
"Dicen que sí, que él podrá hacerlo, que en diez meses le sobra tiempo, que ahora lo que toca es sentarse y hacer un debate de ideas para lanzar un programa ilusionante para el electorado, que quieren ganar. Pero no quieren. Bueno, querer, quieren; si es posible sin dar ni un paso atrás. Pero lo que es querer, querer realizando sacrificios (como renunciar a sus respectivas poltronas en el aparato del partido), reconociendo errores, dejando de obedecer a los intereses de aquellos que les garantizarán —a los pocos privilegiados con mando en plaza y a sus allegados— unos cómodos empleos en sus grandes corporaciones y proponiendo en cambio medidas efectivas pero que harían enfadar a esos mismos actores; ganar así no quieren. Antes prefieren ceder "el turno" a sus colegas de la derecha, aunque eso les suponga a título personal chupar banquillo como mínimo cuatro años (con lo que cuesta volver), y a las clases medias y bajas del país y a las futuras generaciones de españoles un futuro peor."Así empieza No quieren, mi columna de hoy para l'Informatiu, que pueden terminar de leer siguiendo este enlace.