
"Los informativos de TVE no son perfectos. Y su defecto fundamental es uno: parecen planteados para reforzar el modo de entender la realidad que conviene al sistema. En lo político estatal, se apuesta claramente por consolidar el bipartidismo, discriminando a terceras opciones políticas —con la salvedad de los partidos nacionalistas de corte conservador— que, si reciben atención, muchas veces es en condiciones en que se señale su inferioridad (ya sea mediante el uso de terminología adversa —la apostilla "minoritario" es un clásico— o de la misma imagen). En lo económico, mediante la interpretación de la economía desde una perspectiva ultraliberal, como si se tratara de la única opción posible. En lo internacional, mediante el refuerzo de los clichés que los españoles tienen de la política exterior de acuerdo a los intereses en otros países de las grandes corporaciones de raíz española (por ejemplo, preocupan los presos políticos cubanos, pero no los colombianos, lo que resulta absolutamente ilógico)."Así empieza ¿El modelo de Rajoy?, mi columna de hoy en l'Informatiu, que pueden leer completa siguiendo este enlace.