30 noviembre 2009

Ahora toca alimentarlo

Parte del equipo de l'Informatiu, a pie de huerta de Alboraia.

Bueno amigos, ya hemos parido, y a simple vista no parece que la criatura padezca nada raro. Lo malo es que ahora toca alimentarla, de modo que hasta que la cosa coja cierta regularidad, la elaboración de l'Informatiu me tendrá lo suficientemente ocupado como para que les ofrezca aquí material original. De todos modos hoy toca que les recomiende dos o tres cosas del diario. Allí van:
Hay muchas cosas más, pero les emplazo a que sean ustedes mismos los que le den un vistazo. Y bien, si me echan de menos, allí pasaré consulta diaria. La primera ha sido ¿Pero qué es eso de l'Informatiu?. Si les queda alguna duda pueden echarle un vistazo.

25 noviembre 2009

l'Informatiu ya está ahí

Hace tiempo que llevo insinuándolo pero hoy, más tarde de lo que me habría gustado, puedo ya contarles el principal motivo que me ha tenido durante los últimos meses, y especialmente en las últimas semanas, más apartado del blog de lo que suele ser habitual . Se trata de la gestación de l'Informatiu, un nuevo diario digital que, por la iniciativa de un reducido grupo de amigos periodistas de València, y con el apoyo de un numeroso grupo de admirados y estimados colegas de profesión (y también algunos admirados y estimados artistas, que también los hay), verá por primera vez la luz el próximo lunes. Poco más les puedo contar por ahora, más que nada para hacerlo emocionante. Sólo apuntar que, aunque nuestros medios son modestos, no lo están siendo nuestros esfuerzos, ni tampoco lo son nuestros objetivos. Ya veremos cómo van las cosas.

Por lo pronto, si quieren seguir la cuenta atrás hacia el estreno, esperar a ver si desvelamos algún detalle adicional, o simplemente quieren estar ya apuntados para que les informemos de las principales noticias y secciones a partir del lunes, pueden ya visitar la página que hemos creado para el diario en Facebook.

Mientras tanto les ruego que disculpen mi ausencia; se me amontona la faena.

22 noviembre 2009

Verdades y mentiras

De haberlo leído, seguro que más de un creyente habría calificado de bendición la publicación Billete de ida justo en pleno secuestro del Alakrana en aguas somalíes. Y es que el libro sirve a José Cendón, el fotoperiodista español secuestrado en Somalia hace ahora un año, además de para narrar cómo fue su peripecia, para hablarnos del país en que se produjo, y las claves que han hecho que la piratería, los secuestros y el pillaje, sean la principal fuente de ingresos de ese territorio con nombre pero sin estado. Casi lo primero es una excusa para lo segundo.

Gracias al libro -fantástico en los dos tercios que llevo leídos- los lectores podemos saber, de voz de uno de los pocos periodistas españoles que se ha adentrado en aquellas tierras, cómo los piratas y secuestradores somalíes jamás liberan a ningún secuestrado si no reciben a cambio el rescate; cómo se preocupan de que sus secuestrados se mantengan en buenas condiciones, pues son al final lo que garantizará su recompensa; o cómo siempre entregan a los secuestrados tras recibir el dinero pactado, pues eso dará fe, de cara a futuros secuestros, de que son gente de fiar, y así su negocio seguirá funcionando a pleno rendimiento. Del mismo modo, Cendón nos cuenta como la piratería o el secuestro no son las únicas fuentes de ingresos de los somalíes, pues también son legión los que se dedican a hacerse pasar por piratas, secuestradores o periodistas de la zona, de cara a ingresar las sumas que los periódicos extranjeros -que renuncian a enviar a sus periodistas al territorio- les ofrecen por reproducir sus fantasiosas historias atribuyéndolas a alguna fuente. Pero no es todo, pues también, a través del caso de su propio secuestro, los lectores sabemos que, mientras hay países como España en los que se airea a diario la relación con los secuestradores, en Gran Bretaña, de cara a facilitar que la negociación llegue a buen puerto, los medios sólo hablan de los secuestros el día que se produce y el día de la liberación. Y también que hay países como Australia y Canadá cuya política de negociar con terroristas se traduce en que dos de sus periodistas permanezcan secuestrados en Somalia desde agosto del pasado año.

Por eso se podría decir que la salida de Cendón podría haber sido una bendición, pues sabiendo todo eso de manos de una persona que puede hablar con propiedad del asunto, nos habríamos ahorrado una de las semanas más infames de la reciente historia de la democracia española a propósito del secuestro del Alakrana. Pero está visto que ni el gobierno que durante el secuestro trató de convencernos de que estaba en contacto con el "gobierno somalí" (sic); ni el Partido Popular que trató de hacer del drama un carroñero negocio electoral; ni las familias de los marineros, que optaron por dificultar el proceso con sus continuas salidas a la luz pública; y, ni mucho menos, los responsables de la práctica totalidad de los medios de comunicación de masas; ninguno de ellos, digo, parece que se haya preocupado de leerlo. Quizás el libro no sea sino una condena para los que lo han leído: por saber.

Y ahora mismo, aunque atendiendo a los medios de comunicación españoles sea difícil creerlo, decenas de barcos siguen secuestrados en aguas somalíes. Barcos que, como en el caso del Alakrana y los miles que tuvieron lugar antes, serán liberados -salvo rarísimas excepciones- sólo cuando se pague un rescate por ellos.

PD: El pasado jueves José Cendón estuvo en Valencia presentando una de sus colecciones que se expone ahora en el IVAM y en la rueda de prensa, además de mostrar su desprecio por el artículo de ciencia ficción que abría El Mundo ese día, daba un titular sencillo y contundente: "Allí o pagas o no te liberan". Al día siguiente repasaba yo uno de los centenares de ejemplares de El Mundo que se regalan a diario en las universidades valencianas a costa del dinero público (vayan a recoger el suyo, muchos días sobran) y no encontraba nota alguna en las páginas locales sobre la inauguración de la muestra de Cendón y sus declaraciones. Claro que, de haberla publicado, habría dejado en evidencia la montaña de mentiras y sandeces sobre la que se edificaba ese día -y las jornadas anteriores- el diario de Pedro J.

17 noviembre 2009

Vistazos - 17 noviembre

  • Me enchufo a Internet para contarles un par de cosas que me rondan la cabeza desde hace horas y veo que una y otra han sido afrontadas de un modo similar al que yo tenía previsto hacerlo en otros blogs, de modo que voy a emplazarles a que los visiten.
  • La primera tiene que ver con el intento de enfrentamiento del President Camps con un ciudadano que le increpó a la salida de la sede del PP en València, tal y como lo recogieron ayer las cámaras de televisión. Respecto a ello comparto plenamente lo que Julià Álvaro comenta en su blog:
    "A mi no me parece ninguna cobardía la actitud del joven que le dice a Francisco Camps lo que piensa un parte importante de la sociedad valenciana. Que luego no se detenga no creo que sirva para poner en duda su valentía como se oye que hacen algunos acompañantes de Camps. Hay que imaginar la escena completa y pensar que el dirigente del PP iría rodeado de escoltas, agentes de seguridad, compañeros de partido, periodistas y demás; por tanto, la situación no debía ser muy tranquilizadora. Seguro que, como mínimo, imponía. Bastante atrevimiento fue decir lo que le dijo. [...] Si de cobardía hablamos, si nos referimos al miedo al debate, nadie hay más cobarde que el propio Camps que vive escondido tras una televisión pública negándoles la palabra a los que no opinan como él y hurtándoles el derecho a la información al conjunto de los ciudadanos. Eso si que es de cobardes."
    Lo apuntado es un extracto del texto íntegro de Álvaro, que suscribo punto por punto. Sólo me gustaría aplaudir la extraordinaria lucidez del ciudadano para señalar, con apenas cuatro frases, los flancos más débiles de la retórica y la figura del líder pepero, hasta concluir con el "sin gente no eres nada". ¿Lo diría por los guardaespaldas que le acompañaban en ese momento o por la clac con que se hace acompañar en cada visita fuera de su despacho? Por si fuera lo segundo no descarten que Camps exija a la asociación de amas de casa Tyrius que monte una delegación de incondicionales de guardia permanente a la puerta de la sede de la calle Quart.
  • La segunda tiene que ver con la liberación del Alakrana, que exige que el gobierno español tome medidas de inmediato para que esta situación se repita. Lo apunta con claridad -e imagino que conteniéndose- Félix Soria en su blog:
    "Han sido 47 días de secuestro y otros tantos de estupideces, entre las que destacan las vertidas por los políticos que siempre buscan réditos electorales de las tragedias. Una vez liberados los rehenes (tras haber pagado, al parecer, 2,6 millones de euros, amén de las gestiones y de la prudencia de los ministerios de Defensa y de Exteriores), ahora sí corresponde analizar con detalle y pedir responsabilidades... Sobre todo al armador, al patrón y al capitán del buque, por desoír la recomendación oficial de que el atunero no faenara en aguas de "alto riesgo"."
    A lo que apunta Soria, yo añadiría que si no fuera así, si no se determinara de cara a la luz pública quién fue el responsable de que el pesquero faenara donde no correspondía, y si una vez delimitadas las responsabilidades, estás no se penaran de modo ejemplar, sí sería el momento de exigirle responsabilidad al gobierno central. Por cierto, si de faenar en aguas en las que se carece de permiso, el beneficiado es el armador, será él el que asuma los 2'3 millones de euros que se apunta que ha costado el rescate, ¿no? Aclárenlo.

16 noviembre 2009

Los que no lo aman

"Tampoco den mucho crédito a lo que lean sobre Somalia. [...] Espero que mis compañeros de profesión (el periodismo) no se molesten por las opiniones aquí vertidas, pero yo soy de los que piensan que en este trabajo no hay sitio para los que no lo aman. Y en mi opinión, aquellos que desinforman no valoran lo que hacen".
José Cendón, el fotoperiodista español secuestrado en Somalia en noviembre de 2008, en la introducción del libro Billete de ida, que relata aquella peripecia y el contexto en que se produjo.

Vuelta al tajo

Tras su tímida presencia en las entregas de trofeos del València Open 500 de tenis y el GP de Motociclismo de la Comunitat, este fin de semana ya hemos podido ver a Francisco Camps reincorporado plenamente a sus rutinas laborales, tras un largo periodo en que sus problemas personales le han alejado del correcto desempeño de sus funciones. Los valencianos podemos ya respirar tranquilos al ver de nuevo al President -como en la foto- liderando las políticas que ubican a la Comunitat Valenciana en la privilegiada posición en que se encuentra.

13 noviembre 2009

No dejen de mirar

Anoche paseaba por el dial y, ateniéndome a lo que escuchaba en unas emisoras y otras, debía estar aterrorizado e indignado por lo escuchado en la sede de les Corts de boca del president Francisco Camps. Estaban escandalizados los contertulios, y también los columnistas de prácticamente toda la prensa nacional, pues la barbaridad proferida ayer por el (ex) Molt Honorable y la cerrada ovación que dedicó la bancada pepera* a su exabrupto son aireadas y condenadas por doquier. No obstante, en lugar de inquieto, ayer dormí más tranquilo, como estoy seguro que lo hicieron decenas de miles de valencianos.

Y es que lo de Camps y los suyos, sus modos absolutistas, el desprecio, la humillación y el escarnio al oponente, al discrepante, han sido sus modos prácticamente desde su llegada al poder, apoyado tanto en el altavoz de unos medios públicos valencianos puestos al servicio exclusivo de su imagen, como en la dejadez de los medios nacionales en su obligación a la hora de informar de la anómala y peligrosa situación política que se vivía y todavía vive en la Comunitat. Pero ahora, convertido en flanco débil del Partido Popular, Francisco Camps está en el punto de mira nacional, y sus excesos, antaño proferidos para ser potenciados y aplaudidos en Canal 9 y la ingente cantidad de medios privados comprados con publicidad institucional, son ahora fruto de escarnio por la simple atención de los medios nacionales. No se equivoquen ni traten de engañar a nadie: Camps es y actúa igual ahora que siempre. La única diferencia es que ahora, fuera del amparo de los medios autóctonos, sus modos quedan en evidencia. Y es fácil adivinar que así, si simplemente se le sigue prestando atención, su final esté más cerca. Entiendan por qué ahora, después de tantos años denunciándolo, a algunos nos cueste más sofocarnos. Por favor, no dejen de mirar.

12 noviembre 2009

Proponiendo soluciones III: El Ágora de Santiago Calatrava

90 millones de euros (45 de ellos de sobrecoste sobre el presupuesto aprobado inicialmente), recién estrenado y ya sin uso, el Ágora diseñado por Santiago Calatrava para sumar una pieza más a la escampada de la Ciutat de les Arts i de les Ciències de València, corre el peligro de convertirse en otro despropósito de la era Camps al frente de la Generalitat Valenciana. Sin embargo, con el deseo de evitar ese sinsentido, y animado por un lector del blog que ya sugería un uso en un comentario en un post reciente, ha llegado el momento de rescatar en el blog la sección Proponiendo soluciones, que hace tiempo estrené precisamente para ofrecer a nuestros gobernantes alternativas de uso a otro de los millonarios recintos sin utilidad aparente creados en la ciudad.

¿Qué utilidad se le podría dar al Ágora? "Que sirva de sede para la Semana de la Moda", proponía Rita Barberá la pasada semana en un alarde de su incapacidad para imaginar alguna utilidad duradera y que no sea un sarao para pijos para el recinto. "Que sirva de sede a un circo" coincidían en apuntar varias persona encuestadas por Levante-EMV respecto a la misma cuestión, quizás conscientes de que no faltaría mano de obra autóctona para entretener al personal desde la pista; mientras otros hablaban de que sirviera de recintos para conciertos, sin valorar que además de ofrecer el mismo aforo ridículo que adolece el resto de recintos valencianos, su diseño ofrecería una acústica infame. Absolutamente descartado. La mejor propuesta llegaría -como no podía ser de otra manera- de uno de los lectores de este blog, Pepito Samper, que lo sugirió como recinto para albergar todos los fines de semana los partidos de futbito y el resto de actividades paralelas que nuestros amigos y vecinos ecuatorianos realizan actualmente en el cauce del río. No sería mala cosa. Allí estarían un poco más resguardados de las inclemencias del tiempo y, con unas máquinas expendedoras de refrescos y chucherías estratégicamente situadas, quizás empezáramos a recuperar parte de la inversión.

Yo por mi parte, sugeriría que, al igual que el pasado año la celebración de un gran evento desplazó a los inmigrantes de uno de sus albergues, este recinto creado para albergar eventos, sirva cuando no los haya para dar cobijo a inmigrantes. Esta propuesta, al igual que la de Samper, sería doblemente beneficiosa, pues incrementaría notablemente el flujo de personas que accederían a la Ciutat de les Arts, lo que serviría a las autoridades para maquillar aún más sus cifras y vendernos un nuevo éxito en su gestión. Desde luego no podrán quejarse de nuestras propuestas, pero seguro que hay muchas más. ¿Se les ocurre alguna?

11 noviembre 2009

Y vuelta con la Copa

Así, a cinco columnas encabezando la portada de Levante-EMV de hoy.

"¿Pero a esta gente no le interesa otra cosa?" se preguntaría cualquier vecino sensato si en sus manos cayera un ejemplar de la prensa valenciana de hoy. Y es que tras el batacazo del tenis del pasado fin de semana, una de las noticias que se repite con mayor o menor importancia en las portadas de los medios de la capital del Turia es el posible regreso de la Copa América a la ciudad el próximo mes de febrero, en una breve versión de tres días que resolvería la situación anómala con que se cerró la última edición. El paro golpea aquí con igual o mayor crudeza que en el resto del país, debido precisamente a que en lugar de a animar a sectores productivos competitivos el esfuerzo público se destinó en épocas de bonanza a estos fuegos fatuos,;y el endeudamiento hace más agrios los problemas que tampoco se resolvieron en aquellas épocas, pero la masa -salvo honrosas excepciones- está más pendiente de estas cosas. O eso se pretende.

Resulta ciertamente meritoria la labor de los compañeros de la prensa que, como hace hoy Nadia Tronchoni en la edición para la Comunitat Valenciana de El País (al resto del país, con razón, todo esto le importa un bledo), tratan de explicar todo el asunto sin mencionar en ningún momento el trasfondo de toda la batalla y el baile de sedes: el dinero que se embolsa el defensor del título a cambio de llevar la prueba a esta o aquella ciudad. Esa es la clave para entender todo el enredo. Tras el fin de la Copa disputada en València, las autoridades locales trampearon junto al ganador de cara a amañar la prueba y que ésta siguiera aquí. Para el suizo Ernesto Bertarelli era un buen negocio: ya había sacado 80 millones de las instituciones valencianas y española por la disputa de la primera copa, iba a sacar 130 por la repetición, y a saber lo que caería por las siguientes, habida cuenta de que Ayuntamiento de València y Generalitat no cejaban en el empeño de asegurar a sus gobernados lo rentable que era la prueba para ellos (como se ha visto desde entonces, la Comunitat es la única que ha escapado de la crisis -risas aquí-). En cambio, las autoridades valencianas vieron pronto que el asunto no les resultaba nada rentable. El suizo, conocedor del compromiso de los políticos peperos respecto al electorado, les chantajeaba exigiendo más dinero por repetir (Rita y Camps aseguraron siempre que la Copa vino gratis y que si los suizos ganaban repetirían automáticamente, dos cosas rotundamente falsas), y como pronto comprobarían de manos de otros negociantes, por menos podían tener la auténtica Fórmula 1 -siempre vendieron la prueba marítima como un sucedáneo de aquella- y otros saraos que, como la Copa América, apenas generarían expectación, pero les podrían generar la ilusión entre la población más irreflexiva, de una ciudad y una comunidad epicentro de los 'grandes eventos'.

Que el patrón nortemericano del Oracle, al verse apartado de la posibilidad de pillar en un futuro cercano su parte del pastel, decidiera llevar a juicio al patrón suizo por el apaño hecho en València, no fue sino una bendición para las autoridades locales, que veían así su ruinoso compromiso roto. Ahora, veintiséis meses después de aquello, algunos dan por hecho que, pese a que Bertarelli deseaba trasladar la competición al emplazamiento que había pujado más alto por servir de sede (una prueba irrefutable de su fidelidad al cap i casal), València podría ser, por acuerdo entre los litigantes, el lugar donde se disputaría un desafío de transición para que la Copa América regresara tras él a la normalidad. Dicen también, que al ser por orden judicial y por común acuerdo de las partes, Valencia no debería pagar esta vez por albergarla. Ojalá sea así. Y después, adiós muy buenas.

09 noviembre 2009

Otro exitazo

  • A riesgo de resultar repetitivo, déjenme que hoy, concluido el último gran evento sacado de la chistera de nuestros gobernantes en la Comunitat Valenciana, reflexione negro sobre blanco alrededor del mismo. A ver si así, leyendo uno detrás de otro los pensamientos que me sugiere el València Open 500 llego a las mismas conclusiones que algunos colegas de la prensa valenciana.
  • Ayer concluyó el trofeo y hoy debería ser noticia, no solo en la prensa española, sino en la mundial. Permítanme que no busque en la del mundo y me quede con la de aquí. ¿Sale en las webs de As o Marca el triunfo de Murray en València? Ni por asomo. Bueno, por asomo sí sale como la antepenúltima noticia de portada (deben haber ubicados sobre ella dos centenares de titulares) de Marca, que destacó por encima el torneo disputado en Basilea también este fin de semana por tenistas de mayor tirón. As en cambio solo cita en portada la posible ampliación de las pistas de Roland Garros; noticia que (al ser ampliada) incluye una serie de breves en uno de los cuales el torneo valenciano ocupa la última línea.No hay más.
  • La retransmisión de la final de tan magno evento congregó ante las pantallas de La 2 al 1'9% de la audiencia española. Sólo la hípica y dos documentales reunieron a menos espectadores que el partido de tenis en el segundo canal de TVE entre la misa de la mañana y la madrugada. De la audiencia obtenida en Canal 9 aún no sé nada.
  • Al margen del interés deportivo despertado por la prueba (del que también di cuenta la pasada semana), el evento venía acompañado de dos hitos añadidos. Uno era el estreno con él, antes incluso de ser concluido, del Ágora de Santiago Calatrava, edificio planeado en principio para ser inaugurado en la entrega de trofeos de la Copa América en 2007 -sin comentarios- y que, como el famoso Palma Arena, duplica su presupuesto inicial rondando los 90 millones de euros de coste. Al final se ha estrenado con esto del tenis, para lo que ha habido que gastarse un dineral adicional sin determinar para instalar las pista interior y las adyacentes para entrenamientos.
  • El otro, el enorme impacto económico que estos eventos suponen a la economía valenciana, por lo que se han convertido en eje de la exitosa gestión del gobierno de Francisco Camps. ¿Y cuánta gente disfrutó de del torneo? Dicen que unas 5.000 personas por partido (50, si las hubiera contado la policía autonómica), incluidos los que fueron de gorra, aunque fotos como la que encabeza esta entrada apunten a que difícilmente estuviera disponible ese número de butacas. Sea como fuere, menos gente de la que asiste a los partidos del Valencia Basket sin llenar el pabellón de la Fuente de San Luis. Si siendo generosos, decimos que el Open ha traído a Valencia 1.000 visitantes de fuera de la ciudad y que cada uno de ellos ha dejado en los zaras, los bares de tapas, las pensiones y los afters valencianos unos 1.000 euros (ya saben que ningún negocio de la comunidad entera queda al margen de los beneficios que reportan estos saraos), el impacto económico del evento durante el fin de semana habría sido de un millón de euros.
  • Con todo esto en cuenta, resulta difícil llegar a otra conclusión que la que ofrece el diario Levante-EMV (sí, Levante, no Las Provincias o el ABC) en su editorial de hoy: "Valencia se convirtió en referencia mundial del tenis". ¿Que no?
PD: Al mismo tiempo se celebraba en Cheste un nuevo Gran Premio de Motociclismo MotoGP con un nuevo éxito rotundo de asistencia y, seguramente, también de audiencia en los países en que se sigue con interés esta competición (que, tampoco se equivoquen, no son más de diez o doce). Que este evento se celebre aquí sí es un acierto, aunque Francisco Camps nada tuvo que ver en ello. No obstante, dado su índice de aciertos, quizás quepa contar a su favor que no lo haya cancelado.

05 noviembre 2009

Del cielo caerán 11.000 millones de euros…

"La política de grandes eventos es una corriente económica creada por Francisco Camps a quien el futuro deberá tratar como merece, a la altura de Keynes si hace falta. Se trata de celebrar saraos varios que dejan una lluvia de millones y de empleos sobre la ciudad. Esta línea de pensamiento y actuación se ve confirmada cada vez que se presenta uno de estos casos con cifras espasmódicas. La de hoy ha sido brutal.

Según Camps, y cito literalmente, “la celebración de grandes eventos han sido motor de crecimiento económico y de empleo, ya que han permitido la creación de 275.000 puestos de trabajo acumulados y 58 millones de visitantes”.

Teniendo en cuenta que, según los datos del paro de ayer, en octubre en la Comunidad Valenciana había 461.000 parados largos, habrá que concluir que, de no ser por la Fórmula 1, la Copa del América, el Master de Tenis, la visita del Papa, la Volvo Ocean Race o el MTV Winter Festival (los Grammy no llegó el Bigotes a colárnoslos), el número de valencianos en el paro sería terrorífico."
Y sólo es el principio, que Joaquín Clemente aún continúa poniendo los puntos sobre las íes en el post Del cielo caerán 11.000 millones de euros…, uno de los primeros de su blog de reciente creación en Cinco Días, Debajo de los ladrillos está la playa. No lo perderemos de vista. Pero sigan leyendo, sigan.

04 noviembre 2009

Vistazos - 04 noviembre

  • Algunos medios nacionales dan por hecho hoy que el gobierno finalmente normalizará la presión fiscal a los trabajadores extranjeros no residentes y que afectaba básicamente a los clubs que contrataban futbolistas de élite* pasándola del ridículo 24% al 43% que marca el tipo general; aunque después de la espantada de hace unos meses, no pondría la mano en el fuego por ello. Por lo pronto la medida no tendrá efectos retroactivos (que sería lo deseable, pues una ingente cantidad de dinero de gente a la que precisamente no le falta capital, lleva años evitando contribuir como los españoles que las pasamos más canutas), por lo que el Real Madrid, el Barça y compañía no verán como se multiplican sus deudas al fisco por las nóminas de sus estrellas foráneas, cuyos impuestos pagan los clubs; aunque en el futuro sí se lo pensarán dos veces antes de buscar fuera a sus jugadores. No obstante, y aunque la medida no va a afectar ahora, a los clubs (y tampoco en un futuro si no quieren), José Luis Astiazarán, presidente de la Liga de Fútbol Profesional, se ha atrevido a deslizar una velada amenaza de parón liguero si esta normalización les perjudica. Lo lógico, pensando en el bienestar de todos, sería considerar esta una buena medida y al señor Astiazarán, un sinvergüenza de tomo y lomo. No obstante, periódicos como La Razón mareaban la perdiz esta mañana para tratar de convencer a sus lectores -o al menos confundirles- de que la medida podría ser mala, porque la Liga de la Estrellas igual ya no lo sería tanto. En el mundo ideal de La Razón todos pagaríamos más impuestos para poder tener a más cristianorronaldos, pero seríamos más felices.
  • No sé si se habrán enterado -imagino que sí- de que General Motors ha decidido finalmente echarse atrás en su decisión de vender Opel. Angela Merkel reclama ya desde Alemania la devolución de los 1.500 millones de euros que abonó para facilitar la transacción, mientras no sabemos de movimientos similares por parte de las instituciones españolas, prestas siempre a pagar los chantajes que exigen estas empresas privadas para mantener sus plantas en los países cuya mano de obra ya no les resulta tan barata como la que podrían explotar en otros. Yo, la verdad es que no acabo de entender si será mejor que las plantas españolas estén en manos de Opel o de Magna, pero lo que tengo claro es que todos son unos sinvergüenzas y que gastar dinero público para tratar de comprar voluntades privadas no repercute a largo plazo en ningún beneficio a los pagamos los chantajes. Y por lo visto en esta ocasión y en otras (en la Comunitat tenemos los casos flagrantes de Lois, Ferris y compañía), tampoco a corto.
  • Hablando de dinero mal empleado y de Comunitat, no sé por qué me ha venido a la cabeza el Open 500 de Tenis de Valencia, el último gran evento que pone a Valencia en el epicentro del mundo deportivo mundial. Es así, no lo duden. Para muestra pueden comprobar en las siguientes capturas de pantalla, tomadas a las 20 horas, el seguimiento que conceden al torneo las dos principales cabeceras deportivas del Estado.: Marca y As. Por si alguien se pierde, una flecha verde fosforescente indica el camino. Espectacular, ¿no?
  • Ayer mi amigo Sergi me regaló La Casta, el libro recién publicado de Daniel Montero en el que el colaborador de El Mundo pone a la vista de todo el mundo el chollo que supone ser formar parte de la gran familia de la política en España. No creo que tarde mucho en completarlo y entonces les hablaré más de él, porque es francamente espectacular. Pero ahora lo cuento para abrir un agradecimiento, además de a él, a Joan Carles, que este verano me hizo llegar Esquivant la mort de Joan Bazell, una novela a mitad camino entre el policiaco y la comedia francamente adictiva; a la gente de Paidós, que me enviaron recientemente Ecce Comu de Gianni Vattimo y The Company de Robert Littell, en el que se novela la historia de la CIA (y que empezaré cuando disponga del mínimo tiempo para enfrentarme a esa empresa); y también a Àgueda, que antes de partir unos meses fuera del país me dejó sus libros de Houellebecq pensando que me gustarían. Y acertó. Os debía un agradecimiento a todos y ahora os lo doy**. No hay nada como leer.
  • Y para terminar, sólo comentar que ayer Barricada lanzaron su nuevo álbum, La tierra está sorda, el primero conceptual de su carrera, dedicado a relatar parte de los dramas vividos por los defensores de la legalidad en la guerra y la posguerra civil española. Entre ayer y hoy le he dado unas cuantas escuchas en Spotify y me parece más que interesante, además de digno de merecer más atención mediática -o al menos la misma-, que el último musical de tres al cuarto estrenado en la Gran Vía o la última entrega del grupo de moda de turno (hoy Público se la ha brindado en un interesante reportaje). Os dejo con el vídeo del primer single del álbum, aunque a mi parecer no se acerca al nivel de Sotanas, Los maestros o Pétalos, temas francamente estremecedores.


*Si España deja escapar a los cerebros patrios por su escasa inversión en I+D y los ridículos sueldos que se pagan a los investigadores, decir que la medida fiscal era para favorecer el fichaje de super investigadores extranjeros no puede ser más que un chiste.
**Y me faltan por apuntar, como recuerdo al rato, los cómics de Hugo Pratt y Miguel Brieva que me dejó el amigo Manfredi; o Historias de Nueva York, de Enric González, que aún tengo que devolver a Forlati, y que me ayudó a preparar mi visita a la gran manzana. Soy, sin duda, un tipo afortunado.

03 noviembre 2009

El camino sin fin

El amigo Samuel Sebastián es tan inquieto y prolífico que, de anunciar aquí cada una de las actividades en las que participa u obras que presenta, el resto de las entradas parecerían un mero complemento a su agenda. No obstante, y aunque él se sobre y se baste para mantenernos a todos al corriente de sus andanzas, no querría hoy de anunciarles el estreno de su último largometraje documental. Financiado por Cear, Comisió de Ajuda al Refugiat del País Valencià, su título es El camino sin fin, y relata los primeros días en territorio español de los 15 ocupantes de una patera que alcanzó en mayo de 2008 las costas de Tenerife. La cita del estreno, hoy a las 18 horas (la presentación, a las 18:25 empezará la proyección) en el MuVIM de València.


02 noviembre 2009

La senda

Este pasado fin de semana una noticia me ha llamado la atención: se trata del anuncio de la enmienda que un grupo de socialistas valencianos en el Congreso ha presentado a los presupuestos del 2010 que, de aceptarse (como parece que va a ser), servirá para que el gobierno central destine una partida de 50.000 € a un plan de ayuda a las bandas de música valencianas. Esto, que podría resultar anecdótico, no lo es tanto cuando la medida se airea tan solo semanas después de que la Generalitat Valenciana se desentendiera una vez más de la deuda contraída con las bandas durante el año 2008 y que asciende a cerca de 150.000 €. Les cuento todo este rollo porque la noticia, por pequeña que parezca, no deja de señalar una evidencia: que los socialistas valencianos, si lo desean, pueden hacer muy bien las cosas.

Este es un clarísimo ejemplo. ¿Que la Generalitat ningunea a un emblema tan valenciano las bandas de música? Desde el poder en el gobierno central toman medidas y con un pequeño esfuerzo evidencian la hipocresía del PP respecto de las tradiciones y símbolos autóctonos. No parece tan difícil, pero lamentablemente no suele ser lo habitual. Durante años hemos escuchado a los socialistas valencianos señalar lo complicado que resulta explicar sus políticas desde la oposición, pero lo cierto es que, en lo que llevamos de gobierno Zapatero, no puede decirse que hayan utilizado su posición de privilegio en el gobierno central para evidenciar, como han realizado en el sencillo ejercicio de este fin de semana, el desgobierno y las mentiras del Consell presidido por Camps*. Es más, aunque la partida de los presupuestos que el gobierno de Zapatero destina a la Comunitat supere a los de los gobiernos de Aznar, el aumento es tan tímido (siempre por debajo de la media estatal) y contiene tantos agravios comparativos (en cultura o en I+D son especialmente significativas), que resulta difícilmente defendible, allí o aquí, que el PSOE o el PSPV supongan una notable diferencia para los valencianos respecto a sus máximos adversarios políticos. La jugada de esta semana, como digo, demuestra que conocen -o al menos han pisado- la senda que les diferenciaría. Ahora falta que se atrevan a recorrerla, de un modo valiente, y asumiendo las consecuencias; algunas, tratándose de un partido nacional, ciertamente delicadas, pero en absoluto insalvables.

*Vale la pena leer completo el artículo de la agencia Efe relativo a la ayuda de las bandas de música, en el que el socialista Ferrán Bono hace un buen desglose de las "políticas culturales" del gobierno de Francisco Camps.

La foto original que encabeza la entrada la firma Benito Pajares para El Mundo.

01 noviembre 2009

Autoestima

Aunque el aspecto del vagón del metro presentaba, ya en la lejana estación de Marítim, un aspecto notablemente más nutrido de lo habitual cualquier sábado del año a esas mismas horas, las caras del personal no dejaban de mostrar seriedad. "Quizás la mayoría vayamos allí; aunque seguramente casi todos vayan al cine o al Corte Inglés" parecíamos rumiar unos y otros. Pero no, pasaban las paradas y nadie o casi nadie bajaba. Hasta que llegamos a la estación de Xàtiva. Entonces el convoy quedó prácticamente vacío a medida que se llenaban las escaleras mecánicas, comenzaban a brillar los ojos e irrumpían las primeras sonrisas. Y se producían las primeras conversaciones entre desconocidos. "Esto tiene buena pinta", "¿Pincharemos esta vez? La anterior fuimos solo mil y pico", "No creo, la gente está muy harta". Serían sólo las primeras. Miles de personas abarrotaban la plaza de San Agustín, punto de partida de la marcha, de la que aún saldría parte de los manifestantes cuando la cabecera completaba el recorrido a un kilómetro de distancia. Eso fue lo mejor de la tarde. No que fuéramos miles, que también (entre doce y dieciséis mil asistentes*, sin autobuses trayendo asistentes de pueblos y sin apenas ningún apoyo mediático previo, es una multitud), sino percibir la liberación, ese poder hablar y sentir que no estás solo, que sintieron muchos de los asistentes, y que se captaba en multitud de conversaciones entre conocidos y extraños. Ayer por la tarde uno pudo ver a muchos mayores, atenazados a diario por una espiral del silencio que cobra en estas tierras especial dimensión, sonreír al sentirse liberados manifestando que habrá muchos valencianos a los que es fácil engañar, idiotas a los que se distrae con pan y circo, y que encima se dejan robar; pero que no, que esos no son ellos. Y que otros muchos valencianos tampoco son así. Horas después, al abandonar la plaza de la Virgen, dejando todavía a muchos que se resistían a dar por concluido ese baño de autoestima, cada uno retomaba su propia vida, pero las sonrisas seguían ahí.

PD: Sagrario Sánchez, secretaria Ejecutiva de Comunicación del Partido Popular de la Comunitat Valenciana, y Joan Cotino, vicepresident tercero del Consell, han coincidido a la hora de calificar la manifestación contra la corrupción y por la democracia como de extrema izquierda. Obviamente, desde la extrema derecha donde están instalados, todo -reclamar vivir en un estado de derecho democrático, limpio y transparente- queda muy lejos.

La foto, de la cabecera de la manifestación, la firma M.A. Montesinos para Levante-EMV.