin editar- que ilustra esta entrada, la firmó hace unos días Jordi Vicent en El País.

29 septiembre 2009

Ilusión para el cambio

Jorge Alarte, el número uno de los socialistas valencianos, saltaba ayer como un resorte, en la víspera del debate sobre el estado de la Comunitat, a reclamar a Francisco Camps el adelanto de las elecciones a la Generalitat. Y es comprensible: motivos para desear un cambio en su organigrama no faltan, a la vista del mar de corrupción en que, según la prensa de todo pelaje, parece navegar buena parte del equipo pepero al frente de la principal institución ejecutiva valenciana; pero también, de la "no gestión" realizada por el president y los suyos durante los últimos meses de dura crisis en la Comunitat, prácticamente limitada a la entrega de trofeos en los saraos deportivos que todos pagamos a escote. Sin embargo, como bien ha demostrado la experiencia en anteriores ocasiones, los motivos para un cambio no significan que éste directamente se vaya a producir, y más si depende de la decisión ciudadana manifestada a través de los votos (método que, sin ser perfecto, es el mejor de que disponemos).

La gestión del gobierno es uno de los factores que los ciudadanos valoran a la hora de elegir su papeleta, pero no lo olvidemos, también "sus colores", lo guapo que parece el candidato, la ilusión que vende... los factores que inclinan el voto en un sentido o en otro son infinitos, y a buen seguro, que el partido en el poder nade en una pocilga de corrupción no garantiza la victoria a sus adversarios. Y esto, que por desgracia es posible en cualquier lado -y digo por desgracia porque es triste que haya mucha gente capaz de dar su confianza a un corrupto en lugar de a cualquier otro- es aún más posible en la Comunitat Valenciana. Pero no, como se ha escuchado durante los últimos días desde diversos grupos de la oposición, debido exclusivamente a que el Partido Popular valenciano haya contado con financiación irregular para potenciar sus campañas y se haya servido de los medios públicos para los mismos fines; sino también a que la oposición ha sido incapaz de articular un proyecto alternativo e ilusionante capaz de movilizar al sector del electorado decisivo para inclinar la balanza y cambiar el signo de una elección. El PSdeG junto al BNG lo hicieron en 2005 para derrotar a un Fraga que parecía imbatible, y lo propio hizo el Partit del Socialistes de les Illes Balears junto al Bloc y Unió Mallorquina para derrotar a Jaume Matas.

En ambos casos ambas oposiciones supieron vender alternativas a gobiernos adulterados, proyectos con puntos comunes desmarcados de los vicios del pasado, y evitaron confrontaciones previas para sumar fuerzas. Así consiguieron movilizar no a sus fieles de siempre, sino a los que nunca antes habían arrastrado a las urnas, y así obtuvieron los votos suficientes que posibilitar el cambio en sus respectivas comunidades. La historia luego nos contaría que la promesa de cambio en Galicia se quedó en eso, y a consecuencia de ello los movilizados que posibilitaron el gobierno del bipartito no regresaron a las urnas a revalidarlo; pero al contrario, en Baleares, los que llegaron no adaptaron la nefasta herencia dejada por sus predecesores y levantaron la alfombra. Y ahí están los resultados. Ése es el ejemplo que ha de tomar la oposición valenciana si verdaderamente desea el cambio; empezando por Jorge Alarte, que lidera el partido con mayor número de seguidores, y siguiendo por Enric Morera, Marga Sanz y Mónica Oltra. Organícense como quieran, ofrezcan una buena alternativa y, con ella pero no antes, exijan unas elecciones. Y que Camps vaya enviando a su amigo Jaume Matas el currículum. Como a aquel, EEUU le parecerá la distancia mínima entre él y el juzgado para sentirse relativamente tranquilo.

28 septiembre 2009

El problema

Vergara, grande este domingo en su viñeta de Público.

El gobierno español anuncia que planea subir los impuestos haciendo recaer la mayor parte de la carga impositiva en el total de la población, independiente de la situación económica de los ciudadanos. ¿Alguna medida dura para gravar la especulación financiera? Se aumentará la presión fiscal a las "rentas de capital", pero no se prevé penalizar los chiringuitos financieros (acabarán pagando los ahorradores que no han tenido suficiente dinero para contratar a un asesor y estafar al Estado). Pese a ello, el presidente del ejecutivo ni pestañea al asegurar esta mañana, entrevistado en la radio, que su reforma fiscal es de izquierdas y la asumirán los más ricos.

La policía asegura haber pillado a media cúpula del gobierno autonómico valenciano utilizando su posición de poder para conseguir financiación ilegal para su partido político, a través de los pagos de importantes empresas a un intermediario, a cambio de obtener contratación de obra pública. Según el informe policial al que han tenido acceso algunos medios, los protagonistas presumían de arreglar sus trapicheos en la farmacia de la esposa del presidente de la Generalitat. Pongan el "presuntamente" donde quieran. El caso es que llegada esta investigación a la luz pública, Ricardo Costa, secretario general del Partido Popular en la Comunitat Valenciana, y pieza clave del entramado delictivo que relata el informe policial, se presenta ante los medios para apuntar sin rubor que su partido político está sufriendo una persecución política por parte del gobierno.

Detalles al margen y tomando como ejemplo el caso que deseen, lo que parece indudable es que España padece un grave problema: algunos destacados políticos no tienen problema alguno en mentir abiertamente a la ciudadanía*. Esto, como diría aquel, en otros países no pasa.

*Algunas veces ante periodistas que permanecen mudos ante las mentiras, y que posteriormente las citan sin señalarlas como tal en sus medios.

23 septiembre 2009

A la espera

Si no fuera porque el asunto en general da pena, la rabieta de la Ser, El País y el resto de medios del grupo Prisa contra el gobierno a resultas de la aprobación de la TDT de pago, podría resultar un elemento pedagógico de sumo interés para la población. Y no sólo por la triste evidencia de la mediocridad, no de estos medios por defender los intereses de la empresa, sino de sus periodistas estrella, que llevan comportándose unas semanas como perros de presa dispuestos a atacar con fiereza igualmente a tirios y troyanos si lo manda la voz de su amo. No, sino porque hasta atendiendo a medios interesados y a voceros disfrazados de periodistas, uno es capaz de entender lo que sucede. Obviamente, comparando diferentes voces.

Uno de los ejemplos más claros lo brindaba la dupla El País/Público el pasado viernes, a costa de la medio anunciada subida de impuestos del ejecutivo central para sanear las arcas públicas. Y es que mientras el periódico del grupo comandado por Juan Luis Cebrián, se empeña ahora en mostrar un lado oscuro del gobierno de Zapatero que hasta hace escasas fechas parecía no ver*, el del grupo de Jaume Roures, abiertamente prosocialista en sus páginas de política nacional (las peores del diario), ha aprovechado el desconcierto que está suponiendo el cambio de rumbo de El País para tratar de pescar lectores entre los socialistas que decidan quitar al "global" de debajo de sus brazos. Así El País, señalando lo poco de izquierdas que podría ser el gobierno de Zapatero, daba por hecha en su información la subida del IVA al 18% en los productos que antes gravaba al 16. En cambio, Público titulaba ese día que el gobierno estudiaba subir "impuestos a los más ricos", quedando relegada la subida del IVA, que señalaba como "casi decidida" a uno de los últimos párrafos del largo reportaje. ¿Qué podemos deducir de esto que sea real? Pues en lo que ambos diarios coinciden: que de subir el IVA no es una medida de izquierdas y daña la imagen de Zapatero -por eso El País lo destaca y Público lo esconde-, mientras que subir los impuestos a los ricos, como dice Público que estudia el gobierno, además de tratarse de una imagen de izquierdas es lo que la mayoría de la población valoraría positivamente -de ahí que Público traté de lanzar esa imagen del gobierno del PSOE-. Sencillo y esclarecedor. Y ahora, sabido ya, sólo nos cabe esperar a ver si Zapatero se ubica a la izquierda por primera vez en la presente legislatura o sube el IVA y demuestra que las diferencias económicas entre el PSOE y el PP no son más que una mera pamplina. Esperaremos.

*Cabe apuntar que el celo que ponen ahora los medios del grupo Prisa en la política de Zapatero no se ha traducido en un trato más próximo a propuestas de izquierda de otros grupos, sino en dar más bola al PP. ¿El País apoyando políticas de izquierda? Antes lo cierran.

De un tiempo a esta parte, Zapatero sólo parece de izquierdas en Público (que no en público).

22 septiembre 2009

Soluciones trampa

Al igual que se dice que hay un entrenador de fútbol en cada uno de sus seguidores, en los tiempos que corren, con la crisis resoplando en la nuca de prácticamente la totalidad de los españoles, cabría decir que todos llevamos un economista dentro. El que más y el que menos oye campanas y todos proponemos recetas, algunas más complejas, las más, sumamente sencillas y sin aristas. Pero el peligro del asunto no es que los ciudadanos llevemos un economista aficionado dentro, sino que los que manejan las riendas del país, los que aspiran a llevarlas y buena parte de los que tienen voz y voto en este asunto que nos compete a todos, en un momento tan delicado como éste, en lugar de educar a la ciudadanía para evitar la indefensión en que ahora se encuentra, apunten hacia soluciones simplistas y milagrosas que, además de no corregir los errores pasados, conllevan un manifiesto intento de confundir o engañar a la ciudadanía.

La más burda sería la que propone el abaratamiento del despido como fórmula para frenar la oleada de despidos -propuesta que por sí sola retrata a la clase empresarial que la sugiere-, pero hay otras. Una de las que más éxito goza entre la población es la de que el primer recorte presupuestario que debería hacer el gobierno es en los salarios de los funcionarios, que deberían congelarse cuando no reducirse. El secreto del éxito de la receta es obvio: reducir los salarios de funcionarios y personal de la administración supondría un ahorro evidente para las arcas públicas autonómicas y del Estado. ¿Pero es justo? Definitivamente no, y conlleva la misma trampa que otras medidas igual de injustas que la rebaja de los 400 euros del IRPF o el regalo de los 2.500 por recién nacido. Y es que ¿por qué a un funcionario de correos o a un barrendero con salarios que a veces no llegan a los 1000 euros mensuales, a una enfermera de urgencias, o a un maestro que vela por la educación de nuestros hijos, hay que castigarle con la misma congelación que a uno de los miles de cargos inútiles creados ex profeso para colocar a familiares y amigos -por norma general tan inútiles como los cargos que ocupan- de los partidos en el poder en las diferentes administraciones? Sólo en la Comunitat Valenciana el número de empleados públicos se ha incrementado en el último año en 8.600 personas, de las cuáles habría que determinar cuántas corresponden a empleos que nos facilitan la vida a los ciudadanos -médicos, maestros, personal de atención al ciudadano...- y que suelen requerir cualificación, y cuántas han sido entregadas a dedo a los colegas. ¿Deben sufrir unos por otros? ¿No deberíamos los ciudadanos vigilar y castigar a las administraciones que en lugar de tratar de solucionarnos las cosas a todos se dedican casi en exclusiva a convertirse en una agencia de colocación para los inútiles de "la familia" a costa de nuestros impuestos? Pues eso.

PD: Aunque no tengo ninguna obligación de decir esto, consciente de la psicosis generalizada del personal al respecto, les diré que soy hijo de maestra jubilada, pero ni soy funcionario, ni aspiro a serlo, ni ninguno de mis familiares lo es.

Josep40 en la Intersindical

En unas horas se abrirá en Valencia una nueva exposición de Josep40. Será en la sede de la Intersindical (C/Juan de Mena, 18), donde la muestra, titulada a A trossos i mossos, permanecerá instalada hasta el próximo 27 de octubre (pudiendo ser visitada de lunes a viernes de 9:30 a 2 horas y de 17 a 18.30). Hoy martes, a las 19:30 será la inauguración, que presentará la escritora y periodista Nuria Cadenes. Si tienen la oportunidad no dejen de visitarla.

El lienzo que ilustra esta entrada, uno de mis favoritos, se titula WHAAM! (Legalitat, força i $).

21 septiembre 2009

Los cubanos son lo de menos

Menuda han montado los de siempre con el concierto por la "Paz sin fronteras" de Juanes y sus amigos en La Habana. Mientras el pasado año Juanes hacía el mismo concierto en Colombia, el país cuyo gobierno -pese a haber salido de las urnas- viola más sistemáticamente los derechos humanos de sus ciudadanos en toda América Latina (sí, quizás se deba a que a los Castro no les queda tanta oposición interna, pero lo cierto es que Colombia es el país con más presos políticos y opositores -desde sindicalistas a activistas, e incluso ciudadanos que simplemente están donde molestan a los intereses del gobierno- asesinados), no pasó absolutamente nada. Pero ahora hace el show en Cuba y montan un cirio. Y lo peor de todo es que todo el tinglado sirve, además de para distorsionar en España la imagen de América Latina, para potenciar a unos artistas que proporcionan suculentos beneficios al entramado empresarial que airea la noticia. ¿Qué polémica suscitó en España el concierto que dio Audioslave, la primera banda estadounidense de rock que, con mensajes más contundentes, actuó en el mismo lugar y reunió a un similar número de personas en 2005? Ninguno. Como tantos otros similares.

Nunca olvidaré cómo, al poco de frenar Yeltsin el golpe de Estado con el que el viejo aparato del Partido Comunista realizó el último intento de mantener unida la URSS bajo su yugo, uno de los gestos del gobierno del gobernador ruso para marcar un antes y un después de su política y liberar a la población fue realizar un concierto de rock gratuito de bandas internacionales. AC/DC, Metallica, Pantera y Black Crowes reunieron a más de medio millón de personas que, eso sí, se tuvieron que enfrentar a la policía soviética, todavía no adaptada a los "nuevos tiempos". Fue, que yo recuerde, uno de los últimos hitos revolucionarios de la historia del rock a gran nivel. ¿Se habló de ello en España? En absoluto. Si hubieran tocado Mecano o La Unión... Ya les digo, lo peor de todo esto, es que Cuba y los cubanos les importan un bledo.


20 septiembre 2009

Sin coche, y sin vergüenza (bis)

Que el Ayuntamiento de Valencia opte de nuevo este año por pasar el Día Europeo Sin Coche de un día laborable a un domingo -el próximo martes es el día programado por la UE para que los consistorios que lo deseen se acojan a esta actividad-, además de poner de manifiesto que el grupo municipal liderado por Rita Barberá se suma al acto por puro paripé, cuando no para demostrar que se chotea de los objetivos del acto en sí; pone en evidencia además que Barberá y los suyos tienen un muy bajo concepto de la inteligencia de sus electores, que creerá incapaces de asimilar tal tomadura de pelo. Los que no la votamos, ven, tenemos esa ventaja.

Mientras otras urbes se suman a esta propuesta para concienciar a sus ciudadanos de cara a Sin cocheque abandonen un modo de desplazarse perjudicial a todos los niveles, al tiempo que para poner a prueba el funcionamiento de sus alternativas de transporte público, Rita Barberá trata de engañar a sus seguidores diciendo que se suma a la jornada de boquilla, al tiempo que organiza una "alternativa" carente de contenidos. No obstante, el dislate del consistorio valenciano no se ha limitado a trasladar la jornada al día en que habitualmente la ciudad se queda sin coches; pues a ello se suma que halla hecho coincidir con la jornada el Festival Aéreo Ciudad de Valencia, despilfarro injustificado no sólo de presupuesto público (este año no ha contado con patrocinio privado), sino de contaminación, dada la ingente cantidad de gases tóxicos que vierten a la atmósfera los ingenios aéreos participantes en el espectáculo. Si a ello se le suma que los asistentes que optaron por acudir en transporte público al evento no encontraron un servicio reforzado, sino convoyes de tranvía pasando con la tardanza habitual y que, además, en algunos casos no se detenían por venir llenos de paradas anteriores, el mensaje lanzado por Barberá a sus ciudadanos con la jornada fue inequívoco: en Valencia, cojan el coche.

PD: Durante el rato que he tardado en escribir esto he percibido una notable sensación de déjà vu, y no era para menos. El año pasado escribí Sin coche, y sin vergüenza, que podría haber reproducido aquí en su integridad. Hasta la posdata valía: hoy también juega el Valencia CF en casa y me juego lo que quieran a que volverá a suceder lo mismo. Pero relájense, sólo engañan y se ríen de quien se deja engañar y burlar.

Los años amargos

Justo ayer comentaba con un amigo cómo Informe Semanal, tras haber sido durante lustros el programa informativo de referencia de la televisión española -pública y privada-, hacía tiempo que había perdido esa naturaleza (seguramente porque los responsables políticos del ente conociendo la "credibilidad" del espacio, lo habían usurpado para vender sus consignas). Quién me iba a decir que horas más tarde, un reportaje incómodo, al estilo de los que lanzaba antaño en relación a temas de actualidad, me reconciliaría con el espacio. Se trata de Los años amargos, primero de una serie de varios reportajes con los que Informe Semanal va a recuperar la memoria de lo sucedido en la cruenta posguerra civil española, ya en pleno régimen franquista. El reportaje, no lo duden, es valiente, pues el ente público lo ha preparado precisamente ahora que los altos tribunales españoles están demostrando que en su interior aún permanecen jueces cómplices y responsables de aquella dictadura, dispuestos a impedir que se investiguen sus crímenes. Y obviamente es útil, pues a día de hoy hay muchos españoles que ignoran que el drama en nuestro país no acabó con el fin de la Guerra Civil, sino que tras ella los vencedores asesinaron y explotaron a los vencidos durante décadas, mientras se honraba a los caídos por el bando golpista vencedor (en algunos casos con privilegios económicos a sus familiares que aún hoy disfrutan). Habrá que verlos -y difundirlos- todos.



PD: Del mismo modo, el programa de ayer también incluyó un reportaje bastante interesante sobre la apertura del juicio al asesino neonazi de Carlos Palomino. Pueden verlo aquí.

17 septiembre 2009

Valencia es para los 'listos'

Hace unos días me llegaba al correo el anuncio de la presentación en sociedad de un nuevo club social fundado en Valencia. La nota de prensa del club, llamado Moddos, decía entre otras cosas, lo siguiente:
"[Moddos] no es una mera red social. Se trata de un proyecto pionero que nace con el objetivo de crear una comunidad de personas afines que compartan los mismos intereses, gustos y aficiones. [...] Es un club privado y como tal, elige quien puede ser miembro del mismo. Son personas con un perfil socio-cultural alto. Pero no se circunscribe al plano económico: “es gente que se mueve, que sale, que entra, que le gusta la gastronomía, la cultura y el arte, que viaja, que compra, que consume, que ríe, que se divierte, que se relaciona y potencia sus relaciones. En definitiva, personas con inquietudes e intereses comunes que vive con intensidad” comentan los responsables del proyecto."
La presentación tuvo lugar anoche en el Hotel Westin de la ciudad y de ella daba hoy cuenta la gran Bel Aliño en el artículo Únete a mi club, o sea que publicaba hoy la edición autonómica de El Mundo. En él definía con claridad los objetivos de sus fundadores y miembros, crear "un club de amigos Vips, naturalmente, pero además un espacio de intercambio, de mutua ayuda. Un círculo para generar negocios y privilegios y crear nuevas formas de relación". Vamos, como el Opus Dei o los Legionarios de Cristo pero a cara descubierta y sin necesidad de hacer el paripé rezando. La verdad es que con el sitio para establecer el club, sus creadores han dado en el clavo: la capital de una comunidad por debajo de la media española en renta per cápita (y bajando) pero que de puertas hacia afuera vende imagen de lujo. No les faltaran niñas operadas y emperifolladas a todo lujo, enviadas por los padres a ver si las hacen socias y allí las colocan a un ricachón. De alguna manera habrá que medrar.

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Por otro lado, tan sólo unas horas después de que los últimos miembros del selecto club Moddos abandonaran la pista de la discoteca Mya, en la que celebraron el fin de su primer encuentro, el pueblo llano valenciano podía empezar a disfrutar de una fiesta a su altura: el Valencia Bierfest. ¿Cómo? Sencillamente una fiesta que pretende recrear el espíritu del Oktoberfest alemán en Valencia -es decir, que la gente se ponga ciega de cerveza-. La idea es encomiable y por mi parte no cambiaría el Oktoberfest por tener que soportar a un pijo insufrible para conseguir un trabajo en un sarao de Moddos (lo sé, así nunca llegaré a nada en la vida). Pero no podía ser perfecto: el sarao lo organiza -citando sus palabras- "un grupo de empresarios con gran experiencia en la celebración de eventos". ¿Y qué hacen los "expertos en eventos" en Valencia? Como todo el mundo sabe -al menos en el resto de España- tratar de sablar a los valencianos. 4 euros y medio vale una jarra de medio litro de una marca que en el súper vale euro y medio máximo. 9, el litro. Es un timo de aquí te espero, pero no podemos echar la culpa a los organizadores; después de ver pasar por aquí y llevárselos calientes a Bertarelli, Eccleston, Agag, su amigo El Bigotes, los de la fórmula 1 de la hípica, los de la fórmula 1 del aire y hasta al mismísimo "santo padre", lo que sería de idiotas es no intentarlo.

Blog i Birres 2: Benimaclet. 24/09/09

Se dice que segundas partes no suelen ser buenas. En este caso, aunque la primera no fue un éxito de público, sí recibió los aplausos de la crítica. El caso es que ahora, medio año después, y motivados básicamente porque (además de que en el primero lo pasamos muy bien) ese día pasa por Valencia una de nuestras blogueras de más relumbrón, la inimitable Comtessa d'Angeville, (que nos pidió expresamente que hiciéramos una para ella), el próximo jueves tendremos una nueva Blog i Birres. Será el próximo jueves 24 de septiembre a partir de las 20 horas en -a menos que alguien proponga un local en el que nos sirvan más barato y nos traten mejor- la Bodega de Benimaclet (esquina Calle Alegret con calle Puzol -dos calles por detrás del Glop de la plaza de Benimaclet). El encuentro está abierto a todos los blogueros que se quieran apuntar, aunque sería deseable, para poder disponer del espacio necesario, darle la mayor difusión y estar atentos a que estemos todos, etc, que los que se apunten dejen un mensaje en este post (que también copio en este blog) e inviten desde sus blogs a los blogueros que les leen. Por lo pronto, les digo que iremos (iré añadiendo personal a la lista a medida que me entere):
Servidor, y si tienen un blog y quieren, ustedes.

16 septiembre 2009

¿En qué estarían pensando?

Si es que siempre son los mismos. Hace unos días empezó el nuevo curso escolar, con la novedad de que este año, por deseo del gobierno de España, en algunas comunidades autónomas se comenzarían a informatizar las aulas y se regalarían ordenadores portátiles a miles alumnos para que siguieran las clases. Por decisión del gobierno y dicen que sin mediar negociación alguna, las computadoras las pagarían a medias entre el gobierno y las comunidades autónomas. A ver quién es el guapo que, si el gobierno dice que pone su parte, no pone la suya. Pero entonces salieron los de siempre. "Los padres catalanes deberán pagar la mitad de los ordenadores" apuntaban con cierto retintín durante estos días los presentadores de radios y televisiones. Y es que nada mejor que una noticia que parezca reforzar un tópico que cree el ciudadano medio -en este caso, que los catalanes son unos agarrados- para hacer a la audiencia sentirse más lista.

Sólo al gobierno catalán se le ocurre, con la que está cayendo, negar a los padres esta nueva prebenda a costa del erario público. ¿Qué idea trasnochada habrá pasado por la cabeza de las autoridades catalanas para no sumarse al regalo indiscriminado? ¿Que no sería justo que tanto las familias que tienen más dificultades para acceder a la compra de la computadora como las que no tienen ninguna se beneficiaran por igual del esfuerzo que supone para la Comunidad ese desembolso? ¿Que regalar material escolar sería restarle valor frente a las cosas por las que los chavales y sus padres pagan? ¿Que sería ridículo regalar ordenadores indiscriminadamente cuando millones de españoles no tienen reparo en adquirir consolas que superan en precio a esos portátiles con las que jugar a juegos que pueden costar su tercera parte? ¿Qué? ¿Qué razón habrán encontrado? Menos mal que el gobierno de Zapatero no pensó en nada de eso y ahora, desde las infantas Leonor, Sofía y compañía, hasta los niños de los barrios marginales, recibirán gratuitamente el mismo ordenador portátil, aunque quizás los últimos no lo puedan enchufar en su casa. No se puede estar en todo.

Eterno retorno

Gran Hermano es el formato televisivo perfecto. Siempre tendrán voluntarios para entrar en la casa porque la gente, los imbéciles en particular, se matan por salir en la tele. Y siempre tendrá espectadores porque a la gente le encanta ver a imbéciles haciendo el ridículo. Es el eterno retorno nietzscheniano en versión imbécil.
Este es sólo el principio de la espectacular columna que escribió José A. Pérez para el ejemplar de Público de la pasada semana. Lo rescato ahora, cuando lo he leído -a través de su blog Mi mesa cojea-, porque no tiene desperdicio. España es así.

15 septiembre 2009

Sin muerte nunca habrá resurrección

Como si del Oráculo de Delfos se tratara, todo el mundo miraba ayer hacia Bruselas para ver qué futuro vaticinaba la Comisión Europea para Asuntos Económicos a las diferentes economías de la Unión Europea. Pero para lo que se contó no hace falta precisamente ser pitonisa: simplemente pronosticó la cercana mejora de la economía en países como Alemania y Francia, mientras auguró que España no saldrá del pozo en el presente 2009 (y lo que te rondaré morena, podría haber añadido). ¿Hay que ser un lince de la economía para deducir semejante conclusión? No, simplemente cabe atender a la realidad y emplear un poco la lógica. La crisis internacional se debe a una debacle en el sistema financiero, mientras que en el caso español, además de perjudicar la estructura financiera, la crisis también dejó al descubierto la falacia de un sistema económico y empresarial edificado sobre la idea de que la construcción era una fuente de riqueza inagotable. Así, en el caso de que las medidas llevadas a cabo por la UE para revitalizar el sistema bancario surtieran efecto (que está por ver), los primeros países en recuperarse serían aquellos a los que la crisis exclusivamente hubiera afectado en ese sentido. Pero, ¿y España?

En España las opiniones mayoritarias, a tenor de lo escuchado y leído entre ayer y hoy, se dividen entre los que niegan los pronósticos alegando manías persecutorias, y los que encuentran en ellos la confirmación a la incapacidad del gobierno para manejar la situación, a pesar de no aportar por su parte ninguna solución alternativa en las regiones cuyo destino manejan. Sin embargo, ni unos ni otros (lo que no es lo mismo que todos) han observado que el hecho diferencial de la crisis española, propiciado por la burbuja inmobiliaria, sigue sin resolverse mientras ambos, que hay que dudar que no sean los mismos, miran para otro lado. En España, la crisis financiera internacional destapó la ya de por sí evidente existencia de esta burbuja, lo que se tradujo en una paralización del mercado de la vivienda, y por tanto de la construcción, sector que por sus dimensiones arrastró en su frenada a buena parte del tejido empresarial español. Sin embargo, la burbuja nunca explotó. Ningún gobierno ha considerado desde entonces gravar fiscalmente las segundas viviendas para penalizar la especulación con este bien de primera necesidad*, mientras que mediante la intervención estatal en bancos y cajas de ahorro, se consiguió que los precios de las residencias no cayeran en picado. En cambio, todo eso habría sido lo deseable. Efectivamente, miles de hipotecados durante la burbuja pagarían por sus pisos mucho más de lo que valen (al fin y al cabo fue decisión suya comprar entonces y contribuir a sobredimensionar el mercado), centenares de constructoras quebrarían**, y decenas de bancos y cajas verían -cuanto menos- reducidos sus beneficios por miles de millones, pues todos los pisos que tienen en propiedad a resultas de la quiebra de las constructoras se tasarían en su valor real -¿la mitad del actual?- y no en el que ahora mantienen artificialmente gracias a los ingresos del Estado.

Efectivamente, los efectos de la crisis habrían sido más duros y notables, pero los españoles nos enfrentaríamos a una situación real. ¿Habría sido la muerte? No creo que hubiera llegado a tanto, pero sin duda, desde ese punto bajo y real se podría haber comenzado el camino hacia la recuperación. Algunas familias, las que especularon con la vivienda, estarían desahuciadas, pero las que no lo hicieron, ante precios de la vivienda reales, volverían a considerar la compra. La no intervención del Estado hasta devenida la catarsis, habría puesto al descubierto los bancos y cajas que intervinieron y fomentaron -en el caso de las cajas, por orden de los respectivos gobiernos de las comunidades autónomas- la burbuja, lo que habría permitido depurar responsabilidades, castigar a los responsables, y finalmente, reparar un sistema bancario ya limpio (no como ha sucedido hasta ahora, en que las ayudas han servido para camuflar los errores de las entidades). En esas condiciones, desde más abajo, pero con el sistema purificado, el dinero habría vuelto a circular. Pero nada de eso ha pasado. En España, unos y otros (que no es lo mismo, insisto, que todos) continúan optando por proteger a los especuladores, banqueros y autoridades que agravaron la situación en la que nos encontramos, mientras esperan que un milagro haga desaparecer el problema de la burbuja inmobiliaria que les sirvió a todos para inflar los registros de su "buena gestión económica". Pero los milagros no existen. Protegen a algunos. Lo pagamos casi todos.

*En este punto cabe recordar que antes de la crisis el tripartito catalán iba a aprobar una medida de este tipo que podría haber frenado este aspecto de la crisis en Cataluña, pero CiU y las presiones del PSOE al PSC impidieron que se aprobara, arrastrando así también a esta comunidad.
**Trampear la situación, como está haciendo, tampoco ha evitado esto. Decenas de constructoras, grandes y pequeñas, han quebrado en los últimos meses. Quién sabe si una regulación radical de los precios y una regulación para evitar la especulación no habría, a largo plazo, salvado a algunas de ellas.

14 septiembre 2009

Rajoy al rescate

Escucho la radio y alucino. Cuando los votantes de izquierdas, tras dos años de crisis en los que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero no ha tomado una sola medida* que les permita diferenciarse políticamente del PP, ya no saben en qué plano político ubicar al PSOE, y el partido de Pablo Iglesias pierde simpatizantes por enteros a medida que aumentan las muestras de su derechización, adivinen quién sale a echar un cable al PSOE. Pues nada menos que el mismo Mariano Rajoy, que ubicando de nuevo a su partido en la extrema derecha al animar a sus simpatizantes a sumarse en una nueva trasnochada manifestación contra la reforma de la Ley del Aborto, ubica nuevamente a los socialistas a la izquierda del PP. ¿Es o no todo esto un circo?



*Excepto la "no medida" de no plegarse a los deseos de la patronal de acercar el despido al coste cero.

12 septiembre 2009

Imágenes de Ecuador

Llevo dentro a un fotógrafo frustrado. Me encanta la fotografía y creo que tengo algo de sensibilidad para entender un poco de ella; pero cámara en mano, aunque no soy torpe, tampoco tengo gracia para hacer buenas obras. Mi reciente paso por Ecuador ha sido la última oportunidad de comprobarlo. He asistido a momentos únicos y me detenido ante multitud de parajes espectaculares que he tratado de capturar; pero repasando las fotos siento que no capturan ni un 5% de lo que vi con mis propios ojos. Pese a todo, finalmente me he enfrentado a ellas y he reunido un puñado de las que salieron mejor. Aquí se las dejo, básicamente para que puedan disponer de ellas la gente que me invitó a vivir aquella experiencia (Acsud y Maquita), los amigos que me acompañaron en el viaje, y los que me encontré y tan bien me trataron durante mi periplo por tierras ecuatorianas. Gracias de nuevo a todos.



Si quieren ver las fotos a una dimensión mayor pueden hacerlo siguiendo este enlace.

10 septiembre 2009

La España ejemplar

Como los más fieles de estas páginas virtuales sabrán, anduve por Ecuador el pasado mes en lo que era mi primera visita a Latinoamérica y mi aterrizaje por allí fue un tanto traumático, básicamente por el contraste entre la opulencia con que vivimos la mayoría en occidente y la humildad con que lo hacía una gran parte de los ciudadanos ecuatorianos. Les cuento esto porque creo importante señalar que mi regreso a España también lo está siendo, pero no ya por ver este contraste económico a la inversa, sino porque, tras convivir con unos ciudadanos que viven intensamente y disfrutan cada uno de sus logros y avances sociales y políticos, regreso a un país cuya mayoría social presume de vivir en una de las democracias más avanzadas del mundo cuando lo cierto es que día tras día nos asaltan síntomas de que vivimos en una oligarquía heredada del franquismo. Eso sí, con derecho a voto.

¿Cómo si no se explica que ayer un juez fuera llevado ante un tribunal, demandado por una organización del ultraderecha, por el mero hecho de tratar de abrir, treinta años después del supuesto fin del franquismo, una causa contra los crímenes perpetrados por ese régimen fascista? Escuchaba ayer en la radio comentar al hispanista Ian Gibson que esto demostraba que la Guerra Civil no había acabado, pero Gibson esta vez se equivocaba: la Guerra Civil sí acabó, y hubo unos vencedores que durante 35 años (y aún hoy) compensaron a sus víctimas y criminalizaron y condenaron a sus enemigos. Lo que esto demuestra es que lo que no acabó fue el régimen franquista, y que la Transición, ese proceso modélico en el que todos cedían, nunca existió realmente, pues todavía hoy los fascistas siguen controlando el poder e impidiendo que España, a diferencia de la mayoría de países civilizados que han pasado por vergüenzas históricas similares, investigue y depure su pasado haciendo que la justicia y el reconocimiento llegue a todas sus víctimas y sus familiares, y no solo a las de un bando.

Hoy, en todos esos países civilizados, tanto los que admiramos como muchos de aquellos de los que decimos servir de ejemplo, sus ciudadanos miran este lamentable espectáculo y les damos vergüenza, si no pena. A esa España es a la que he regresado. Díganme si no es para coger un trauma.

¿Justicia?
Mientras se juzga al juez Garzón por su investigación contra los crímenes del franquismo, en Valencia sigue en libertad el magistrado Juan Luis de la Rúa, amigo personal del president de la Generalitat Valenciana a quien libró de un juicio por haber recibido regalos de una trama empresarial, pese a que la legislación le obligaba (debido a su relación) con el acusado, a inhibirse de la causa. Hoy, además, se ha sabido a través de la prensa, que la sala valenciana dirigida por De La Rúa extravió las pruebas que podrían inculpar a su amigo Francisco Camps en varios delitos, pruebas que iban a ser utilizadas por un tribunal superior para considerar la reapertura de la causa.

Y ahora, si quieren, nos ponemos a enseñar a venezolanos, bolivianos, cubanos, ecuatorianos, argentinos, etc. lo que es un Estado de Derecho y una democracia consolidada poniéndonos como ejemplo.

La foto (sin modificar) de Garzón entrando al juzgado, la firma Álvaro García para El País.

09 septiembre 2009

Y aún hay hoy quien no se ha dado cuenta

...aunque Eneko lo dibujaba para que se publicara hoy en 20 Minutos, antes de sufrir esta mañana la escenificación en el Congreso de diferencias a la hora de afrontar la crisis económica. Como todo aquel que presta un poco de atención, donde gobiernan, unos y otros aplican -o dejan de aplicar- medidas bastante similares. Nada que ataje los viejos problemas. Nada que suponga el mínimo perjuicio para los de siempre.

Vistazos - 9 septiembre

  • Se comenta en los círculos periodísticos valencianos la terrible posibilidad de perder, para diarios e informativos, uno de los recursos más habituales para que los plumillas rellenemos espacio: el de los rankings de calidad de servicios por comunidades autónomas. Y es que desde hace ya bastantes años resulta difícil encontrar un ranking en el que la Comunitat Valenciana figure, si no en la peor posición, sí entre las peores. Ayer fue el servicio de ITV, que privatizó Zaplana en 1998 para hacer cuadrar sus despilfarros y beneficiar algún interés privado, y que es en la Comunitat el más caro del país; pero el mes pasado y el anterior y el otro se lideraban la lista de aumento en número de parados; no hay año que no sea la valenciana la comunidad que peor -o la segunda peor- servicio sanitario público ofrece desde que éste se analiza... Así hasta el infinito. Y como ya saben, lo que sucede siempre -que la Comunitat sea el cero a la izquierda en prácticamente todos los indicadores- deja de ser noticia. Cuando la Comunitat figure por delante de modo positivo en alguna estadística, por favor, indíquennoslo. Aunque a los valencianos todo esto parezca darles igual, el gremio está intranquilo.
  • En Valencia hace hoy un sol de justicia y hay buen ambiente en las playas. Sin embargo el Ayuntamiento ha decidido que el verano ya ha acabado. Así lo indica el espacio de playa habilitado para discapacitados, que hoy, pese a haber ciudadanos que demandaban sus servicios, ya estaba siendo desmantelado. Seguro que decisiones como ésta -que de mantenerse supondrían un gasto ingente de presupuesto que impediría que en la ciudad se organizara cualquier sarao de medio pelo- dejan muy buena imagen en nuestros visitantes y benefician al turismo. Enhorabuena.
  • Hoy la afición granota celebra el centenario del Levante UD. Los estudiosos de estos menesteres dicen que son más, mientras algunos desfaenados -en los comentarios de la misma noticia- apuntan a que serían menos. Sea de una manera o de otra, el caso es que hoy los levantinistas tenemos una excusa sentimental e irracional para estar de fiesta, y tal como están las cosas no es para ir dejando pasar estas oportunidades. Así que a celebrar. Pels propers cent anys: Amunt Llevant!

08 septiembre 2009

El problema de Ikea

Mientras Ikea genere estos problemas, hacer de la sustitución de la tipografía en su catálogo un asunto trascendental* resulta un poco hiriente. Que los medios convencionales, sobornados con sus anuncios, decidan mirar para otro lado, no me parece bien, aunque me resulta comprensible. ¿Pero nosotros? Ya está bien de difundir la imagen de buenrollismo de Ikea, que vende diseño barato, sí, a costa -entre otras cosas- de explotar a trabajadores en países sin legislación laboral.
"Las mujeres de esas fábricas proveedoras de Ikea trabajan entre 80 y 90 horas cada semana y no reciben un salario que les permite vivir con dignidad. Las condiciones de vida son muy difíciles para ellas. No pueden, por ejemplo, comer carne más que dos o tres veces por mes. Se les paga el mínimo legal: en India 37 euros al mes, en Bangladesh 11 euros al mes, en Vietnam 43 euros al mes y no hay sindicatos porque hay miedo a perder el empleo..."
Olivier Bailly, Jean-Marc Caudron y Denis Lambert, autores de 'Ikea, un modelo desmontable'.

*Sé que el blog de Diego Areso, que sigo con asiduidad, trata de diseño editorial, pero la excusa era buena para recordar los modos de la empresa sueca.

07 septiembre 2009

Comparaciones

Dada la situación, establecer una comparación entre ambos era tan fácil que hasta a mí se me ocurrió hacerla en más de una ocasión en este espacio. ¿Cómo, disponiendo de una figura política tan negativa en el imaginario común español como la de Hugo Chávez, uno iba a desaprovecharla para ubicar en el plano ético al president de la Generalitat Francisco Camps? La situación, como comentaba, servía la comparación en bandeja; pero la servía, matizo, desde un punto de vista irónico. Les cuento esto porque creo que es de justicia, una vez comprobado que cada vez es más común plantear el símil en serio (como hizo el portavoz del PSPV en las Cortes Ángel Luna, en una entrevista que publicó El País el pasado sábado), señalar las notables diferencias que existen entre las políticas que plantea el presidente venezolano y las que lleva a cabo el valenciano, que se traducen a su vez en los beneficios que perciben o dejan de percibir sus ciudadanos.

Ateniéndonos al ejemplo más cercano y evidente, mientras Chávez es conocido -y condenado por la prensa extranjera- por nacionalizar -entre otras- las empresas petrolíferas de cara a que los beneficios que su explotación reporta recaigan en todo el país y no en manos privadas; el pasado mes de agosto Francisco Camps "nacionalizaba", mediante la donación de más de 90 millones de euros y el aval de otros 74 a fondo perdido, dos empresas deficitarias en manos privadas como el Valencia CF y el Gran Premio de Europa de Fórmula 1, para que las pérdidas de sus propietarios pasen a repercutir en el bolsillo de todos los valencianos (resta señalar que de haber beneficios no veríamos ni una). Venezuela y la Comunitat Valenciana también siguen, de mano de sus líderes, caminos opuestos en materias como la educación o la sanidad públicas, ya que mientras el país sudamericano realiza ingentes esfuerzos por acercar la cultura a toda su población (realizó una intensa campaña para lograr ser un país libre de analfabetismo, y ahora ésa lucha continúa en el plano tecnológico) o establece planes como la Misión Barrio Adentro, de cara a que la asistencia sanitaria llegue a todas las personas; en la Comunitat Valenciana las autoridades no escatiman a la hora de poner trabas al acceso de la población al conocimiento (ya sea privándoles de estudiar en su lengua, tratando de imponer la enseñanza de materias en lenguas extrañas, o simplemente renunciando a presupuestos para adquirir más fondos bibliotecarios), al tiempo que la calidad de la sanidad pública se degrada de modo alarmante y se dan muestras de que lo banal es prioritario a la público (no se escatiman esfuerzos para construir un edificio innecesario como el Ágora, mientras la construcción de la nueva Fe, el que debería ser el hospital valenciano de referencia, se prolonga indefinidamente).

Si a todo ello, sumamos el polémico y tan cacareado asunto del uso de los medios públicos es fácil dilucidar también quién sale peor parado. Y es que mientras Chávez dispone de su Aló Presidente, e incluso acaba de inaugurar un periódico para, según sus palabras, "hacer frente a las mentiras sobre la revolución" que vierte toda la prensa privada en su país; Camps no sólo hace uso para su propaganda -y cómo- de los tres canales de la televisión pública valenciana, sino que a golpe de publicidad institucional (con una inversión desmesurada) ha conseguido comprar la voluntad de buena parte de los privados (incluidas las radios y televisiones), que escriben a diario a dictado de algunas de sus consellerias. ¿Vale la pena seguir enumerando? La comparación en este caso, además de odiosa, sería sumamente imprecisa. A estas alturas lo único que cabría señalar es que, porque Camps sea en lo malo netamente peor que el presidente venezolano (y en lo bueno, también peor), no se va a lanzar uno en brazos del líder sudamericano o sucedáneos. Y más con su rollo de político cercano y campechano. Para eso ya tenemos a Rita Barberá.

06 septiembre 2009

18 días en el eje del mal

Dos aisladas pintadas en contra, ubicadas a escasos cincuenta metros de alguna de las fortificadas urbanizaciones de lujo ubicadas al norte de la ciudad de Quito, son un muy escaso bagaje para dar por buena la imagen de tirano radical que la mayoría de medios españoles venden de Rafael Correa como el tercero -por eso de tener más pinta de occidental que los otros- de los integrantes de ese eje del mal bolivariano que completan Hugo Chávez y Evo Morales, y que no deja a norteamericanos y europeos saquear latinoamérica en paz. Lo cierto es que, si no hubiera sido por la coincidencia de mi estancia con la polémica intención de Correa de cerrar una televisión privada especialmente crítica con su figura (que afortunadamente ha quedado en nada), entre lo percibido en mi estancia y lo relatado en España desde medios interesados, la distancia habría sido insalvable.

Y no es que no escuchara críticas a Correa a mi paso por Ecuador. La más notable es la que le plantean numerosas poblaciones indígenas, tras comprobar que su llegada al poder no ha frenado la explotación salvaje -vía minería o extracción petrolífera- de los recursos naturales del país. Esto lo conocía antes de viajar al país, pese a no tratarse de la denuncia habitual de nuestros medios, que no son contrarios a esa explotación sino a que las beneficiadas no sean "nuestras" -es un decir, ya saben- empresas. Pero sin restar importancia a esta crítica -que la tiene y mucha-, la que me resultó más interesante es la que me comentó un ingeniero, simpatizante de Correa, preocupado por la deriva totalitaria que percibía en algunos de sus últimos gestos. Y es que al amago de cierre de Teleamazonas, el ingeniero sumó el anuncio en su proclamación presidencial de lo que ha definido como "comités de defensa de la revolución ciudadana" (amparándose en la idea de que el gobierno ecuatoriano podría ser la próxima víctima de un golpe de Estado orquestado desde el exterior a imagen del hondureño), comités que nacerían al tiempo que -según me contaba mi interlocutor- el gobierno estaría haciendo lo posible para desmantelar el asociacionismo crítico clásico fuera de su control.

Estas medidas, a nuestros ojos y en nuestra realidad, serían suficientes para empañar la figura de Correa definitivamente, pero no hay que olvidar que la realidad de Ecuador no es la nuestra, y los ecuatorianos vienen de donde vienen (sus ocho últimos presidentes no cumplieron su mandato entero y los tres predecesores de Correa fueron derrocados por protestas callejeras). Así, no me extrañó en demasía no encontrar una voz crítica con el presidente en mi primera semana de estancia, y que la primera, tras arremeter contra él, me asegurara que lo votó y que, de no surgir una alternativa mejor, volvería a hacerlo en los próximos comicios presidenciales. Y no se crean que Correa dispone en Ecuador de un chiringuito mediático como el que se ha montado, sin ir más lejos, Francisco Camps en la Comunitat Valenciana. No, el líder de Alianza País y todos sus conciudadanos conviven a diario con las críticas despiadadas de la práctica totalidad de los medios privados (que tampoco manejan los argumentos indigenistas), críticas que trata de desmontar, al tiempo que resume la que ha sido su agenda de la semana, cada sábado en el programa de la televisión pública Enlace ciudadano. ¿Que tiene como Chávez su propio programa? Sí, pero teniendo en cuenta el panorama mediático, ¿les parece excesivo? ¿Les resulta demasiado ególatra? En Guayaquil vi como el alcalde (opositor a Correa) no dejaba de estampar su nombre ni en los coches de la policía, mientras que un enorme plano medio del de Tena daba la bienvenida a los visitantes desde un enorme cartel ubicado a la entrada de la población. Sí, aquí la perspectiva de chuparnos los atascos a la entrada de Valencia vigilados por una una enorme imagen troquelada de Rita Barberá sería suficiente argumento para emigrar de la ciudad. Pero como les digo, Ecuador es otra cosa. Y al parecer, la mayoría de sus ciudadanos consideran que, desde que están en el eje del mal, no les va del todo mal. Y si fuera al revés no dudo que saldrían a la calle para tratar de remediarlo; lo cuál, visto desde aquí, no les niego que me produce cierta envidia.


Las pintadas electorales de múltiples opciones, ocupando muros y fachadas de viviendas enteras todavía meses después de los comicios, constituyen un extraño aunque reiterativo elemento del paisaje rural ecuatoriano actual.

05 septiembre 2009

El ejemplo de Salinas

En breves minutos empezaba un partido de fútbol de máxima rivalidad pero, aunque muchos de los congregados tenían ganas de verlo, lo primero era lo primero. Habían peregrinado en grupo hasta allí desde sus aldeas, algunas ubicadas a varios centenares de kilómetros, expresamente para ello. Estaban en el hostal comunitario El Refugio, en Salinas de Bolívar, a donde habían viajado para ver, conocer y tratar de trasladar a sus localidades de origen, la exitosa experiencia cooperativista con la que, desde hace unas décadas, los habitantes de Salinas lograron dejar atrás la pobreza y convertirse en un modelo para otras humildes localidades como la suya.

Yo asistí a esa charla, impartida por el salinerito William Ramírez, y les he de confesar que, en vivo y palpando el interés con el que la seguía el más de medio centenar de personas que abarrotaban la pequeña sala, constituyó una experiencia indescriptible. Escucharla ahora aquí no será lo mismo, pero no quería dejar de ponérsela. Si quieren conocer algo más de la experiencia cooperativista de Salinas de Bolívar pueden hacerlo en esta web.

03 septiembre 2009

Viajar con otra mirada

Un niño corre descalzo, juega y disfruta, en la empedrada plaza central de la comunidad de Shandia.

¿Puede uno hacer turismo plácidamente cuando percibe cómo la gente que tiene relativamente cerca no puede disfrutar de sus mismas comodidades? Eso es lo que me preguntaba yo a las pocas horas de llegar a la humilde localidad de Shandia, donde se ubicaba un paradisíaco y recién estrenado alojamiento administrado por la comunidad, cuyas cuidadas condiciones parecían distar mucho de las que uno imaginaba encontrar en las viviendas de la zona. El pensamiento era inevitable, pero creo que precisamente ése es uno de los objetivos que pretende el turismo responsable: frente a la convencional oferta de pulsera "todo incluido que oculta tras las vallas de sus complejos la realidad de los países cuyas poblaciones empobrecidas explota para abaratar costes, el responsable proporciona a las poblaciones anfitrionas un elemento para obtener ingresos de una manera justa y les anima a mostrar su realidad a los visitantes. Aquí no se recrea un país de postal, se trata de mostrar una realidad. Y qué quieren que les diga, ese contacto con la gente es francamente enriquecedor.

En mi viaje lo fue en la citada Shandia, pero también en la comunidad de Poza Honda, donde la población montubia, además de mostrarnos la cultura y los ricos parajes de su zona, nos brindó una acogida difícilmente descriptible por lo cálida, cercana y entrañable. No obstante, la experiencia más especial fue la vivida en la comunidad de Santa Bárbara, en Cotacachi, en la que disfruté del alojamiento rural, mediante el cual el viajero es albergado y convive (en grupos de dos a tres personas) junto a una familia de la zona. Ernesto Arotingo, Digna Guandinango, y sus hijas Tamia, Huaita y Karen (y su gato Sucio) fueron los que me dieron, junto a la compañera Catherine Gegout, una acogida inolvidable, compartiendo con nosotros su hogar, sus alimentos y sus inquietudes, sus luchas diarias y sus alegrías, en la manera de viajar más sorprendente que he experimentado en mi vida (sensación que se incrementa si uno es tan pudoroso como un servidor y nota cierta incomodidad ante el hecho de meterse en casa ajena).

Entre otras cosas, en Santa Barbará pudimos enterarnos de cómo el agua es también allí una excusa para que los políticos de la zona ganen adeptos a base de enfrentar a pueblos hermanos (¿les suena de algo?); en Poza Honda, de cómo los distribuidores de cacao les engañaban al comprar sus cosechas, y cómo esto cambió cuando los vecinos aprendieron -de la mano de Fundación MCCH- a organizarse para vender sus cosechas; en Shandia, de cómo en la selva cercana, la tradición popular puede encontrar remedios para casi todos los males; y en todos ellos, de cómo la posibilidad de ofrecer este tipo de turismo*, ofrecía a sus comunidades una oportunidad de mejorar su calidad de vida. Desde lejos puede parecer anecdótico, pero de cerca el asunto no deja de tener una importante trascendencia. La experiencia valió la pena.

*Turismo que yo experimenté -lo menos que se merecen es esta cuña- gracias a la invitación de Maquita, responsable de algunas de estas experiencias en Ecuador, y de Acsud, que me cedió su plaza en el viaje organizado por esta operadora ecuatoriana de Turismo Responsable.

Ernesto y sus hijas, frente a la casa construida para ex profeso que duerman sus invitados,aparentemente más lujosa que la suya propia.

Guillermo, nuestro guía en Shandia, no duda en cortarse para enseñarnos el poder cicatrizante de una de las centenares de plantas que crecían en el entorno de la población.

02 septiembre 2009

Aterrizajes


La primera imagen imborrable que me regaló Ecuador se produjo apenas tomada tierra en Quito. La nocturnidad de mi llegada me privó del impactante aterrizaje en el aeropuerto ubicado en pleno casco urbano (que, por cierto, tiene los días contados) y que, como comprobaría más adelante, da la impresión al viajero de que el avión no va a poder evitar caer sobre alguna de las miles de viviendas que inundan el valle en que se ubica la ciudad. No, aquella primera imagen se materializó ante mí al atravesar la puerta de desembarque y toparme con un mar inabarcable de rostros sonrientes. Y es que Ecuador, tierra hace una década de emigrantes forzados, recibe así a a sus visitantes merced a las decenas de familiares que se agolpan a las puertas del aeropuerto para recibir con ilusión a a alguno de los suyos, de regreso de buscar fortuna más allá de sus fronteras. La imagen de las mil sonrisas pues, no es para el turista, pero no por ello deja de ser una estupenda bienvenida.

Con ella terminaba en cierto modo mi aterrizaje físico, aunque el psicológico tardaría más en llegar. Las agencias de viaje suelen, en sus programas de visita a Ecuador que parten de Quito, detenerse en la urbe los primeros días, se comenta que para que el cuerpo de los no habituados se adapte a la elevada altura en la que se ubica la ciudad. No obstante, siendo la mía una visita especial con un apretado programa, con un Quito nocturno apenas visto en el trayecto del aeropuerto al hotel y uno diurno surcado de norte a sur con una rapidez ineficaz para que el visitante perciba las diferencias entre una parte y otra de la ciudad, abandonaba ya a la mañana siguiente la ciudad para partir hacia la Amazonía. Fue entonces, viendo cómo las condiciones de vida se agravaban vertiginosamente a medida que salíamos de la capital, cuando realmente recibí el shock que no me había dado la altura.

El tiempo de la estancia lo difuminaría, pero la escasez de recursos y las condiciones con que veía que parecían vivir muchos de los ecuatorianos me turbaron en esos primeros momentos y me impidieron disfrutar plenamente del buen recibimiento que junto a mis compañeros de viaje tuve en la pequeña comunidad de Shandia. Quizás para evitar ese otro shock sirvan también los primeros días en Quito. Porque seguramente, al ver a los niños y los indígenas que venden golosinas o limpian botas como quien pide limosna en las calles de su casco antiguo, o simplemente asomándose a su periferia sur, el turista occidental vaya haciéndose una idea de lo que encontrará más allá de sus límites. Y le será necesario si no tiene un callo en el alma.

De vuelta

Hola de nuevo. Hace tres casi semanas les dejé, comentándoles que partía a Ecuador y que trataría de relatar por aquí mis peripecias, pero como habrán podido comprobar me ha resultado imposible por distintos motivos. Ahora ya estoy de regreso en Valencia, pero durante los próximos días, mientras vuelvo a ponerme al día de lo que se cuece por aquí (que por lo que intuyo sigue siendo lo mismo de siempre), me voy a permitir la licencia de tratar de contarles algunas de las impresiones que he acumulado durante el viaje a un país cuyas gentes, al menos las que he tenido la fortuna de conocer, me han acogido de un modo excepcional. Gracias a todos ellos y a ustedes por la paciencia de esperarme. En breve les voy contando.