28 junio 2010

Crónica del Gran Premio

Por lo visto, Camps volvió a dar suerte -por tercer año consecutivo- al suizo Fernando Alonso de cara a su carrera en València.
"Empieza la Q3. En los diez siguientes minutos se decidirá la parrilla de salida del Gran Premio de Europa" comentaba el sábado a mediodía el locutor de la retransmisión de la Fórmula 1. Y un servidor, que nunca ve ese programa, pero qué tenía curiosidad por saber cuál era el origen del sonido ensordecedor que desde primera hora de la mañana del viernes no le dejaba estar tranquilo en casa, se quedó sentado esos diez minutos para ver que el piloto suizo de origen español, Fernando Alonso, alrededor del que parece que gira todo el interés, saldría cuarto. Hecha la faena, bajé a la verdulería, a escasos trescientos metros del circuito y las calles estaban desiertas. Eso sí, no habían transcurrido quince minutos del supuesto final de la Formula 1 por esa jornada, cuando el estruendo comenzó de nuevo. Imagino que de otra competición que no importará un bledo a nadie, pues poco, sino nada, se dice de ella. La tortura, para los vecinos, era la misma.
Es el principio de Crónica del Gran Premio, mi columna de hoy en l'Informatiu (que pueden leer íntegra pinchando aquí.

25 junio 2010

Vistazos - 25 junio

"Esta semana se estrenó a bombo y platillo Valenbisi, el servicio público de alquiler de bicicletas concesionado por el Ayuntamiento de València. Me habría gustado hablar bien del tema, pero me lo pusieron difícil y preferí no decir nada. Sólo hay que ver su mapa de servicio actual para ver cómo las dos decenas de paradas que ahora están activas sólo dan servicio a una quinta parte de la ciudad. Lo malo es que eso no es todo. Desde el equipo de gobierno municipal se anunciaba que la iniciativa mostraba su política de apoyo a este medio de transporte público. Ayer se arrancaban muchos de los aparcamientos para bicis particulares frente a las puertas de las facultades de Blasco Ibañez, para ubicar en su lugar los "aparcamientos" de este servicio de pago concesionado a la empresa francesa JCDecaux. Por ahora no cabe duda de que efectivamente, todo responde al apoyo que da el equipo de Rita Barberá al uso de la bici."
Este es uno de los primeros apuntes que, como los vistazos que publicaba antaño en estas páginas, conforman mi columna de hoy en l'Informatiu. Su título, ya manido pero suficientemente explicativo, València: increíble pero cierta (pueden leerla entera pinchando en su título).

21 junio 2010

Hoy, todos con España

"Sí, con 'la Roja'. Aún no les había hablado "del tema" y creían que iba a esquivar el comodín del columnista; pero miren, soy tan malo como algunos imaginaban. Y lo peor, en lugar de decirles que paso, les voy a contar que hoy toca ir con "España" a tope. ¿Pero por qué? ¿No es esto del fútbol televisado, esta tabarra continua, un opio para el pueblo, una muralla de humo que sirve para despistar a las masas adocenadas de los verdaderos asuntos que deberían preocupar nuestro tiempo? ¿No se utilizó en España el último partido de la selección de Del Bosque para meternos de tapadillo un abaratamiento del despido, y por ende, una rebaja de los derechos de los trabajadores? ¿Cómo defender entonces que "España" gane hoy a "Honduras" si eso puede significar que se alargue el periodo de confusión y sigan metiéndonosla doblada?

La explicación es sencilla: por solidaridad."

Es el principio de Hoy, todos con España, mi columna de hoy en l'Informatiu. Pueden leerla completa aquí.

17 junio 2010

La crisis, por J.J. Abrams

"Hace unas semanas que terminó Perdidos, la serie que encumbró al olimpo televisivo a su creador J.J. Abrams. Perdidos, por si no la han visto -y tranquilícense todos porque no voy a desvelar ningún misterio- tenía una virtud indiscutible: su capacidad de enganche. Abrams rizo el rizo con ella desde el primer instante, pues desde el minuto uno planteaba el primer misterio, que era saber dónde estaban los protagonistas. Eso mantenía al espectador pegado a la butaca, pero no habría sido suficiente para atrapar a tantos seguidores. La clave definitiva de su éxito era que prácticamente en cada episodio se introducía un nuevo misterio -¿Qué hace un oso polar en la isla? ¿Qué es ese humo mortal? ¿Qué significa ese número?- y pocos o ninguno de ellos llegaban a resolverse nunca; aunque eran tantas las nuevas claves introducidas que, llegados a las últimas temporadas de la serie, el espectador apenas recordaba ya cómo había empezado todo o hacía caso a que las piezas encajaran.

Les cuento todo eso, porque ayer me vino la serie a la mente como una metáfora perfecta de la crisis que llevamos ya años padeciendo, hasta el punto de que su guión, emitido en directo día tras día en los medios de comunicación, podría haberlo firmado el propio Abrams."
Es el principio de La crisis, por J.J. Abrams, mi columna de hoy en l'Informatiu. Si quieren pueden leerla completa aquí.

11 junio 2010

Liquidación

"Antes de entrar al detalle he de aclarar que soy de la misma impresión que Pau Caparrós expresó aquí hace unas semanas a propósito de la idea -entonces posible- de fusionar Cam y Bancaja. Él decía que, teniendo en cuenta la misión social que deberían desarrollar las cajas, lo deseable ante una fusión sería que esta se realizara entre entidades de un territorio con una coyuntura social común; pero que, si el resultado de la fusión, lo único que iba a servir era para seguir financiando empresas descabelladas, deficitarios equipos de fútbol o macrourbanizaciones fantasmas, lo mismo daría que las cajas cerraran que se fusionaran con el Banco de Mozambique.

Lo malo, que Caparrós no apuntaba pero seguro que daba por sobreentendido, es que en las cajas ambas facetas se vienen uniendo desde tiempo atrás, y pocas entidades hay cuyos servicios no vayan en parte ligados a los intereses políticos de las autoridades de las comunidades autónomas donde se ubican, especialmente si éstas han cargado las tintas políticas en la elección de sus consejos de administración. La Comunitat Valenciana con Bancaja y la de Madrid con Caja Madrid, politizadas por sus respectivos gobiernos hasta el punto de convertirse en delegaciones del PP, son un claro ejemplo de esto último, pero al menos, aisladas, ofrecían un servicio a sus respectivos territorios.

Por eso hace semanas se temía la fusión/absorción de la CAM por Caja Madrid y por eso mismo es tan terrible que sea ahora Bancaja la entidad que sea engullida por la entidad que dirige Rodrigo Rato: porque, como decía Caparrós, su unión sí responde a un objetivo común, pero ése no es servir a un territorio o unos ciudadanos con intereses comunes, sino servir al PP y al centralismo español. ¿Pero cómo la cuarta caja de España, en una situación privilegiada, se ha dejado tragar por la segunda? Sencillamente, porque el que debía defender su autonomía ha preferido defenderse a sí mismo. Francisco Camps, hasta hace unos meses importante barón del PP, ha sido presa fácil de los deseos centralistas de la cúpula de su partido, que se ha beneficiado de su debilidad por los casos de presunta corrupción que le rodean por doquier y de su miedo a quedarse sin el respaldo de sus "compañeros", para exigirle que de vía libre a la pérdida de lo poco bueno que le quedaba a Bancaja, su territorialidad".
Es el principio (la mitad, más bien) de Liquidación, mi columna de hoy en l'Informatiu (pueden leerla entera aquí), que no podía hablar de otra cosa más que del regalo de Bancaja a Madrid para la gestación de la tan ansiada -por el PP como por todo el sistema centralista español- gran caja madrileña.

Hoy, el día después de que la Comunitat/Francisco Camps haya renunciado definitivamente a tener ninguna entidad financiera bajo su control (vascos, catalanes, andaluces o gallegos no han permitido que les suceda esto), produce cierto estupor leer la prensa "valenciana" y comprobar su nula independencia de ese poder "mesetario" para ofrecer una lectura en clave valenciana. En ese sentido cabe señalar que l'Informatiu nos hemos quedado solos. y sinceramente, no me duele prenda en señala nuestro artículo de portada, Camps regala Bancaja a Madrid, como el que mejor explica -en clave valenciana, insisto- lo sucedido ayer. Por si quieren darle un vistazo.

10 junio 2010

Cuestión de luces

"No hay ni un euro para los barrios". Lo dijo así, tal cual, Rita Barberá la pasada semana. Primero se lo dijo a la Presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos de la Ciudad y luego a todos los medios de comunicación, así que no iba en broma. No obstante no hacía falta tanto aviso para que lo intuyéramos. Es más, muchos -los agoreros, los de la "política del no", etcétera-, llevábamos avisando de que pasaría desde hace mucho tiempo. Que no, que uno no se puede gastar un dinero desmesurado en gilipolleces como el mantenimiento del Puente de las Flores; que es de estúpidos pensar que la inversión millonaria que cuesta estrenar para España la película nueva de James Bond se va a recuperar con creces; que en los barrios hay miles de necesidades que subsanar con el dinero del Plan E antes que gastarlo en campos de fútbol de césped artificial, y así hasta el infinito. Pero claro, Rita, la alcaldesa de "todos" los valencianos -hasta que la calle y las urnas demuestren lo contrario- tenía razón, y los que poníamos y ponemos el grito en el cielo ante tanto despilfarro inútil, somos unos cenizos. "La culpa es de Zapatero" añadió tras el anuncio la alcaldesa. Y el círculo de la estupidez se cerró."
Es solo el principio de Cuestión de luces, mi columna de hoy en l'Informatiu, que pueden continuar leyendo aquí.

08 junio 2010

Manual de desmovilización social

"Si atendemos a las divertidísimas crónicas que Javier Cavanilles nos ha ido dejando de su estancia en los aledaños del Hotel Dolce de Sitges la pasada semana, parece que ninguno de los integrantes de la comitiva de bienvenida a los "Amos del Mundo" detectó entre los invitados del Club Bilderberg, a Cándido Méndez ni a Ignacio Fernández Toxo. Sin embargo, no me extrañaría nada que, cuando la lista de asistentes se haga oficial, los nombres de los líderes de UGT y CCOO aparecieran en ella. Y es que si Bilderberg es el lugar donde se pergeñan las conspiraciones mediante las cuales los amos del mundo hacen con nosotros lo que quieren, parece el sitio más indicado para que se haya urdido el plan -o éste se imparta de modo magistral a otros poderosos que quieran anular a su clase trabajadora- que está consiguiendo que, ante una de las crisis mayores que ha padecido España y la amenaza de más recortes en el estado del bienestar (tras los ya aprobados hace unos días), los ciudadanos estemos tranquilitos y callados, en casa o en el trabajo, pero con la cabeza bien gacha".
Éste es el principio de Manual de desmovilización social, mi columna de hoy en l'Informatiu, que pueden seguir leyendo aquí. La de ayer, en clave de actualidad local valenciana y titulada Mentiras en la arena, tampoco estaba mal del todo.

02 junio 2010

Uno de los buenos

David Segarra (en el centro), junto a los otros dos cooperantes de nacionalidad española secuestrados por el Estado de Israel. Foto: l'Informatiu.

Hacía tiempo que no trasladaba aquí una de las columnas que de lunes a viernes publico en l'Informatiu, pero creo que la que escribí ayer quizás debiera tener más vuelo. Se la dejo aquí.
"Medio país vivió ayer pendiente del estado de las tres personas de nacionalidad española que viajaban a bordo de la flota con ayuda humanitaria que viajaba rumbo a la franja de Gaza, y que fue atacada durante la madrugada en aguas internacionales por el ejército del estado de Israel. La preocupación que mostraban ayer los grandes medios de comunicación españoles contrastaba con el silencio informativo en esos mismos medios al respecto de esta gigantesca acción solidaria que se llevaba desarrollando desde bastante tiempo atrás (silencio que solo rompían en España algunos medios independientes como éste).

David Segarra, un periodista valenciano, viajaba en la flota; y aunque su presencia en ella tuvo en vilo ayer a sus familiares y amigos, como profesional seguro que habría preferido que su estado no hubiera sido el centro de la noticia en España, sino el nuevo crimen perpetrado por Israel -seguramente el país más peligroso del mundo y, sin duda, aquel cuyas acciones generan un mayor desequilibrio en las relaciones internacionales- contra ciudadanos indefensos.

Todo esto sucedía tan solo unos días después de que Cádiz albergara un Congreso Internacional de Periodismo, y que en él se pusiera de nuevo de manifiesto el peligro que supone desempeñar la profesión en determinados países. Méjico, la golpista Honduras, la Colombia paramilitar modelada por Uribe, Rusia o Palestina (aunque los asesinatos los realizaba Israel), encabezaban el ranking de periodistas asesinados el pasado año y seguramente el próximo; sin embargo daba vergüenza ajena escuchar y ver en medios españoles cómo se utilizaba el pretexto de la cita para, saltándose los alarmantes casos colombiano u hondureño -el gobierno resultado de las elecciones post golpistas está eliminando a la oposición democrática con el cómplice silencio de la prensa española-, reincidir en la falta de libertad de prensa en Venezuela o Cuba.

Ayer, CNN+ y Cuatro, ambas del grupo Prisa, a propósito del asalto a la flota humanitaria, hacían un perfil de los tripulantes españoles, y cuando llegaba el turno de hablar de Segarra, el breve currículum que daban de él consistía en que trabaja para "Telesur, la televisión controlada por Chávez". Segarra, me dicen, dejó España hace una década motivado tanto por la curiosidad de ser testigo en primera persona del giro político y social que se estaba realizando en Venezuela; como por el hecho evidente de que un periodista como él, independiente e incapaz de pasar por el aro de mentir a su audiencia por los intereses de los dueños de los medios de comunicación españoles, no tendría aquí mucho trabajo. Y se fue a Venezuela a montar una empresa que, efectivamente, ha acabado realizando trabajos para Telesur, como el de narrar para media Latinoamérica el trayecto de la "Flota de la Libertad". Mientras, otros periodistas sin escrúpulos, que trabajan en medios que quieren introducir sombras de duda en su profesionalidad o utilizan y manipulan cualquier drama para favorecer sus intereses, siguen aquí."